4 virus mortales que no tienen vacuna y cómo aprendimos a convivir con ellos
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4 virus potencialmente mortales para los que no existe vacuna y cómo aprendimos a convivir con ellos

Aunque muchos esperan que la pandemia de COVID-19 quede atrás gracias a una vacuna, lo cierto es que hay otras alternativas. De hecho, el mundo enfrenta desde hace décadas otros virus mortales para los cuales no ha sido posible dar con esta solución.
4 de junio, 2020
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Millones de personas alrededor del mundo tienen depositadas en el desarrollo de una vacuna sus esperanzas de dar por superada la pandemia de covid-19.

Los expertos han advertido que, incluso acelerando el paso, el desarrollo de una vacuna puede requerir mucho tiempo o, peor aún, simplemente no ocurrir.

“Podría convertirse en otro virus endémico en nuestras comunidades y estos virus pueden no irse nunca”, dijo a mediados de mayo el director de Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Michael Ryan.

Aunque la posibilidad de tener que convivir con este virus puede resultar desoladora para muchos en un momento en el cual el número de contagios confirmados supera los 5,4 millones y la cifra de muertes ronda los 350.000, en realidad, no sería un caso aislado.

La búsqueda de una vacuna puede extenderse por años y décadas.

Personal médico vistiendo equipo de protección personal en Benin.

Reuters
La alta tasa de mortalidad de la enfermedad del Ébola obliga a extremar las medidas de control sanitario.

En algunos casos, ese proceso resulta inútil, mientras que en otros termina por rendir buenos frutos. Eso es lo que justamente acaba de ocurrir con el virus del Ébola.

Detectado por primera vez en 1976 y con una tasa de letalidad del 50%, no ha sido sino hasta este año cuando en algunos países y bajo el visto bueno de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha sido autorizada una vacuna para prevenirlo.

BBC Mundo te cuenta de otros cuatro virus potencialmente mortales con los que no se ha corrido todavía con la misma suerte, pero con los que se han encontrado maneras de convivir.

1. VIH

Han pasado más de 30 años desde que los científicos lograron aislar el VIH, causante del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).

Su aparición causó gran alarma pues durante años su contagio equivalía a una sentencia de muerte.

Este virus ha sido el causante de la muerte de más de 32 millones de personas, de acuerdo con cifras de la OMS.

Tom Hanks y Denzel Washington en una escena de la película Philadelphia.

Columbia TriStar
Protagonizada por Tom Hanks y Denzel Washington, la película Philadelphia fue una de las primeras en abordar el tema del VIH y su estigmatización social.

También tuvo un impacto significativo en la vida cotidiana de las personas pues obligó a modificar algunos hábitos sexuales, debido a que esta era una de sus principales vías de contagio.

El hecho de que muchas de sus primeras víctimas de mayor renombre fueran hombres homosexuales también hizo que inicialmente la enfermedad acarreara un fuerte estigma social, al punto que algunos medios se referían al sida como “el cáncer gay”.

Casi cuatro décadas más tarde aún no existe una vacuna para el VIH y, con unos 40 millones de personas contagiadas alrededor del mundo, este virus está lejos de desaparecer.

Sin embargo, el desarrollo de mejores métodos de prevención del contagio y de tratamientos que le restan letalidad ha llevado a que la infección por VIH se convierta en un problema de salud crónico que no impide a los afectados llevar una vida normal y saludable.

Recientemente, además, se han producido dos casos de personas que se curaron a través de un tratamiento con células madre.

No obstante, los expertos alertan que esta terapia es muy arriesgada y no puede aplicarse de forma genérica para tratar todos los casos de VIH.

2. Gripe aviar

Desde finales de la década de 1990 se han detectado dos cepas de gripe aviar que infectaron y causaron la muerte de muchas personas.

Gallinas.

AFP
Los brotes de gripe aviar obligaron a sacrificar miles de aves.

Se trata de virus que se transmiten entre las aves y que éstas, a su vez, los pasan a los humanos a través del contacto directo o con objetos contagiados con las heces de animales enfermos.

En 1997, se detectaron en Hong Kong los primeros casos de infección por el virus H5N1, que llevaron a sacrificar a todos los pollos de la isla.

