¿Podría EU borrar "de la faz de la tierra" al crimen en México como ofreció Trump? - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Getty Images

¿Podría EU borrar "de la faz de la tierra" al crimen en México como ofreció Trump?

El reciente ofrecimiento del presidente Donald Trump de mandar el ejército de Estados Unidos a México para combatir y eliminar el crimen organizado tiene muchos problemas, opina el analista político Mariano Aguirre.
Getty Images
11 de noviembre, 2019
Comparte

El reciente ofrecimiento de Donald Trump de mandar el ejército de Estados Unidos a México para “borrar de la faz de la tierra” al crimen organizado tiene muchos problemas.

El estado mexicano lleva 13 años combatiendo con las fuerzas de seguridad a las organizaciones criminales, sin haber podido desmantelarlas. El ejército estadounidense ha intervenido masivamente desde 2001 en Afganistán y en Irak desde 2003 sin acabar con las milicias en los dos países.

En los tres casos los grupos armados han ganado poder, se multiplicaron y diversificaron. Una intervención militar de Estados Unidos incrementaría la violencia, y retrasaría soluciones de largo plazo.

Inmediatamente después de la matanza de miembros de una comunidad mormona por parte de criminales mexicanos, el presidente Donald Trump ofreció ayuda militar a México para que “libre la guerra a los carteles de la droga y los borre de la faz de la tierra”.

El presidente Andrés Manuel López Obrador agradeció el ofrecimiento, pero indicó que es un asunto que “corresponde resolver al gobierno de México”. En 2017 Trump amenazó al expresidente Enrique Peña Nieto con enviar el ejército para frenar a los “malos hombres” mexicanos que quieren entrar en Estados Unidos.

La compleja relación entre México y Estados Unidos se ha vuelto más crítica sobre cómo luchar contra las organizaciones traficantes de droga (DTO, en sus siglas en inglés). Se calcula que el 90% de la droga que entra en Estados Unidos proviene de México, y que las organizaciones criminales obtienen unos beneficios de US$60.000 millones anuales.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante una rueda de prensa a raíz de la matanza de una familia religiosa en la localidad de Bavispe, en el estado de Sonora.

Getty Images
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, criticó la intervención de EE.UU. en sus asuntos como interferencia en la soberanía.

En octubre pasado, el frustrado intento de apresar a un hijo del narcotraficante Joaquín Guzmán (el Chapo) en la ciudad de Culiacán mostró las limitaciones del Estado ante la capacidad operativa y de fuego que tiene el crimen organizado.

El Gobierno admitió haber lanzado la operación sin prever una respuesta tan contundente por parte del cartel de Sinaloa, y que continuar con ella habría supuesto más víctimas.

En círculos del gobierno de Estados Unidos aumentan las críticas hacia el gobierno de López Obrador por haber cedido ante los criminales.

El subsecretario de Estado para cuestiones internacionales de narcóticos y aplicación de la ley, Richard Glenn, dijo ante el Congreso en Washington: “es de gran importancia que en este momento México desarrolle y comparta con nosotros una estrategia amplia para enfrentar al crimen transnacional organizado. Si eso no ocurre no veremos progresos”.

El presidente mexicano criticó esa intervención como interferencia en la soberanía.

Estados Unidos y México llevan muchos años cooperando contra el crimen organizado, con pocos resultados exitosos.

Paradójicamente, la política militar del Estado mexicano, especialmente durante la presidencia de Felipe Calderón (2006-2012), de enfrentar a las organizaciones criminales no logró desmantelarlas, sino que se multiplicaron y volvieron más violentas.

Esta fragmentación es una característica de los conflictos violentos no convencionales en los que se cruzan crimen, competencia por la explotación de recursos y producciones ilícitas, control de comunidades, mercados y rutas de comercialización, corrupción, e internacionalización.

Neutralizar a los jefes

Desde 2016 hasta fin de 2017, Washington invirtió US$2.900 millones en la lucha contra los carteles en México, aparte de US$108 millones en el programa de informantes.

La ayuda contempla reforma de la política y del sector de la justicia, y controlar los movimientos ilícitos de dinero. Pero la estrategia central ha sido apresar o matar a los jefes de los carteles (kingpin strategy, en inglés).

Esta fue promovida por la Administración para el Control de Drogas (DEA, en sus siglas en inglés) desde la década de 1990 en Colombia y luego en México. Fue exitosa por el número de jefes presos o muertos (y con gran impacto mediático, como se ha visto en el juicio de El Chapo). Sin embargo, acarrea consecuencias indeseadas.

