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Por Oceana México
ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mare... ATARRAYA publica temas sobre océanos, diversidad marina, protección y restauración de los mares de México, así como temas de la agenda pública del sector pesquero nacional. Twitter: @OceanaMexico (Leer más)
¿Y tú, qué pescado comes?
Si hoy quisiéramos consumir producto mexicano y apoyar a nuestros pescadores y productores, no podríamos hacerlo ya que la procedencia del pescado es información que permanece oculta para el consumidor.
Por Oceana México
18 de junio, 2019
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Por: Renata Terrazas (@Renaterra_zas)

En México comemos poco pescado. El promedio mundial en 2015 era de 20 kilogramos anuales por persona, mientras en México estábamos intentando alcanzar los 12 kilogramos.

La administración anterior anunció como un gran éxito aumentar el consumo de pescado en nuestro país. Y los números confirman este gran logro, ya que pasamos de consumir 9 kilogramos por persona al año, a 13. Sin embargo, esta buena noticia tiene claroscuros.

Primero, vale la pena mencionar por qué es una buena noticia incrementar el consumo de pescado. Como lo hemos señalado desde hace muchos años en Oceana, el pescado nos ofrece una proteína animal de gran calidad que no tiene impactos negativos sobre los bosques, la disponibilidad de agua dulce y que no produce gases de efecto invernadero como la carne. Comer pescado es más saludable para las personas y para el planeta.

Por ello, aumentar el consumo de pescado es una buena noticia para nuestro país. Sin embargo, hay una pregunta que es importante contestar: ¿de dónde vinieron esos 3 kilogramos extra de pescado al año por persona?

Los datos de la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (Conapesca) señalan que la producción pesquera se ha mantenido constante por los últimos años (alrededor de 1 millón 700 toneladas por año (1)), y si bien la acuacultura cada año produce más, no ha sido suficiente para cubrir la creciente demanda.

Al tiempo que esto sucede, la importación de pescado aumenta, sobre todo de producto de acuacultura más barato como la tilapia y basa, provenientes de países asiáticos, con estándares de producción menores a los nuestros.

Los números de producción pesquera, consumo humano de pescado e importaciones y exportaciones, nos empujan a pensar que el aumento de tres kilos anuales de pescado por persona se debe, sobre todo, a un incremento en la importación de basa y tilapia asiáticas.

Con datos de la Secretaría de Economía podemos observar la tendencia creciente de la importación por volumen de las 10 especies que más importamos en los años 2014 a 2017, en donde la tilapia y basa se colocan en los primeros dos lugares de importación, con una tendencia creciente, a diferencia de las restantes. (ver tabla 1).

Consumo de pescado en México

 

Al mismo tiempo, podemos observar (ver tabla 2) que entre los 10 países de los que más pescados y mariscos importamos por volumen (todas las especies) se encuentran China y Vietnam como los 2 principales

Consumo de pescaqdo en México

Esto no sería un problema si no tuviéramos como objetivo alcanzar la seguridad alimentaria en el país, y si tampoco se hiciera pasar este producto más barato por nuestros pescados más sabrosos y caros como el mero y el huachinango.

Este engaño repercute en nuestros bolsillos ya que pagamos mucho por un producto barato, es decir, nos dan gato por liebre, y afecta negativamente a las y los pescadores que se ven obligados a vender más barato su pescado por la competencia desleal que genera la venta de otro pescado que se hace pasar por el suyo.

Aumentar el consumo de pescado es deseable, pero lo es más cuando se hace con producto de calidad, producido por el propio país. Para lograrlo es necesario hacer dos cosas; la primera es cuidar nuestras pesquerías y reestablecer su abundancia para poder siempre tener pescados y mariscos de calidad en nuestros océanos; la segunda, darle información al consumidor para que tome sus propias decisiones sobre qué pescado quiere consumir.

Comer pescados y mariscos es una gran forma de acceder a proteína animal de buena calidad, pero la realidad es que hay grandes diferencias entre los pescados de mar, los productos de acuacultura y los productos nacionales frente a los importados.

El gran problema es que las y los mexicanos no podemos tomar esa decisión cuando comemos pescado, no podemos decidir si preferimos comprar pescado de mar o agua dulce, mexicano o importado.

Nos urge una política de trazabilidad que nos de la oportunidad de saber qué estamos comiendo y poder tomar decisiones sobre nuestra forma de consumo. Si hoy quisiéramos consumir producto mexicano y apoyar a nuestros pescadores y productores, no podríamos hacerlo ya que la procedencia del pescado es información que permanece oculta para el consumidor.

* Renata Terrazas lleva más de 10 años trabajando en organizaciones de la sociedad civil, se especializa en temas de transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana. Actualmente es directora de campañas de transparencia en @OceanaMexico, organización internacional centrada en la conservación de los océanos; la protección y restauración de los mares del mundo, y en cambios de política pública para aumentar la biodiversidad y la abundancia de la vida marina.

 

(1) Desde el año 2007 las cifras se mantienen similares, a excepción de 2017, cuando la producción pesquera rebasó por primera vez los 2 millones de toneladas.

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