close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Atarraya
Por Oceana México
ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mare... ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mares de México, así como temas de la agenda pública del sector pesquero nacional. Twitter: @OceanaMexico (Leer más)
La política pesquera, entre un mar de absurdos
A pesar de que el Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura ha determinado que más del 17 % de las especies de importancia pesquera se encuentran en proceso de deterioro, están sobreexplotadas o de plano colapsadas, muy poco se hace para revertirlo.
Por Oceana México
13 de agosto, 2019
Comparte

Por: Esteban García-Peña (@TheSighthound)

Cuando pienso en absurdos, me imagino pasajes ilógicos o momentos de la vida en que la realidad supera la imaginación e incluso la ficción. En muchos sentidos, lo absurdo forma parte de nuestra propia cotidianidad, dotándola de elementos sorpresa ante lo inesperado, lo ilógico o lo inimaginable.

¿Cuántas veces no le ha ocurrido que va de compras y al momento de pagar se da cuenta que se ha olvidado la cartera? ¿O también le ha pasado que va conduciendo por una carretera, y de repente vuela un neumático, pero el de repuesto no tiene aire suficiente?

En ambos casos habrá de resolver la situación personalmente y procurará que no le vuelva a ocurrir. Al final ello sólo habrá implicado tanto la pena de tener que devolver lo escogido, como la necesidad de solicitar asistencia para reparar el neumático averiado y, desde luego, una buena lección.

Pero cuando lo absurdo rebasa la esfera privada o del círculo cercano y se transforma en un asunto que tiene efectos directos sobre el interés social o, peor aún, que afectan el bienestar de la gente, se convierte ya en un problema público.

La pesca en México vive un grave problema público: a pesar de que el Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (INAPESCA), a través de la Carta Nacional Pesquera, ha determinado que más del 17 % de las especies de importancia pesquera se encuentran en proceso de deterioro, están sobreexplotadas o de plano colapsadas, muy poco se hace para revertirlo.

A pesar de esta cifra oficial, el propio gobierno federal ha omitido atender el problema. Peor aún, no lleva a cabo ninguna estrategia para restaurar especies sobreexplotadas y desde el inicio de la presente administración federal ha reducido prácticamente a cero las labores de inspección y vigilancia para combatir la pesca ilegal, que en México llega al 50 %.

En los últimos meses, diversas organizaciones de pescadores han levantado la voz para denunciar que la pesca ilegal está fuera de control, que la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (CONAPESCA) ha reducido significativamente las labores de inspección y vigilancia y que la abundancia de especies pesqueras, como mero, pulpo y jaiba, ha disminuido considerablemente.

La Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentable (LGPAS) otorga a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y a la (CONAPESCA), la atribución de administrar los recursos pesqueros y de asegurar la gestión sustentable de la pesca en México.

La misma LGPAS define y contempla la protección, conservación, restauración del equilibrio ecológico, repoblamiento, recuperación y reintroducción de especies pesqueras, como acciones a ser implementadas por la autoridad federal, para revertir procesos de deterioro.

Por sentido común, si hay tantas especies pesquera deterioradas, es obvio pensar que se ejecutan acciones de restauración, y que estas se encuentran a cargo de las dependencias federales a quienes compete la gestión del sector pesquero. Desafortunadamente, la realidad es otra: no hacen nada.

¿Estará la pesca en México abandonada o dejada a su suerte? La respuesta es NO. Al mismo tiempo que las dependencias federales han claudicado, abandonado e ignorado su atribución de llevar la pesca a buen puerto, un sinnúmero de organizaciones civiles, grupos de pescadores, especialistas y personas comprometidas con nuestro sector, trabajan incesantemente para mejorar las condiciones de vida de quienes participan de esta actividad y restaurar la abundancia del océano y de sus recursos.

Sin embargo, no es suficiente. Revertir el deterioro de los recursos pesqueros requiere, para empezar, que la autoridad federal reconozca que ha sido omisa en asegurar la sustentabilidad del sector de la pesca, y en su obligación de llevar a cabo acciones contundentes que mejoren el estado y la abundancia de los recursos pesqueros.

Para ello, será necesario hacer una profunda revisión y puesta a punto del marco jurídico, que dote de atribuciones claras y específicas a las dependencias federales, asegure la participación efectiva de la sociedad en las decisiones para la gestión sustentable de la pesca y asegure procesos de conservación, restauración y manejo sustentable de las pesquerías del país.

Por nuestra parte, todas y todos los actores quienes participamos directa o indirectamente en la pesca, asumiremos el reto de colaborar en la construcción de una nueva política de largo aliento, que asegure la disponibilidad y calidad de los recursos marinos para ésta y las siguientes generaciones.

* Esteban García-Peña Valenzuela es director de campañas en pesquerías en Oceana México, la organización internacional más influyente centrada en la conservación de los océanos, la protección, restauración de los mares del mundo y en cambios de política pública para aumentar la biodiversidad y la abundancia de la vida marina.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.