¿Cómo contarán la pandemia de COVID los libros de historia?
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Getty Images

¿Cómo contarán la pandemia de COVID los libros de historia?

Por muy tentador que sea predecir un vuelco total del comportamiento social, las lecciones del pasado sugieren que es poco probable.
Getty Images
6 de septiembre, 2021
Comparte

Después de casi dos años -y de un extraordinario parón mundial cuyo impacto aún no está claro- es inevitable que muchos escriban sobre la COVID-19 durante las próximas décadas.

Ahora que entramos en un largo período de reflexión, los estudiosos de las artes y las humanidades tienen mucho que ofrecer, especialmente una vez que la intensidad de la cobertura científica y médica ha empezado a disminuir.

Al principio, cuando muchos de nosotros nos confinábamos y nos preocupábamos por cómo íbamos a salir de la pandemia, el único capítulo de cualquier libro sobre la COVID que cualquiera de nosotros quería leer era el de la vacuna.

¿Habría una y funcionaría? Pero la descripción técnica de esta preciosa intervención médica en las próximas publicaciones será concisa y breve. La historia más completa está en otra parte.

Lo que verdaderamente importa

La historia médica de las plagas es fascinante, pero rara vez es la cuestión crítica. No sabemos con certeza qué fue la epidemia ateniense del siglo V a. e. c., ni la devastadora del siglo II y III e. c.

La peste de los siglos VI a VIII e. c. en el imperio romano es objeto de discusión, pero probablemente se trataba de varias infecciones diferentes. Sabemos cómo se propagó la peste negra, pero eso no es lo más interesante.

Lo más interesante es cómo reacciona la gente ante las epidemias y cómo los escritores describen sus reacciones.

Vacuna contra la covid-19

Getty Images
Hoy estamos centrados sobre todo en el aspecto científico de la pandemia, pero seguramente esto perderá importancia en el futuro.

El relato del historiador y general griego Tucídides (460-400 a. e. c.) sobre cómo respondieron los atenienses a la virulenta plaga del siglo V influyó directa o indirectamente en la forma en que muchos historiadores posteriores las describieron.

Estableció la pauta para una narración de los síntomas junto con el impacto social.

Atenas y la peste

Atenas estaba en el segundo año de lo que se convertiría en más de 20 años de conflicto con su rival Esparta.

La peste se extendió rápidamente y mató con rapidez: los síntomas comenzaban con fiebre y se extendían por todo el cuerpo.

Pericles

Getty Images
Tucídides dijo que la pérdida de su gran estadista Pericles (495-429 a. e. c.) a causa de la peste alteró la naturaleza de su liderazgo.

Algunos atenienses fueron diligentes en el cuidado de los demás, lo que normalmente les llevó a la muerte, pero muchos simplemente se rindieron, o ignoraron a la familia y a los muertos, o persiguieron los placeres en el tiempo que les quedaba.

Es discutible hasta qué punto la peste cambió a Atenas: no detuvo la guerra ni afectó a su prosperidad.

Lo que sí dice Tucídides es que la pérdida de su gran estadista Pericles (495-429 a. e. c.) a causa de la peste alteró la naturaleza de su liderazgo y eliminó algunos de sus rasgos moderadores.

Queda implícito que los atenienses pueden haber abandonado su tradicional piedad y respeto por las normas sociales.

Esta fue la generación que produciría el cuestionamiento más radical del papel y la naturaleza de los dioses, de lo que sabemos del mundo y de cómo debemos vivir.

Pero también condujo a un renovado sentido del militarismo y a una eventual catástrofe: la derrota de Atenas ante Esparta y la pérdida de su imperio.

Las pandemias y su impacto

La tentación es decir que las pandemias lo cambian todo.

El historiador bizantino Procopio (500-570 e. c.), que sobrevivió a la aparición de la peste en el siglo VI, estaba al tanto de esto.

Niña en una clase virtual

Getty Images
Es tentador decir que todo ha cambiado a causa de la pandemia, ¿pero es realmente así?

