Gato por liebre: agua por pescado - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Atarraya
Por Oceana México
ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mare... ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mares de México, así como temas de la agenda pública del sector pesquero nacional. Twitter: @OceanaMexico (Leer más)
Gato por liebre: agua por pescado
¿Has notado que el filete de pescado “blanco” o “blanco del Nilo” que compras en el supermercado cada vez rinde menos? Acá te explico la razón.
Por Renata Terrazas
3 de marzo, 2020
Comparte

Estamos en plena cuaresma, comemos pescados y mariscos por tradición, convicción religiosa o por mero pretexto para degustar las delicias que nos da el mar y que comemos gracias al trabajo de las y los pescadores.

Pero antes de continuar con mi noticia como ave de mal agüero, quiero decirles es que sigan comiendo pescados y mariscos. Es la mejor proteína animal y la que menor impacto ambiental tiene. Sólo que, como verán, habrá que hacerlo siguiendo algunas recomendaciones.

Como el título de este texto indica, les traigo un nuevo Gato por liebre. Porque al parecer, no es suficiente que te den atún por marlin o tiburón por bacalao, también nos dan agua por pescado. Y esto sí parece ya el colmo, querer comprar filetes de pescado o camarones y en vez de eso recibir agua… el agua más cara del mundo.

¿Has notado que el filete de pescado “blanco” o “blanco del Nilo” que compras en el supermercado cada vez rinde menos? Pues te explico por qué es.

Hay una práctica común para mantener la calidad de los productos del mar que se llama glaseado. Sí, como la capa de azúcar que le ponen a las donas y saben deliciosas. Sólo que, en este caso, en vez de azúcar es agua que se congela y mantiene una capa protectora que evita la deshidratación y oxidación de la carne.

Se practica sobre todo en filetes de diferentes pescados y camarones cocidos. Tanto los filetes como los camarones se congelan, y ya congelados se les agrega agua que también se congelará y formará una capa que aísla la carne del contacto con el ambiente.

Esta práctica es común alrededor del mundo. La propia Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) la reconoce dentro de su Código Alimentario, aunque ahí señala la necesidad de informar al consumidor del porcentaje de glaseado de los productos y de informar sobre el peso neto del producto.

En Oceana decidimos investigar si en México sucedía esta práctica, si se informaba a los consumidores y, sobre todo, si nos cobraban el agua congelada como si fuera producto.

Ilustración: Oceana.

Fuimos a diez cadenas de supermercados diferentes en Ciudad de México para comprar filetes de pescados y camarones congelados y hacerles la prueba de glaseado, la cual consiste en:

1) Pesar el producto comprado

2) Comparar con el peso en la venta

3) Eliminar el glaseado sin que el producto se descongele y, 4) pesar el producto nuevamente para determinar si se modifica.

Lo que encontramos fue muy interesante, aunque a la vez alarmante.

Primero. El 98 % de nuestras muestras tuvieron glaseado sin informarle al consumidor; los porcentajes de agua congelada añadida (glaseado) variaron bastante, dependiendo del origen del producto y la especie.

Segundo. El patrón de comportamiento más importante fue entre producto importado y producto nacional; en promedio, el camarón nacional tuvo 8.5 % de glaseado; es decir, por cada kilo de camarones nacionales, te dieron 915 gramos de carne y 85 gramos de agua congelada. En cambio, los camarones importados tuvieron en promedio 31 % de glaseado; es decir, por cada kilo de camarón importado te dieron 690 gramos de carne y 310 gramos en agua congelada.

Gráfica: Oceana.

Los campeones del engaño, los que rebasan el 30 % de glaseado, fueron la basa, tilapia y camarón, todos ellos productos importados. Incluso encontramos casos donde el agua congelada era más de la mitad del producto.

A esto yo le llamo fraude. No se reconoce así en la ley porque no hay ley que regule esta práctica, pero añadirle tanta agua congelada a un producto y cobrarla, es fraude.

Lamentablemente no sabemos dónde le añaden tanta agua que terminamos pagando a precio de pescado. Lo que sí sabemos es que esto sucede en las narices de las autoridades sin que sea parte de su agenda para cuidar nuestro derecho como consumidores.

Estamos comenzando la cuaresma y de poco sirve que la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) revise que los precios no se incrementen en esta época, si para mantenerlos bajos, son capaces de añadirle más y más agua congelada.

Ilustración: Oceana.

Urge una política de trazabilidad que evite que nos den una especie por otra y que nos den agua por pescado, porque de seguir esto así, ¿qué terminaremos comiendo?

Quiero cerrar recordándoles lo que les dije al inicio: sigamos consumiendo pescados y mariscos. Sólo que, vayamos por producto con una etiqueta que nos informe lo que contiene nuestro filete de pescado; evitemos los productos donde nos suelen engañar más -como los campeones del disfraz y del engaño-, y sigamos manteniéndonos informados de lo que pasa en este sector tan olvidado, el cual requiere de la voz de todos nosotros para seguir cuidando nuestros mares y a las personas que viven de ellos.

* Renata Terrazas (@Renaterra_zas) lleva más de 10 años trabajando en organizaciones de la sociedad civil, se especializa en temas de transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana. Actualmente es directora de campañas de transparencia en @OceanaMexico, organización internacional centrada en la conservación de los océanos; la protección y restauración de los mares del mundo, y en cambios de política pública para aumentar la biodiversidad y la abundancia de la vida marina.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.