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Por Oceana México
ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mare... ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mares de México, así como temas de la agenda pública del sector pesquero nacional. Twitter: @OceanaMexico (Leer más)
El T-MEC y el capítulo ambiental
El T-MEC será una oportunidad para México si el compromiso con el apartado ambiental es real y se actúa en su cumplimiento; de lo contrario, las omisiones del Estado Mexicano dejarán a la deriva a pescadores mexicanos que enfrentarán, solos, desastrosas consecuencias comerciales.
Por Oceana México
30 de junio, 2020
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Este 1 de julio entra en vigor el T-MEC y con él se abren algunas puertas. Una de ellas, los acuerdos en materia ambiental entre los tres países, con compromisos para mitigar los efectos ambientales de grandes proyectos, mejorar la calidad del aire, proteger la biodiversidad y garantizar la salud de los mares.

Para el tema de océanos, se incluyen disposiciones para la conservación de las especies, manejo pesquero sustentable, combate a la pesca ilegal y contaminación del océano. Todos ellos, temas de trascendencia para el cuidado de nuestra fuente principal de oxígeno.

A diferencia de muchos acuerdos internacionales con recomendaciones para los Estados, en este tratado comercial el incumplimiento de los compromisos tiene consecuencias prácticas y severas para los países firmantes. Por ello, es de esperar que los Estados prioricen la agenda ambiental y den pasos firmes hacia la garantía de un medio ambiente sano para la población de América del Norte.

Estados Unidos es el destino más importante para los pescados y mariscos de México. Según datos de la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (Conapesca), en 2017 las exportaciones a este país tuvieron un valor de casi 650 millones de dólares. Muy por encima del segundo lugar, Hong Kong, con valor de 88 millones de dólares. Por mucho, Estados Unidos es nuestro socio comercial más importante.

Pero ¿cómo se encuentra la relación entre México y Estados Unidos en materia pesquera?

La realidad es que podría estar mejor. Por poner un ejemplo, por años, la agencia de gobierno encargada del sector pesquero de Estados Unidos, NOAA, ha reportado a su Congreso las constantes violaciones de embarcaciones mexicanas que pescan dentro de su zona económica exclusiva. Embarcaciones provenientes sobre todo de Tamaulipas, que realizan pesca ilegal sin que México haga nada y con ello nos arriesgamos a un nuevo embargo comercial.

Donde de plano no nos salvamos fue en el caso del embargo pesquero al producto mexicano proveniente del Alto Golfo de California, zona donde habita la vaquita marina. Entre los productos sancionados se encuentra el camarón, sardina, sierra, curvina, entre otros. Para dimensionar la importancia de este embargo, el camarón representa el 50% del valor total de nuestras exportaciones pesqueras y gran parte de ese camarón se pesca en la zona con embargo.

La realidad es que el Estado Mexicano ha sido muy poco eficaz en combatir la pesca ilegal, lo que ha tenido impactos desastrosos para muchas especies que están amenazas, pero también para los pescadores legales que se ven severamente afectados por el castigo impuesto por otro Estado.

Hoy en día, la falta de un sistema que permita identificar de dónde viene cada captura y la falta de vigilancia en el mar hace que paguen justos por pecadores. Quienes respetan la zona de la vaquita marina no tienen cómo comprobar que lo hacen y quedan en el mismo saco que aquellos que depredan la región.

El T-MEC será una oportunidad para México si el compromiso con el apartado ambiental es real y se actúa en su cumplimiento; de lo contrario, las omisiones del Estado Mexicano dejarán a la deriva a pescadores mexicanos que enfrentarán, solos, desastrosas consecuencias comerciales. Nuestra dependencia comercial con aquel país no nos deja mucha opción así que la siguiente pregunta es saber qué tan preparados estamos.

En Oceana hemos trabajado en diagnósticos y propuestas para caminar hacia un combate real de la pesca ilegal donde se incremente la vigilancia de las embarcaciones pesqueras y se establezca un sistema de trazabilidad que permita rastrear el pescado del barco al plato y con ello reduzca la posibilidad de vender producto ilegal. Parte de esta agenda avanza ya en las agencias de gobierno, pero queda mucho camino por recorrer.

De nuevo, la transparencia en el sector pesquero será una gran aliada si se abraza de manera institucional y existe una apertura real por parte de las dependencias de gobierno involucradas como la Conapesca y el Inapesca. De lo contrario, las sanciones que enfrentaremos dejarán en la calle a muchos pescadores y al mar a merced de la pesca ilegal.

* Renata Terrazas (@renaterra_zas) lleva más de 10 años trabajando en organizaciones de la sociedad civil, se especializa en temas de transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana. Actualmente es Vice Presidenta de Oceana en México, organización internacional centrada en la conservación de los océanos, la protección y restauración de los mares del mundo.

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