Todo el mundo se volvió muy religioso durante un tiempo, pero luego, en cuanto se sintió libre, volvió a su antiguo comportamiento.

La peste fue un símbolo evidente de la decadencia del sistema, pero la gente se adapta.

¿Estaba el mundo bizantino tan fatalmente debilitado por la peste y su resurgimiento que fue incapaz de resistir la embestida de los árabes en el siglo VII?

Esto puede ser cierto en parte, pero la peste precedió significativamente a la conquista árabe, hubo tanta continuidad como alteración visible en su cultura y en la vida de las ciudades. Además, el mundo árabe tuvo sus propias pestes. La historia no es tan sencilla.

¿Y qué hay de nuestra pandemia? Por muy tentador que sea predecir un vuelco total del comportamiento social, las lecciones del pasado sugieren que es poco probable.

Los fuertes lazos de la sociedad han sobrevivido bien.

Quizá la peor consecuencia sea el retroceso en el progreso de los países en desarrollo.

Eso y las repercusiones a largo plazo sobre la salud mental y la educación en todo el mundo son excepcionalmente difíciles de calibrar, aunque esta será la pandemia más estudiada de nuestra historia. Y serán los estudiosos de las artes y las humanidades y los científicos sociales quienes realicen gran parte de este incisivo trabajo, y ya lo están haciendo.

La ciencia de la pandemia

Entonces, ¿qué nos dice la historia que sería lo útil? Que hay que investigar más y profundizar en el conocimiento.

Niña con mascarilla

Getty Images
La historia de la COVID no será solo la descripción del virus. Será la complejísima historia de cómo esta enfermedad se cruzó con nuestro comportamiento social y cómo decidimos responder ante ello.

Por eso la historia de la COVID no será solo la descripción del virus y la vacuna, o el misterio de si vino de un murciélago o de un laboratorio.

Será la complejísima historia de cómo esta enfermedad se cruzó con nuestro comportamiento social y cómo decidimos responder como individuos y familias, comunidades y políticos, naciones y organismos mundiales.

Lo que los mejores historiadores desde Tucídides nos han dicho es que la biología de la enfermedad es inseparable de la construcción social de la enfermedad y la salud.

Y también vemos que los humanos somos muy malos a la hora de pensar en las consecuencias.

Una de las consecuencias potenciales más interesantes de esta pandemia es la relación entre la política y la ciencia.

Investigadores en el laboratorio

Getty Images
La ciencia no habla con una sola voz, rara vez ofrece respuestas fáciles o inequívocas y se resiste al corto plazo.

La peste ateniense puede haber impulsado a los pensadores a ser más radicales al cuestionar las visiones tradicionales de la vida, la muerte y el papel de los dioses.

Y la Peste Negra se considera a menudo como un cambio de juego en términos de religión y filosofía, y que fomentó cambios en la ética médica y mejoras en la atención social.

Incluso cambió la balanza sobre el valor del trabajo, pero todavía tenemos que ver si nuestra pandemia ha hecho incursiones duraderas en los patrones de trabajo en las oficinas o virtualmente.

Esta última pandemia ha mostrado lo mejor y más esencial de la ciencia, pero también la ha colocado incómodamente en el centro de la toma de decisiones políticas.

Junto con la crisis climática, mucho más peligrosa, la pandemia ha animado a los políticos a afirmar que “siguen la ciencia”.

Pero la ciencia no habla con una sola voz, rara vez ofrece respuestas fáciles o inequívocas y se resiste al corto plazo.

Cómo se desarrolle la conversación entre la política y la ciencia, y cuáles sean sus consecuencias, podría ser una de las sorpresas de este momento tan extraño.

A largo plazo, la comprensión de las repercusiones de este virus -y de los retos culturales, sociales y económicos más amplios en los que se inserta- requerirá que despleguemos una visión más generosa y holística de la ciencia.

Sólo así podremos escribir el relato de esta pandemia que su fuerza disruptiva exige.

*Christopher Smith es director ejecutivo del Consejo de Investigación de Artes y Humanidades, Escuela de Clásicos, Universidad de St. Andrews, Reino Unido.

