Por qué agresores sexuales en España podrán salir de prisión antes de tiempo
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

'Solo sí es sí': por qué muchos agresores sexuales en España podrán salir de prisión antes de tiempo bajo una nueva ley

Un agujero legal en la nueva legislación sobre la libertad sexual en España ha abierto la puerta a la rebaja de la pena a personas ya condenadas por agresión sexual.
18 de noviembre, 2022
Comparte

Lleva en vigor apenas un mes, pero la polémica no abandona a la nueva ley española conocida como del “solo sí es sí”.

Un “agujero legal” en La Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual, que impulsó el sector más izquierdista del gobierno español, ha provocado que la aplicación de la norma tenga una consecuencia indeseada para sus promotores: la reducción de la pena a algunos condenados.

Desde que comenzó a aplicarse, una quincena de agresores condenados con la legislación antigua han obtenido una rebaja automática en sus penas, entre ellos un hombre que abusó sexualmente de su hijastra de 14 años. Tres de ellos han sido excarcelados.

El cambio en el régimen jurídico, que se aprobó tras más de cuatro años de debate, no incluyó una disposición transitoria para acotar los casos susceptibles de revisión de la pena, una especie de reglas que establecen el paso de un Código al otro.

Esta es una disposición que suelen adjuntar las nuevas leyes que modifican el Código Penal español.

La ley de Libertad Sexual ha eliminado la distinción entre abuso y agresión sexual. Ahora, toda interacción sexual sin consentimiento se considera una agresión.

Sin embargo, esta refundición de conductas también ha ampliado el rango de las penas que se aplican a estos comportamientos, que pueden ser muy distintos.

En algunos supuestos, las penas mínimas y las máximas son más bajas.

Esto ha sido aprovechado por los abogados de algunos condenados, que tienen derecho a que su pena se adapte a la nueva ley si esta les resulta más favorable.

Perspectiva de género

Para la ministra española de Igualdad, Irene Montero, de Podemos, el problema radica en que “hay jueces que no están cumpliendo con la ley” por “machismo“, y ha pedido que se refuerce la formación en igualdad en el sistema judicial.

La ministra española de Igualdad, Irene Montero.

EPA
La ministra española de Igualdad, Irene Montero.

Según la ministra, la ley está bien redactada y el problema se encuentra en la aplicación e interpretación de la misma por jueces a los que les falta “perspectiva de género”.

La titular de Derechos Sociales y líder del partido izquierdista, Ione Belarra, también ha dicho que los jueces están aplicando “mal” la nueva ley, y ha acusado a una parte de la magistratura de erigirse como “oposición al gobierno de coalición, y especialmente al ministerio de Igualdad”.

Ante las críticas, los jueces aseguran que ellos mantienen un compromiso con las víctimas, pero que la nueva ley puede dar lugar a interpretaciones.

El Consejo General del Poder Judicial, conocido como “gobierno de los jueces”, ya había advertido en un informe antes de que se aprobara la ley que ésta podría dar lugar a “una revisión de las condenas en las que se hayan impuesto las penas máximas”.

Varias agrupaciones de jueces, entre ellas la Asociación Profesional de la Magistratura, que reúne al mayor número de juristas en España, han pedido la dimisión de la ministra de Igualdad por sus ataques a los jueces y por generar “una alarma innecesaria y devastadora” entre las víctimas.

En el Gobierno de coalición, los socialistas se han abierto a revisar la ley del “solo sí es sí”.

“Si hay que abordar una reforma para conseguir un respaldo más sólido a las víctimas, habrá que abordarla”, ha dicho la ministra socialista de Educación, Pilar Alegría.

La ley, sostiene, se aprobó para la protección integral de las víctimas.

El propio presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado que corresponde a los jueces y fiscales “unificar” la doctrina al respecto.

Origen

La Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual tiene su origen en el polémico caso conocido como de “la manada“, que generó manifestaciones en todo el país y la exigencia de parte de la sociedad española de reformar las leyes para proteger a las mujeres de ataques sexuales y endurecer los castigos para quienes los perpetren.

En este caso, cinco hombres violaron a una joven de 18 años en un portal de Pamplona y fueron condenados a penas de 15 años.

Paradójicamente, la nueva ley podría rebajar la condena de alguno de ellos.

Su abogado ya ha dicho que, a la luz del nuevo código, pedirá la reducción de la pena de al menos uno de los condenados.

La ley se conoce como de “solo sí es sí” por uno de sus postulados más importantes y, a la vez, más polémicos: la del consentimiento antes de cualquier agresión sexual.

“Solo se entenderá que hay consentimiento cuando se haya manifestado libremente mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona”, expone el texto legal.

Esto supone que una agresión sexual no implica necesariamente el uso de la fuerza o que la víctima haya tratado de resistirse.

La nueva norma también castiga el acoso callejero y la violencia sexual digital, entre otros delitos.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Google Maps

“Más que ganancias, vemos riesgos”: la lucha de los vecinos del edificio Vizcaya para evitar la llegada de Airbnb

Propietarios de departamentos del edificio, famoso por su ubicación y por aparecer en filmaciones, señalan que la renta de alojamientos representa para ellos inseguridad y molestias. Ahora, temen que la situación se agrave con el convenio entre la CDMX y Airbnb.
Google Maps
23 de noviembre, 2022
Comparte

Ante el crecimiento del número de alojamientos para turistas en la zona del Centro Histórico de la Ciudad de México, algunos propietarios de departamentos están preocupados por la llegada de la plataforma Airbnb a sus edificios, debido a los riesgos para la seguridad que implica la entrada de desconocidos y a las incomodidades que causan a los vecinos.

