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Qué tanto contamina el bitcoin, la moneda que consume más electricidad que Finlandia, Suiza o Argentina

La minería del bitcoin utiliza gigantescas cantidades de energía para mantener funcionando servidores que trabajan día y noche en busca de la divisa digital. Pero.... ¿proviene toda esa energía de combustibles fósiles?
22 de febrero, 2021
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Bitcoins

Getty Images
En las últimas semanas el precio del bitcoin ha llegado a máximos históricos.

Si el bitcoin fuera un país, consumiría más electricidad al año que Finlandia, Suiza o Argentina, según un análisis del Centro de Finanzas Alternativas de la Universidad de Cambridge (CCAF, por sus siglas en inglés).

Eso ocurre porque el proceso de “minar” la criptomoneda -utilizando gigantescos servidores que no cesan de trabajar- consume mucha energía.

Según los investigadores, la minería de bitcoins utiliza cerca de 121,36 teravatios-hora (TWh) de electricidad al año, un récord que provoca un fuerte impacto en el medioambiente y supera a una larga lista de países.

El tema volvió al debate luego que Elon Musk, a través de su empresa de autos eléctricos Tesla, reportó la compra de US$1.500 millones en bitcoin, disparando el precio de la divisa y encendiendo críticas por la contaminación que genera.

Esta última subida del precio del bitcoin -que ha seguido una meteórica tendencia alcista en los últimos meses- le ha dado nuevos incentivos a los mineros de la divisa para hacer funcionar más y más ordenadores con el objetivo de generar más criptomonedas.

A medida que sube el precio del bitcoin, sube el consumo de electricidad, dice Michel Rauchs, investigador del CCAF, donde crearon una herramienta en línea que permite hacer este tipo de cálculos.

“Realmente es por su diseño que el bitcoin consume tanta electricidad”, le explica Rauchs a la BBC. “Esto no es algo que cambiará en el futuro, a menos que el precio de bitcoin baje significativamente”.

Los investigadores trabajan con el Índice de Consumo Eléctrico del Bitcoin de Cambridge (CBECI, por sus siglas en inglés), el cual provee estimaciones en tiempo real sobre cuánta electricidad consume la generación de la divisa.

El bitcoin usa más energía que Argentina. Si el bitcoin fuera un país, estaría entre los 30 países que más utilizan energía en el mundo. Uso nacional de energía en teravatios-hora (TWh).

Este índice funciona con base en un modelo que asume que las máquinas utilizadas para minar en el mundo funcionan con distintos niveles de eficiencia.

Siguiendo la relación entre un precio promedio de electricidad por kilovatio hora (US$0.05) y la demanda de energía de la red bitcoin, la herramienta estima cuánta electricidad se consume en un momento dado.

“El bitcoin es anti eficiente”, dice David Gerard, autor del libro “Attack of the 50 Foot Blockchain”.

“Es muy malo que toda esta energía se desperdicie literalmente en una lotería”.

¿Por qué el bitcoin consume tanta electricidad?

Las máquinas dedicadas a “minar” o extraer bitcoins, son ordenadores especializados que se conectan a la red de criptomonedas.

Su trabajo es verificar las transacciones realizadas por las personas que envían o reciben la divisa, en un proceso que implica resolver complejos acertijos matemáticos.

Granja de minado en Islandia.

Getty Images
Los lugares donde se ha ce la minería del bitcoin consumen gigantescas cantidades de electricidad.

Como recompensa, los mineros ocasionalmente reciben pequeñas cantidades de bitcoin en lo que a menudo se compara con una lotería.

Para aumentar las ganancias, los mineros conectan una gran cantidad de computadores, con el objetivo de aumentar sus posibilidades de conseguir bitcoin.

Y como los computadores trabajan casi día y noche para completar los rompecabezas, el consumo eléctrico es muy alto.

El consumo eléctrico vs la huella de carbono

Existe una gran diferencia entre el consumo de energía y la huella de carbono, argumenta Nic Carter, socio fundador de la firma de capital de riesgo Castle Island Ventures, especilizada en el sector de blockchains (cadenas de bloques).

“Si miramos solamente el consumo de energía no estamos contando toda la historia”, le dice a BBC Mundo.

hOMBRE MINANDO BITCOINS

Getty Images
En las provincias chinas de Sichuan y Yunnan los mineros del bitcoin utilizan energía hidroeléctrica excedente.

Aunque es cierto que la mayor parte de la electricidad se produce a partir de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo o el gas -que son altamente contaminantes- también se utilizan energías renovables (como la hidroeléctrica o la eólica) o energía nuclear.

Entonces, si bien importa el nivel de consumo de electricidad, también hay que tomar en cuenta cómo se genera aquella electricidad, apunta Carter.

Por ejemplo, señala, hay mineros en China que aprovechan la energía hidroeléctrica excedente en las represas. Si no la usaran, esa energía simplemente se perdería.

