La escasez de Santa Claus en EU y los cambios en el negocio por COVID
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Juan Camilo Roa @JuanCamiloBerlin

Por qué hay escasez de Santa Claus en EU y cómo ha cambiado el negocio por la pandemia

En un año en el que los estadounidenses quieren una Navidad más normal es difícil encontrar personas que interpreten al viejo San Nicolás.
Juan Camilo Roa @JuanCamiloBerlin
20 de diciembre, 2021
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Son las siete de la noche y Santa Claus está buscando en los bolsillos de su gran chaqueta roja las llaves de la casa que alquila en Miami para pasar la temporada navideña.

Luce más delgado de lo que se le ve en las películas, pero sin duda es Santa: lo delata su inconfundible barba blanca, unas inmensas botas de cuero y un gran abrigo escarlata.

Pocos segundos después, una minivan color ocre aparca frente a la casa y bajan dos más: como si fuera el inicio de una broma decembrina, ahora son tres los Santa Claus que intentan abrir la puerta de una casa.

Sus nombres verdaderos son Leon McBride, Lee Andrews y Rick Hyman. Estos tres amigos viajan cada año más de 10 horas por carretera hasta esta ciudad del estado de Florida desde sus hogares en Georgia y Virginia para interpretar al personaje más icónico de la Navidad en centros comerciales y eventos.

Un intérprete de Santa, junto a una intérprete de elfo, al frente de un árbol de Navidad
Rafael Abuchaibe

Y ahora lo hacen en un buen momento: con un aumento exponencial en el número de estadounidenses vacunados contra la COVID-19, los compradores están prefiriendo volver a las tiendas físicas en vez de buscar regalos en línea, lo cual inmediatamente se traduce en una mayor demanda de Santas alrededor del país.

Pero, a pesar de que la emergencia de salud ha mejorado a comparación a 2020, no todos los Santas se sienten tan tranquilos como Rick, Leon y Lee de trabajar durante una pandemia.

Y esto, según algunos conocedores de la industria, está generando una escasez de Santas en EE.UU.

El origen de la escasez

En 2020, la pandemia tuvo un efecto particular en la comunidad de intérpretes de Santa Claus: debido a las características típicas del personaje y cómo están relacionadas con la COVID-19 (generalmente San Nicolás es un hombre mayor de 65 años con sobrepeso, dos factores de alto riesgo) muchos han decidido no trabajar esta Navidad.

“De hecho”, explicó a BBC Mundo Mitch Allen, creador de la compañía HireSanta.com (Contrata a Santa), “hemos perdido más de 335 Santas solo en 2021 debido a COVID y otros factores, y perdimos incluso más el año pasado”.

Para Tim Connaghan, quien tiene el título honorario del “Santa Nacional” debido a su trabajo en desfiles y campañas nacionales y quien desarrolla la encuesta anual “Traje Rojo”, los riesgos de salud que representa la pandemia han hecho que la disponibilidad de Santas sea mucho más baja este año.

“Tenemos muchas familias que están muy cautelosas y muchos Santas cautelosos también […] En mi encuesta, 18% de los Santas dijeron que no iban a trabajar este año”, le explicó Connaghan a BBC Mundo.

“Pero también el 30% dijo que trabajaría a través de servicios de videoconferencia, como Zoom”, agregó.

Santa virtual

Rick Hyman, uno de los tres Santas que trabajan en Miami durante la temporada de Navidad, duda de que haya una escasez de intérpretes de Santas. Para él, el tema es más un cambio que se está dando en el negocio.

“Yo no creo que haya una escasez de Santas. Creo que la mayoría descubrió el mundo virtual y se ha volcado a esos servicios porque les gusta más así,” dice Hyman.

Allen concuerda con que la demanda de servicios de videollamada con los Santas se incrementó, especialmente durante 2020, aunque dice que este año la gente está buscando una experiencia “más tradicional”.

“El número de visitas virtuales en nuestra plataforma ha bajado dramáticamente. El año pasado se disparó […] pero este año ha bajado, porque la gente está cansada de FaceTime y Zoom”, cuenta Allen.

Y para Santas más tradicionales, como Hyman, las visitas a los hogares y tener contacto directo con los niños sigue siendo vital: “Nosotros seguimos queriendo conocer a los niños, los queremos en las rodillas […] porque cuando un niño te mira a los ojos, te mira directamente al alma.”

