El Joker versus el plástico - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Atarraya
Por Oceana México
ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mare... ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mares de México, así como temas de la agenda pública del sector pesquero nacional. Twitter: @OceanaMexico (Leer más)
El Joker versus el plástico
Aumentar la cuota de mercado de las botellas retornables en un 10% en todos los países costeros sustituyendo a las botellas de PET desechables de un solo uso podría reducir la contaminación marina por botellas de plástico PET en un 22%.
Por Luis Rodmun
11 de febrero, 2020
Comparte

Cambridge, Maryland.- Joaquín Phoenix no sólo ganó el Premio Oscar 2020 al mejor actor protagónico, también triunfó con el discurso más reflexivo y conmovedor de la gala.

Entre otras causas, el intérprete de Joker (Guasón) criticó lo egoísta que hemos sido con el medio ambiente.

“Considero que, como sociedad, nos hemos desconectado demasiado de la naturaleza. En gran parte, nosotros mismos somos culpables de esa visión egocéntrica que tenemos, pensando que somos el centro del universo. Nos aprovechamos de la naturaleza y exprimimos sus recursos hasta agotarlos”, dijo.

Toda la razón tiene el Joker. Y para muestra un botón: un reciente estudio de Oceana, titulado “Una sola palabra: retornables”, indica cómo las botellas de plástico producidas y vendidas por empresas de bebidas son una importante fuente de contaminación marina.

De los 445 mil millones de litros de bebidas que se venden en botellas de PET, entre 21 mil y 34 mil millones de botellas de PET se convierten en contaminación marina cada año.

El estudio de Oceana publicado recientemente a nivel internacional indica que aumentar la cuota de mercado de las botellas retornables en un 10% en todos los países costeros sustituyendo a las botellas de PET desechables de un solo uso podría reducir la contaminación marina por botellas de plástico PET en un 22%.

Esto haría que entre 4 mil 500 y 7 mil 600 millones de botellas de PET no acabaran en el océano, cada año. Un aumento del 20% de la cuota de mercado de las botellas retornables sustituyendo a botellas de PET desechables de un solo uso podría reducir la contaminación marina por plástico en un 39%, logrando que entre 8 mil 100 y 13 mil 500 millones de botellas PET no acabaran en el océano, cada año, según datos de 2018.

Foto: OCEANA / Natividad Sánchez.

Según datos de International Coastal Clean-up analizados por Oceana, las botellas de plástico se encontraban entre los 10 principales artículos de plástico más presentes en las actividades de limpieza de playas en 2017, si se evalúan por su peso.

Los estudios de playas realizados por miembros del movimiento #breakfreefromplastic en 51 países han identificado las botellas de las empresas de refrescos como el primer y tercer artículo de marca presente en la contaminación de los océanos por plástico en todo el mundo, y las botellas de PET como el tercer artículo encontrado con mayor frecuencia.

Adicionalmente, se han encontrado botellas de plástico PET – que se hunden cuando no tienen tapón – debajo de la superficie del mar y en el fondo marino. Se ha estimado que hasta un 94% del plástico oceánico se encuentra por debajo de la superficie del océano.

El documento de Oceana cita un estudio publicado en la revista Science el cual estima que entre 4.8 millones y 12.7 millones de toneladas de plástico acaban en el entorno marino procedentes de fuentes terrestres cada año, el equivalente aproximado a vaciar un camión de basura lleno de plástico en los océanos cada minuto.

El análisis halló que, en 2018, el equivalente a entre 21 mil y 34 mil millones de botellas de PET de un litro generadas por la industria de bebidas no alcohólicas acabaron en el océano, lo que representa entre 706 mil y 1.1 millones de toneladas de residuos de botellas de plástico. Además, se estima que más del 50% de tortugas han ingerido plásticos a lo largo de su vida, lo que puede tener consecuencias fatales.

Foto: AfriramPOEShutterstock

Vida (plástica) marina

Se han encontrado residuos plásticos en la superficie del mar, bañando las costas más remotas del mundo, apareciendo en el deshielo del hielo del Ártico y en el punto más profundo del océano. El plástico está por todas partes. A medida que los plásticos siguen inundando nuestros mares, crece la lista de especies marinas afectadas por sus consecuencias.

