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Arrancones en Neutral
Por Arturo Franco
Arturo es un economista, autor y emprendedor mexicano. Es cofundador de Causas.org, vicepresident... Arturo es un economista, autor y emprendedor mexicano. Es cofundador de Causas.org, vicepresidente del consejo directivo de la Harvard Kennedy School, y profesor de cátedra en el Tecnológico de Monterrey. Ha trabajado para el Banco Mundial, el Foro Económico Mundial y el Centro para el Desarrollo Internacional. (Leer más)
La elección que ya fué
Por Arturo Franco
2 de marzo, 2012
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Durante las últimas semanas han comenzado a surgir varias polémicas sobre la validez de las encuestas para la elección de Julio: el presidente poniendo al IFE contra las cuerdas al mencionar algunos resultados en una reunión privada, los candidatos criticando las encuestas comisionadas por sus contrincantes, y @esquivelgerardo recordándonos que en 2006 GEA-ISA le falló al resultado electoral por más de 10 puntos.

Nomás faltó alguien que propusiera hacer una encuesta sobre cual encuesta es más confiable. Al final fue @leozuckermann quien puso un poco de orden con una excelente propuesta para evaluar a las encuestadoras.

Pero en lugar de pasar los siguientes 3 meses preocupados por quién va a ocupar la Silla del Águila (¿de Krauze?), considero que un mejor uso de nuestro tiempo y energía sería ponernos a pensar como podemos hacer que nuestra partidocracia disfuncional funcione.

Lo primero que tenemos que admitir es que la elección más importante del 2012 ya se dio. Las cúpulas de los principales partidos políticos, en un proceso cerrado, poco democrático y lleno de críticas internas, ya eligieron su “primer equipo” en San Lázaro. Toma dos minutos revisar las listas y entender que el cambio urgente que buscamos los mexicanos no está ahí.  Aunque falta ver la lista del PRD, en realidad el único cambio previsible es que algunos diputados ahora serán senadores, y algunos senadores ahora serán diputados.

En su más reciente artículo, nuestro buen amigo @jcpueblita, hace un excelente análisis de la “representación desproporcionada en la representación proporcional” y las dinámicas que seguramente veremos entre las distintas facciones y partidos en el Congreso.

El resto del Congreso muy probablemente se va a dividir en tercios. Mitofsky reveló que el PRI y su aliado el PVEM encabezan las preferencias para diputado con el 34% , le sigue el PAN con 22% y la unión de partidos de izquierda con 17%.  Es muy poco probable que algún partido tenga la capacidad de legislar sin una sólida alianza con otro partido.

Como diría Sergio Aguayo en El Palenque, “Las listas de candidatos plurinominales son una lección de real politik. Quienes aspiran a la presidencia juran hacer reformas a fondo para luego rendirse ante las burocracias y los liderazgos reales de sus respectivos partidos. Continuará, por tanto, la brecha entre sociedad y gobernantes que es una las expresiones que toma la crisis sistémica de nuestra democracia. Así somos y así andamos.”

Una manera muy simple de ver estos liderazgos reales se encuentra en la siguiente gráfica del reporte de Integralia. Los diputados y senadores votan en bloque. Por eso se ha demostrado varias veces que sería, en todo caso, más eficiente tener un diputado representando a cada partido que los 500 borreguitos que tenemos, y mantenemos.

El Congreso propone y dispone…

En la única frase memorable del presidente Fox que no tuvo que ser corregida por el buen @RubenAguilar quedaba claro que el poder político en México comenzaba a pasar de Los Pinos al Palacio Legislativo: “el Ejecutivo propone, y el Congreso dispone” dijo. El presidencialismo en México se acabó con la transición del 2000 pues estaba anclado en una telaraña de relaciones informales, y no en la Ley. Esa complicidad institucionalizada ahora reside en el Congreso.

Lo segundo que debemos admitir es que si bien, en un principio, era muy bienvenida esta transferencia de poder pues creaba un balance necesario, al final se pasó de la mano. Hasta el sexenio de Salinas, más del 90% de la legislación provenía del ejecutivo y el 100% de las iniciativas eran aprobadas por el Congreso. En la LXI Legislatura, que termina en Abril, más del 90% de las Leyes que han sido aprobadas fueron iniciadas dentro del Congreso, y al presidente le han rechazado (o dejado pendientes como le dicen), 7 de las 32 iniciativas que ha enviado.

Hace unas semanas, un artículo de The Economist llamó a los diputados flojos y sobrepagados, y se refirió a un Poder Legislativo que “no-hace-nada” en relación a las Reformas Constitucionales que no han sido aprobadas. Aunque concuerdo plenamente en el fondo con este artículo, hay un dato interesante que no podemos pasar por alto. Nunca se habían aprobado tantas leyes en México como en las dos últimas legislaturas.

 

 

 

 

 

El problema de México entonces no es ni falta de iniciativas (se presentaron más de 3,000 en esta legislatura) ni baja producción legislativa. El problema es que no se están aprobando esas iniciativas que realmente necesitamos. La solución, lamentablemente, no vendrá del Ejecutivo, sea quien sea. El siguiente presidente(a) y su gabinete tendrán que enfrentar a la misma bestia, un Poder Legislativo que ha secuestrado el progreso de México durante varios años.

Dado este contexto, en los siguientes meses deberíamos preguntarnos: ¿cuál es la mejor elección frente a esta elección? (…¿o hacemos una encuesta?)

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