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Por Mexicanos Primero
Mexicanos Primero es una iniciativa ciudadana integrada por activistas con diversas experiencias,... Mexicanos Primero es una iniciativa ciudadana integrada por activistas con diversas experiencias, formaciones e historias, unidxs a favor de una causa: promover y defender el derecho a aprender de todas las niñas, niños y jóvenes en México, así como el de sus maestrxs. Buscamos contribuir a la construcción de una sociedad incluyente y justa en la cual cada persona puede llegar a ser la mejor versión de sí misma, convencidxs de que la vía principal para desarrollar esa sociedad es la educación. Como unidad de investigación aplicada, realizamos estudios y desarrollamos propuestas para fortalecer la política educativa y activar a la sociedad a favor de la educación en México. (Leer más)
Oaxaca: el miedo en la calle
En el magisterio de Oaxaca pesa más la participación en las calles, puede lograr más una persona que permanece en las calles que una que está al tanto de la mejora continua en su persona y profesionalmente para desarrollar lo aprendido con sus estudiantes.

Por Mexicanos Primero
6 de octubre, 2014
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Por: Gabo87

 

Todo lo que narro, es real, no estoy inventando nada, tengo 16 años de servicio, de ellos casi más de la mitad tomando cursos para mejorar mi práctica docente, no veo la retribución económica, pero me siento satisfecho con mi trabajo y con lo que logro con los niños. Este texto debe publicarse, pero por las condiciones que se viven en Oaxaca, se publica con un seudónimo para proteger mi integridad y la de mi familia, de estos hechos como lo narro tiene conocimiento todo mundo, y la parte judicial en Oaxaca también.

* Nota del autor

 

Hace mucho que no escucho un discurso alentador de parte de líderes que dirigen al magisterio, hace mucho que vengo escuchando los peligros de enfrentar las situaciones nuevas que conlleva un cambio en nuestro trabajo y práctica docente, y hace mucho que los mismos compañeros, iguales y superiores, o que ostentan un cargo de dirección, no motivan hacia el logro de los objetivos pertinentes en las escuelas, sino todo lo contrario…

Pesa más la participación en las calles, puede lograr más una persona que permanece en las calles que una que está al tanto de la mejora continua en su persona y profesionalmente para desarrollar lo aprendido con sus estudiantes.
 Justificamos la corrupción porque “un amigo les ayudó” a cobrar sin trabajar; justificamos a los adheridos a nuestro movimiento como un logro del sindicalismo brutal y sin sentido; justificamos a los corruptos, a los que se enriquecen, a los que nunca han trabajado, porque estos son “logros” del movimiento.

Hoy estamos viviendo la crisis sindicalista más fuerte de todos los tiempos, no por la reforma educativa, sino porque en todos los niveles se están dando los actos de corrupción más atroces de todos los tiempos: venta de plazas, de horas, exigiendo al gobierno la regularización de más de 8000 personas en estos meses, y que muchas de ellas pagaron fuertes cantidades de dinero, hay tomas del sindicato de escuelas normales, de dependencias como de direcciones de todos los niveles y, sobre todo, del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).

Los que pensamos diferente les llamamos “charros”, “priistas”, “gobiernistas”, y un sinnúmero de etiquetas más. ¿Por qué la necedad de perpetuar un “organismo” podrido, como lo es la Sección XXII?  Que, por donde se le vea no se le encuentra nada deseable para el desarrollo educativo, para el desarrollo principalmente del ser humano, y sobre todo para las generaciones que están en las aulas.

Los discursantes “intelectuales” que son invitados por la sección XXII de la CNTE, del interior del país y fuera de él, no vienen a refrescar con su discurso hacia una nueva visión educativa, de un verdadero cambio de paradigma, a la obtención de nuevos elementos pedagógicos, de investigación, de didáctica; por el contrario, vienen a darnos discursos explosivos, discursos populistas… vienen a “echar más leña a la hoguera”, acrecentando la inconformidad, el desconcierto, el miedo. Todo esto por desconocer de lo que hablan y la ignorancia magisterial.

Los discursos sindicalistas versan sobre: “van a venir a quitarte  tu plaza”, “si no luchas y cooperas, cuando te quiten tu plaza, entonces tampoco te vamos  ayudar”, “van a venir muchas sanciones, y entonces van a venir corriendo a que los apoyemos”, “si tenemos tu participación puntual, tu cooperación monetaria, tienes puntos tú y tu escuela; si no es así, no solo te afectas a ti, también a tu escuela”, porque entonces “no logra la escuela el puntaje para beneficios”, “si no obtienes el 80% de participación sindical, no puedes cambiarte de escuela, de nivel, obtener ascensos u ocupar un puesto dentro del sindicato, ni ningún otro”.

