Qué es la 'COVID incidental' y qué pistas nos da sobre la ola de ómicron
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Coronavirus: qué es la 'COVID incidental' y qué pistas nos da sobre la ola de ómicron

"COVID incidental" es el término que están usando miembros del personal de salud y científicos en Reino Unido para designar a los casos que acuden al hospital por una dolencia distinta, pero una vez allí, descubren que también son portadores del virus.
4 de enero, 2022
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Mientras la ola de ómicron rompe récords de contagios por el mundo, la comunidad científica se apresura a comprender el impacto real de esta última variante de coronavirus.

La evidencia reunida hasta la fecha apuntan a dos cuestiones claras.

La primera, que gracias a la protección de las vacunas, la inmunidad natural y los cambios en el virus, ómicron parece ser menos severa que sus predecesoras.

La segunda, que se transmite tan rápido que su avance sigue siendo un desafío para la salud pública y la recuperación económica.

Reino Unido, debido a su alto número de contagios, su extenso programa de pruebas diagnósticas y capacidad de secuenciación del virus, nos ofrece pistas rápidas y fiables sobre el comportamiento de ómicron.

Y una de las características de esta ola en este país parece ser el peso de los llamados casos de “COVID incidental”, un fenómeno que podría cambiar la forma en que medimos el impacto real de la pandemia.

Pero ¿en qué consisten estos casos?

COVID como causa secundaria

“COVID incidental” es el término que están usando miembros del personal de salud y científicos en Reino Unido para designar los casos de aquellos que acuden al hospital por una dolencia distinta a la provocada por el coronavirus pero que, una vez allí, descubren que también son portadores del virus.

Sala de hospital en Reino Unido.

Getty Images
Cientificos en Reino Unido llaman covid incidental a aquellos pacientes que ingresan al hospital por otra causa que no es coronavirus pero que luego dan positivo en los tests.

Es decir, pacientes que supuestamente están en el hospital “con COVID”, pero no “por COVID”.

Ómicron se extiende tan rápido que un considerable porcentaje de la población, asintomática o no, tiene el virus sin saberlo. Así que es probable que acuda al hospital, por ejemplo, por apendicitis, y que una vez internada dé positivo por coronavirus. En otros casos es posible que se infecten en el propio hospital.

Estos positivos son incluidos igualmente en las cifras diarias de contagios y hospitalizados con el virus.

Datos de la pasada semana sugieren que un tercio de los admitidos en los hospitales de Inglaterra estaban en esta posición.

Esto, debaten políticos y científicos, podría estar ofreciendo una imagen distorsionada del impacto de esta ola.

Pero ¿se trata de una buena o mala noticia? ¿Significa que estamos sobrevalorando la capacidad de infección de esta nueva variante?

Tests positivos alrededor de un teléfono.

Getty Images
Por su amplio programa de pruebas diagnósticas y secuenciación genética, Reino Unido nos ofrece pistas rápidas y fiables sobre el comportamiento de ómicron.

Es pronto para sacar conclusiones y los expertos esperan que con el paso de las semanas el panorama será más claro.

Además, la situación puede variar por países debido a diferencias demográficas y epidemiológicas.

Debate acrecentando

Chris Hopson, director ejecutivo de NHS Providers, la organización de membresía para los fideicomisos del servicio público de salud en Inglaterra, habló sobre el peso de los casos de COVID incidental en un hilo en Twitter a finales de diciembre.

En este advertía, entre otras cuestiones, sobre la mayor proporción de “pacientes asintomáticos admitidos al hospital por otras razones y que luego dan positivo por COVID , lo que algunos están describiendo como “COVID incidental”.

Boris Johnson, primer ministro de Reino Unido.

Getty Images
El gobierno de Reino Unido vigila de cerca el comportamiento de ómicron para decidir si es necesario imponer más restricciones.

Algunos recibieron esta observación como una buena noticia, como una prueba más de la menor gravedad de los casos de ómicron.

Y varios artículos publicados en la prensa británica se preguntaban si llegó el momento de cambiar la forma en la que se mide el impacto de la pandemia.

Si bien los datos muestran que a pesar del récord de contagios las hospitalizaciones por COVID aumentan a un ritmo menor que en otras olas, los expertos consultados por BBC Mundo insisten en que es muy pronto para determinar el impacto potencial de ómicron.

De momento, esta nueva variante está generando varios desafíos.