Tal es el caso de los habitantes del edificio Vizcaya, ubicado en la avenida Bucareli, cuya arquitectura lo ha hecho famoso en comerciales y series de televisión. 

Desde hace meses, vecinos del inmueble acordaron que, por seguridad y comodidad, se prohibiría la renta de departamentos en Airbnb, aunque no todos han cumplido con el compromiso.

‘Aldo’ —cuyo nombre verdadero se omite por temor a represalias— lleva 12 años viviendo en el edificio Vizcaya y, como propietario de dos departamentos, es uno de los habitantes que se niegan a que se renten los espacios del lugar a través de la plataforma para turistas.

“Yo llevo desde 2010 viviendo ahí y rentando, y me ha tocado de todo, pero trato de ser cuidadoso con las personas que meto acá. En el Vizcaya, hay muchas personas mayores y todos los propietarios cuidamos mucho del espacio, que no haya ruido, que sea seguro, algo que no se puede cuando los espacios se rentan por Airbnb”, dice en entrevista.

Hace un par de años, algunos de los propietarios comenzaron a ofertar departamentos en esta plataforma, lo que, de acuerdo con ‘Aldo’, provocó incidentes de inseguridad, además de molestias porque constantemente eran utilizados para la realización de fiestas. Fue por eso que, en una asamblea vecinal, se decidió la prohibición.

Sin embargo —lamenta el vecino—, este compromiso no se ha cumplido del todo. Aunque son pocos los departamentos que continúan rentándose por Airbnb, aún es común que en la entrada del edificio los habitantes observen a turistas llegar con maletas.

Lee: “De un día para otro somos desechables”: la expansión de la vivienda tipo Airbnb en la CDMX expulsa a vecinos de zonas céntricas

Debido a esta situación, hay reclamos hacia los comités de administración y vigilancia, hacia los propietarios de los departamentos que se alquilan de esta forma y hacia los inquilinos que causan molestias a los otros vecinos. Pero, más allá de los pleitos vecinales, los inconformes no pueden hacer más.

De acuerdo con Inside Airbnb, sitio dedicado a la investigación de la plataforma, en la Ciudad de México se ofertan 22 mil 948 espacios para turistas, cuya tarifa promedio por noche es de mil 537 pesos. Las alcaldías que concentran el mayor número de alojamientos son Cuauhtémoc —donde se ubica el edificio Vizcaya—, Benito Juárez, Miguel Hidalgo y Coyoacán.

“Más que ganancias, yo veo riesgos”

‘Aldo’ insiste en advertir sobre la situación: “Más que ganancias, yo veo riesgos con el tema de Airbnb y con todas las ideas que empiezan a darse en los edificios para encarecer las rentas”.

En el edificio Vizcaya, por ejemplo, cuenta que para hacer más lujoso el complejo habitacional, los vecinos votaron para que se construyera un roof garden, y así se hizo, pero al poco tiempo lo tuvieron que quitar porque las filtraciones de agua causaron daños a los techos de los departamentos.

Todo esto, dice, para que el edificio con más de dos siglos de haberse construido continúe siendo atractivo para la renta de espacios de filmación y para los inquilinos que acepten pagar montos por arriba de los 10 mil pesos al mes.

Las métricas sobre Airbnb monitoreadas por Market Minder a través de la plataforma AirDNA calculan que, en promedio, los alojamientos temporales para turistas de la Ciudad de México tienen ganancias mensuales de 868 dólares, equivalentes a 16 mil 870 pesos.

Para ‘Aldo’, resulta preocupante que la posibilidad de obtener más dinero por rentar departamentos a turistas sea tan atractiva como para que más vecinos decidan cambiarse a este esquema de alquiler. Si esto ocurre, nada en la ley se los prohíbe, y todo quedará como hasta ahora, con el beneficio económico de algunos a costa de la inconformidad de otros.

El reclamo de los vecinos del edificio Vizcaya ocurre en el marco de la preocupación que generó el anuncio de la jefa de gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, del acuerdo suscrito con Airbnb y la Unesco para la promoción turística de la capital como destino de nómadas digitales.

Lee: “No más gentrificación o habrá revolución”: ciudadanos protestan contra acuerdo entre CDMX y Airbnb

Sobre este tema, ‘Aldo’ coincide con otros vecinos y con especialistas que alertan que, con este acuerdo, existe el riesgo de que más propietarios decidan cambiar su esquema de renta a la de turistas con esta plataforma, que cada vez adquiere más terreno dentro de las zonas céntricas.

“Los precios ya son una grosería, en las rentas, en las cafeterías y hasta en las fondas, donde ya no encuentras comida por menos de 100 pesos… y sí, es atractivo ganar más dinero subiéndole a los inquilinos o metiendo los departamentos a la plataforma —reconoce—, pero no, yo paso, y pasamos varios vecinos de la zona”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.