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Aprender es mi derecho
Por Mexicanos Primero
Mexicanos Primero es una iniciativa ciudadana integrada por activistas con diversas experiencias,... Mexicanos Primero es una iniciativa ciudadana integrada por activistas con diversas experiencias, formaciones e historias, unidxs a favor de una causa: promover y defender el derecho a aprender de todas las niñas, niños y jóvenes en México, así como el de sus maestrxs. Buscamos contribuir a la construcción de una sociedad incluyente y justa en la cual cada persona puede llegar a ser la mejor versión de sí misma, convencidxs de que la vía principal para desarrollar esa sociedad es la educación. Como unidad de investigación aplicada, realizamos estudios y desarrollamos propuestas para fortalecer la política educativa y activar a la sociedad a favor de la educación en México. (Leer más)
Maestros de los que aprendemos
En el sistema educativo nacional hemos dependido de los esfuerzos individuales de muchos grandes maestros, con sus poderes pedagógicos y su espíritu para hacer la diferencia. Pero esto no ha sido justo, ni para el gremio ni para los mexicanos, porque no sólo necesitas de la entereza individual sino de la fortaleza de todos los maestros.
Por Mexicanos Primero
21 de octubre, 2015
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Por: Cintya Martínez Villanueva (@cintya_martnez‪)

Éste es el octavo año consecutivo en el que celebramos el Premio ABC. Festejamos a maestros profesionales, ejemplo de personas que en su quehacer diario resguardan un derecho: el derecho a aprender de los niños y niñas de México. Hablamos con ellos, aprendemos con ellos, estudiamos la manera en que desarrollan las relaciones con sus alumnos y con el resto de la comunidad educativa. Hemos descubierto su profesionalismo: son personas que han hecho de la tarea docente un proyecto de vida, en el que conjuntando esfuerzos, especialmente el personal, alcanzan un alto desempeño centrado en los aprendizajes de los niños.

La forma en que llegamos a conocer a esos grandes maestros es a través de un proceso, el cual a lo largo de estos años ha sido también un laboratorio para conversar y reflexionar sobre su trabajo: en primer lugar se registran en línea, para poner a consideración su candidatura, refiriendo su trayectoria y desarrollo profesional e ilustrándolo a través de un portafolio de evidencias, en el cual muestran su práctica en el salón de clases, la relación con sus alumnos, con sus pares y con padres y madres de familia.

En un segundo momento, el equipo de investigación de Mexicanos Primero realiza el análisis del portafolio de acuerdo a instrumentos con parámetros inspirados en el Decálogo del Buen Maestro. Este análisis se entrega, acompañado con las evidencias, a un Jurado Calificador. El Jurado, integrado por expertos en temas educativos, analizan los portafolios, y en una sesión de discusión votan y seleccionan a los semifinalistas.

En este punto, como tercer momento, un grupo de expertos independiente visita las escuelas de los maestros para realizar una observación de campo con entrevistas a profundidad. Observan las prácticas cotidianas, confirman y contrastan los elementos presentados en el primer portafolio para distinguir lo que es ocasional y accesorio de los que es permanente y sustantivo. Así, confirmadas, ampliadas o rectificadas las evidencias que los maestros nos comparten, los nuevos hallazgos son presentados al Jurado que se reúne de nuevo para establecer la selección final.

Todo este proceso de análisis no únicamente capta el logro actual de los maestros y sirve para valorar el impacto de su nombramiento, antigüedad, o trayectorias sumatorias de cursos, sino que también y principalmente aporta elementos dinámicos: su disposición, presencia e idoneidad en la comunidad de aprendizaje real, como rasgos básicos de su profesionalismo.

Al conocer a los maestros que participan en el Premio ABC aprendemos que en el sistema educativo nacional hemos dependido de los esfuerzos individuales de muchos grandes maestros, con sus grandes poderes pedagógicos y su gran espíritu para hacer la diferencia, y que gracias a ello es tanto lo que soñamos y deseamos, pero que no ha sido algo justo, ni para el gremio ni los mexicanos, porque no sólo necesitas de la entereza individual sino de la fortaleza de todos los maestros.