Menos neumonía, más daño autoinmune

El profesor David Strain, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Exeter en Reino Unido, le asegura a BBC Mundo que ómicron está provocando menos casos de neumonía y que muchos de los pacientes que llegan al hospital no ingresan por COVID como causa primaria.

La neumonía es una de las complicaciones más graves tras la infección por el coronavirus y la causa final de muerte de muchos de los infectados, sobre todo ancianos y pacientes inmunodeprimidos.

Paciente con respiración asistida en un hospital de Reino Unido.

Getty Images
Son menos los ingresados por ómicron que necesitan respiración asistida que los hospitalizados en olas anteriores.

Sin embargo, “no diría que esto es precisamente una buena noticia”, apunta Strain.

La falta de protección de los no vacunados y una mayor probabilidad de reinfectarnos, aunque estemos vacunados, por esta variante conllevan otros problemas.

“Muchos pacientes, sobre todo los más jóvenes, de entre 20 y 30 años, siguen llegando muy enfermos. Son pacientes que evitan la neumonía, pero que sufren la segunda parte de la infección, la que provoca una sobrecarga de problemas inflamatorios como coágulos de sangre o edemas”, explica Strain.

Los pacientes que sufren enfermedades crónicas como la diabetes, problemas cardiovasculares o la colitis ulcerosa, por ejemplo, están más expuestos a este tipo de respuestas autoinmunes.

“Al igual que la gripe, la COVID-19 puede agravar ese tipo de dolencias médicas, así como los problemas en los pulmones, riñones y el cerebro”, le dice a BBC Mundo Julian Tang, virólogo especializado en enfermedades respiratorias por la Universidad de Leicester, también en Reino Unido.

Strain explica que son esos pacientes los que, una vez que entran al hospital, pueden también figurar como casos de COVID incidental.

Vista del Parlamento de Reino Unido.

Getty Images

“Pero aunque ingresen porque su dolencia cardiovascular se haya resentido, si tienen COVID es muy probable que esa infección sea la que haya empeorado su padecimiento previo“, dice Strain.

Como consecuencia, conlleva “una estadía más prolongada en el hospital, un aumento en los ingresos recurrentes y una mayor frecuencia de visitas ambulatorias”, agrega Tang.

En resumen, si bien los casos de COVID incidental parecen excluir complicaciones como la neumonía, estos pacientes siguen suponiendo un desafío derivado del virus tanto para individuos como para los sistemas de salud.

“Es cierto que los casos de COVID incidental no son admisiones directas y no suelen tener neumonía, pero al final son pacientes cuyas enfermedades se han deteriorado definitivamente a causa de la COVID”, explica Strain.

Hospitales comprometidos

Tang enumera otros problemas derivados de la alta tasa de contagios de ómicron y los casos de COVID incidental.

“Esta ola está provocando muchas ausencias del personal sanitario en hospitales debido que a que las vacunas y dosis de refuerzo ofrecen una protección incompleta frente a la variante ómicron”, explica Tang.

Ambulancias en Reino Unido.

Getty Images
Aunque la proporción de covid incidental sea mayor, esto sigue suponiendo una gran presión sobre el sistema sanitario.

“Si no hay suficiente personal, esto repercute de manera indirecta y empeora las perspectivas para los pacientes“, explica.

Por lo tanto, “los casos de COVID incidental siguen siendo importantes desde el punto de vista del control de infecciones y de la salud pública”, añade.

“Estamos viendo un aumento en las personas que acuden al hospital, más bajas de personal sanitario y todo ello aumenta la presión” sobre el sistema de salud, admitió Chris Hopson en una entrevista este lunes con la BBC.

Mientras, el gobierno de Reino Unido, encabezado por el primer ministro Boris Johnson, ha descartado la aplicación de más medidas restrictivas, alegando que ómicron es “claramente más leve” que otras variantes.

Sin embargo, ha reconocido que la presión sobre los servicios de salud pública será “considerable” en la próximas semanas y que sería un “disparate” pensar que la pandemia se ha acabado.


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FOTO: Facebook de Justicia para Anastasio Hernández Rojas

12 años después, un caso de abuso de la fuerza, asesinato y encubrimiento de la Patrulla Fronteriza de EU llegará a la CIDH

En 2010, Anastasio Hernández Rojas fue golpeado, detenido y asesinado en San Diego por agentes de la Patrulla Fronteriza. El próximo 4 de noviembre, su caso llegará a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
FOTO: Facebook de Justicia para Anastasio Hernández Rojas
Por Marcela Nochebuena 
26 de octubre, 2022
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Tras 12 años de búsqueda de justicia, el asesinato de Anastasio Hernández Rojas a manos de la Patrulla Fronteriza de EU es el primero que involucra a ese cuerpo policiaco que llegará a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el próximo 4 de noviembre

El 28 de mayo de 2010, cuando regresaba a su lugar de residencia en San Diego, EU, Hernández Rojas fue detenido y agredido por agentes de la Patrulla Fronteriza, lo que posteriormente le provocó la muerte.