Se han observado decenas de miles de ballenas, aves, peces y tortugas marinas sufriendo de estrangulamiento o de ingesta de plástico presente en el entorno marino. Está afectando a todo, desde el zooplancton y los peces hasta las tortugas marinas, los mamíferos marinos, las aves marinas y las ballenas.

La lista de animales marinos afectados por la contaminación por plástico crece continuamente. Se estima que un 90% de especies de aves marinas ha consumido plástico, y que todas las especies de tortugas marinas han tragado plástico.

Algunos organismos, como los corales, parecen incluso más atraídas por el plástico que por sus fuentes naturales de alimento. Y hay estudios que han demostrado que, cuando los corales entran en contacto directo con los residuos plásticos, su probabilidad de contraer una enfermedad aumenta de un 4% a un alarmante 89%.

El 17% de las especies que se ha observado que están afectadas por los residuos marinos está incluido entre las especies amenazadas o casi amenazadas con la extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

El plástico también está afectando a nuestro clima. Si el plástico fuera un país, sería el quinto mayor emisor de gases de efecto invernadero del planeta.

Hay estudios que han demostrado que el plástico contribuye al cambio climático mediante el consumo de combustibles fósiles y la emisión de gases de efecto invernadero a lo largo de su ciclo de vida, desde la fabricación y el transporte hasta la gestión de residuos.

Nunca desaparece

El plástico nunca desaparece. Por el contrario, se rompe en porciones cada vez más pequeñas y, en última instancia, acaba convirtiéndose en microplásticos que actúan como imanes de los contaminantes químicos perjudiciales.

Cuando son comidos por los peces y moluscos, algunos de los contaminantes procedentes de los microplásticos acaban en nuestra cadena alimentaria. Se ha establecido que todos los alimentos, desde la sal hasta la miel o la cerveza, contienen microplásticos.

Los científicos siguen estudiando cómo los seres humanos pueden verse afectados por el plástico que está acabando en los alimentos que comemos, el agua que bebemos y el aire que respiramos.

Las palabras de Joker tienen todo sentido; estamos desconectado de la naturaleza y muy poco hemos hecho (o casi nada) por cambiar el curso de la devastación ambiental que parece que tiene todo en contra, comenzando por los productores y embotelladores de bebidas que apostaron por el PET, los industriales del plástico, las industrias de consumo y un largo etcétera.

“Nos asusta el concepto de cambio personal, porque creemos que tendremos que sacrificar algo, renunciar a algo, pero los seres humanos en nuestros mejores momentos podemos ser creativos e imaginativos, podemos desarrollar y fomentar sistemas de cambio que beneficien a todos y al medio ambiente”, expresó Joaquín Phoenix durante su discurso.

Oceana hace un llamamiento a las compañías de bebidas para que se comprometan a reducir la producción y el uso de plásticos de un sólo uso de forma substancial.

El análisis de Oceana muestra cómo la industria de las bebidas puede reducir la contaminación marina procedente de las botellas de plástico de forma sustancial ampliando los sistemas de entrega de botellas retornables existentes en sustitución de las botellas desechables de un sólo uso. Un aumento del 10% de las botellas retornables en los países estudiados reduciría en un 40% la contaminación marina por botellas de plástico, que en la actualidad se estima que asciende a 34 mil millones de botellas al año.

Dado que un número relativamente reducido de empresas controlan el mercado de bebidas y los informes de los analistas demuestran que estas empresas ya han hecho un cambio porcentual relativamente significativo en la proporción que suponen los envases retornables en las ventas totales, ese cambio es factible a corto plazo. En este sentido, la industria debería continuar apostando por envases rellenables, reutilizables, retornables y sistemas de residuo cero para reducir la contaminación marina.

Ojalá esto sea una prioridad para la industria embotelladora de bebidas; los océanos no pueden esperar más y tampoco los consumidores. Mucha razón tiene el Joker.

* Luis Rodmun (@luisrmunguia) es director de Comunicación de @Oceana Mexico, la organización internacional más influyente centrada en la conservación de los océanos, la protección, restauración de los mares del mundo y en cambios de política pública para aumentar la biodiversidad y la abundancia de la vida marina. A lo largo de su desarrollo como periodista y estratega de comunicación en empresas nacionales e internacionales ha colaborado por el desarrollo sustentable de su entorno.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.