Un negocio de alto costo, pero lucrativo

Santa Claus mira un árbol de Navidad

Juan Camilo Roa @JuanCamiloBerlin

Lee Andrews es el menor de los tres Santas que rentan la casa en Miami este fin de año. Con apenas 30 años, Lee le contó a BBC Mundo que aunque el negocio de los Santas puede llegar a ser “muy lucrativo”, también requiere de una gran inversión.

“Es caro hacer lo que hacemos”, dice Lee mientras muestra las botas de cuero de su disfraz. “Solo las botas hechas a la medida cuestan 1 mil dólares”.

Rick Hyman, de 75 años, es otro de los Santas que viajó a Miami. Empezó su carrera en una fiesta familiar hace 20 años con un disfraz barato que compró en una tienda por departamentos por 50 dólares. Hoy dice que su inversión se ha incrementado exponencialmente.

“Si vas a invertir miles de dólares en vestido y cosas así, te puedo garantizar que estás administrando un negocio”, explica Rick.

Lee agrega: “Tenemos amigos que pueden hacer más de 100 mil en un mes y medio siendo Santa. Realmente depende de tu mentalidad y qué tanto quieres trabajar”.

“Depende de la mentalidad con la que lo veas: en términos de Santas, probablemente solo el 35% o 40% lo ve como un negocio”, cuenta Lee.

Un Santa tradicional

Tres personas que interpretan a Santa Claus contando sus historias

Juan Camilo Roa @JuanCamiloBerlin

Leon McBride, de 78 años, lleva 15 años viajando al sur de la Florida en la temporada de Navidad para interpretar a Santa Claus. Con 40 años en el entretenimiento, incluyendo una larga carrera como payaso del circo de los Hermanos Ringling, es el de más experiencia de los tres.

Y dice que, a pesar de la tecnología, hay elementos de su trabajo que no se pueden hacer sino de la manera tradicional, es decir, hablando con los niños directamente.

“Ellos se quieren acercar a ti y contarte lo que les ocurre […] Y a veces nos preguntan cosas que no podemos responderles como si tú dices ‘qué quieres de Navidad’ y te dicen ‘quiero que vuelva mi papá porque murió'”.

“Una de las cosas que me he dado cuenta que le gusta a los niños es que los escuches. Sentarse, que te miren a la cara y hablar. Y cuando se dan cuenta de que estás prestando atención de verdad, ahí es cuando se destapan”, cuenta McBride.

Por eso emprende todos los años su travesía hasta Miami. Dice que la gente en el sur de la Florida es más amable y esto le permite hacer su trabajo mejor. En este punto concuerda Lee, quien visita Miami por primera vez para interpretar a San Nicolás.

“Así lo hagas como un negocio o como caridad, hay que hacerlo al máximo de tus capacidades porque cuando hay un mal Santa, todos quedamos mal”, cuenta Lee.


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Cuartoscuro

Pocas pruebas COVID en México y mucha demanda ante cuarta ola de contagios

De acuerdo con datos de la plataforma Our World in Data, de la Universidad de Oxford, en México, al primero de enero de 2022, se realizan 122 pruebas por millón de habitantes, mientras que en Reino Unido se hacen 20 mil pruebas por millón.
Cuartoscuro
4 de enero, 2022
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A las 10:45 de la mañana de este lunes 3 de enero ya no hay posibilidad de hacerse una prueba COVID-19 en el Centro de Salud T-II Tezozomoc, en la alcaldía Azcapotzalco, en la Ciudad de México. Solo había 35 pruebas disponibles para este día y las fichas ya se repartieron. 

“Ahorita ya no hay pruebas. Ya se repartieron las fichas para hacerlas. Venga mañana. La gente empieza a formarse desde las 6”, dice el policía de la entrada, mientras una de las enfermeras lo escucha, parada detrás de él, y confirma lo que dice. 

A esa hora, a las 10:45, todavía hay seis personas formadas en la fila, de las que alcanzaron ficha. Llevan más de cinco horas esperando por una prueba en este centro de salud, pero al menos podrán acceder a una. “Yo llegué a las 6:15 y sí alcancé ficha todavía, las empezaron a repartir como a las 8 de la mañana, y sí mucha gente ha venido y ya no ha alcanzado”, dice una de las señoras que esperan pasar al test en el centro de salud. 

Esta baja disponibilidad de pruebas se da en momentos en los que hay un aumento de contagios en el país. La Secretaría de Salud federal registró un incremento del 63% en el número de casos de COVID en las últimas semanas. 