Pero, como en todo, si quieres ganar, primero hay que invertir, hay que apoyar. Una forma de hacerlo es que el nuevo sistema de profesionalización -que acompaña a la Reforma educativa- se proponga que los maestros de México encuentren sentido por su trabajo, en paralelo a su compromiso personal. Es decir, que en un nuevo sistema los maestros puedan desarrollar intención, vocación y proyecto de vida, acompañados de incentivos que estimulen su buen desempeño.

Hay que proponer un plan de vida para cada maestro, en el cual los que han trabajado duro no vean hacia atrás con decepción lo poco que han avanzado: poco ingreso, capacitación falsa y deficiente, escuelas de formación de maestros empobrecidas y olvidadas. Que vean, por el contrario, un cambio de estructura, un cambio de mentalidad que nos permita mirar a otros maestros que llegaron lejos con otras reglas, las reglas de la corrupción, y que no le dé ganas a la gran mayoría de maestros de transitar por ellas, porque las nuevas reglas sean mejores: no sólo más dignas, sino más efectivas, con mayor certeza.

Un ambiente en el cual los integrantes del gremio de maestros, orgullosos de sí mismos, crean y creen colegios de colaboración, comunidades de práctica y aprendizaje. Que transiten a una nueva fase en el cual se forme un comunidad que resguarde su identidad, como los colegios de abogados o de médicos, comunidades en las que, con procesos formales, no arbitrarios y generados por los pares, no den cabida a improvisados sino a maestros idóneos, no competidores sino competentes, competentes para estar frente a niños en un salón de clases, y en la propia comunidad educativa. Llegar a la situación ideal en la que, como parte del gremio, aprecien el desempeño de sus pares desde la ética y desde su experiencia, sí considerando los resultados de investigadores y evaluadores independientes, pero con el proceso central en manos de los propios maestros, como ya pasa en Irlanda, Nueva Zelanda o Sudáfrica.

Los maestros necesitan que desde la Federación y los estados se invierta en espacios para experimentación de su labor profesional, en espacios para el diálogo y la reflexión; que se desarrolle una capacitación diferente y centrada en las necesidades individuales, en la que las universidades de México hagan un frente para ofrecer a los maestros de educación básica aprendizajes valiosos, aterrizados y útiles para el aula, y que los apoyen para que se conviertan tanto en expertos en su materia como en la didáctica de la misma.

Que tengan mejores salarios ligados a los resultados de los niños, no a su nivel de logro actual, sino al progreso logrado gracias a la labor del profesor. Urge claridad por parte de las autoridades educativas con respecto de que la evaluación de cada maestro debe partir del punto de arranque inicial del aprendizaje de cada alumno, y que entendamos –todos: maestros, autoridades educativas y sociedad en general- que todo el despliegue de talento de los maestros y sus las relaciones con el director, supervisor y las propias autoridades educativas sólo tienen sentido por los niños a los que sirven.

Apoyemos a los maestros, que ya desde lo individual son unos profesionales, para que así continúen y nunca se arrepientan de servir a los niños y niñas de México. Apoyemos a los maestros para ayudar a que hallen su identidad profesional, para que pronto dejemos atrás la etapa básica de evaluación de perfiles (habilidades y conocimientos, teacher assessment) y avancemos decididamente a la etapa de evaluación de procesos y logros (lo que ocurre en los alumnos y la comunidad, teaching assessment). Por ahora, los Maestros de los que Aprendemos nos dejan lecciones de vida. Gracias a los maestros ganadores que han participado en las ocho ediciones del Premio ABC, y a los que aún no conocemos, seguramente miles y miles, que también comparten este sentido de vida.

 

* Cintya Martínez es Directora Adjunta de Mexicanos Primero (@Mexicanos1o)

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