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Por Oceana México
ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mare... ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mares de México, así como temas de la agenda pública del sector pesquero nacional. Twitter: @OceanaMexico (Leer más)
Plásticos que contaminan el océano: la gran deuda del Senado
En medio siglo, los océanos han recibido más de 13 mil millones de toneladas métricas de plásticos, de los cuales sólo vemos el 6 %. El resto se encuentra en el fondo marino.
Por Esteban García-Peña Valenzuela
20 de octubre, 2020
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En los últimos años, el tema de la contaminación ocasionada por residuos plásticos ha llamado la atención de diversos sectores en la sociedad, gobierno y en la propia industria.

Y no es para menos: las alarmantes cifras de plásticos que se lanzan anualmente y que se han acumulado en el fondo del mar, aunado a las imágenes y videos de animales marinos muertos o atrapados en piezas de plástico, son verdaderamente alarmantes.

No trato de exagerar, sólo de poner las cosas en perspectiva. En medio siglo, los océanos han recibido más de 13 mil millones de toneladas métricas de plásticos, de los cuales, aquellos que vemos flotando en la superficie del mar o acumulados en las playas, son apenas el 6%. El resto se encuentra en el fondo marino.

De diez piezas plásticas que contaminan el océano, sólo es posible ver una, pues las demás se van hacia las profundidades; vaya, se han encontrado plásticos en la fosa de las Marianas, a más de 11 mil metros de profundidad.

En su mayoría, estos materiales contaminantes provienen de plásticos de un solo uso. Ya sea embalajes, empaques, envases de bebidas, contenedores de comida o utensilios desechables, los plásticos de un sólo uso conforman el 40% de todo el plástico que se produce en el mundo. Unos minutos en sus manos, cientos de años en la tierra.

Cifras conservadoras hablan de 8 millones de toneladas anuales de plásticos de un sólo uso que llegan y contaminan el océano. El Panel de Alto Nivel por una Economía Oceánica Sostenible pone esta cifra en 13 millones de toneladas cada año. En proporción, se trata del peso de una torre latinoamericana en plástico, DIARIAMENTE.

México en particular se incluye en el nada selecto grupo de países que más plásticos de un sólo uso producen, y que una vez usados y desechados, contaminarán cielo, mar y tierra.

¿Qué tanto es tantito? Sólo en el rubro de bebidas desechables, en México, una persona en promedio consume hasta 200 envases de plástico cada año. Multiplíquelo por 130 millones.

Las consecuencias en pérdida de biodiversidad, destrucción de hábitat marinos, disminución de fuentes de alimentos, muerte masiva de peces, mamíferos y aves marinas, son ya graves, y pueden ser devastadoras si no se detiene la tendencia de contaminación plástica cuanto antes.

Si este panorama parece incierto, déjeme decirle que con las actuales tendencias de producción de plásticos de un sólo uso y los magros e insuficientes esfuerzos (incluyendo los intentos de simulación) de reciclaje y soluciones por parte de la industria, para el año 2050 se habrán producido cuatro veces más plástico, que en toda nuestra historia.

Reciclar es insuficiente. De todo este plástico que se produce y desecha en México, sólo se recicla el 6%. Y reciclaje es un decir, pues la mayoría de ese plástico “reciclado” difícilmente volverá a tener el mismo uso.

La única solución es reducir la contaminación plástica, desde su origen y que se distribuyan las responsabilidades que correspondan en todo el proceso desde su fabricación, pasando por su manejo y disposición final. Se debe lograr, al final, que ningún plástico de un solo uso innecesario, sea liberado en la naturaleza y que acabe contaminando bosques, selvas, costas y finalmente, el mar.

Esto será posible hasta que en México contemos con el andamiaje institucional y las políticas públicas idóneas que atiendan este problema desde su raíz.

Si bien algunos estados han dado el paso hacia leyes que prohiban o reduzcan los plásticos de un sólo uso innecesarios o no esenciales, la falta de criterios uniformes sobre productos, manejo, disposición de materiales y prohibición de éstos, únicamente permite atender la crisis plástica local y de manera marginal.

A esto se suma el grave vacío legal alrededor de esta problemática, pues el marco jurídico vigente no establece las obligaciones de la federación y los estados, al omitir la naturaleza de los plásticos de un sólo uso, como residuos peligros y de difícil manejo. De momento, como precepto constitucional, únicamente corresponde a los municipios la gestión de los residuos sólidos urbanos, pero estos adolecen de falta de capacidad y recursos suficientes.

Por su parte, aunque hay intentos por parte de la industria de mejorar sus esquemas de gestión, ya sea a través del reciclaje o de la sustitución de materiales y formatos en la comercialización de productos, lo cierto es que si no se les obliga a reducir efectivamente la producción de artículos desechables, a ofrecer envases o embalajes retornables y a tener una mayor responsabilidad en el manejo, reciclaje y disposición final de los plásticos de un sólo uso, cualquier esfuerzo será insuficiente, e incluso rayará en la simulación.

Sólo una ley general que uniforme criterios, distribuya responsabilidades y obligue la disminución de plásticos no esenciales podrá ser el marco idóneo para abordar la crisis del plástico. En particular, estamos hablando de una Reforma a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos.

El Senado de la República, y específicamente la Comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático tiene en sus manos la misión de elaborar esa Reforma que tanta falta le hace a México para eliminar de una vez la contaminación plástica.

Hablemos alto y exijamos al Senado trabajar por una Reforma que garantice la buena salud del océano y el bienestar de nuestra Nación.

Desde Oceana le invitamos a sumarse en esta exigencia que hacemos al Senado (De clic aquí). Le tomará unos minutos tener un océano limpio y un medio ambiente sano por muchos años.

* Esteban García-Peña Valenzuela es director de campañas en pesquerías en Oceana México, la organización internacional más influyente centrada en la conservación de los océanos, la protección, restauración de los mares del mundo y en cambios de política pública para aumentar la biodiversidad y la abundancia de la vida marina.

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