Agentes especiales de Estados Unidos escoltan al capo "El Chapo" Guzmán, tras su extradición a ese país

Getty Images
La extradición a Estados Unidos, juicio y condena del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán es uno de los éxitos de la estrategia de Washington contra los carteles de las drogas.

Diversas investigaciones muestran que, al descabezar a las organizaciones criminales, estas se fragmentan y reproducen, los mandos intermedios pugnan brutalmente por el poder, y las dinámicas se vuelven más violentas. La falta de control de los líderes genera un vacío que produce más enfrentamientos.

Entre tanto, se debilitan los esfuerzos del Estado en desmantelar las estructuras del crimen organizado.

Según el Servicio de Investigación del Congreso de EE.UU., en 2006 había seis grandes organizaciones de narcotraficantes en México. Actualmente hay diez: cartel de Sinaloa, Los Zetas, Tijuana/Alejandro Félix, Juárez/Vicente Carrillo Fuentes, Beltrán Leyva, el Golfo, la Familia Michoacana, los Caballeros Templarios, el Cartel Jalisco-Nueva Generación, y los CUINIS.

Estos, a la vez, subcontratan a grupos criminales locales y regionales, cubriendo diversas actividades ilícitas (extorsión, prostitución, tráfico de emigrantes, robos, entre otras).

La implantación social de los carteles se debe también a la falta de presencia y legitimidad del Estado, el uso brutal de la violencia y la provisión de servicios sociales (básicos) y mecanismos de resolución de conflictos a la población que controlan, como indica un estudio de Brookings Institution.

Violaciones de derechos humanos

La ofensiva del gobierno de Calderón (proseguida durante la presidencia de Enrique Peña Nieto) fue acompañada de acusaciones de violación de derechos humanos por parte del ejército contra la población civil.

Por su lado, las organizaciones criminales incrementaron los asesinatos masivos y extra judiciales, secuestros, extorsiones, y desapariciones. Diversas comunidades se organizaron militarmente para defenderse (y fueron, a la vez, cooptadas por los carteles de la droga).

Un miembro de un grupo civil armado monta guardia en Tlacotepec, Guerrero

Getty Images
Varias comunidades han creado grupos armados para defenderse de la violencia relacionada al narcotráfico.

La falta de control civil sobre el ejército y las violaciones de derechos humanos llevaron a la Corte Suprema a pronunciarse en 2017 en contra de la Ley de Seguridad Interior que pretendía aprobar el gobierno.

El presidente López Obrador ha creado una Guardia Nacional de 60.000 miembros, que sustituye a la policía (mal pagada, mal entrenada y, en general, corrompida).

Según Gema Santamaría, profesora en Loyola University (Chicago) el conflicto mexicano es plural por el alto número de actores, dinámico por la rápida capacidad de adaptación de los actores armados, e híbrido porque del mismo forman parte actores estatales y no estatales.

Entre esos actores se dan alianzas, confrontaciones y subordinaciones que desmienten que haya una línea clara de “nosotros contra ellos”. El ambiente menos propicio para una intervención extranjera.

Insurgencia criminal

Trabajadores forenses descargan los ataúdes de víctimas no identificadas de la violencia en Ciudad Juárez, Chihuahua

Getty Images
El número de personas asesinadas en la última década en México se cuenta en los cientos de miles.

El impacto social de la ofensiva del Estado y la respuesta de las organizaciones criminales ha sido devastador.

Desde 2006 murieron asesinadas 250.000 personas, y otras 40.000 han desaparecido. En 2018 los homicidios superaron los 33.000 casos, un 33% más que el año anterior.

Entre enero y junio de 2019 han sido asesinadas 17.000 personas. La mayor violencia se da en los estados donde enfrentamientos entre organizaciones criminales por el control de producción, tráfico y venta de droga, y con las fuerzas de seguridad.

Un estudio del centro británico Chatham House dice que en México hay una “insurgencia criminal”. Desde la perspectiva del Derecho Internacional Humanitario, el número víctimas producido por la violencia mexicana le equipara a una guerra.

Sin embargo, no es una guerra convencional, ni puede ser sólo enfrentada como la imagina Trump.

Combatir las complicidades

El presidente Obrador ha cuestionado la política de sus predecesores, poniendo el énfasis en programas educativos para jóvenes, planes de desarrollo y políticas de diálogo con las organizaciones criminales.

También ha especulado con una amnistía para quienes no hayan cometido crímenes de sangre. Pero su plan es poco concreto.