La demanda del caso 14.042 describe que los agentes detuvieron a Hernández Rojas para llevarlo a un centro de detención, donde le patearon una herida previa en el tobillo. 

Después, le negaron atención médica y la posibilidad de levantar una queja. Luego de decidir deportarlo, lo llevaron a un área de aseguramiento donde otros agentes lo golpearon, patearon, arrastraron, amarraron y presionaron con sus rodillas su cuello y su cuerpo.

La autopsia confirmó que le ocasionaron heridas graves mientras estaba en custodia, cinco costillas rotas y hemorragias internas. Falleció después de sufrir un paro cardiaco y daño cerebral. Su muerte fue dictaminada como homicidio

Para su viuda y madre de sus cinco hijos, María Puga, estos han sido 12 largos años de lucha con el apoyo de organizaciones y la comunidad de San Diego, quienes desde que se dio a conocer el caso —mediante la divulgación de un video— no dejaron de tenerlo presente. 

“Para mi familia y para mí fue algo muy impactante, un dolor muy grande; te llenas de coraje, de dolor, y ese dolor se convierte en fuerza para luchar por la justicia”, dice María. 

Lo más difícil es explicar a sus cinco hijos y tratar de contestarles preguntas de las que ni ella misma conoce la respuesta. “‘¿Por qué mataron a mi papá, a mi papito?’ Hasta la fecha, no he encontrado respuesta, ni yo se las he podido dar porque no sé por qué”, lamenta.

Después de estos 12 años, la audiencia próxima representa una última esperanza de encontrar justicia, para que el gobierno estadounidense reconozca la culpabilidad de sus agentes en el asesinato.

“Es lo que yo espero, porque cuando ellos reconozcan que son culpables, tiene que haber algún castigo, cambios en las políticas, respondernos como debe ser”, sostiene. 

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Un contexto de incidentes fatales 

Roxana Altholz, coodirectora de la Clínica Legal Internacional de Derechos Humanos de UC Berkeley y abogada en el caso, explica que este suceso debe verse a la luz de un sistema entero que propicia la violencia y la impunidad en las comunidades fronterizas en EU

Anastasio es una de las 245 personas que han muerto en encuentros con la Patrulla Fronteriza en los últimos 12 años, específica. Se trata de la fuerza policiaca más grande de EU, con 60 mil agentes, de los que 20 mil están desplegados en la frontera.

“Tiene los peores estándares de uso de la fuerza y sistemas de rendición de cuentas inexistentes. Eso no es por coincidencia, sino por diseño… Durante su historia de casi 100 años han matado a cientos, y no hay ningún agente que haya sido procesado y condenado por un asesinato cometido en la frontera. Esa es la dimensión de injusticia que está enfrentando la familia de Anastasio”, señala Altholz.

FOTO: Facebook de Justicia para Anastasio Hernández Rojas

La Coalición de Comunidades de la Frontera Sur, que desde 2011 agrupa a 60 organizaciones de San Diego, California, a Brownsville, Texas, tiene un registro de más de 245 incidentes fatales que involucran a la Patrulla Fronteriza desde 2010. 

De acuerdo con su análisis, 61 de estas muertes fueron causadas por uso excesivo de la fuerza: disparos, asfixia, golpes y químicos. Otras 88 respondieron a colisiones de vehículos, de las cuales 77 ocurrieron durante persecuciones iniciadas por esa fuerza policial.

Otras 53 están relacionadas con la falta de atención médica, mientras las personas estaban en custodia o después de algún incidente con agentes; 15 muertes fueron homicidios cometidos por agentes fuera de servicio, los únicos en los que han existido cargos o sentencias. De 30 más se desconocen las causas, aunque en cuatro se presumió suicidio y ahogamiento. 

La coalición advierte que, mientras el gobierno estadounidense continúe destinando cada vez más recursos a la Patrulla Fronteriza sin supervisión y responsabilidad apropiada, las comunidades de la frontera siguen siendo afectadas en negocios, derechos humanos, medio ambiente y relaciones internacionales. 

