La contaminación plástica del océano en México es monumental - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Atarraya
Por Oceana México
ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mare... ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mares de México, así como temas de la agenda pública del sector pesquero nacional. Twitter: @OceanaMexico (Leer más)
La contaminación plástica del océano en México es monumental
Cada día, el océano recibe el equivalente a una Torre Latinoamericana de plásticos de un solo uso, sin que se haga nada por frenar esta crisis.
Por Esteban García-Peña Valenzuela
22 de septiembre, 2020
Comparte

Siempre me llamaron la atención las construcciones y creaciones monumentales de la humanidad. Desde niño recuerdo con claridad la enormidad de la Catedral Metropolitana, el Palacio de Bellas Artes y desde luego las pirámides de Teotihuacan.

Pero en particular, llamaba mi atención la Torre Latinoamericana, no sólo por su gran tamaño, sino porque en esos años, se trataba del edificio más alto del país. Con sus 181 m de altura, 44 pisos y 25 mil toneladas de peso, el monumental edificio ha sido protagonista del paisaje urbano de la Ciudad de México por 64 años.

Así de monumental son los 8 millones de toneladas de residuos plásticos que se vierten cada año en los océanos, y esta monumentalidad no es digna de admiración. La analogía cabe para dimensionar la devastadora contaminación plástica del océano.

Me refiero principalmente a plásticos de un solo uso no esenciales, como son los envases de PET, contenedores de alimentos, utensilios desechables y todos aquellos productos de plástico que se usan una sola vez y se desechan.

En los últimos 20 años se ha vertido más plástico al océano, que en toda la historia de la humanidad. Poco más de 13 mil millones de toneladas métricas de plástico que yacen en el fondo del mar o flotan en grandes cantidades, sólo comparables en superficie con grandes islas o países insulares.

Cada vez que una pieza de plástico llega al océano, permanecerá por siglos, solamente fragmentándose en pequeños pedazos, conocidos como microplásticos que son consumidos por aves, peces, tortugas y mamíferos marinos.

Se calcula que todas la especies de tortugas marinas han consumido plástico, lo mismo que el 90% de las aves y mamíferos marinos, y al menos 1 de cada 5 peces comestibles tienen plásticos en sus intestinos. Vaya, las personas consumimos entre 5 y 10 gramos de micro plásticos cada semana sin darnos cuenta.

¿Qué tan monumental es la contaminación por plásticos en el océano? Imagine nuevamente la Torre Latinoamericana, visualice su gran altura y tamaño y sus 25 mil toneladas de peso. Pues cada día, el océano recibe una Torre Latinoamericana de plásticos de un solo uso innecesarios.

Lamentablemente, México se suma al selecto grupo de los países que más produce y vierte plásticos no esenciales al océano. Con cifras que van de las 250 mil a casi el millón de toneladas que nuestro país arroja al mar. Y no únicamente eso. México ocupa el cuarto lugar mundial en la producción de envases de PET desechables, sólo después de China, Estados Unidos y toda la Unión Europea.

Según datos de la SEMARNAT, publicados en Excélsior, en promedio cada persona en México consume 200 envases de bebidas (agua, jugos, bebidas carbonatadas no alcohólicas) anualmente. Saque usted su calculadora y multiplíquelo por 130 millones.

Y una vez consumido el líquido y descartado el envase, nuestro país vierte al océano la monumental cantidad de 750 millones de envases de PET vacíos, todos los años.

Las acciones que hasta el momento se han realizado para resolver esta crisis, son por demás insuficientes, incluso rallando en la simulación y el engaño a la sociedad. La industria ha manejado que el reciclaje es la solución. Nada más falso, pues de todos los plásticos que se producen o importan en México, sólo se recicla el 6%.

Por su parte, la industria de bebidas embotelladas asegura que recicla más del 50% de los envases de PET vacíos, pero no dice que ese material reciclado nunca se vuelve a convertir en un envase. Tal vez se convertirá en algún textil, algún tapete o en productos con calidad y uso distintos. Es decir, la industria sigue produciendo cada día más PET cuando debe reducir su producción para dejar de contaminar.

De momento, la única solución está en las manos del Congreso, particularmente en el Senado de la República, con una ley o una Reforma que garantice la prevención, desde su origen de los plásticos de un sólo uso no esenciales.

Una Reforma que también contemple la distribución clara de obligaciones en los tres órdenes de gobierno, y desde luego, que obligue la intervención efectiva de la industria, que es la responsable de la producción o importación de estos materiales, y siente las bases para promover la innovación para el transporte y embalaje de productos. Vaya, que no nos obliguen a contaminar el océano cada vez que comemos o bebemos.

Desde el inicio de la presente Legislatura en septiembre de 2018, el Congreso ha elaborado 40 iniciativas de Reforma (27 en el Senado y 13 en la Cámara de Diputados) para atender la crisis por la contaminación plástica, pero ninguna de estas ha sido siquiera dictaminada en ninguna de las dos Cámaras. Actualmente están olvidadas, digamos que fueron enviadas a la “congeladora”.

En Oceana creemos que la buena salud del océano es tarea apremiante y debe ser atendida con la mayor prioridad. Por ello, queremos invitarle a esta nueva jornada, en la que exigimos al Senado y a todo el Congreso de la Unión a legislar para eliminar la contaminación plástica en el océano y garantizar el derecho de la sociedad a un medio ambiente sano.

Nuevamente, le invitamos a sumarse, difundir y participar aquí con su firma o a través de nuestras redes sociales en Twitter, Facebook e Instagram.

* Esteban García-Peña Valenzuela es director de campañas de Restauración Pesquera y Plástico de Oceana en México, la organización internacional más influyente centrada en la conservación de los océanos, la protección, restauración de los mares del mundo y en cambios de política pública para aumentar la biodiversidad y la abundancia de la vida marina.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.