3 factores que pueden dar la victoria a Biden y 3 que se la pueden dar a Trump
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

3 factores que le pueden dar la victoria a Biden y 3 que le pueden dar la reelección a Trump

Tras una campaña que en ocasiones se ha sentido eterna, las elecciones presidenciales de Estados Unidos están a la vuelta de la esquina. Repasamos las fortalezas de los dos candidatos principales.
31 de octubre, 2020
Comparte

Las elecciones de Estados Unidos, calificadas como las más importantes de la historia reciente, están a la vuelta de la esquina.

Más de 78 millones de personas ya han votado anticipadamente en persona o por correo, más de la mitad de los votantes de la pasada elección presidencial de 2016, y se esperan cifras récord de participación en los comicios de este martes.

Los dos principales candidatos, el presidente Donald Trump y el exvicepresidente Joe Biden, apuran los últimos eventos de campaña para atraer a los indecisos.

¿Valdrá la ventaja con la que suele contar el presidente a cargo para que Trump consiga la reelección? ¿Será la pandemia de coronavirus el elemento que incline la balanza a favor de Biden?

Carteles a favor de ambas candidaturas en las elecciones de EE.UU. 2020

EPA

Te presentamos 3 factores que pueden decidir la elección para uno u otro candidato, empezando por las posibilidades del actual mandatario.

raya separatoria

BBC

Donald Trump: su camino hacia la reelección

Primer plano de Trump

Reuters
“¡Cuatro años más, cuatro años más!”, suele ser el cántico más coreado en los mítines de campaña de Donald Trump.

1. Una base fiel

La base de simpatizantes con la que cuenta Donald Trump se ha mantenido firme desde la campaña de 2016, cuando los mítines del entonces candidato contaban con miles y miles de asistentes entregados a las promesas del magnate republicano.

Pese a todo lo que ha ocurrido desde entonces, Trump no ha tenido grandes caídas de popularidad (tampoco tuvo grandes subidas), como observa el periodista de BBC Mundo Gerardo Lissardy.

“Es una base fiel, quizás incluso más a él que al Partido Republicano”, apunta.

Seguidores de Trump en un mitin

Reuters
El apoyo a Trump se ha mantenido estable en torno a un 40%.

¿Quién forma esta base? Es una cuestión más compleja de lo que parece a primera vista, pero a grandes rasgos se habla de hombres blancos sin educación universitaria y residentes en áreas rurales.

Su papel fue decisivo en las elecciones de 2016, especialmente en Michigan, Pensilvania y Wisconsin, estados tradicionalmente demócratas que en aquella ocasión se voltearon a favor de Trump.

A lo largo de esta campaña, y a pesar de la actual crisis sanitaria, Trump ha logrado seguir atrayendo a sus eventos una buena cantidad de personas que se manifiestan con un entusiasmo similar al de hace cuatro años.

2. La gestión de la economía

Esta semana salieron a la luz datos que apuntan a una recuperación económica tras los estragos causados por la pandemia.

Según la información revelada el jueves, la economía de Estados Unidos creció a un nivel sin precedentes en el tercer trimestre, con un aumento del 7,4% del PIB, que equivale a un ritmo anualizado del 33,1%.

Cartel de la calle Wall Street en Nueva York con un fondo de banderas de Estados Unidos

EPA
El jueves 29 de octubre se publicaron datos positivos de la economía estadounidense para el tercer trimestre.

Antes de que estallara la crisis sanitaria, la economía era una de las grandes bazas de Trump para conseguir la reelección.

El propio mandatario lo ha reconocido en algunos de sus discursos, en los que le gusta decir que el trabajo estaba “prácticamente hecho” antes de febrero y que tuvo que “ponerse a trabajar en la campaña” por el rápido empeoramiento de la economía a partir de entonces.

En cualquier caso, los sondeos muestran que la ciudadanía suele confiar más en los candidatos republicanos que en los demócratas en lo que atañe a la gestión de la economía y Trump lo ha utilizado en su campaña para generar preocupación o nerviosismo ante la posible llegada de Biden a la Casa Blanca.

3. Defensa de valores conservadores

Uno de los grandes pilares de la campaña de Trump ha sido denostar a su oponente calificándolo de socialista o marioneta de la izquierda radical del Partido Demócrata.

Frente a eso, el presidente se presenta como el único capaz de mantener la ley y el orden y los valores más tradicionales.

“¡Quiere cancelar la Navidad!”, exclamó Trump aludiendo a Biden en un reciente mitin.

El republicano ha tomado las protestas contra la violencia policial que se han producido en distintas ciudades del país en los últimos meses para advertir del “caos y desorden” que, según él, extienden los demócratas allá donde gobiernan.