El de Anastasio es el primer caso de violencia policiaca perpetrada por la Patrulla Fronteriza que llega a una instancia internacional. Tras la presentación de la denuncia en 2016, el caso fue admitido en 2020 por la CIDH, por lo que este 4 de noviembre las abogadas presentarán pruebas documentales, testimoniales y alegatos orales para ayudar a determinar la responsabilidad de EU

Una historia de impunidad 

Durante la próxima audiencia no deberán discutirse únicamente las responsabilidades en el asesinato, sino también en la impunidad que ha prevalecido en el caso a lo largo de los años, precisa Altholz. 

En 2015, el Departamento de Justicia decidió cerrar la investigación del caso sin cargos contra los agentes. Las abogadas aseguran que desde un inicio estuvo manipulada, con evidencias ocultas, destruidas o alteradas. 

“Ese resultado era lo que venía desde el momento que empiezan a golpear brutalmente a Anastasio. Mientras lo golpeaban, suben a donde estaban cientos de testigos grabando, agarran sus cámaras, sus teléfonos y borran las imágenes y los videos, y es solo porque algunos deciden esconder sus teléfonos que hoy en día tenemos videos de lo que ocurrió a Anastasio”, relata Altholz.

La abogada subraya que lo ocurrido es tortura, y las grabaciones y testigos oculares pueden demostrarlo. Tratar de ocultarlos, remarca, fue solo uno de los muchos pasos que dio la Patrulla Fronteriza para asegurar que la muerte de Anastasio no resultara en justicia.

Por ello, en el litigio se demanda al gobierno estadounidense, no a individuos. Sin embargo, existe la expectativa de que como medida de reparación se reabra la investigación penal para que se juzgue y castigue a los agentes responsables del asesinato y la obstrucción de justicia. 

Andrea Guerrero, directora ejecutiva de Alliance San Diego y también abogada en el caso, añade que durante la revisión de los documentos y registros de la investigación policiaca pudieron constatar que los agentes corrieron a los testigos del incidente, no conservaron su información, borraron videos en celulares, destruyeron otros de las cámaras del gobierno que capturaron el incidente y alteraron documentos gubernamentales sobre el incidente.

De esa manera comenzaron a entender que lo mismo sucedió en varios casos similares mediante los Critical Incident Teams de la Patrulla Fronteriza, que funcionaban en realidad como equipos de encubrimiento. En el caso de Anastasio y otros seguían el mismo patrón: destruir evidencia y obstruir investigaciones. 

“Siempre estuvieron presentes en las autopsias, en las entrevistas con los agentes, en todos los lugares donde no deben haber estado… También nos ayudó información que nos dio un exoficial de la patrulla para conectar los puntos”, explica Guerrero. 

Al conocer esa operación, la notificaron al Congreso de EU, que ni siquiera sabía que existían e inició una investigación. 

La Patrulla Fronteriza anunció en mayo que eliminaría los Critical Incident Teams, tras las críticas que recibieron por su rol de secrecía en los incidentes con personas muertas o heridas que involucraban a agentes. La propia corporación definía a esos equipos como aquellos que conducían investigaciones para la “mitigación de responsabilidad civil”.

Aunado a ello, hoy existe un agravamiento en el sentido de que cada vez las personas migrantes tienen menos derechos, dice Altholz. “Un migrante debería tener el mismo derecho a la vida, a la integridad personal, que cualquier otra persona, y lo que todo mundo ha presenciado es que se están desconociendo los derechos fundamentales de estas personas que son las más vulnerables de nuestra sociedad”. 

Los asesinatos son uno de los ejemplos más extremos de la violencia, pero resulta igualmente importante, de acuerdo con la abogada, poner atención en la violencia cotidiana que viven muchos migrantes y que genera abusos. 

Ante el momento clave que enfrenta el caso, una preocupación más de las abogadas y de María Puga es que EU haya pedido que la audiencia se cierre al público y se convierta en una reunión privada, lo cual, además de inédito, contravendría los estándares de la CIDH.

“Asesinan a una persona en público y ahora quieren hacerlo a puerta cerrada; queremos que respondan en público, no a puerta cerrada”, exige la viuda de Anastasio.  

Para ella, justicia sería que se reabriera el caso, que los agentes aceptaran su culpabilidad y que pidieran perdón a su familia: “Queremos cambios en las políticas para que otras familias no sufran lo que nosotros estamos sufriendo, no pasen por estos tragos amargos, este dolor y esta angustia”.

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