Eso explica por qué la minería del bitcoin se ha expandido tanto en las provincias de Sichuan y Yunnan.

Otro caso ocurre cuando algunos mineros capturan el metano descargado o quemado (que es un subproducto de la extracción de petróleo) y lo utilizan para generar la electricidad que requieren sus computadoras.

sÍMBOLO DE BITCOIN EN VITRINA

Getty Images
“Es muy malo que toda esta energía se desperdicie literalmente en una lotería”, dice David Gerard.

Muchos activistas consideran que esos ejemplos son casos puntuales que no le quitan la responsabilidad ambiental a la industria del bitcoin.

De todos modos, Carter advierte que la minería del bitcoin se acabará en unos años, puesto que el sistema fue diseñado de tal manera que los acertijos matemáticos que resuelven las computadoras llegarán a su fin.

“Este proceso está completado en un 88%, apunta, lo que en la práctica significa que cada vez se hace más difícil seguir minando.

Sin embargo, en la medida que el precio siga disparándose, es probable que el consumo energético también aumente.


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El pez tequila se salva de la extinción; Jalisco lo reintroduce con éxito a su hábitat natural

En la década de 1990, el pez tequila fue rescatado por científicos estadounidenses y británicos que lo preservaron en acuarios y apoyaron el proceso de retorno a su hábitat original.
AFP
Por AFP
22 de febrero, 2022
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En Teuchitlán, pequeña localidad Jalisco, sus habitantes festejan la reintroducción del pez tequila, una especie endémica que estuvo prácticamente extinta y cuyo retorno ha sensibilizado a la comunidad sobre la importancia de preservar su ecosistema.

En la década de 1990, el pez -cuyo nombre científico es Zoogoneticus Tequila– fue rescatado por científicos estadounidenses y británicos que lo preservaron en acuarios y apoyaron el proceso de retorno a su hábitat original en las aguas del río que lleva el mismo nombre del pueblo.

La comunidad, de unos 10,000 habitantes, ha sido protagonista del feliz regreso, con especial acento en la participación de niños que no solo informan a los visitantes sobre la importancia de mantener limpio su hábitat, sino del carácter único del pez tequila.

Lee: Contaminación y depredadores: ajolotes liberados en Xochimilco podrían morir, advierten expertos

“Son ellos los que se acercan a las personas que están a la orilla del río y son los que les dan a conocer que dentro de este río habita un pececito que es único en el mundo (…) y que ellos participaron en la reintroducción del pez”, dice Consuelo Rivera, maestra jubilada de 70 años, nativa de Teuchitlán.

El pez tequila fue reportado “extinto” en 1998 posiblemente por fragmentación de su hábitat, contaminación, además de competencia con especies no autóctonas, que representaban 95% de los individuos en dicho entorno en 2017, según datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

ULISES RUIZ / AFP

El proceso de reintroducción en campo, liderado por la Universidad Michoacana, comenzó en 2014 -tras una primera fase de laboratorio desde 2012- y ha ido incrementándose, con la última gran suelta de peces en 2018, explica Omar Domínguez, responsable del proyecto.

Se estima que actualmente existen entre 1,500 y 2, 000 individuos en vida libre desde un conteo de “cero” antes de la reintroducción.

El colectivo ciudadano Guardianes del Río realiza campañas de difusión y talleres para niños y adultos donde se les muestra la flora y fauna de la zona mediante actividades lúdicas y educativas.

“Gallito resucitado”

La especie -que mide entre 6 y 8 centímetros y cuyos machos lucen vivos colores entre rojo y anaranjado en sus colas- lleva el nombre del licor más representativo de México, originario de la localidad de Tequila, en Jalisco.

El turismo también juega un papel importante en la iniciativa.

El balneario El Rincón, un conjunto de piscinas alrededor del río, recibe a visitantes locales que quieren bañarse en sus aguas, a las que atribuyen propiedades terapéuticas, y nadar junto al pez, conocido igualmente como “gallito” por su cola colorida.

ULISES RUIZ / AFP

“Hay mucho pescadito, nadan junto con las personas y en ocasiones también los pescaditos empiezan a morder a las personas, a hacerles caricias”, cuenta María Aurea Martínez, empleada del balneario.

Domínguez explica que el pez tiene características singulares como el hecho de ser vivíparo, es decir, que pare crías como fetos bien desarrollados, los cuales alimenta mediante una suerte de cordón umbilical similar al de los humanos.

“Es parte clave del ecosistema, es una especie carnívora y se alimenta por ejemplo de larvas de mosquito lo cual mantiene los ecosistemas saludables para el ser humano”, señala.

Para Jaime Navel, párroco de Teuchitlán, el “gallito” es “el pececito que resucitó, que volvió a la vida”. “Hay asombro, hay alegría en la comunidad”, comenta.

ULISES RUIZ / AFP

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