¿Qué produce una respuesta inmunitaria más fuerte: Infección o vacuna?
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Coronavirus; ¿Qué produce una respuesta inmunitaria más fuerte: la infección natural o la vacuna?

Si bien ambas producen una respuesta inmunitaria, te explicamos por qué es mejor la protección que te puede ofrecer una vacuna contra el SARS-CoV-2.
16 de diciembre, 2020
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Reino y Estados Unidos iniciaron ya su programa de vacunación masiva contra el coronavirus con la vacuna de Pfizer/BioNTech.

La inmunización, producida en Bélgica, es un nuevo tipo de vacuna llamada ARN que utiliza un pequeño fragmento del código genético del virus para enseñarle al cuerpo a combatir la COVID-19 y generar inmunidad.

El resto de las vacunas —incluidas la rusa Sputnik V, que comenzó a suministrarse de forma masiva en Moscú, la china Sinovac, la estadounidense Moderna o la británica Oxford-AstraZeneca— continúan en la carrera y la aprobación de algunas de ellas se espera de forma inminente.

En Reino Unido, los primeros en recibir la dosis inicial de las dos necesarias para alcanzar la inmunidad completa son las personas mayores de 80 años, los profesionales de la salud en primera línea, así como los trabajadores de las residencias de ancianos.

Y mientras que la mayoría de la población espera con ansias que le llegue su turno, hay quienes miran a la vacuna con recelo por las incógnitas que todavía no tienen respuesta.

Una de las preguntas que se repite (aunque no necesariamente entre quienes están en desacuerdo con la vacunación) es, ¿Qué genera una respuesta inmune más fuerte: la infección natural o la vacuna?

BBC Mundo conversó con tres expertos en el tema en busca de una respuesta.

Según el caso

En pocas palabras: aún no se sabe.

“Hay algunas enfermedades donde la vacuna protege más que la enfermedad y otros casos donde la enfermedad brinda más protección que la vacuna”, le explica a BBC Mundo Carlos Rodrigo, vacunólogo y Director Clínico de Pediatría del Hospital Germans Trias i Pujol, en Barcelona.

Paciente de covid-19

Getty Images
Mientras que a algunas personas el virus les provoca pocos o ningún síntoma otros deben ser hospitalizados o conectados a un respirador.

Rodrigo da como ejemplo enfermedades clásicas como el sarampión, la varicela o las paperas, donde la infección natural es la que otorga una inmunidad más prolongada, donde lo habitual es que una vez que la pasas no te vuelvas a enfermar.

En otro tipo de infecciones, como las provocadas por neumococos o meningococos (dos tipos de bacterias) en niños o por el virus del papiloma humano (VPH) —un grupo de virus que puede causar verrugas y varios tipos de cáncer— la situación es exactamente opuesta.

En el caso del VPH, por ejemplo, la vacuna genera una respuesta inmune más potente que la inmunidad natural, ya que esta última es particularmente débil.

Esto se debe a que, entre otra cosas, el virus emplea varias tácticas para evadir al sistema inmune, le explica a BBC Mundo Maitreyi Shivkumar, profesora de Biología Molecular en la Facultad de Farmacia de la Universidad De Montfort, en Reino Unido.

“Muchos virus, entre los que se incluye el VPH tienen proteínas que bloquean la repuesta inmune o simplemente mantienen un perfil bajo para no ser detectadas”.

En cambio la vacuna, “contiene una concentración alta de una sola proteína —la que sobresale de la superficie del virus y la que detecta el sistema inmune— en su forma más pura”.

Al suministrar una gran cantidad de esta proteína, la respuesta que se genera es mucho más fuerte, señala Shivkumar.

Y, además, la vacuna permite que, “de cierta forma, el sistema inmune no se distraiga con otros trozos del virus (como ocurriría en una infección natural)”, añade la experta, aunque aclara que son pocos los casos donde la inmunidad generada por la vacuna es mayor a la que suscita la infección natural.

“Por lo general las vacunas son tan buenas como la infección (en este sentido), o brindan suficiente inmunidad y eso es lo que se quiere lograr”.

¿Cómo se posiciona la covid-19 en este sentido?

Dado que se trata de una enfermedad nueva y de que los estudios sobre la vacuna fueron diseñados para determinar su seguridad y eficacia más que para evaluar la longevidad de la inmunidad, no sabemos con exactitud por cuánto tiempo se extiende el efecto protector de ninguna de las dos.