*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=eeU0dpGZPZ8

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Archivo Cuartoscuro

Agencias de EU otorgan reconocimiento a cuerpo policial de Tamaulipas, acusado de la masacre de Camargo

La DEA y el HSI premiaron al jefe de los GOPES, Arturo Rodríguez Rodríguez, cuerpo policial vinculado a la masacre de Camargo; las víctimas denuncian el “agravio” que supone este reconocimiento.
Archivo Cuartoscuro
Comparte

Dos agencias estadounidenses, la Administración para el Control de las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y la Oficina de Investigaciones de en Seguridad Nacional (HSI) entregaron sendos reconocimientos al director del Grupo de Operaciones Especiales (GOPES) de la Policía Estatal de Tamaulipas, Arturo Rodríguez Rodríguez. En las dos placas que fueron entregadas al funcionario se hace referencia a la “excepcional contribución” y el “excepcional servicio” durante los últimos años. 

Se trata del mismo cuerpo policial que está vinculado con la masacre de Camargo, Tamaulipas, perpetrada el pasado 22 de enero y en la que 19 personas fueron asesinadas, de las que 16 eran migrantes centroamericanos. Actualmente 12 agentes adscritos al GOPES están en prisión acusados de matar a los extranjeros y luego prender fuego a sus cuerpos y tratar de alterar la escena del crimen. 

Además, uniformados pertenecientes al mismo grupo de élite han sido señalados por otras violaciones a los Derechos Humanos. Por este motivo, el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo emitió un comunicado en el que denunciaba que el reconocimiento supone un “agravio” a las víctimas de Tamaulipas.

Lee también: Más opacidad sobre la masacre de Camargo: INM clasifica por 5 años expedientes de agentes destituidos

La secretaría de Seguridad Pública del gobierno estatal informó del acto, celebrado en el consulado de EU en Matamoros, Tamaulipas. En un comunicado oficial, se destacó que el acto servía para reconocer el trabajo del GOPES “en el combate a la delincuencia y la cooperación que existe entre el HSI, la DEA y el gobierno de Tamaulipas para enfrentar al crimen transfronterizo”.

Animal Político consultó a la embajada de EU en México sobre este reconocimiento pero al cierre de la edición no había recibido respuesta. 

Entre los logros celebrados por la seguridad pública de Tamaulipas se encuentran más de 300 detenciones, el aseguramiento de inmuebles, de más de mil armas, 7 mil 500 cartuchos y casi 209 mil cargadores, así como alrededor de mil 200 vehículos, de los que algunos contaban con blindaje artesanal y son conocidos como ‘monstruos’. Además, destacaron la incautación de estupefacientes, cerca de 3 millones de dólares y más de 9 millones de pesos en efectivo.

También: Una década de violencia en Tamaulipas: masacres y enfrentamiento de cárteles

El mismo día en el que se hacía público este reconocimiento se conocían nuevas revelaciones sobre la masacre de Camargo. El medio estadounidense Vice News tuvo acceso a las declaraciones de la audiencia inicial del proceso contra los 12 policías.

A través del relato del Ministerio Público, se llega a la conclusión de que fueron los policías los que persiguieron y asesinaron a los migrantes y a sus coyotes. Las llamadas a su familia de uno de los polleros, así como la geolocalización de los celulares de los agentes y las pruebas que determinaron que sus armas fueron utilizadas son algunos de los indicios contra los uniformados. 

Según declararon algunos testigos, tras perpetrar la matanza los policías rastrearon la zona buscando supervivientes. Al frente del operativo estaba Mayra Elizabeth Vásquez Santillana, comandanta de la zona. Sin embargo, el último responsable del grupo de élite es Arturo Rodríguez Rodríguez, el policía que fue al consulado de EU para recibir el reconocimiento.

Para que entiendas mejor: Repatrian los restos de guatemaltecos, víctimas de masacre en Camargo, Tamaulipas

Historial de los GOPES

La relación de los GOPES con Estados Unidos no es nueva. De hecho, tres de los policías que están en prisión acusados de la masacre de Camargo fueron entrenados al norte del Río Bravo. 