Amy Coney Barrett, magistrada de la Corte Suprema de EE.UU.

Reuters
La confirmación de Amy Coney Barrett como magistrada de la Corte Suprema le puede valer varios votos a Trump.

El hecho de haber logrado introducir a tres jueces conservadores en la Corte Suprema en un solo mandato le sirve además como carta de presentación ante aquellos votantes que, sin estar de acuerdo con las formas de Trump, aplauden estos nombramientos por su duradero y crucial impacto en el futuro del país.

raya separatoria

BBC

Joe Biden: ¿a la tercera va la vencida?

joe Biden con una mascarilla en la mano

EPA
El demócrata Joe Biden ha basado su campaña en un mensaje de unión y reconciliación.

1. El voto antiTrump

No es por quitarle protagonismo al candidato demócrata, pero prácticamente todos los analistas consultados por BBC Mundo coinciden en que el principal factor que le puede dar la victoria a Biden es el profundo rechazo a Donald Trump, no solo de los demócratas sino también de un sector de republicanos desencantados.

Las elecciones en las que el presidente aspira a un segundo mandato, que históricamente se suele conseguir, son un referéndum a su gestión.

En el caso de Trump, los bajos índices de popularidad indican que puede perder ese referéndum, especialmente por su manejo del coronavirus, al que insiste en restar importancia a pesar de que la cifra de muertos en el país supera los 225.000.

Letrero publicado por RVAT en su página de Facebook

RVAT
Letrero en el jardín de una casa que dice “Soy republicano pero no soy tonto. Biden 2020”.

“Es un voto contra Trump definitivamente”, le dice a BBC Mundo Robert Shapiro, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Columbia.

“La gente está más motivada para echarlo. Está el Lincoln Project, un grupo fundado y formado por republicanos que no necesariamente apoyan la agenda de Biden, pero quieren que Trump se vaya”.

Cabe aclarar que el apoyo oficial del Partido Republicano a Trump es indiscutible, pero cada vez son más las voces de figuras que alguna vez tuvieron peso en la formación que admiten que van a votar al Partido Demócrata por primera vez.

El último de ellos ha sido el exsenador Jeff Flake, que el jueves difundió en redes sociales un video en el que explica por qué decidió votar a Biden en un estado en disputa como Arizona.

2. Capacidad de movilizar a una amplia coalición

Según datos del US Elections Project, más de 78 millones de estadounidenses habían votado anticipadamente, por correo o en persona, para finales de esta semana.

Es una cifra superior al total de votos anticipados de las elecciones de 2016 pese a que todavía quedan unos días para los comicios.

Personas votando en Brooklyn, Nueva York

Reuters
Estados como California, Texas, Georgia y Florida arrojan unos números que apuntan a que la participación de este año batirá récords históricos.

“Se tiene la creencia de que una alta participación beneficia a los demócratas, y viceversa”, expone Matthew Record, profesor de Ciencias Sociales en la Universidad Estatal de San José en California.

Esto no es una ciencia exacta: no sabemos si esos votos anticipados son para el candidato demócrata o si simplemente indican que los votantes están siendo más precavidos por la amenaza del coronavirus y prefieren votar antes que esperar al día de la elección.

En cualquier caso, la ciudadanía parece más motivada, y Joe Biden, con su mensaje conciliador y de unión, ha sido capaz de ganarse el apoyo de un variado abanico de sectores que no se sintieron tan apelados para votar por la demócrata Hillary Clinton en 2016.

Su carácter moderado, además, le permite atraer a demócratas de centro e incluso republicanos para quienes Bernie Sanders o Elizabeth Warren representan el ala más izquierdista del Partido Demócrata.

3. La pandemia

Durante la campaña electoral ha quedado claro que la forma que tiene Biden de abordar la pandemia de covid-19 es totalmente opuesta a la del presidente Trump.

No solo en las formas -aparece constantemente con mascarilla, organiza mítines en los que los asistentes participan desde sus autos y recuerda a las víctimas de la enfermedad en sus discursos- sino también en sus propuestas para gestionar la crisis.

Joe Biden y su equipo de seguridad en un evento de campaña al aire libre

EPA
Biden marca claramente en sus actos de campaña las medidas de protección ante el coronavirus.

Tanto él como la candidata a la vicepresidencia, Kamala Harris, o el expresidente Barack Obama han subrayado una y otra vez en los actos de campaña los errores cometidos por el gobierno de Trump y su incapacidad para frenar la expansión del virus.

Un mensaje que posiblemente tendrá eco en importantes grupos del electorado que se han visto más afectados por esta crisis, especialmente los mayores, que parecen decantarse por el candidato demócrata.

