Legisladores bajo el mando de la industria del plástico - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Atarraya
Por Oceana México
ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mare... ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mares de México, así como temas de la agenda pública del sector pesquero nacional. Twitter: @OceanaMexico (Leer más)
Legisladores bajo el mando de la industria del plástico
Cuando la atención estaba puesta sobre una reforma integral a la Ley General de Residuos para eliminar plásticos desechables, el Senado da paso a una reforma donde se apuesta por el uso de plásticos desechables no reciclables como combustible en co-procesamiento para producir cemento.
Por Oceana México
24 de noviembre, 2020
Comparte

Las agendas e intereses parecen parte de un binomio inseparable. Pues bien, en el Senado de la República se demuestra que la agenda legislativa responde a intereses políticos y económicos, que no necesariamente reflejan el interés colectivo de la sociedad, más bien el de una que otra élite con interés particular. Créame, no se necesita ser un erudito para llegar a esta conclusión.

En los últimos meses, desde Oceana hemos llamado la atención sobre la gravedad del problema de la contaminación plástica y sus consecuencias en el océano: miles de aves y mamíferos marinos, tortugas, peces y tiburones mueren a causa de la ingesta o por quedar atrapados en piezas plásticas diversas. Los humanos, sin darnos cuenta, estamos consumiendo, y hasta respirando los plásticos que se han fragmentado en pequeñas piezas. La evidencia del problema es incontrovertible.

¿Y por qué entonces en México no se ha avanzado hacia una regulación que elimine la contaminación plástica? Si le extraña mi pregunta déjeme contarle que, desde que inició la actual legislatura en septiembre de 2018, en el Congreso de la Unión se han elaborado al menos 40 iniciativas para reformar la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos (LGPGIR), orientadas a atender el problema de los plásticos, lo que ha implicado una gran cantidad de esfuerzos y recursos públicos.

También, al inicio de la presente legislatura, la Comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático en el Senado organizó talleres de parlamento abierto con la participación de la industria, organizaciones de la sociedad civil, especialistas y universidades, así como el propio gobierno federal, donde se determinó la urgencia de una reforma que redujera la contaminación plástica.

Después de tanto tiempo, dinero y esfuerzo, de tanta gente trabajando y decenas de iniciativas elaboradas por el Congreso (con el dinero de las y los contribuyentes), el Senado de la República decide echarlo todo por la borda y llevar al pleno un par de iniciativas que responden a las demandas e intereses de la industria.

Cual torero que burla la embestida, las y los senadores de las Comisiones Unidas de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático y de Estudios Legislativos Segunda, capotean todos estos esfuerzos y hasta su propio trabajo legislativo, para dar paso a una triste reforma emergente a la LGPGIR, sobre “co-procesamiento” que apuesta por el uso de plásticos como combustible para la industria cementera, y con ello, hacer creer a la opinión pública que se atiende el problema del plástico.

En una nada-magistral finta a la inteligencia colectiva, cuando la atención de diversas organizaciones de la sociedad civil, expertos y tomadores de decisiones estaba puesta sobre una reforma integral a la LGPGIR para eliminar plásticos desechables, las y los senadores, literalmente “de la nada”, dan paso a una reforma a la misma ley general donde se apuesta por el uso de plásticos desechables no reciclables como combustible en co-procesamiento para producir cemento.

Este acto de cinismo legislativo no es gratuito, o lo que es mejor, en política nada es casualidad: la agenda del presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado incluye la urgente promulgación de la Ley General de Economía Circular, ley que en poco o nada resuelve el problema de la contaminación plástica ya que apuesta por incrementar el reciclaje y la quema de residuos sin reducir la producción de plástico, respondiendo a los intereses de la industria.

Pues bien, por presión de las organizaciones de la sociedad civil no quedó más al equipo del senador que aceptar que, de manera previa a la promulgación de la Ley General de Economía Circular, debía promulgarse una reforma a la LGPGIR que atendiera la crisis de la contaminación plástica.

De esta manera, para evitar una reforma integral que reduzca los plásticos desechables, el Senado decide pasar una reforma que nada tiene que ver con todo el esfuerzo y trabajo que se hizo en esas 40 iniciativas, ni en los talleres de parlamento abierto, ni con los acuerdos con la sociedad civil. Se trata, sin duda, de un paupérrimo intento de simulación. ¡De pena ajena!

Pero nada está escrito aún. Es ahora el momento de demandar al Senado y a todo el Congreso de la Unión a dejar a un lado la simulación, a tener una visión de Estado para legislar por el bien de nuestra nación y reconocer que la contaminación plástica es una agenda inaplazable. Le invitamos a sumarse y firmar aquí, para exigir al Senado una reforma que garantice la reducción de la contaminación plástica en el océano.

@OceanaMexico

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.