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Por Oceana México
ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mare... ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mares de México, así como temas de la agenda pública del sector pesquero nacional. Twitter: @OceanaMexico (Leer más)
Pepino de mar, la mina de oro de la pesca ilegal
La pesca de pepino de mar es un negocio millonario que subsiste de manera ilegal y a costa de los pescadores que quieren hacer bien las cosas y de la salud de los mares.
Por Renata Terrazas
2 de junio, 2020
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Hoy les platicaré sobre varios animalitos marinos que se conocen con el nombre común de pepino de mar. Los encontramos por todos los océanos, hay más de 1,700 especies.

En México tenemos bastantes especies, la Conabio reconoce a 50. Una de ellas se encuentra dentro de la Norma Oficial Mexicana número 059, de la Secretaría de Medio Ambiente. Esta norma es famosa porque en ella se encuentran todas las especies protegidas por estar en riesgo o peligro de extinción como las ballenas, tortugas marinas y un sinfín de especies.

Pero el pepino de mar es, sobre todo, de gran valor para la pesca. La Carta Nacional Pesquera reconoce dos zonas donde se pescan estas especies, una de ellas en las costas de los estados de Baja California y Baja California Sur y la otra en las costas de la península de Yucatán, que es de la que les voy a platicar.

El pepino de mar es producto de exportación, sobre todo para mercados asiáticos. Según datos oficiales, para México la exportación de estas especies significó más de 126 millones de dólares entre los años 2014 a 2017; es decir, más de 30 millones de dólares anuales.

Es difícil saber con exactitud el precio actual, ya que depende de la especie, el tamaño de cada pepino de mar, etc. Pero se sabe que es un producto caro. Si ustedes piden una libra de pepino de mar en un sitio de internet de entrega de productos, podrán encontrarlo en 175 dólares cada libra. Comparado con casi cualquier otra especie de pesca, resulta muy superior su precio y por ello tan atractiva su pesca.

Esto hace que la presión sobre las poblaciones de pepino de mar sea fuerte. Como se pesca en la península de Yucatán es que se determina una cuota anual que oscila entre las 1,200 toneladas. Su pesca es tan voraz que en 15 días completan la cuota anual y la pesquería se cierra hasta el siguiente año.

En 2019 se logró un acuerdo entre los pescadores de la península de Yucatán y cerraron la pesquería para protegerla, así que la última vez que pescaron pepino en esta zona fue en 2018. En teoría, se pescó alrededor de 1,200 toneladas.

Este esfuerzo es increíble; acordar una veda y dejar de percibir los ingresos de una pesquería de alto valor significa mucho compromiso de todos los pescadores. Pero en medio de esta increíble historia se encuentra el enemigo común de los pescadores y de quienes protegemos los océanos: la pesca ilegal.

Pescadores, ambientalistas y gente de las comunidades pesqueras pensamos que, entre la veda, hay quienes se aprovechan y continúan pescando. Pero la pregunta es, ¿cómo lo venden si es producto que se consume en el extranjero?

Pueden hacerlo de contrabando, pero para ello habría que sacar el producto de manera ilegal, ya sea escondido para que no lo puedan identificar en las aduanas o con acuerdos extralegales con las autoridades.

Pero también existe otra forma, lavándolo. Es decir, producto ilegal que ingresa al mercado legal. En el caso del pepino de mar, esto puede ser a través de los inventarios.

Cuando una especie tiene veda significa que, en un periodo determinado, no se puede pescar. Pero el consumo y venta siguen permitidos. Lo que sucede es que llegan a congelar el producto y lo guardan, lo inventarían, para poder venderlo cuando el precio esté mejor o para tener un flujo constante de producto.

El problema con ello es que la información no suele ser pública, por lo que encontramos pepino de mar con factura, que pertenecen a un folio de un inventario, pero no sabemos cuánto es lo que tienen ni cuánto les queda, tampoco si lo que tienen en papeles es lo mismo que lo que tienen en físico. Hay casos en los que en el inventario tienen 40 toneladas, pero de producto tienen sólo 3. ¿De dónde creen que salgan las restantes 37 toneladas?

El año pasado, en Oceana hicimos una solicitud de acceso a la información para conocer un poco más de qué estábamos hablando. Para Yucatán encontré que hay 69 inventarios con fecha del 23 al 25 de abril de 2018 (no debe haber más porque en 2019 hubo veda todo el año).

El total en kilos es de aproximadamente 445 mil. En la misma base de datos que me entregaron se reconocen 88 mil kilos de saldos. Queda la duda si es lo que al año pasado le restaba a los permisionarios o si era saldo de la temporada 2017.

Estos números nos dan una pista, pero habría que sumarlos con capturas y, sobre todo, exportación. No vayamos a encontrar que exportamos más de lo que pescamos y de lo que tenemos en los inventarios.

La pesca de pepino de mar es un negocio millonario que se pesca de manera ilegal y que subsiste a costa de los pescadores que quieren hacer bien las cosas y a costa de la salud de los mares; se esconde entre opacidad y falta de coordinación de autoridades y opera como mafia. Y así como el pepino, encontramos este problema en otras pesquerías como totoaba, camarón, pulpo, entre otras.

¿Qué toca hacer? Desde Oceana continuaremos abriendo información para evitar que se opere en la opacidad y continuaremos exigiendo rendición de cuentas de las autoridades correspondientes.

* Renata Terrazas (@renaterra_zas) lleva más de 10 años trabajando en organizaciones de la sociedad civil, se especializa en temas de transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana. Actualmente es vicepresidenta de @OceanaMexico, organización internacional centrada en la conservación de los océanos; la protección y restauración de los mares del mundo, y en cambios políticos en los países responsables de la mayor parte de los océanos para aumentar la biodiversidad y la abundancia de la vida marina.

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