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Mexicanos Primero es una iniciativa ciudadana integrada por activistas con diversas experiencias,... Mexicanos Primero es una iniciativa ciudadana integrada por activistas con diversas experiencias, formaciones e historias, unidxs a favor de una causa: promover y defender el derecho a aprender de todas las niñas, niños y jóvenes en México, así como el de sus maestrxs. Buscamos contribuir a la construcción de una sociedad incluyente y justa en la cual cada persona puede llegar a ser la mejor versión de sí misma, convencidxs de que la vía principal para desarrollar esa sociedad es la educación. Como unidad de investigación aplicada, realizamos estudios y desarrollamos propuestas para fortalecer la política educativa y activar a la sociedad a favor de la educación en México. (Leer más)
Pandemia y la normalización de la violencia
Desde que comenzó a pandemia por COVID 19, el 911 ha registrado 115,614 llamadas de emergencia relacionadas con abuso sexual, acoso sexual, violación y violencia familiar.
Por Azharell Ruiz
25 de agosto, 2020
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Estamos viviendo el proceso de confinamiento por la pandemia desde distintos ángulos, pero ¿nos hemos puesto a pensar cómo lo están viviendo niñas y niños en sus hogares? A lo largo de su niñez van desarrollando sus creencias basándose en lo que aprenden desde su entorno: la familia, la escuela, la televisión, las y los amigos. En estos momentos niñas y niños aprenden en medio del encierro, el miedo y la pandemia, lo que el virus se ha llevado, que sus clases serán en casa y que continuarán en casa.

En algunos hogares la situación se torna peor, esto porque lamentablemente para algunas personas el confinamiento está resultando ser una experiencia llena de violencia, y niñas y niños están normalizando que ser sujetos de violencia por parte de algún familiar es parte de su proceso de crianza “para educarles mejor”.

Es delicado que desarrollen su niñez con la creencia de que una cultura de violencia en el entorno familiar “es normal”. Valdría la pena detenernos a reflexionar en que una familia violenta puede fomentar que los niños y niñas en ella cuando crezcan también la ejerzan y se desarrolle una cadena de repetición de patrones que va permeando en nuestros entornos.

A diario se pueden leer notas sobre maltrato físico, emocional o psicológico, abandono, maltrato médico (negligencia), abuso sexual y explotación laboral que afecta a niñas y niños. Desde que comenzó a pandemia por COVID 19, el 911 ha registrado 115,614 llamadas de emergencia relacionadas con abuso sexual, acoso sexual, violación y violencia familiar.

Además, de acuerdo con UNICEF, el 63% de niñas y niños de entre 1 y 14 años han sufrido al menos una forma de disciplina violenta en nuestro país y 2 de cada 10 mujeres mexicanas reportan que sus esposos o parejas sentimentales han ejercido o ejercen violencia en contra de sus hijas e hijos.

La erradicación de estos abusos corresponde a todos y todas como sociedad, tenemos que alzar la voz cuando seamos testigos de este tipo de conductas a través de la denuncia. Así como comprometernos desde lo personal para cambiar nuestras actitudes y creencias sobre lo que “está bien o mal” al educar a menores, y tener la disposición para desaprender y reaprender conductas y creencias.

Sin embargo, esta lucha por los derechos de menores también es un trabajo de las autoridades, quienes deben garantizar a las niñas y niños el vivir una vida libre de toda forma de violencia. No basta con que la Ley General de Niñas, Niños y Adolescentes señale en su art. 103 fracc. VII que quienes ejercen la patria potestad deben abstenerse de cualquier atentado contra su integridad física o psicológica, se debe legislar también en los Congresos Locales para que en todo el país se actualicen los Códigos Penales para desaparecer la figura del “estado de emoción violenta” como una atenuante de las penas por lesionar a un familiar, y desaparecer el “derecho de corrección” a menores, como se considera en Baja California Sur y Sonora respectivamente.

Hay avances como en Puebla, donde sí existe a nivel constitucional la prohibición expresa del “castigo corporal” a menores, pero aún falta mucho por hacer para que en este confinamiento y cuando salgamos del mismo, el hogar no sea un peligro para niñas y niños.

Hoy, como cada día 25 del mes, se realizan esfuerzos a nivel mundial para prevenir y combatir la violencia, en el marco del “Día Naranja” instaurado por la ONU.

* Azharell Ruiz (@AzhaRuiz) Coordinadora de Asuntos Legales en Mexicanos Primero.

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