Desde entonces, se han reportado casos en más de medio centenar de países en África, Asia y Europa con una tasa de letalidad en humanos de 60%.

La cepa A H7N9 fue detectada por primera vez en mayor de 2013 en China, donde desde entonces se han reportado algunos brotes esporádicos.

Según la OMS, entre 2013 y 2017 hubo unos 1.565 contagios confirmados en humanos, de los cuales falleció el 39%.

Pese a que ambas cepas tienen una alta tasa de letalidad, de acuerdo con la OMS, es inusual que estos virus se contagien por el contacto de persona a persona.

Una vez que esto quedó comprobado, fue más fácil frenar su propagación.

3. SARS

Identificado por primera vez en 2003, el SARS-CoV es un tipo de coronavirus que -según se cree- fue transmitido a los humanos por algún animal, probablemente un murciélago.

Imagen de un murciélago con tapaboca.

EPA
Al igual que con el covid-19, se cree que el virus causante del SARS procede de un murciélago.

Los primeros contagios se registraron en 2002 en la provincia china de Cantón.

Este virus fue causante de una epidemia de síndrome respiratorio agudo grave (SARS, por sus siglas en inglés) que en 2003 afectó a 26 países con un total de más de 8.000 casos.

Desde entonces, se han registrado un pequeño número de contagios.

A diferencia de la gripe aviar, este virus se transmite fundamentalmente por contacto humano y, de hecho, muchos de los casos se produjeron en centros sanitarios, debido a que no se habían tomado las precauciones necesarias para evitar su propagación.

Según la OMS, una vez que estas medidas se adoptaron se puso fin a la epidemia en julio de 2003.

Para entonces, se habían confirmado más de 8.400 casos, causantes de unas 916 muertes, con una tasa de letalidad en torno al 11%.

4. MERS

El MERS-CoV es también un tipo de coronavirus. Fue detectado por primera vez en 2012 y es el causante de una enfermedad conocida como síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés).

Un conjunto de personas con mascarillas en Corea del Sur.

EPA
Las epidemias de SARS y MERS popularizaron, como medida preventiva, el uso de mascarillas en muchos países de Asia.

Se trata de un virus con una alta tasa de letalidad: entre los 2.494 casos confirmados que se habían producido en el mundo hasta noviembre de 2019, se habían reportado unos 858 fallecidos.

El virus fue detectado por primera vez en Arabia Saudita pero luego se hallaron casos en 27 países, incluyendo 12 de Medio Oriente.

Según la OMS, la mayor parte de los casos detectados en países fuera de Medio Oriente se trataba de personas que se habían contagiado en esa región.

El virus se transmite fundamentalmente de animales a personas y, concretamente, se cree que los dromedarios son la principal fuente de contagio.

La propagación entre humanos no es frecuente, a menos de que haya un contacto estrecho sin medidas de profilaxis adecuadas.

En el caso del MERS, al igual que en el del SARS, tras haberse logrado el control de las epidemias se suspendieron los esfuerzos para desarrollar vacunas.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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Foto: Archivo Cuartoscuro

Caro Quintero: el narcotraficante mexicano más buscado por la DEA recapturado tras casi 10 años prófugo

Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara, fue reaprehendido en Sinaloa. En 2013, su liberación fue noticia internacional y causó molestia en el gobierno de EU, que ofreció una recompensa millonaria por él.
Foto: Archivo Cuartoscuro
15 de julio, 2022
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Rafael Caro Quintero, el narcotraficante sinaloense de 69 años al que se le llegó a apodar en la década de los 80 como ‘narco de narcos’ y uno de los criminales que dieron origen a los grandes cárteles de la droga en México, fue reaprehendido por la Marina este viernes, en Sinaloa. La recaptura se produce tan solo cuatro días después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador se reuniera en Washington, DC, con su homólogo estadounidense, Joe Biden. 

Caro Quintero, nacido en La Noria, Sinaloa, era el fugitivo más buscado por la agencia antidrogas de Estados Unidos, la DEA, luego de que en 2013 un tribunal federal en Jalisco le concedió un polémico amparo en el caso del asesinato del agente estadounidense Enrique ‘Kiki’ Camarena, argumentando que la víctima no ostentaba ningún cargo diplomático, por lo que ordenó la inmediata libertad del capo. 

