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Cómo calcular la edad humana de tu perro (y por qué la regla de los 7 años no funciona)

Pero esa regla matemática no es tan exacta como muchos creen. Te contamos cómo se puede saber de manera más precisa la edad de estos animales en "años humanos".
17 de enero, 2020
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Si tu perro ha estado vivo y pateando por una década, generalmente se cree que ha envejecido tanto como lo habría hecho un humano de 70 años.

Este factor de conversión, de que cada año de vida de un perro representa siete humanos, proviene de dividir la esperanza de vida humana, que es de alrededor 77 años, entre la esperanza de vida canina (cerca de 11).

La suposición es que cada año que vive un perro es equivalente a 7 años humanos. Pero una nueva investigación sugiere que las cosas no son tan simples.

Y si observamos algunos hitos básicos del desarrollo, se nos hace claro el porqué.

Por ejemplo, la mayoría de las razas caninas alcanzan la madurez sexual entre los 6 y los 12 meses; el extremo superior de ese rango corresponde, según la conversión tradicional, a una edad humana de 7 años.

Y en el otro extremo del espectro, aunque inusual, se sabe que algunos perros viven por más de 20 años. Bajo la regla de conversión que se suele utilizar, esto equivaldría a 140 años humanos.

Para complicar aún más las cosas, la esperanza de vida de los perros depende significativamente de la raza. Los perros más pequeños suelen vivir significativamente más tiempo, lo que sugiere que envejecen más lentamente que los perros más grandes.

Todo esto plantea la siguiente pregunta: ¿qué entendemos exactamente por edad?

Mujer acariciando a su mascota.

Getty Images
Nuevas ideas sugieren que nuestras mascotas se mueven más rápido cuando tienen una edad intermedia.

Edad biológica vs edad cronológica

La forma más obvia de describir la palabra edad es simplemente “el tiempo transcurrido desde tu nacimiento”. Esta es su definición cronológica.

Sin embargo, existen otras definiciones. La edad biológica, por ejemplo, es un concepto más subjetivo, que se basa en evaluar los indicadores fisiológicos para identificar el desarrollo de un individuo.

Estas incluyen medidas como el “índice de fragilidad” (encuestas que tienen en cuenta el estado de enfermedad de un individuo), deficiencias cognitivas y niveles de actividad.

Luego están los biomarcadores de envejecimiento más objetivos, como los niveles de expresión génica (los genes producen proteínas a diferentes velocidades en diferentes etapas de la vida) o el número de células inmunes.

La velocidad a la que aumenta la edad biológica depende de factores genéticamente heredados, de la salud mental y también del estilo de vida.

Por ejemplo, si has estado consumiendo mucha comida chatarra y fumando cigarrillos en lugar de ejercitarte y alimentarte de manera saludable, es probable que tu edad biológica supere tu edad cronológica.

O bien, podrías ser un hombre de 60 años con el cuerpo de uno de 40, si has llevado una vida saludable.

La vida de un perro

Perro celebrando su cumpleaños.

Getty Images
En lugar de celebrar la edad cronológica, una medida mucho más precisa de envejecimiento es observar los niveles de metilación en el ADN de un perro.

Cuando se trata de comparar edades de animales entre especies, la edad biológica es mucho más útil que la cronológica.

Saber que un hámster tiene seis semanas de edad no te da una buena imagen de en qué etapa de su vida se encuentra, incluso si sabes que la esperanza de vida de un hámster es de solo tres años. Por el contrario, el conocer que un hámster ha alcanzado una edad en la que puede reproducirse ofrece una imagen mucho más precisa de su nivel de madurez.

Los autores del nuevo estudio sobre el envejecimiento de los caninos sugieren que una forma sensata de medir la edad biológica es a través de los llamados “relojes epigenéticos”, cambios en el empaque de nuestro ADN que se acumulan con el tiempo en todos los mamíferos.

En particular, la “metilación”, la adición de grupos metilo (un átomo de carbono unido a tres átomos de hidrógeno) al ADN, parece ser un buen indicador de la edad.

