Para salvar a las tortugas marinas hay que tener huevos (de tortuga)
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Por Oceana México
ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mare... ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mares de México, así como temas de la agenda pública del sector pesquero nacional. Twitter: @OceanaMexico (Leer más)
Para salvar a las tortugas marinas hay que tener huevos (de tortuga)
Aunque llevan miles de años en el planeta, ser tortugas marinas parece una misión imposible en estos tiempos: aquellos huevos que sobreviven al saqueo de nidos tienen que esquivar aves marinas que las depredan recién nacidas; en su camino al mar, la eterna playa se convierte en un “campo minado” donde solo uno de cada mil ejemplares sobrevive. Una vez en el mar deben sobrevivir a depredadores naturales, tráfico de embarcaciones marinas, contaminación por derivados del petróleo y el plástico que inunda los océanos.
Por Miguel Rivas Soto
15 de junio, 2022
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Junio es el mes del mar. Además de que el 8 de junio conmemoramos el Día Mundial de los Océanos, cada 16 de junio se celebra el Día de la Tortuga Marina, recordando los esfuerzos mundiales de conservación de estos reptiles marinos en riesgo de extinción.

México es un país afortunado de recibir en sus aguas al menos seis de las siete especies de tortugas marinas en el mundo. Nuestras playas son un sitio importante para la anidación, alimentación y reproducción de estos animales, símbolo de la vulnerabilidad de la vida marina a la contaminación, la pesca insostenible, el cambio desmesurado del uso de suelo y el robo de sus huevos.

Aunque llevan miles de años en el planeta, ser tortugas marinas parece una misión imposible en estos tiempos. Estos animales la tienen difícil: aquellos huevos que sobreviven al saqueo de nidos tienen que esquivar aves marinas que las depredan recién nacidas; en su camino al mar, la eterna playa se convierte en un “campo minado” donde solo algunos ejemplares (se calcula que uno de cada mil) sobrevive. Una vez en el mar deben cuidarse de depredadores naturales como tiburones y seres humanos; sobrevivir al tráfico de embarcaciones marinas, la contaminación por derivados del petróleo y sumémosle océanos llenos de plásticos.

En un reciente estudio a inicios de año, Oceana publicó que para las seis especies de tortugas marina que encontramos en México hay focos rojos para su conservación en el país. En el caso de la tortuga verde, por ejemplo, en el Golfo de México entre 2005 y 2010 el promedio de varamientos era de 12 al año; de 2011 en adelante el promedio es de 110. En otros lugares, las tasas de anidación y liberación son bajas, lo que probablemente es un síntoma de una problemática global para su conservación.

El Alto Golfo de California, un sitio que ya no es novedad que esté en las listas rojas de conservación de animales, las costas de Nayarit y el Golfo de Ulloa por el Pacífico son sitios problemáticos para la conservación de las especies tortuga verde, tortuga golfina y tortuga caguama. Mientras que, por el lado del Atlántico, la actividad portuaria y la contaminación del Golfo de México al sur de Tamaulipas y el norte de Veracruz son sitios de urgente atención si queremos salvar las pequeñas poblaciones de tortugas carey y lora.

La conservación de estos carismáticos animales pasa en gran parte por darles el refugio y protección que merecen, tanto en los santuarios marinos existentes en el país como en las Áreas Naturales Protegidas donde las tortugas marinas tienen distribución y algunas incluso son sitios de anidamiento.

Recientemente México ha sido sancionado por los Estados Unidos debido a la ausencia de Dispositivos Excluidores de Tortugas en la pesca de camarón, situación que fue revertida de manera política, pero sin atender a los cambios de fondo necesarios para proteger a las tortugas marinas. La autoridad se ve rebasada y a veces incompetente ante los desafíos actuales, es por eso que nuestro sistema de conservación necesita una actualización urgente, un rediseño acorde a los desafíos de los tiempos que vivimos.

Conservar a las tortugas marinas es algo más que solo tener más huevos en sus nidos, que de por sí son saqueados ante la inacción de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA). Necesitamos proteger adecuadamente los santuarios tortugueros y las Áreas Naturales Protegidas, regular la contaminación por plástico desde el origen y no con la falsa ilusión del reciclaje. En sí, se requieren políticas integrales y el cumplimiento de acuerdos internacionales para darles la oportunidad de seguir existiendo en este planeta que habitan mucho antes de que los seres humanos apareciéramos.

* Miguel Rivas Soto es director Santuarios Marinos en Oceana y Doctor en Ciencias (Ecología) por el Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

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