Protesta contra la desaparición y supuesta muerte de 43 estudiantes en Ayotzinapa, México, 26 de septiembre de 2015

Getty Images
Muchos vinculan a funcionarios del gobierno y otras élites con atrocidades cometidas como la desaparición y supuesta muerte de 43 estudiantes en Ayotzinapa, en 2015.

La organización Justice in Mexico, de la Universidad de San Diego, considera que además de ocuparse de los déficits socioeconómicos que llevan a muchos hombres jóvenes a integrarse en grupos criminales, el Estado debe hacer responsable a los actores violentos, y combatir la corrupción y vínculos con el narcotráfico que tienen funcionarios de gobierno y grupos de la élite económica en los niveles regionales y locales.

Son esas complicidades las que sostienen al crimen organizado.

Se debe, así mismo, remediar la impunidad que permite la falta de condenas a socios “de cuello blanco” del narcotráfico que lavan dinero, cometen fraudes y manejan esquemas de manejo de fondos y evasión. Para ello se precisa capacidad de análisis e investigación y seguimiento a los desafíos al estado de derecho,

Otras medidas, en las que coinciden expertos como Santamaría, son priorizar los planes sociales en zonas altamente afectadas por la violencia, invertir más en prevención que en castigo, prevenir el reclutamiento de niños, jóvenes e inmigrantes, y proveer protección a políticos no corruptos (en particular alcaldes), comunidades y organizaciones de la sociedad civil.

Migración, tráfico de armas y el mercado del Norte

Efectivos de la Marina de México escoltan a 5 supuestos miembros del cartel de los Zetas, frente a una multitud de armas confiscadas

Getty Images
Muchas de las armas en posesión de los carteles son adquiridas sin restricciones por intermediarios en de Estados Unidos.

Parte del problema de México es la demanda de droga en Estados Unidos y otros países. En vez de ofrecer el ejército para continuar una estrategia errada, el presidente Trump debería plantearse combatir a los intermediarios del mercado interno estadounidense, e interrogarse por las razones que producen esa demanda masiva.

Otra cuestión que la Casa Blanca podría revisar es la compra de armas estadounidenses que realizan las organizaciones criminales mexicanas.

Armas automáticas y semi-automáticas (altamente letales) son adquiridas sin restricciones por intermediarios en Texas y otros estados para ser revendidas en México, donde rige una prohibición muy estricta sobre posesión de armamento.

Según la Government Accountability Office siete de cada 10 armas que son confiscadas en ese país a grupos armados provienen de su vecino del Norte.

La preocupación principal del presidente de Estados Unidos respecto de México es que el gobierno de ese país colabore en frenar la migración centroamericana y mexicana, y obtener ventajas en el marco del tratado de libre comercio (NAFTA, en sus siglas en inglés) con ese país y Canadá.

Después de haberlo presionado y chantajeado durante meses, Trump agradeció a López Obrador que México haya desplegado miles de efectivos en la frontera con Guatemala para bloquear el paso a miles de centroamericanos que tratan de emigrar a Estados Unidos.

En reciprocidad, acaba de ofrecerle el ejército, algo que resuena bien entre su base electoral, y que aceleraría la inseguridad en México.

Mariano Aguirre es analista de cuestiones internacionales. Autor de Salto al vacío. Crisis y declive de Estados Unidos (Icaria editorial, Barcelona, 2017).


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=dkYbXmjFBn0&t=16s

https://www.youtube.com/watch?v=WwvLDxhYclw&t=10s

https://www.youtube.com/watch?v=_f9miyzXsHk&t=26s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Captura de pantalla de la transmisión

En un país con altos índices de violencia, conferencistas convierten el “Día del Hombre” en una celebración contra las mujeres  

Influencers, consultores y abogados convocaron este sábado a un foro en la CDMX para celebrar el “Día del Hombre”, pero no como una oportunidad para deconstruirse, sino para hablar de “lo difícil que es ser hombres” en un mundo que los “acusa falsamente”.
Captura de pantalla de la transmisión
20 de noviembre, 2022
Comparte

De saco negro, brazos fornidos y cabello y barba recortados, Matías Laca busca proyectar seguridad ante su público mientras una y otra vez vuelve a la idea central de su exposición. El mundo —dice— es una eterna competencia entre hombres, en la que solamente los más “atractivos” y “poderosos” obtienen éxito en su trabajo y logran conseguir la pareja que quieren.

“Todos estamos en un mercado amoroso y ese mercado amoroso tiene ciertas reglas de juego naturales e irrefutables”, señala Laca, un empresario y consultor argentino de 31 años que en su semblanza se presenta como “experto en seducción”.