Año y medio después, las autoridades mexicanas volvieron a ordenar la detención de quien fuera fundador del Cártel de Guadalajara, junto a Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca Carrillo, ‘Don Neto’. Sin embargo, era demasiado tarde: Caro Quintero, al que también se apodó ‘el Príncipe’, ya se encontraba en paradero desconocido, por lo que la DEA llegó a ofrecer 20 millones de dólares por información que ayudara a capturarlo de nuevo.

Por el momento, la Cancillería mexicana no ha informado si Caro Quintero tendrá el mismo destino que otros grandes capos recapturados tras fugarse de la justicia mexicana, como Joaquín ‘el Chapo’ Guzmán, quien fue extraditado a EU tras su segunda reaprehensión en enero de 2016 y ahora cumple condena en un penal de máxima seguridad. En el país vecino del norte, la justicia, además del asesinato del agente ‘Kiki’ Camarena, también imputa a Caro Quintero delitos violentos en ayuda del crimen organizado para introducir y distribuir mariguana y cocaína en ese país. 

Antes de convertirse en símbolo criminal, Caro Quintero tuvo sus orígenes en una familia campesina de Sinaloa con pocos recursos. Él era el mayor de tres hermanos y a los 18 años decidió salir de su casa. 

Tal como publicó el periodista Omar Sánchez de Tagle en otro perfil publicado en este medio con motivo de su liberación en 2013 y posterior fuga, Caro Quintero tuvo su primer trabajo como chofer de un camión. Posteriormente, conoció a personas que le ofrecieron una buena paga si en los terrenos de su padre sembraba mariguana. Caro Quintero aceptó la oferta y así fue como se introdujo al mundo de las drogas en México. 

Tras recibir dinero por esos primeros encargos, Caro Quintero y su hermano Jorge Luis comenzaron a rentar fincas y a sembrar droga, situación que le proporcionó el dinero suficiente para comenzar a comprar terrenos e incrementar el número de cultivos de enervantes. 

Ya con ese dinero, se asoció por un tiempo con quien fuera su maestro en las actividades del narcotráfico y el primer gran capo mexicano: Pedro Avilés Pérez. De este hombre, Caro Quintero aprendió todo el negocio.

Esta situación le permitió asociarse con su amigo y tío, Ernesto Fonseca Carrillo, y con otro de los hombres más buscado por las autoridades mexicanas y de EU: Juan José Esparragoza Moreno ‘el Azul’, otro de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa, quien supuestamente falleció de un infarto en 2014.

Ya con sus nuevos socios, Caro Quintero inició con el soborno a policías tanto federales como estatales, y llegó a conformar un gran número de elementos que trabajaban para él.

Esto le permitió formar el Cártel de Guadalajara junto con Ernesto Fonseca y Miguel Ángel Felix Gallardo, considerado el zar de la cocaína en México, y así crear de 1979 a 1984 un gran imperio en el cual dominaban el tráfico de drogas del país.

Sin embargo, para 1984 iniciaron las investigaciones de la policía federal y la DEA, y en un gran operativo en el rancho el Búfalo las autoridades lograron dar un golpe que costó a la organización más de 2 millones de dólares en pérdidas.

Caro Quintero y Fonseca investigaron quién fue el responsable de la indagatoria y detectaron que se trataba del agente Enrique Camarena. Producto de ello, el 7 de febrero de 1985 el agente y su piloto fueron secuestrados, torturados y asesinados dos días después.

Tras estos hechos, Caro Quintero huyó a Costa Rica junto con su novia, Sara Cosío, hija del entonces secretario de Educación de Jalisco y a su vez sobrina del gobernador de esa entidad.

En un operativo, las autoridades de Costa Rica lograron detener en su cama y semidesnudo a Caro Quintero, quien fue extraditado a México por delitos de narcotráfico y el asesinato del agente de la DEA.

En 2013, tras 28 años de prisión, el capo fue liberado. Y ahora, casi 10 años más tarde, ha vuelto a ser aprehendido. 

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