Adicionalmente, en la presentación oficial del cuerpo, que tuvo lugar en agosto de 2020, su comandante anunció que habían recibido capacitación de las autoridades de EU y de la Marina. Se de la circunstancia de que este último cuerpo también está señalado por graves violaciones a los derechos humanos y la FGR tiene abiertas 34 carpetas de investigación por la desaparición de 47 personas en Nuevo Laredo, Tamaulipas, en el primer semestre de 2018. 

Aunque los GOPES se presentaron hace apenas un año, se trata de un cuerpo que mantiene la continuidad con el antiguo grupo de élite de la policía tamaulipeca, el CAIET (Centro de Análisis, Inteligencia y Estudios de Tamaulipas).

Al respecto: Concluye identificación de víctimas de masacre en Camargo; la repatriación será el 12 de marzo

Ambos grupos de élite están señalados por graves violaciones a los derechos humanos perpetradas en los últimos dos años.

En septiembre de 2019 se produjo la masacre de Anáhuac, en Nuevo Laredo. En ella, ocho personas fueron asesinadas y, posteriormente, disfrazadas como si fuesen integrantes del crimen organizado para presentar lo ocurrido como si fuera un enfrentamiento. Las víctimas fueron Wilbert, de 20 años; Jennifer, de 21; Severiano, de 34, Juana Yetzel, de 20; Enrique, de 20; Cindy Esmeralda, de 39; Luis Fernando, de 19 y José Daniel, de 19. Actualmente hay dos policías encarcelados, otros tres en libertad como colaboradores de la justicia y otros dos en busca y captura. En aquel momento el director del CAIET era Arturo Rodríguez Rodríguez. 

Meses después, el 7 de febrero de 2020, Juan Daniel Ortiz Martínez, de 23 años, fue asesinado a tiros por policías estatales en Río Bravo. Los agentes quisieron vincular a la víctima con el crimen organizado pero, finalmente, la fiscalía ordenó la detención de ocho policías, que lograron escapar. El crimen sigue impune. 

También: Juez ordena prisión preventiva contra 12 policías de Tamaulipas por masacre en Camargo

Ya como GOPES, en enero de 2021, Luis Alberto Herrera Ávalos, de 27 años, y Jaime Santacruz, de 28, fueron arrestados en Ciudad Mier y trasladados a Miguel Allende. Ahí fueron capturados por civiles armados, presumiblemente integrantes del Cártel del Golfo.

Los dos jóvenes fueron privados de su libertad cuando se encontraban en manos de los policías estatales. Otros dos jóvenes lograron escapar y dieron testimonio sobre cómo los uniformados entregaron a los detenidos al crimen organizado. Cuando los vecinos de Ciudad Mier quisieron protestar por lo sucedido, patrullas de los GOPES los reprimieron usando fuego real. 

Este cuerpo policial también estuvo a cargo de las detenciones posteriores a la masacre de Reynosa, ocurrida el 19 de junio cuando hombres armados a bordo de varias camionetas dispararon indiscriminadamente contra las personas que encontraban a su paso, matando a 15 personas. 

Entérate: ‘Solo querían llegar a EU’: buscan a sus familiares entre víctimas de Camargo

Posteriormente, la secretaría de Seguridad del estado anunció la detención de varias personas. Entre ellas se encontraban Alfonso Margarito Aguilar González, de 27 años, y Ramiro Licea Muñoz, de 20, cuyas familias denunciaron que tenían reporte por desaparición desde mayo y abril, respectivamente. 

Actualmente, ambos están en prisión, pero los familiares de ambos jóvenes denunciaron que sufrieron torturas y que los agentes fabricaron las pruebas para presentarlos como responsables de la masacre. 

A todas estas denuncias por crímenes y violaciones a los Derechos Humanos se le suma la participación de los policías estatales en la masacre de Camargo. Todos estos hechos tuvieron lugar entre 2019 y 2021, que es precisamente el período mencionado por la DEA en su placa de reconocimiento entregada a Rodríguez Rodríguez.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.