“Muchachos —continúa el expositor—, a la selección sexual de nuestra especie le importa un carajo lo políticamente correcto, le importa un carajo qué es lo que ustedes piensen de qué es lo que tendrían que ser las cosas, le importa un carajo cualquier discurso deconstructivo de cómo ser un hombre masculinamente nuevo para seducir a una mujer, por ejemplo. A la biología no le importa”.

El escenario de esta plática es un salón del sur de la Ciudad de México al que Laca y otros conferencistas convocaron este sábado para el encuentro “Día del Hombre”

Los organizadores —que cobraron de 397 pesos a más de 2 mil 400 por cada entrada, o bien, 97 pesos por el acceso virtual— hicieron coincidir el foro con el Día Internacional del Hombre, fecha que se conmemora desde 1999 en decenas de países con el fin de promover nuevas masculinidades y “su rol transformador de la lógica machista”, de acuerdo con el Instituto para el Desarrollo de Masculinidades Anti Hegemónicas (IMDAH), también conocido como #DeMachosAHombres.

Pero a contracorriente del objetivo de esta conmemoración mundial, en el “Día del Hombre” convocado este sábado en la Ciudad de México no hay una autocrítica a las prácticas machistas ni tampoco una advertencia sobre todas las violencias que sufren las mujeres. 

En cambio, predominan las afirmaciones de que “es difícil ser hombre” y los llamados a que los varones actúen como “alfas”, formen “tribus” e incluso se unan cuando deban defenderse frente a lo que consideren “falsas acusaciones”.

Durante su turno frente al público —unas 350 personas de manera presencial y 500 de manera virtual—, el abogado David Cadena asegura que la mayoría de las denuncias por violencia de género carecen de pruebas o son mentira, pero recalca ante los asistentes que deben ser cuidadosos para evitar ser acusados penalmente.

“Mi mensaje es cómo prevenir y enfrentar las falsas denuncias por los pretextos que les llaman perspectiva de género”, dice Cadena, pese a que las cifras oficiales desmienten su opinión.

En agosto pasado, la más reciente Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) reveló que, al corte de 2021, siete de cada 10 mujeres declaraban haber sufrido al menos una situación de violencia de género a lo largo de su vida.

A pesar de esa realidad, Cadena minimiza los paros de mujeres de los días 9 de marzo —“¿Cuándo vamos a hacer el día sin hombres? ¿Se podría?”—, y también insiste en que las instituciones prestan atención a la agenda de género solamente por “moda” y en que los hombres son susceptibles de convertirse en blanco de denuncias sin sustento.

Otro ponente toma entonces la palabra y mantiene la línea discursiva. Se trata de El Temach, un youtuber e influencer que desde el inicio de su intervención se refiere a los supuestos desafíos de ser varón.

“No nos tocó un momento fácil pa’ ser hombres. Pese a lo que se dice por ahí, no es fácil ser hombre hoy en día”, dice el expositor, quien reiteradamente llama “compas”, “hermanos” o “cabrones” a quienes lo escuchan.

Vestido de pantalón y chaleco azul marino con una camisa blanca arremangada, El Temach afirma al público que “ser un hombre es tomar acción” y que los hombres necesitan “encontrar una tribu”. 

Continúa así durante varios minutos, en los que se queja de las críticas que reciben sus ideas y de la falta de “figuras paternas” en los hogares del país. Al respecto, el Inegi dio a conocer en 2020 que 33 de cada 100 hogares tienen jefa de familia, una cifra que refleja un alza en comparación con los 25 que eran en 2010 y un aumento de los casos de padres que no se hacen cargo de sus hijos.

Al final de su intervención, El Temach dice a los asistentes que volteen a ver a quienes tienen al lado, porque —alega— los hombres deben saber que cuentan el uno con el otro.

Pasadas las 9:00 de la noche, luego de más de cinco horas de pláticas sobre temas como la “energía masculina” y de algunas rondas de preguntas y respuestas, Laca vuelve a tomar el micrófono y niega que el encuentro haya sido “un seminario de machismo”.

Momentos después, Armando Saucedo, otro de los organizadores, da por concluido el foro con la advertencia de que él y sus compañeros buscarán volver a convocar a otra celebración así.

“Yo nada más quiero despedirme con un no están solos, ojetes. No están solos, güey. Hay muchos güeyes al lado. Un aplauso para todos… ¡Feliz Día Internacional del Hombre, chingada madre!”, exclama Saucedo, mientras le aplauden, vitorean y gritan decenas de sus “compas”.

En un país donde el machismo es la norma, los autoproclamados “alfas” afirman que son ellos y no otras personas quienes merecen ser escuchados.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.