Porque las y los niños son primero
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Aprender es mi derecho
Por Mexicanos Primero
Mexicanos Primero es una iniciativa ciudadana integrada por activistas con diversas experiencias,... Mexicanos Primero es una iniciativa ciudadana integrada por activistas con diversas experiencias, formaciones e historias, unidxs a favor de una causa: promover y defender el derecho a aprender de todas las niñas, niños y jóvenes en México, así como el de sus maestrxs. Buscamos contribuir a la construcción de una sociedad incluyente y justa en la cual cada persona puede llegar a ser la mejor versión de sí misma, convencidxs de que la vía principal para desarrollar esa sociedad es la educación. Como unidad de investigación aplicada, realizamos estudios y desarrollamos propuestas para fortalecer la política educativa y activar a la sociedad a favor de la educación en México. (Leer más)
Porque las y los niños son primero
Hoy de cada 100 niñas y niños en México, 96 llegan a primero de primaria, 79 a secundaria, 70 a bachillerato, de estos 57 terminan, y sólo 15 logran llegar a la universidad.
Por Luz Romano
5 de julio, 2022
Comparte

En México, el derecho a aprender de niñas, niños y jóvenes no se cumple. Cada niña, cada niño y cada joven tiene el derecho de llegar en tiempo y forma a la escuela, permanecer en ella, aprender lo que quiere y necesita, y participar en su proceso de aprendizaje; el Estado está obligado a hacer cumplir ese derecho.

Esto se traduce en que cada estudiante no solo debe ir a la escuela a repetir contenidos académicos, sino que pueda desarrollar todas sus habilidades individuales y sociales. La escuela debe ser el espacio donde niñas y niños se desarrollen, donde convivan, estén protegidos, se sientan seguros, sean felices y aprendan desde lectoescritura y matemáticas, hasta el autocuidado, cuidar a los demás y convertirse en ciudadanos democráticos que aporten a su país.

Y para que puedan ejercer ese derecho desde su nacimiento y a lo largo de toda su trayectoria -independientemente de su lugar de nacimiento o su condición económica- es primordial que cada docente ejerza también su propio derecho a aprender y acompañar a las familias para que participen activamente en el proceso de aprendizaje de sus hijas, hijos, nietas y nietos, así como activar a toda la sociedad para que colabore, defienda y exija.

Pero en la realidad, ese derecho no se cumple. Hay un número todavía no cuantificado de abandono escolar que va desde los 5 millones identificados por una encuesta de INEGI, los 3 millones mencionados por la Secretaría de Gobernación o los 500 mil recientemente reconocidos por la SEP de estudiantes que no volvieron a las aulas en este ciclo escolar que inició, luego de año y medio de clases a distancia. Dichos estudiantes se suman a los que ya han abandonado el sistema en años anteriores. Existen alumnos y alumnas que dejan la escuela para trabajar y obtener recursos, por embarazos adolescentes, por falta de apoyo de sus familias, pero abandonan también -y esta razón me parece la más grave-, porque cuando llegan a cierto nivel educativo ya no cuentan con las herramientas para seguir, las barreras para el aprendizaje y la participación que enfrentan son cada vez más grandes y entonces pierden el interés.

Y quienes se quedan en la escuela no aprenden y mucho menos participan. En el estudio “Equidad y Regreso”, que aplicamos durante el cierre de escuelas, reveló cómo el rezago en lectura y matemáticas afectó a los niños de todas las edades que evaluamos (10 a 15 año). En el caso de lectura se identificó que el 42 % de ellos no pudo comprender un texto de tercero de primaria y el 58 % no pudo resolver una resta con acarreo.

En México estamos lejos de alcanzar la escuela ideal: esa escuela que queremos en la que todas y todos estén, aprendan y participen. Esa escuela en la que niñas y niños indígenas se puedan desarrollar en su propia lengua, y esa escuela que se adapte a las necesidades de niñas y niños con condiciones de discapacidad, y no seamos las madres y padres quienes debamos empeñar recursos y tiempo desproporcionados para que nuestras hijas e hijos se adapten a un sistema que les entrega opciones empobrecidas y recortadas.

Propiciarlo ha sido un camino arduo y en Mexicanos Primero cumplimos 15 años de trabajar por ello. Los logros son muchos, por ejemplo: que el derecho a aprender esté plasmado en la Constitución, que la primera infancia (0 a 3 años) pueda ejercer ese derecho, que maestras y maestros sean reconocidos, ofrecemos evidencia sólida sobre el estado de la educación en México y activamos a la comunidad escolar abriendo espacios para la participación en la política pública educativa, entre otros, pero los retos son enormes y la voluntad de la autoridad no es suficiente para lograr cambiar un sistema con tantos rezagos, en poco tiempo.

Falta un largo camino. Hoy de cada 100 niñas y niños en México, 96 llegan a primero de primaria, sólo 79 entran a la secundaria, 70 entran a bachillerato, pero sólo 57 terminan, y de éstos, únicamente 15 logran llegar a la universidad.

Debemos trabajar por recuperar a esos estudiantes que se han ido y enfocarnos en que, los que sí están en las escuelas, realmente aprendan y participen. Debemos trabajar para que el origen de esas NNJ no sea su destino y que cada estudiante pueda ser la mejor versión de sí mismo.

Trabajemos pues, para que cada niña y niño pueda aprender; no como un favor que recibe del Estado, no como resultado de una promesa de campaña política, y tampoco por nacer con un privilegio diferenciado que se lo permita. Trabajemos todas y todos para que aprendan porque es su derecho, un derecho humano inalienable, plasmado en la Constitución y con la obligación del Estado de garantizarlo.

* Luz Romano (@LromanoE) es directora de Comunicación en Mexicanos Primero (@Mexicanos1o).

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.