HPV

Getty Images
En el caso del VPH, la vacuna genera una respuesta inmune más fuerte que el virus mismo.

Lo que sí sabemos es que, a diferencia de la infección natural, de la que podemos recibir una dosis viral variable (alta, mediana o baja) que produce diferentes niveles de inmunidad, “cuando te suministran una vacuna, recibes una dosis predeterminada que sabemos provoca una respuesta inmune fuerte y apropiada, capaz de prevenir la infección en un gran porcentaje de los casos”, le dice a BBC Mundo Jennifer Gommerman, inmunóloga de la Universidad de Toronto, Canadá.

“Hay muchas similitudes: las dos cosas —la infección natural y la vacuna— generan anticuerpos neutralizantes e inmunidad celular (el proceso que activa entre otras cosas a las células T)”.

“Pero una de las grandes diferencias es que las vacunas no provocan el daño colateral de una respuesta inmune extremadamente robusta, que en mucha gente puede ser perjudicial y causar daño en los pulmones”, explica la experta.

Sin vacuna, dice Carlos Rodrigo, atravesar la enfermedad es “una aventura, un azar, una ruleta rusa: mientras que a algunas personas no les ocasiona ningún problema, a otras les causa problemas gravísimos. Y a otras no tan graves pero persistentes en el tiempo, e incapacitantes”.

Por último otra de las ventajas de la vacuna es que al suministrar una dosis fija, “se garantiza una respuesta imunitaria estandarizada en toda la población. Es una forma de controlar la respuesta y no dejarla al azar”, añade Shivkumar.

Y si tuve covid-19, ¿es necesario vacunarme?

En opinión de Gommerman, deberías dejar que vacunen a otros primero porque tu cuerpo todavía debería tener memoria del virus y por lo tanto capacidad para combatirlo, pero luego es importante que lo hagas.

Vacunación

Getty Images
Aunque hayas tenido covid-19, es aconsejable recibir la vacuna.

“Primero que mucha gente nunca tuvo confirmación de haber tenido el virus”, dice. “Cuando nos llega gente que piensa que ha tenido covid-19 y se les hace la prueba de anticuerpos, no siempre dan positivo porque en realidad no han estado expuestos al virus”.

Esa ya es una buena razón para darse la vacuna. Pero por otro lado, “hasta donde sabemos, no hay consecuencias negativas de darse la vacuna después de haber tenido el virus. Es como reforzar tu respuesta inmunitaria”, señala la experta.

Y, tercero, “tu respuesta inmune pudo haber sido muy buena o no, dependiendo de a cuánto virus estuviste expuesto, y como esa carga es variable, no sabrás en que parte del espectro te encuentras, por lo tanto, es mejor darse la vacuna”.

Rodrigo tiene una visión similar, aunque recomienda hacer un test primero para verificar si la persona aún tiene anticuerpos.

Estas personas “no serían prioritarias, pero es posible que al cabo de unos cuantos meses, la inmunidad natural no sea suficiente”.

“Habrá que evaluar si todavía tiene anticuerpos, porque en casos que los haya, la vacuna es inútil”.


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Ethan M Báez

‘En México, matar a un periodista es como matar a nadie’: comunicadores protestan por agresiones

Hacen un llamado de auxilio ante las agresiones sistemáticas que sufre la prensa en México, donde suman 140 comunicadores asesinados desde el 2000 a la fecha.
Ethan M Báez
Por Manu Ureste, Eréndira Aquino y Siboney Flores
26 de enero, 2022
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Con lemas como “ni silencio ni olvido”, “alto al asesinato de periodistas”, “¡justicia ya!” o “tememos por nuestras vidas”, cientos de comunicadores y de ciudadanos se manifestaron ayer martes en 47 ciudades de 27 estados del país para protestar por los tres asesinatos de periodistas cometidos en tan solo el primer mes del recién estrenado 2022, y para hacer un llamado de auxilio ante las agresiones sistemáticas que sufre la prensa en México, donde suman 140 comunicadores asesinados desde el 2000 a la fecha.