Muchos compañeros están hartos de esta podredumbre, lo podemos ver en las calles cuando convocan a cualquier movilización, del 100% llega el 10% o el 15%, y este porcentaje se da gracias a que las nuevas generaciones egresadas de las normales desean un cambio de escuela para acercarse a sus lugares de origen, pues los maestros con más años de antigüedad ni se paran ya por ahí; y claro, también están los “maestros” que nunca fueron a una escuela, y que por ningún motivo quieren que verifiquen su historial académico.

Pero eso no es todo, hay mucho más, se descubre corrupción dentro de los diferentes niveles educativos, y se pretende que se arregle todo al interior del sindicato: la corrupción tratando de sancionar a la corrupción; ¿en qué términos queda? En la “aplicación del Principio Rector 20”, mientras los que se endeudaron con $100,000.00, $120,000.00, o más, se quedan con la deuda por intentar comprar una plaza. Éstos son los menos afortunados, en cambio, quienes logran comprar un lugar engrosan las filas en las movilizaciones. ¿Y los corruptos? Ellos se llevan el dinero de quienes lograron entrar a trabajar y de aquéllos que no lo consiguieron.

Los corruptos se quedan con las manos en la cintura disfrutando de sus “logros obtenidos”. A ellos no se les hace nada, y los maestros tienen por consigna “no seguir un proceso jurídico, porque se golpea al movimiento”, es decir, “toda la ropa sucia se sigue ensuciando en el sindicato”, sin sanción alguna.

¿Cuál fue el castigo de estas personas que cometieron estos actos reprobables? Dejar de representar a un grupo de maestros, es decir, solo les quitaron el cargo y les dieron otro de menor categoría, pero desde ahí continúan con sus corruptelas.

La peor pesadilla para los que perdieron y no obtuvieron el trabajo por el cual pagaron, es que se encuentran ante agentes del ministerio público que los canalizan a la fiscalía especializada en delitos del magisterio; y hasta ahí llegaron, porque esa fiscalía no va hacer nada por seguir un proceso jurídico contra las personas indiciadas, se denota el contubernio magisterio–gobierno.

Aún así se cree que existe un gran idealismo, una convicción de lucha, un derrocamiento de la oligarquía y de la burguesía. Los pseudo líderes magisteriales aspiran a ocupar una curul, sentarse en la silla del presidente municipal o un cargo político que les permita seguir haciendo las mismas corrupciones en la escuela donde están, y, sobre todo, alcanzar el nivel de vida de ricos y poderosos. ¿Y si no es así? Revisemos a todos los líderes que han pasado y que están ahora gestionando en los diferentes “espacios ganados por el movimiento”, y veremos principalmente el cambio económico y social después -claro siguen rodeándose de gente podrida igual que ellos, con dinero “mal habido” pero con dinero-.

No es necesario mencionar que este dinero se recibió por medio de la movilización de las bases, de las cooperaciones, de las empresas adheridas a la sección que sangran al magisterio, de la venta de plazas, de la venta de lugares o zonas laborales, de gente que cobra sin trabajar, de salarios de maestros fallecidos y que los vivales siguen cobrando, de maestros que renunciaron pero siguen cobrando, etc. Esto es de conocimiento popular, judicial del IEEPO, de la SEP, del gobierno estatal y federal, ¿y que se hace? Nada, así ¿no está presente el miedo en las calles?

Si a esto no se le llama miedo o terror -como deberíamos llamar al motor que mueve este movimiento- a quien ostenta un poder no hay cómo describirle mejor. Se ha llegado a un poder y a una cima de la que es muy difícil bajar a los líderes,  siguen amenazando con la participación, siguen cobrando multas superiores a un día de trabajo a los que no participan, siguen presionando, coaccionado a los maestros y aún así permanecen inamovibles.
El magisterio consciente ha intentado liberarse enviando a sus líderes a ocupar los lugares a este sindicato, y sale peor porque inmediatamente les “compran la conciencia”.

La pregunta aquí es ¿a dónde se van a refugiar los verdaderos maestros? Irán a los diferentes grupos políticos que gobiernan y que direccionan al sindicato, para salir del sartén y caer a las brasas: a dónde se van a ir estos verdaderos luchadores sociales que buscan no solo la mejora de ellos, sino también de sus estudiantes y sus comunidades.

Esta pregunta cabe hacérsela a los líderes de México, ¿a dónde estamos orillando a la educación y a sus actores? ¿Seguimos sosteniendo a estos personajes? o ¿ya tenemos una lucha? -desde luego en la que todos perdemos, porque los maestros ya tienen un estilo implícito sindical adherido a su forma de vida, de trabajo y comunicación-; ¿o cambiamos de paradigma? -donde verdaderamente se respeten las leyes y aquellas personas que cometieron actos reprobables purguen condenas donde efectivamente se sancione los actos que cometieron-.
 Si no es por la última vía, no habrá ningún cambio en ninguna estructura, ni sindical, ni gubernamental, y mucho menos mental.

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