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Cómo los seres humanos aprendimos a comer plantas que podrían matarnos

La capacidad innata del ser humano de imitar y aprender de otros nos permitió evolucionar culturalmente y desarrollar procesos complicados, como la preparación de alimentos que en su estado natural son dañinos.
8 de septiembre, 2019
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Ilustración de Robert Burke, William Wills y John King llegando a Cooper's Creek, en 1861

Getty Images
Robert Burke, William Wills y John King llegando a Cooper’s Creek en 1861.

En 1860, Robert Burke y William Wills llevaron a cabo la primera expedición europea por el hasta entonces mayormente desconocido interior de Australia.

No les fue muy bien. Debido a una combinación de liderazgo pobre, mala planificación y mala fortuna, Burke, Wills y su compañero de viaje John King se quedaron sin comida en el trayecto de regreso.

Quedaron varados en un arroyo llamado Cooper’s Creek, ya que no pudieron encontrar la manera de transportar suficiente agua para cruzar un tramo de desierto hasta el puesto colonial más cercano, llamado irónicamente el Monte Hopeless (Sin Esperanza, en inglés).

“No hemos podido abandonar el arroyo”, escribió Wills. “Ambos camellos murieron y nuestras provisiones se agotaron. Estamos tratando de vivir de la mejor manera posible”.

La población local, la tribu yandruwandha, parecía prosperar a pesar de las condiciones que Wills y sus colegas encontraban tan difíciles.

Los yandruwandha le dieron a los exploradores pasteles hechos con semillas trituradas de una planta que conocían como nardoo (Marsilea drummondii), un helecho parecido a un trébol de cuatro hojas.

Nardoo flotando en un lago en Australia

Getty Images
El nardoo, que aparece flotando aquí en primer plano, es un tipo de helecho originario de Australia.

Burke se peleó con los aborígenes e, imprudentemente, los alejó con un disparo de su pistola.

Pero el trío pensó que, tal vez, había aprendido lo suficiente como para sobrevivir.

Así que, cuando encontraron nardoo fresco, decidieron hacer sus propios pasteles.

Al principio, todo parecía estar bien. Satisfacían su apetito, pero se sentían cada vez más débiles.

Una semana más tarde, Wills y Burke estaban muertos.

Resulta que preparar el nardoopara hacerlo comestible es un proceso complejo.

Este helecho está lleno de una enzima llamada tiaminasa, que es tóxica para el cuerpo humano. La tiaminasa descompone el suministro de vitamina B1 del cuerpo, lo que impide al organismo absorber los nutrientes de los alimentos.

A pesar de que Burke, Wills y King tenían sus estómagos llenos, estaban muertos de hambre.

Los yandruwandha cocinaban las esporas de nardoo, molían la harina con agua y exponían los pasteles a cenizas. Con estos pasos hacían que la tiaminasa fuera menos tóxica. No es algo que uno aprende a hacer por casualidad.

Apenas vivo, King se arrojó a la merced de los yandruwandha, quienes lo mantuvieron con vida hasta que llegó la ayuda europea, meses más tarde.

Fue el único miembro de la expedición que sobrevivió.

La otra yuca

Raíces de yuca

Getty Images
La yuca es un alimento básico en los países tropicales. Pero no hay que confundirla con la otra yuca, la amarga o brava.

Tan tóxica como el nardoo es la yuca amarga o brava, que no hay que confundir con la otra yuca, la dulce, un tubérculo que se consume a diario en varios países de América Latina, entre otros.

Los niveles de cianuro o ácido cianhídrico presentes la yuca amarga, si no es tratada y cocinada de forma adecuada, pueden causar desde intoxicación hasta un fallo masivo en los órganos vitales, como el hígado y el cerebro.

Y también una afección llamada konzo, cuyos síntomas incluyen la parálisis repentina de las piernas.

Pero en 1981, en Nampula, Mozambique, un joven médico sueco llamado Hans Rosling no sabía nada de esto. Como resultado, la situación que enfrentó fue profundamente desconcertante.

Cada vez más personas acudían a su clínica con parálisis en las piernas.

¿Podría ser un brote de polio? No. Los síntomas no aparecían en ningún libro médico.

Con Mozambique entrando en una guerra civil ¿podría ser el efecto de armas químicas?

Llevó a su esposa Agneta y a sus hijos pequeños a un lugar seguro y continuó sus investigaciones.

Fue la colega del doctor Rosling, la epidemióloga Julie Cliff, quien finalmente descubrió lo que estaba sucediendo.

Los enfermos estaban comiendo alimentos a base de yuca amarga que había sido procesada de manera incompleta.

Hambrientos y desnutridos, no podían esperar lo suficiente para que fuera segura para el consumo. Como resultado, desarrollaron konzo.

Prueba y error

Hay plantas tóxicas en todas partes.

A veces, adecuadamente procesadas, pueden ser comestibles.

Pero ¿cómo aprende alguien a realizar la preparación elaborada que necesita la yuca o el nardoo?

No es algo que aprende una sola persona, según Joseph Henrich, un biólogo evolutivo.