En la capital del país, a las 20 horas, cientos de manifestantes se reunieron con veladoras frente a la puerta principal de la Secretaría de Gobernación, en Bucareli. Ahí, en la fachada del inmueble, se proyectaron las imágenes de periodistas y fotoperiodistas asesinados. Entre el escalofriante carrusel de imágenes, estaban las fotografías de los tres comunicadores asesinados en enero de este año: José Luis Gamboa Arenas, el fotoperiodista Margarito Martínez Esquivel, y Lourdes Maldonado; estos dos últimos, comunicadores de Tijuana, Baja California, que fueron asesinados con tan solo días de diferencia.

Con una cartulina que rezaba ‘No se mata la verdad matando periodistas’, Julio Omar Gómez, comunicador natural de Baja California Sur, gritaba clamando justicia ante el tendedero con fotografías de periodistas y comunicadores muertos a balazos que se instaló frente a las escaleras de la Segob, donde ningún funcionario federal hizo aparición para escuchar y atender los reclamos.

Gómez es un periodista que, como resultado de las agresiones en su contra, tuvo que salir huyendo de Baja California Sur para refugiarse en otra entidad, tras integrarse al Mecanismo de Protección de Periodistas de la Segob. Una instancia, aseguró, que “no está dando resultados”.

“El Gobierno Federal me puso escoltas, cámaras de vigilancia en mi domicilio y un botón de pánico. Pero todo fue insuficiente. Sufrí otra agresión a balazos y tuve que huir de nuevo, luego de que mataran a uno de mis escoltas”, expuso en entrevista el reportero.

“Ni en en el Gobierno Federal pasado, ni tampoco en este, el Mecanismo de Protección no está dando resultados, y la Fiscalía especializada en delitos contra la libertad de expresión, la FEADLE, tampoco”, recalcó el comunicador, que puso como ejemplo más reciente el de Lourdes Maldonado, la periodista de 68 años que fue asesinada a pesar de que estaba inscrita en el Mecanismo estatal de Protección y que contaba, al menos en teoría, con la protección constante de agentes de policía que daban rondines por su domicilio. En cuanto al desempeño de la FEADLE, el periodista recordó que, actualmente, más del 90% de los delitos cometidos en contra de la libertad de expresión permanecen impunes.

“Vemos con rabia e indignación que los crímenes contra periodistas en el país siguen en la impunidad. Matar a un periodista en México es como matar a nadie”, expuso otro grupo de periodistas, que leyeron un comunicado durante la protesta.

En ese grupo estaba Témoris Grecko, quien también expuso el caso de la periodista Lourdes Maldonado como un ejemplo de la inoperancia de los mecanismos para garantizar la seguridad a los trabajadores de la comunicación.

“Casos como el de Lourdes Maldonado, quien notificó al mecanismo estatal que temía por su vida, pone en evidencia no solo la limitada capacidad con la que cuentan los gobiernos para actuar de manera pronta y expedita, e integrar las necesidades y los contextos diferenciados, sino que visibiliza la falta de protección integral”, denunció.

“Ha sido un golpe brutal”

Durante la lectura de posicionamientos y de comunicados, se escuchó la voz de diversos comunicadores de Tijuana, ciudad que está siendo víctima del asedio de la violencia, que está golpeando de manera insistente al gremio periodístico en lo poco que va de 2022.

“Dos asesinatos en cuestión de días ha sido un golpe brutal”, planteó vía telefónica Gabriela Córdova. “No habíamos tenido tiempo aún de procesar el asesinato de Margarito Martínez… cuando asesinan a la compañera Lourdes Maldonado. No nos permitieron ni procesar el dolor”.

Al terminar la participación de Gabriela, los presentes corearon “No están solos” y “Justicia”.

Lee: A Lourdes Maldonado la asesinaron frente a su casa, el lugar donde pidió al Mecanismo de Protección que la cuidara

Isaid Lara Bermúdez, también reportero de Tijuana, insistió en una de las denuncias que más se escucharon durante la protesta: “El Mecanismo de Protección no sirve para nada, como tampoco sirve el botón de pánico”.

“Estamos tristes. Los asesinatos de nuestros compañeros convulsionaron a la ciudad de Tijuana, y también al país y a nuestros corazones”, agregó el comunicador, que hizo hincapié en que se mantendrá la exigencia de justicia.

“No bajaremos la voz -advirtió-. Exigimos que se detengan a los autores materiales de los homicidios, y también de quienes ordenaron los asesinatos de los periodistas”.

Exigen mejores condiciones laborales

Durante la protesta, también se escucharon reclamos para que los medios de comunicación mejoren las condiciones laborales de los comunicadores.

