Preguntas de una ciudadana sobre el PANAUT - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Animatrix
Por Claudia Calvin
Náufraga reincidente de internet, bloguera empedernida, defensora de los animales, aficionada a ... Náufraga reincidente de internet, bloguera empedernida, defensora de los animales, aficionada a la fotografía y aprendiz de empresaria. ¿Temas de interés? Política, relaciones internacionales, equidad de género, TICs, coaching y lo que a su dispersa alma se le ocurra. El lado formal: Licenciada en Relaciones Internacionales, Maestra en Periodismo Internacional y Doctora en Ciencias Sociales con especialización en Ciencia Política, catedrática, exfuncionaria pública. Fundadora de Mujeres Construyendo (www.mujeresconstruyendo.com) y exdirectora general del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI). . Twitter: @LaClau (Leer más)
Preguntas de una ciudadana sobre el PANAUT
Con el padrón de telefonía se asume que las y los mexicanos somos presuntos culpables y tenemos que demostrar que no lo somos. ¿No se supone que somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario?
Por Claudia Calvin
4 de mayo, 2021
Comparte

¿Cómo es que de la noche a la mañana me he convertido, junto con otras y otros 126 millones de mexicanos, en culpable potencial y probable socia del crimen organizado?

El viernes 16 de abril cerró el día con una publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) reformando la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, en la que a partir del lunes 19 era obligatorio registrar nuestros datos biométricos para obtener una línea celular y en caso de tenerla, teníamos dos años para registrarnos en el Padrón de Usuarios de Telefonía Móvil en México (PANAUT).

¿El fundamento de esta decisión? Combatir el crimen organizado, que usa los teléfonos celulares para cometer delitos como extorsión, secuestro y una larga lista de acciones que llevan a cabo. Se presupone que si todas las personas que tienen acceso a una línea celular se registran en el PANAUT se podría saber quién delinque. No puedo dejar de sonreír al imaginar a integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación, por mencionar a uno de tantos, o a los reos de algún penal en el país desde donde se realizan llamadas de extorsión, enviando sus datos o solicitando enviar su información para registrar los celulares desde los que “trabajan”.  ¿No sería más sencillo prohibir que los reos usen celulares y acabar con la corrupción en las cárceles para evitar que se cometan delitos desde ellas? ¿No sería mejor combatir el crimen organizado en lugar de enviarle besos y abrazos a sus integrantes y a sus mamás?

Me pregunto por qué las mexicanas y mexicanos tenemos que darle nuestros datos biométricos  a una empresa para que ésta a su vez se los de al gobierno para que sepan qué líneas de telefonía celular usamos  y sin que la ciudadanía sepa cómo se tratan sus datos, quién los tiene, qué usos se le van a dar y sobre todo, cómo van a garantizarnos que no se usarán para fines de extorsión, presión política, creación de culpables (algo que sucede en nuestro país con sorprendente frecuencia), manipulación y sobre todo, que no se venderán, como la historia reciente ha documentado la venta de bases de datos e información de la ciudadanía.

Además del componente técnico que esta nueva ley implica y que no dejo de preguntarme cómo se logrará con los costos que representa en términos de infraestructura tecnológica y capacitación, están otra serie de cuestiones que vulneran los derechos de las personas y las implicaciones que ello tiene por lo que representará en términos de incremento de la brecha digital de género, específicamente.

Como ciudadana me pregunto, ¿qué pasa con mi derecho a la privacidad, a la protección de mis datos personales, a la libertad de expresión y a la presunción de inocencia? Esta ley, como lo señalaba, asume que las y los mexicanos somos presuntos culpables y tenemos que demostrar que no lo somos. ¿No se supone que somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario?

Además de la complicaciones legales que esto representa para el país porque viola convenios que ha firmado México como el Convenio 108 y 108+  sobre protección de datos personales y la garantía la protección de datos personales para el comercio electrónico que se asume en el TMEC, están los efectos derivados de una decisión arbitraria.

No se han definido los datos biométricos que se solicitarán. Estos van desde la retina de nuestros ojos, hasta nuestra firma, pasando por muchas otras características fisonómicas de las personas. Se solicita el registro de las personas dueñas de las líneas que no siempre coinciden con las personas que son las usuarias de las mismas, por ejemplo, las madres y padres que compran líneas a sus hijos o las empresas que dan teléfonos a su personal.

Como ciudadana me pregunto qué sucede si me roban el celular. Quien me lo robe podrá cometer delitos con él y yo seré la culpable apriori. En un país en el que hay violencia de género todos los días, 11 feminicidios diarios, si a una mujer la atacan y sus violadores, acosadores y violentadores usan su celular para contactar a su familia y buscar extorsionarla o solicitar rescate ella será, desde la óptica de esta ley, cómplice de sus violadores y secuestradores porque se usará su línea telefónica para perpetrar el delito. ¿No es absurdo e irracional?

La pandemia ha hecho evidente la violencia contra las mujeres en los hogares y para muchas de ellas los celulares son las herramientas que les han salvado la vida porque es a través de ellos que pueden pedir ayuda. Dar sus datos incrementará su vulnerabilidad y las pondrá en mayor situación de riesgo, sobre todo cuando han logrado alejarse de su agresor y éste las busca o tratar de rastrear a través de los teléfonos.

Internet es un habilitador de derechos y hoy las personas se conectan a la red mediante los teléfonos. Limitarles acceso a ellos es coartar su derecho a internet y a todo lo que ello implica.

Como ciudadana me queda claro que hoy la participación política se da también en las redes y a ellas se accede principalmente por teléfono. Mi derecho a participar se verá vulnerado si condicionan mi acceso, si vulneran mi derecho a la privacidad, al acceso a información y si de antemano las autoridades me consideran culpable de participar con el crimen organizado.

Aplaudo la decisión del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales para interponer una acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación contra de la reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión mediante la cual, entre otras cuestiones, fue creado el Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (PANAUT).  Me recuerda el valor de los órganos autónomos como parte del andamiaje institucional en una democracia y la importancia de exigir que el Estado garantice la seguridad y defienda los derechos de las mujeres y hombres que viven en el país, no que los vulnere. La sociedad ha demostrado también su vitalidad al movilizarse a favor de los Amparos en contra de esta reforma.

No te calles, en democracia tu voz cuenta.

#Ampárate

@LaClau

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.