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Por Oceana México
ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mare... ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mares de México, así como temas de la agenda pública del sector pesquero nacional. Twitter: @OceanaMexico (Leer más)
¿Cuántos quedan, cuántos nos tocan?
Tanto la pesquería de camarón de laguna costera, como muchas otras especies pesqueras en el país, puede estar en riesgo o ir al colapso por sobre explotación.
Por Oceana México
26 de marzo, 2019
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Por: Esteban García-Peña Valenzuela (@TheSighthound)

Juan vive en la costa de Sinaloa, en la región conocida como Huizache Caimanero, al sur del Estado. Para aprovechar la marea, esa mañana Juan salió muy temprano de casa a pescar camarón. Con dos hijos pequeños y otro en camino, Juan tiene gastos que afrontar en casa.

Debido a la fuerte marejada, ese día le tomó más de dos horas llegar a la laguna donde habitualmente su familia, desde sus abuelos, han pescado camarón por años. Andaba de suerte, pues la panga no volcó a pesar del oleaje.

Ni las extensas redes, ni las largas horas de arrastre, pudieron salvar la mañana. Sólo pudo sacar 10 kilos, que a precio del “coyote” o intermediario en la playa, tal vez alcanzarán para la gasolina, o tal vez no. Apenas hace unos diez años, el padre de Juan sacaba hasta 80 kilos, por salida. Hoy, la situación es muy distinta.

La historia de Juan es ya un relato cotidiano en la región del Huizache Caimanero y es un reflejo de lo que sucede en México. Tanto la pesquería de camarón de laguna costera, como muchas otras especies pesqueras en el país, puede estar en riesgo o ir al colapso por sobre explotación. Si, leyó bien, sobre explotación. Los océanos no son infinitos, después de todo y, cuando se nos pasa la mano (como ya es costumbre) agotamos continuamente sus recursos.

¿Alguna vez que comió ese gustado marisco o pescado, se preguntó cuáles y cuántas especies pesqueras hay? ¿cuáles podemos comer? ¿cuántas están disponibles? ¿cómo han llegado hasta su mesa?

Le diré que alrededor del 25% de las especies importantes para la pesca y consumo en México están en riesgo, principalmente por sobre pesca; otro 60% es aprovechado a su límite máximo y sólo un 13% tiene potencial de desarrollo o incremento en su captura. (Carta Nacional Pesquera, 2018)

A este deterioro, se suma la creciente contaminación oceánica y, como en muchos otros casos, también los efectos del cambio climático .

Por si fuera poco, al menos el 50% de la pesca en México, es ilegal -que se realiza sin los procesos y permisos oficiales-. A diferencia de la pesca legal, la captura no regulada, implica mayor presión sobre las poblaciones de peces, e impide contar con la información necesaria sobre la abundancia, disponibilidad, estado y salud de las especies pesqueras.

De seguir así, no sólo habrá menos pescados y mariscos para la mesa; todo un sector productivo en México -del que vive directamente al menos 1 millón de personas- entraría en una grave crisis por pérdida de empleos y se agotaría una importante fuente de alimentos.

La protección, restauración y el manejo adecuado del océano, son cruciales para asegurar que de éste podremos seguir obteniendo recursos vitales, como los pesqueros.

Así como usted requiere de cuidados, atención y rehabilitación en caso de enfermar o tras un accidente, de la misma manera los ecosistemas marinos y las especies acuáticas requieren cuidados para recuperar su productividad y abundancia.

Al momento, son prácticamente inexistentes las acciones o protocolos para abordar esta problemática, y las autoridades federales responsables, particularmente SADER, CONAPESCA e INAPESCA no desarrollan ni ejecutan medida alguna para restaurar los ecosistemas marinos y recuperar la abundancia de las especies pesqueras.

Es momento de establecer procesos oficiales que obliguen la intervención de las autoridades pesqueras en la identificación, protección y restauración de especies sobre explotadas, y se asegure la participación de los diversos actores sociales en las decisiones sobre el sector pesquero mexicano.

Finalmente, tenemos de dos sopas: seguir este proceso de desgaste, desorden y pérdidas en la pesca nacional, o poner manos a la obra para ordenar al sector y recuperar la abundancia del océano y su potencial pesquero.

No hay la menor duda. Lograr una efectiva protección y restauración de las especies pesqueras, dependerá de contar con información confiable, de disponer de mejor ciencia, de tener más y mejores procesos y responsabilidades en el gobierno, asegurar la participación social y de la sociedad civil.

Mas allá de tener certeza sobre cuántos hay o cuántos nos toca, es momento de decidir lo que nos toca hacer.

 

* Esteban García-Peña Valenzuela es director de campañas en pesquerías en Oceana México, la organización internacional más influyente centrada en la conservación de los océanos, la protección, restauración de los mares del mundo y en cambios de política pública para aumentar la biodiversidad y la abundancia de la vida marina.

 

@OceanaMexico

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