Más aún cuando el presidente ha utilizado sus últimos mítines de campaña para burlarse de la atención que se le presta a la pandemia.

“¡Covid, covid, covid! ¡Los medios solo hablan de eso!”, critica Trump, al tiempo que las cifras de contagios diarios en múltiples estados del país marcan récords superiores a los datos de marzo.

Un panorama que presenta un horizonte desalentador para los próximos meses, por más que el mandatario insista en que “ya se está doblando la curva” y pronto se superará la pandemia.

raya separatoria

BBC

Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=bW1ibaFkARg

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Cuartoscuro

Baja 16% la aplicación de pruebas para detectar el VIH en primer semestre del 2022

Las pruebas son esenciales para la atención y control del VIH porque gracias a ellas se puede diagnosticar la enfermedad de manera oportuna para comenzar el tratamiento, dejar de contagiar y evitar una enfermedad avanzada.
Cuartoscuro
28 de julio, 2022
Comparte

Aunque este año los servicios de salud se han ido restableciendo, el nivel de atención no se ha recuperado al 100%. Es el caso de la aplicación de pruebas para detectar el VIH, pues durante el primer semestre de 2022 se han realizado 16% menos test, en comparación con 2019.

En el primer semestre de 2019 se aplicaron 1 millón 231 mil pruebas de VIH y sífilis, mientras que en el mismo periodo de este 2022, se realizaron un millón 26 mil. La comparación se hace en momentos en los que no se tenía una emergencia sanitaria como la atención de COVID, de acuerdo con los datos del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el SIDA (Censida).

En el boletín correspondiente al segundo trimestre de 2022, el Censida informa que aumentó en 30% la aplicación de pruebas rápidas de sífilis y 25% en las pruebas rápidas de VIH aplicadas en comparación con el primer trimestre de 2021. Sin embargo, el año pasado aún se seguía atendiendo la pandemia y los números de atención bajaron drásticamente, igual que en 2020.

Si se compara con el número de pruebas aplicadas al inicio de la actual administración, aún no se ha recuperado el nivel de pruebas aplicadas en 2019. 

Pruebas de detección de VIH. Foto: Cuartoscuro

VIH: ¿Por qué importan las pruebas?

La realización de pruebas es una estrategia indispensable para el tratamiento de VIH y sífilis debido a que un diagnóstico temprano beneficia al paciente y al sistema de salud, pues a mayor gravedad se requieren más fármacos y hospitalización e impacta en la calidad de vida de las personas.

“Aún cuando no estamos encerrados, el nivel de testeo no llega ni de cerca a 2019. Tenemos que poner atención a si los recursos se están ejerciendo adecuadamente”, advirtió Brenda Crabtree, especialista en infectología e investigadora en Ciencias Médicas.

La especialista explicó que las pruebas son esenciales para la atención y control del VIH porque gracias a ellas se puede diagnosticar la enfermedad de manera oportuna para comenzar el tratamiento, dejar de contagiar y evitar una enfermedad avanzada.

La experta hizo hincapié en que la oferta de estos test debe ser para cualquier persona.

“La oferta debería ser universal, libre de discriminación y no solo en contexto hospitalario, sino comunitario. Que este sea un proceso muy fácil para que todas las personas con vida sexual activa puedan hacerse pruebas de forma rutinaria”, dijo.

Pruebas VIH: ¿Qué está pasando?

Existen al menos dos factores que han derivado en la disminución de pruebas. Una de ellas es que al inicio de esta administración, el presidente Andrés Manuel López Obrador decidió suspender toda relación y financiamiento con organizaciones no gubernamentales.

En gobiernos previos había una colaboración cercana entre el Censida y organizaciones de la sociedad civil para que se aplicaran las pruebas fuera de instituciones como bares, centros de trabajo sexual, en la calle y en horarios poco habituales para funcionarios, como la madrugada.

Sin embargo, a raíz de la orden del presidente, esta manera de aplicar tests de VIH también se terminó, explicó a Animal Político, Alaín Pinzón, activista y director de la organización VIHve Libre.

“No se está testeando porque no hay dinero, porque el presidente se los quitó, mientras que la Secretaría de Salud no está comprando y el IMSS, ISSSTE nunca han hecho testeo”, dijo el activista.

Otro factor que ha influido en la falta de pruebas es la burocracia, pues este año tardaron seis meses en concretar la compra de poco más de 1 millón de test. Esto debido a la centralización de la compra de medicamentos por parte del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).

En administraciones pasadas, la institución encargada de comprar las pruebas para detectar VIH era el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el sida (Censida), pero con el Insabi al frente, los procesos se han alentado debido a que este instituto no tiene el conocimiento específico sobre las necesidades y requerimientos de cada institución.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.