“Estamos aquí porque no puede continuar esta situación de violencia continua, de asesinatos, en todo el país -planteó la periodista Sonia Sierra-. Pero también estamos protestando en contra de la situación de precarización del trabajo de los periodistas, porque esa es otra forma de violencia en contra del gremio”.

Además de periodistas de Tijuana, también se escucharon las voces de comunicadores desplazados de Guerrero y de Tlaxcala, que contaron que tuvieron que salir desplazados de sus estados, huyendo, separados de sus familias, ante las amenazas de muerte recibidas por su trabajo. Otros dijeron que continúan trabajando, pero en condiciones de mucho riesgo.

Todos coincidieron en la necesidad de que los medios de comunicación brinden mayores garantías de seguridad a los trabajadores, les den mejores condiciones laborales -como prestaciones de ley-, y que haya justicia para las víctimas de homicidio o desaparición.

Lee: México y Afganistán son, un año más, los países más peligrosos para los periodistas

Además de periodistas, comunicadores, fotógrafos, y camarógrafos, al evento de protesta convocado ayer frente a Segob también asistieron activistas y ciudadanos que también exigieron un alto a las agresiones.

Víctor Romero, profesor, dijo que acudió a la manifestación en solidaridad con un gremio que considera “clave” para que la sociedad permanezca informada.

“Están viviendo una situación dramática. Y es algo sumamente grave, porque el periodista es el eslabón que permite que una sociedad esté informada. Cuando se calla a un periodista, toda la sociedad se ve afectada”, recalcó el profesor, mientras a su alrededor continuaban los gritos de “¡justicia, justicia!”, al tiempo que sobre la fachada de la Segob transcurrían lentamente los rostros de los comunicadores asesinados.

Protestas en Jalisco y otros estados

En Guadalajara, periodistas, estudiantes y público en general se manifestaron en la Plaza de Armas. Hicieron un pase de lista de los 148 periodistas que han sido asesinados en México.

La periodista Jade Ramírez, fundadora de Perimetral Press y quien ha vivido las amenazas en carne propia, urgió a las autoridades investigaciones serias y contundentes.

“Vemos con rabia e indignación que los crímenes siguen en la impunidad. Matar a un periodista en México, es como matar a nadie. Lejos de que haya investigaciones serias por parte de la Fiscalía de los estados y la Feadle. Lejos estamos de que haya justicia y la cifra va en aumento”, dijo Jade.

Los manifestantes cruzaron la calle para estar en el Palacio de Gobierno, donde colocaron velas, carteles y fotografías de Margarito Martínez, Lourdes Maldonado y Jesús Luis Gamboa.

Lee: Asesinan al fotoperiodista Margarito Martínez Esquivel en Tijuana, Baja California

Pero al ver la presencia de la policía del recinto, decidieron mover nuevamente los cartelones hacia la Plaza de Armas por miedo a que les tirarán el material.

En Jalisco han asesinado a tres periodistas. José Reyes Brambila (septiembre de 2005), José Emilio Galindo Robles (noviembre de 2009) y Jonathan Rodríguez Córdova (mayo de 2017).

Artículo 19 ha documentado que entre 2018 y 2021 hubo 65 agresiones a periodistas en dicho Estado.

De acuerdo con el libro Romper Silencio, medios como Letra Fría, un semanario en Autlán de Navarro, en el sur del Estado y Decisiones, un medio digital en Ocotlán, en la región ciénega, decidieron no abordar a profundidad los temas de seguridad y los vinculados al narco. El primero por amenazas directas a manos del crimen organizado, el segundo como autocensura por seguridad del equipo.

En Puebla, al menos 50 periodistas y activistas se reunieron en la puerta del atrio de la Catedral exigiendo justicia por los asesinatos de sus compañeros. “’¡No se mata la verdad!”, o “sin más periodistas en sus listas”, fueron algunos de los reclamos que se escucharon.

En Playa del Carmen, Chetumal y en Benito Juárez, en Quintana Roo, periodistas también leyeron pronunciamientos para exigir justicia y un alto a la violencia contra la prensa. También hubo protestas en ciudades como Córdoba, Coatzacoalcos, Minatitlán y Acayucan, en Veracruz, y en otros estados como Chiapas, Sinaloa, o el Estado de México, entre otros.

 

 

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