close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Atarraya
Por Oceana México
ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mare... ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mares de México, así como temas de la agenda pública del sector pesquero nacional. Twitter: @OceanaMexico (Leer más)
El “filete de pescado” no es un platillo
Muchas personas creen que para cuidar los mares hay que dejar de comer pescados y mariscos. Eso es falso. Lo que debemos hacer es interesarnos por aquello que comemos y exigir mejores prácticas en el sector, que garanticen la abundancia de peces en el mar y la sostenibilidad de esta actividad.
Por Renata Terrazas
10 de septiembre, 2019
Comparte

¿Cuántas veces te has preguntado de dónde viene lo que comes? Si es producto nacional o importado, si la empresa que lo vende respeta los derechos de sus trabajadores y paga un precio justo a los productores, si tiene riesgos a la salud, o si su producción está afectando al medio ambiente.

La realidad es que la mayoría de nosotros le dedica muy poco tiempo a pensar en el origen de nuestros alimentos y en su importancia. Esto a pesar de que últimamente ha crecido la consciencia del impacto que tienen nuestras decisiones como consumidores, por ejemplo: cuando decidimos dejar de comprar marcas de ropa que utilizan trabajo esclavo, o productos que deforestan selvas y matan animales para sembrar la planta de donde se obtiene un ingrediente.

Para el caso del consumo de pescados y mariscos, la información sobre su origen es muy importante. Primero, como lo he mencionado varias veces, para que no nos den #GatoXliebre y terminemos pagando mucho por un pescado que no es el que queremos.

Segunda, porque podemos tomar mejores decisiones sobre nuestra nutrición ya que no todos los pescados y mariscos aportan lo mismo.

Tercera, porque está información nos ayuda a proteger los mares mexicanos.

La realidad es que la gente sigue pidiendo filete de pescado y no se pregunta siquiera qué tipo de pescado es, mucho menos de dónde viene y si esa especie está en riesgo de alguna manera. Pedir un filete de pescado (que no es un platillo) es el equivalente a decir filete de mamífero, y así no pedimos un corte de res.

Lo triste es que en la medida que la gente no se haga estas preguntas y exija esa información, a quienes buscamos proteger los mares del mundo nos dejan una tarea bien difícil.

Por ejemplo, ¿sabías que hay pesquerías certificadas que garantizan un mejor manejo de lo que pescan? Si eres una de esas personas amantes de los mariscos y que al mismo tiempo quiere cuidar los mares, esta información te interesa. En México la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), creó un semáforo donde te da información de la situación de los peces comestibles en el país.

También puedes encontrar camarones pescados de una manera maravillosa en la que no utilizan combustible, sino que es el viento el que mueve las lanchas. Con esta técnica reducen su impacto en el mar al pescar casi exclusivamente camarones ya que en vez de lanzar una red de arrastre -que atrapa todo lo que encuentre-, bajan una red más pequeña a la que es el propio camarón el que trepa. Esta forma de pesca son las denominadas redes suriperas.

Muchas personas creen que para cuidar los mares hay que dejar de comer pescados y mariscos. Eso es falso. Lo que debemos hacer es interesarnos por aquello que comemos y exigir mejores prácticas en el sector, que garanticen la abundancia de peces en el mar y la sostenibilidad de esta actividad.

Necesitamos muchos ojos y bocas que le envíen un mensaje claro a los restauranteros, comercializadores y vendedores de pescado: queremos información sobre lo que comemos, queremos saber qué pescado es, de dónde viene, cómo se pescó y si es un producto legal.

Sabemos que obtener esta información ya es posible. En México se vende pescado con el etiquetado que contiene estos datos e incluso vienen con un código QR con el que puedes ver un mapa de la zona donde se pescó, conocer la embarcación y qué tipo de herramienta utilizaron para pescarlo.

No es práctica común, pero en la medida que más consumidores nos comprometamos a exigir esta información, podremos cambiar las cosas. Es importante dejarle claro a quienes nos venden pescado que cuidar nuestros mares no es opcional, y queremos productos con información veraz sobre su nombre, procedencia y legalidad.

* Renata Terrazas (@Renaterra_zas) lleva más de 10 años trabajando en organizaciones de la sociedad civil, se especializa en temas de transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana. Actualmente es directora de campañas de transparencia en @OceanaMexico, organización internacional centrada en la conservación de los océanos; la protección y restauración de los mares del mundo, y en cambios de política pública para aumentar la biodiversidad y la abundancia de la vida marina.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.