Muchos marcadores fisiológicos prominentes, como el desarrollo de los dientes, parecen ocurrir en los mismos niveles de metilación en diferentes especies.

Cachorro jugando con un hueso.

Getty Images
En su primer año de vida, los cachorros crecen tan rápido que envejecen el equivalente a 31 años humanos.

La nueva fórmula

Al hacer coincidir los niveles de metilación en perros perdigueros de labrador y humanos, los investigadores lograron una fórmula para asignar la edad del perro a su equivalente humano.

Esa fórmula es: edad humana equivalente = 16 x ln (edad cronológica del perro) + 31.

“ln” representa una función matemática conocida como el logaritmo natural. La función logarítmica es bien conocida en las escalas no lineales para la energía liberada durante los terremotos (Richter) o para medir el sonido (decibelios).

Es útil para medir cantidades cuyos tamaños varían en muchos órdenes de magnitud. Incluso es posible que una experiencia logarítmica del paso del tiempo explique por qué percibimos que el tiempo se acelera a medida que envejecemos.

Perro disfrazado de pirata.

Getty Images
En ocho años calendario, un perro habrá envejecido aproximadamente el equivalente a 64 años para una persona.

1 año humano corresponde a 31 caninos

Un atajo útil puede ser recordar que el primer año del perro equivale a 31 años humanos. Luego, cada vez que la edad cronológica del perro se duplica, el número de años humanos equivalentes aumenta en 11.

Por lo tanto, ocho años representan tres “duplicaciones” (de uno a dos, de dos a cuatro y luego de cuatro a ocho) dándole al perro una edad equivalente a 64 (eso es 31 + 3×11).

La mayoría de los amantes de los perros ya habrán sospechado que la relación de edad entre humanos y perros no es lineal, habiendo notado que, inicialmente, sus mascotas maduran mucho más rápido de lo que sugiere la regla de los siete años.

Un refinamiento más sofisticado de la regla de los siete años ha sugerido que cada uno de los primeros dos años del perro corresponde a 12 años humanos, mientras que todos los años posteriores cuentan para cuatro equivalentes humanos.

En la práctica, los nuevos conocimientos moleculares sobre la conversión de la edad de un humano a la de un perro de la ley logarítmica sugieren que los perros se mueven a una edad intermedia incluso más rápido de lo que la mayoría de sus dueños sospechaba que podían.

Y vale la pena tener en cuenta que cuando descubras que Rex ya no persigue la pelota como lo hacía antes, es que probablemente tenga más edad de la que creías.

*Este artículo fue escrito por Christian Yates, profesor titular de Biología Matemática en la Universidad de Bath.

Puedes leer el artículo original en The Conversation aquí

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AFP Archivo

Se le acaban recursos a FGR: tiene cinco días para abrir el caso Odebrecht

El Instituto ordenó a la Fiscalía, encabezada por Alejandro Gertz Manero, la desclasificación del caso, luego de que todas sus demandas de amparo para no hacerlo fueron desechadas. El posible perdón a Lozoya también deberá transparentarse.
AFP Archivo
21 de enero, 2021
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El Instituto Nacional de Acceso a la Información Pública (INAI) dio un plazo final de cinco días hábiles que comienzan a partir de hoy para que la Fiscalía General de la República (FGR) abra la carpeta de investigación del caso Odebrecht, elabore una versión pública y entregue datos de esta. De no hacerlo, procederá con multas e incluso denuncias contra los funcionarios responsables.

Lo anterior, luego de que el INAI consiguiera que jueces y magistrados federales desecharan de manera definitiva todos los amparos que la FGR promovió en contra de las resoluciones del instituto, y con los que había logrado retrasar por casi tres años la desclasificación del caso.

“Con fundamento en el artículo 198 de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública y 171 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública, requiérase a (…) la Fiscalía General de la República, a efecto de que, en un plazo no mayor de cinco días hábiles, contados a partir de la notificación del presente acuerdo, remitan a este Instituto las constancias que acrediten el cabal e irrestricto cumplimiento, en sus términos, de las resoluciones emitidas” indica el Acuerdo emitido por el INAI.