Henrich sostiene que este conocimiento es cultural.Nuestras culturas evolucionan a través de un proceso de prueba y error análogo a la evolución en especies biológicas.

Al igual que la evolución biológica, la evolución cultural puede, con el tiempo suficiente, producir resultados impresionantemente sofisticados.

Alguien da con un paso que parece hacer que la planta tóxica sea menos riesgosa; eso se difunde y se descubre otro paso. Con el tiempo, pueden evolucionar rituales complejos, cada uno ligeramente más efectivo que el anterior.

En América del Sur, las tribus han aprendido los muchos pasos necesarios para desintoxicar por completo la yuca amarga: raspar, rallar, lavar, hervir el líquido, dejar reposar el sólido durante dos días y luego hornear, para hacer un pan ácimo llamado casabe.

Preparación de harina de mandioca en Brasil.

Getty Images
Preparación de harina de mandioca en Brasil.

Si les preguntas por qué hacen esto, no mencionarán el cianuro de hidrógeno. Simplemente dirán: “Esta es nuestra cultura”.

En África, la yuca se introdujo recién en el siglo XVII. No venía con un manual de instrucciones, así que la intoxicación por cianuro sigue siendo un problema ocasional.

La gente toma atajos porque el aprendizaje cultural aún es incompleto.

Henrich argumenta que la evolución cultural es a menudo mucho más inteligente que nosotros.

Ya sea para construir un iglú, cazar un antílope, prender un fuego, hacer un arco largo o procesar la yuca amarga, no aprendemos entendiendo los principios de las cosas, sino imitando.

Una mujer en la aldea brasileña de Bannibas preparando casabe de yuca.

Getty Images
Una mujer en la aldea brasileña de Bannibas preparando casabe de yuca.

Un estudio desafió a los participantes a colocar pesas en los radios de una rueda para maximizar la velocidad a la que rodaba por una pendiente.

Los datos sobre la prueba más exitosa de cada participante se le pasaban a una nueva persona.

Debido a que se beneficiaban de los experimentos anteriores, a los últimos participantes les fue mucho mejor.

Sin embargo, cuando se les preguntó, no podían explicar por qué algunas ruedas rodaban más rápido que otras.

Otros estudios muestran que los humanos somos los únicos primates que tenemos el instinto de imitar.

Las pruebas revelaron que los chimpancés y los humanos de dos años y medio tienen capacidades mentales similares, a menos que el desafío sea aprender copiando a alguien.

Los niños pequeños son mucho mejores copiando que los chimpancés.

Y los humanos copiamos rituales, algo que no hacen los chimpancés. Los psicólogos llaman a esto sobreimitación.

Podría parecer que en esto los chimpancés son los más inteligentes. Pero si estás procesando raíces de yuca amarga, la sobreimitación es exactamente lo que debes hacer.

Un niño jugando con un chimpancé

Getty Images
Un niño puede copiar comportamientos mucho mejor que un chimpancé de la misma edad.

Si Henrich tiene razón, la civilización humana se basa menos en inteligencia pura que en una capacidad altamente desarrollada para aprender unos de otros.

A lo largo de las generaciones, nuestros antepasados acumularon ideas útiles gracias a la prueba y el error, y la siguiente generación simplemente las copió.

Sin duda, algunas ideas menos útiles se mezclaron con ellas, como la necesidad de un baile ritual para que lleguen las lluvias, o la convicción de que sacrificar una cabra persuadirá al volcán para que no entre en erupción.

Pero en general, pareciera que nos fue mejor copiando sin preguntar que asumiendo, como los chimpancés, que éramos lo suficientemente inteligentes como para poder determinar qué pasos podríamos ignorar de manera segura.

Claro que la evolución cultural solo nos puede llevar hasta cierto punto.

Ahora tenemos el método científico para decirnos que sí, realmente necesitamos dejar reposar la mandioca durante dos días, pero no, al volcán no le importan las cabras.

Cuando comprendemos los principios de las cosas podemos avanzar más rápidamente que mediante prueba, error e imitación.

Pero no debemos menospreciar el tipo de inteligencia colectiva que salvó la vida de King.

Es lo que hizo posible la civilización, y también el funcionamiento de la economía.


Tim Harford escribe la columna “Economista clandestino” en el diario británico Financial Times. El Servicio Mundial de la BBC transmite la serie 50 Things That Made the Modern Economy. Puedes encontrar más información sobre las fuentes del programa y escuchar todos los episodios o suscribirte al podcast de la serie.