En el Módulo de Atención Respiratoria del Seguro Social (MARSS), en la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 13 del IMSS, también en la alcaldía Azcapotzalco, pasadas las 10 de la mañana de este lunes 3 de enero hay en fila 23 personas esperando por una prueba. 

“Llevamos aquí poco más de una hora y apenas han pasado unas seis personas, no sabemos a qué hora vamos a salir, pero al menos nos dicen que sí tendremos acceso a la prueba, sobre todo porque somos derechohabientes y usuarios de esta clínica y nos darán prioridad a nosotros”, dice la mujer que ocupa el lugar seis en la fila. 

El policía de la entrada corrige lo que dice la mujer y asegura que hasta ahora nadie se ha quedado sin prueba, pero que sí se tiene que hacer una fila de varias horas porque con cada persona se tardan unos 20 minutos y un poco más si resulta positiva, en ese caso hay que determinar el tipo de atención que requerirá y si se le debe referir a otro sitio o no. 

De cuántas pruebas hay disponibles aquí para este lunes dice que no puede dar esa información y lo mismo repiten las enfermeras del lugar. Animal Político solicitó al IMSS la cifra de cuántas pruebas se hacen por día en sus clínicas, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta. 

Los quioscos del gobierno de la Ciudad de México para pruebas COVID que en los repuntes pasados de contagios estaban instalados afuera del metro Etiopía y en las explanadas de las alcaldías de Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Benito Juárez e Iztacalco, y que se retiraron con el descenso de casos, no se han vuelto a instalar. 

La oficina de comunicación social de la Secretaría de Salud de la capital dice a Animal Político que los quioscos se retiraron conforme la demanda de pruebas se redujo, pero en los próximos días se volverán a instalar, aunque no precisaron fecha. 

El número de pruebas que se hizo este lunes en la capital fue de más de 8 mil 500. El domingo 2 de enero se hicieron mil 781, con un 25% de positividad. Mientras que el 30 de diciembre se realizaron 7 mil 538, con 19.6% de positividad. En diciembre de 2020, el gobierno de la capital del país hacía más de 20 mil pruebas por día. 

De acuerdo con datos de la plataforma Our World in Data, de la Universidad de Oxford, en México, al primero de enero de 2022, se realizan 122 pruebas por millón de habitantes, de las que en promedio 32 resultan positivas a SarsCoV2 (positividad de 26%). 

En Reino Unido, en cambio, se hacen 20 mil 602 pruebas por millón de habitantes, con una positividad de 9.98%. Francia hace 15 mil 191 e Italia 14 mil 507 pruebas por millón de habitantes con una positividad de 10.6% y 8.18%. Mientras que en Estados Unidos se hacen 4 mil 119 pruebas por millón de habitantes y la positividad es de 19.84%. 

Desde este fin de semana la Ciudad de México y la zona conurbada lució largas filas de espera en farmacias privadas para hacerse una prueba COVID, donde acuden las personas que pueden pagarlas, el costo ronda los 300 pesos. 

Este domingo 2 de enero, a la 1:45 de la tarde, había una fila de 43 personas en la farmacia San Pablo de Satélite, en Naucalpan, Estado de México, esperando hacerse la prueba y otra cantidad similar esperando su resultado. 

Aunque este domingo se hizo publica una circular interna del ISSSTE donde se alerta a directivos de hospitales no solo por el alza de contagios sino también por un posible incremento de hospitalizaciones -por el impacto no solo de la nueva variante de COVID, ómicron, que parece ser más contagiosa, pero menos grave, sino por la presencia también de delta- el presidente Andrés Manuel López Obrador y la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum insistieron en que no habrá ese aumento en los ingresos a hospital ni alza en muertes. 

“Adelanto, porque tengo el informe diario, de que sí están incrementándose los contagios por esta nueva variante (ómicron), pero afortunadamente no hay incremento en la hospitalización y lo más importante no hay fallecimientos… Pensamos que van a aumentar los contagios, pero no tiene la gravedad, esta variante, que la otra que nos afectó mucho”, dijo este lunes el primer mandatario.  

En tanto que la jefa de gobierno de la Ciudad de México aseguró que en la capital del país no hay ninguna alarma porque las hospitalizaciones y muertes se mantienen estables y reiteró, en conferencia de prensa, que no habrá restricciones adicionales y la estrategia se centrará en el avance de la vacunación con dosis de refuerzo. 

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