Lee: INAI gana todos los amparos para que se abra caso Odebrecht, pero FGR aún no lo hace

Animal Político publicó que en noviembre pasado el Poder Judicial desechó el último de los recursos de la Fiscalía tras validar la decisión del INAI de que se trata de un asunto de corrupción y de alto interés público, por lo que debe transparentarse.

Originalmente, la FGR había promovido diversas demandas de amparo con las que obtuvo suspensiones provisionales que le permitieron no acatar durante más de tres años dos resoluciones del INAI de 2018, en las que se le instruía a abrir el expediente.

Pero la Fiscalía fue más allá y usó esas mismas suspensiones para negarse a acatar nuevas resoluciones que el INAI emitió en meses y años posteriores. En total, fueron tres los amparos con los que la dependencia se negó a acatar 13 resoluciones del INAI en las que se ordenaba desclasificar el caso Odebrecht.

Ahora, tras el desechamiento definitivo de dichos recursos judiciales, el INAI emitió un acuerdo dirigido a la FGR y a los promotores de las solicitudes (dos de ellas de Animal Político) el las que señala que al no haber más obstáculos judiciales se debe cumplir con la desclasificación del expediente. El plazo para ello vence el próximo miércoles.

Entérate: Políticos, sobornos y empresas fantasma: La ‘telaraña’ de corrupción del caso Odebrecht en México

Lo que hay que desclasificar: el posible perdón

De acuerdo con las distintas resoluciones que el INAI ha emitido en el caso Odebrecht, la Fiscalía General debe desclasificar tanto de forma general la carpeta de investigación, así como datos específicos.

Por principio de cuentas debe autorizar la elaboración en versión pública de la carpeta de investigación FED/SEIDF/CGI-CDMX/0000117/2017 iniciada desde 2017 por la probable responsabilidad de diversos funcionarios federales en hechos de corrupción atribuibles a sobornos de la constructora Odebrecht.

A partir de dicha carpeta de investigación la Fiscalía consiguió la orden de aprehensión girada en contra del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, que a la postre permitió su vinculación a proceso por los delitos de lavado de dinero, asociación delictuosa y cohecho.

Si ese proceso se suspende temporalmente como resultado de la colaboración que Lozoya ha brindado, el acuerdo en el que eso quede plasmado también deberá ser transparentado en versión pública, pues forma parte de la misma carpeta de investigación.

Además, y como se planteó en las solicitudes que el INAI ratificó, la FGR debe dar a conocer una síntesis de las investigaciones que hasta ahora ha realizado y, a su vez, la lista de los funcionarios y exfuncionarios que han comparecido para rendir declaración, o que se encuentren bajo investigación.

¿Y si no lo hacen? 

De acuerdo con el acuerdo por el Director de Cumplimientos del INAI, Juan José Rivera Crespo, el subprocurador Especializado en Investigación de Delitos Federales, Juan Ramos, y la Unidad de Transparencia de la FGR, están obligados a cumplir de manera “cabal” e “irrestricta” con todas las 13 resoluciones adoptadas.

En caso de hacer caso omiso de dicha indicación, el funcionario les advierte que se impondrán las medidas de apremio en términos de lo dispuesto en los artículos 171, 174 y 175 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública.

De acuerdo con dicha ley las medidas de apremio iniciales son dos: una amonestación pública y la imposición de una multa de hasta mil quinientas veces la Unidad de Medida de Actualización, que actualmente equivale a unos 134 mil pesos. La ley estipula que dicha sanción económica no puede cubrirse con recursos públicos.

Pero además el artículo 174 establece que si el sujeto obligado (en este casi al FGR) no cumple entregando información que ha sido desclasificada o si desobedece una instrucción del Instituto, se deberá proceder con las denuncias correspondientes que pueden ser de tipo administrativo o incluso penales.

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