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Cuartoscuro

#SemáforoEconómico: Caída del PIB en el primer trimestre del año, la más pronunciada desde 2009

A pesar de que la tasa anual de crecimiento en el 1er trimestre del año fue mayor a la que el INEGI estimó el 30 de abril, la contracción de -2.2% en la actividad económica es la más pronunciada desde el 3er trimestre de 2009.
Cuartoscuro
Por México ¿cómo vamos?
2 de junio, 2020
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La semana pasada el INEGI dio a conocer los datos de crecimiento económico en el primer trimestre del 2020. El Producto Interno Bruto nacional se contrajo (-)1.2% respecto al último trimestre de 2019 y disminuyó (-)2.2% de forma anual en los primeros 3 meses del año. Debido a que la tasa anual de crecimiento fue negativa en el periodo, el #SemáforoEconómico de crecimiento económico de la organización México, ¿cómo vamos? se encuentra en rojo. La tasa de (-)1.2% registrada en el 1T de 2020 representa la cuarta caída trimestral consecutiva, ya que desde el segundo trimestre del año pasado el crecimiento trimestral del PIB ha registrado tasas de crecimiento negativas; además, el desempeño trimestral observado en el 1T2020 es el más bajo desde el 2T2009, cuando el PIB nacional decreció (-)1.5% en su comparación trimestral.  A pesar de que la tasa anual de crecimiento económico en el primer trimestre del año fue mayor a la que el INEGI había estimado el pasado 30 de abril (-2.4%), la contracción de (-)2.2% en la actividad económica mexicana es la más pronunciada desde el 3T de 2009, pues en ese periodo se registró una tasa anual de crecimiento de (-)5.0%.

Estos resultados se dan en el contexto de la llegada de la pandemia del covid-19 a México, aunque se debe resaltar que el desempeño no incluye en su totalidad el impacto económico de la pandemia. Esto por que las medidas de confinamiento se implementaron a finales del último mes del primer trimestre de 2020 (marzo). Los nuevos datos de crecimiento económico presentados por el INEGI incluyeron también la revisión de la tasa de crecimiento de todo el año para 2019, la cual pasó de (-)0.1% a (-)0.3% al incorporar los ajustes y la información final del INEGI. Esto quiere decir que durante el año pasado la contracción económica en el país fue más pronunciada, situación que debilitó a la economía previo a la llegada del covid-19.

La actividad económica nacional total se compone de 3 diferentes sectores: las actividades primarias (que representan el 3.3% del PIB), las secundarias (que corresponden al 32.4%) y las terciarias (que equivalen al 64.3% de la actividad económica total en México). En el primer trimestre del año, las actividades primarias, las cuales contemplan a la agricultura, ganadería y pesca, crecieron 1.1% de forma anual y 1.7% respecto al último trimestre del 2019; dichas actividades fueron las únicas en registrar tasas de crecimiento positivas en el periodo. Por otro lado, las actividades referentes a los sectores de construcción, minería, energía eléctrica y manufacturas (secundarias) cayeron en ambas comparaciones, (-)1.2% trimestralmente y (-)3.5% anualmente. La caída anual registrada en las actividades secundarias es la más pronunciada desde el 4T2009. La contracción observada en el primer trimestre del año en estas actividades refleja el impacto que ha tenido el covid-19 en las cadenas productivas a nivel mundial y en la disminución en la actividad manufactura nacional. Por último, las actividades terciarias, que representan más de la mitad del PIB nacional y a las que se les conoce también como el sector servicios, se contrajeron en (-)1.2% en su comparación anual, registrando la caída anual más pronunciada para estas actividades desde el 3T2009 y sumando 3 tasas anuales consecutivas con desempeño negativo. Respecto al 4T2019, las actividades terciares también cayeron, en (-)0.9%.

Al interior de las 3 grandes áreas de la economía, la producción nacional está compuesta de 20 diferentes sectores, de los cuales los 4 que registraron las menores tasas anuales de crecimiento en los primeros 3 meses de 2020 fueron: los servicios culturales y deportivos, la construcción, los servicios de alojamiento temporal y el comercio al por mayor, con tasas de (-)13.9%, (-)8.7%, (-)8.0% y (-)5.4% anual, respectivamente. Por otro lado, las actividades legislativas, la información en medios masivos, la minería y los servicios corporativos fueron los sectores que registraron las mayores tasas de crecimiento en el primer trimestre del año, con incrementos anuales de 6.1%, 5.6%, 4.2% y 4.1%, respectivamente. En particular, la tasa de crecimiento observada en la minería fue la primera tasa positiva en más de 5 años. En más de la mitad de los sectores que conforman la actividad económica nacional se registraron tasas anuales de crecimiento negativas, ya que en 12 de 20 de los diferentes sectores se observaron contracciones en los primeros 3 meses del año.

A pesar de que los resultados observados en el 1T de 2020 incluyen solamente una parte de los estragos ocasionados por la pandemia del covid-19 en la economía de nuestro país, se debe resaltar que el sector terciario es el más vulnerable ante esta situación. Ante las medidas de confinamiento para evitar la propagación del coronavirus, las actividades en el sector servicios fueron de las primeras en detenerse y serán de las últimas en retomarse, hecho que tendrá una afectación directa en el desempeño del PIB, pues estas actividades representan el 64.3% de la actividad económica total. De esta forma, tanto el esfuerzo del gobierno como de los particulares debe encaminarse a evitar que los efectos económicos de la pandemia en este sector se agraven o se prolonguen y sobre todo deben estar dirigidos a cuidar las fuentes de empleo de los mexicanos y mexicanas.

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