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¡Deja de tratar de ser feliz! No estamos diseñados para serlo

La industria de la felicidad ha contribuido a crear la fantasía de que la felicidad es un sueño que todos podemos alcanzar. Pero, como reflexiona el psiquiatra Rafael Euba, los humanos no evolucionamos para ello. Es más, el estado de ánimo fluctuante es lo que nos hace ser humanos.
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22 de julio, 2019
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Una gigantesca industria de la felicidad y el pensamiento positivo, valuada en cerca de US$11,000 millones al año, ha contribuido a crear la fantasía de que alcanzar la felicidad es un objetivo realizable.

Perseguir el sueño de la felicidad es un concepto muy estadounidense, exportado al resto del mundo mediante la cultura popular.

De hecho, la “búsqueda de la felicidad” es uno de los “derechos inalienables” de los estadounidenses.

Desafortunadamente, esto ha contribuido a crear una expectativa que la vida real se niega obstinadamente a cumplir.

Porque incluso cuando todas nuestras necesidades materiales y biológicas estás satisfechas, el estado de felicidad sostenida sigue siendo una meta teórica y elusiva, tal y como lo descubrió Abderramán III, Califa de Córdoba, en el siglo X.

Él era uno de los hombres más poderosos de su época que había hecho grandes logros militares y culturales, y que disfrutaba también de los placeres terrenales que le proporcionaban sus dos harenes.

Hacia el final de su vida, sin embargo, decidió contar el número exacto de días en los cuales se sintió feliz. Sumaban exactamente 14.

La felicidad, como decía el poeta brasileño Vinicius de Moraes, “es como una pluma llevada por el viento. Vuela liviana, pero no por mucho tiempo”.

La felicidad es una construcción humana, una idea abstracta que no tiene equivalente en la experiencia humana.

Los afectos positivos y negativos residen en el cerebro, pero la felicidad sostenida no tiene una base biológica. Y, quizás esto sorprenda, creo que esto es algo de lo que hay que estar felices.

Naturaleza y evolución

Los humanos no están diseñados para ser felices o incluso estar contentos. En cambio, estamos diseñados primordialmente para sobrevivir y reproducirnos, como cualquier otra criatura en el mundo natural.

Mujeres con distintas expresiones faciales.

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Al menos si no eres feliz, no es por tu culpa.

La naturaleza desalienta el estado de satisfacción porque bajaría la guardia contra posibles amenazas a nuestra supervivencia.

El hecho de que la evolución haya priorizado el desarrollo de un lóbulo frontal grande en nuestro cerebro (lo cual nos da capacidades analíticas y ejecutivas excelentes) por sobre la capacidad natural de ser felices, nos dice mucho sobre las prioridades de la naturaleza.

Distintas ubicaciones geográficas y circuitos en el cerebro están asociados con ciertas funciones neurológicas e intelectuales, pero la felicidad, al ser una mera construcción sin base neurológica, no se encuentra en el tejido del cerebro.

De hecho, expertos en este campo argumentan que el fracaso de la naturaleza en desterrar la depresión del proceso evolutivo (a pesar de sus obvias desventajas en términos de supervivencia y reproducción) se debe precisamente al hecho de que la depresión como adaptación juega un rol útil en tiempos de adversidad, ayudando al individuo deprimido a no involucrarse en situaciones riesgosas e imposibles en las que él o ella no pueden ganar.

Los pensamientos depresivos pueden también cumplir la función de resolver problemas en momentos difíciles.

Moralidad

La industria actual de la felicidad tiene parte de sus raíces en códigos de la moral cristiana, muchos de los cuales nos dirán que hay una razón moral por cada momento de infelicidad que podamos experimentar.

Dirán, con frecuencia, que se debe a nuestras propias carencias morales, nuestro egoísmo y nuestro materialismo.

Cerebro

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Distintas ubicaciones geográficas y circuitos en el cerebro están asociados con ciertas funciones neurológicas e intelectuales, pero la felicidad, al ser una mera construcción sin base neurológica, no se encuentra en el tejido del cerebro.

Abogan por un estado de virtuoso equilibrio psicológico mediante la renuncia, el desapego y el control del deseo.

Pero estas estrategias solo tratan en realidad de encontrar un remedio a nuestra inhabilidad innata de disfrutar de la vida de forma consistente, por eso debemos consolarnos con el conocimiento de que la infelicidad no es nuestra culpa. Es la culpa de nuestro diseño natural. Está en nuestros genes.

Los defensores de un camino moralmente correcto hacia la felicidad también desaprueban el tomar atajos con la ayuda de drogas psicotrópicas.

George Bernard Shaw dijo: “No tenemos más derecho a consumir felicidad sin producirla que a consumir riqueza sin producirla”. Aparentemente, hace falta ganarse el bienestar, lo que prueba que no es un estado natural.

Los habitantes de la novela de Aldous Huxley “Un mundo feliz” viven perfectamente felices con la ayuda de “soma”, una droga que los mantiene dóciles y contentos.

En su novela, Huxley da a entender que un ser humano libre debe inevitablemente sentirse atormentado por emociones difíciles.

Si nos dan la opción entre tormento emocional y placidez feliz, sospecho que muchos elegirían la última.

Pero el “soma” no existe, por tanto el problema no es que el acceso a la satisfacción confiable y constante por medios químicos sea ilegal, sino que es imposible.

Las sustancias químicas alteran la mente (lo cual a veces puede se bueno), pero como la felicidad no está vinculada a un patrón de función cerebral en particular, no podemos replicarlo químicamente.

La infelicidad que te hace humano

Aldous Huxley

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En la novela “Un mundo feliz”, de Aldous Huxley, la gente vive perfectamente feliz con la ayuda de una droga que los mantiene dóciles y contentos.

Nuestras emociones son mixtas e impuras, desordenadas, enredadas y, a veces, contradictorias. Investigaciones han mostrado que las emociones y afectos positivos y negativos pueden coexistir en el cerebro y ser relativamente independientes el uno del otro.

Este modelo muestra que el hemisferio derecho procesa preferencialmente las emociones negativas, mientras que las emociones positivas son procesadas por el lado izquierdo.

Cabe recordar que, entonces, no estamos diseñados para ser consistentemente felices. En cambio sí lo estamos para sobrevivir y reproducirnos.

Estas son tareas difíciles, por eso estamos preparados para luchar y esforzarnos, buscar gratificación y seguridad, combatir amenazas y evitar el dolor.

El modelo de emociones en competencia planteado por la coexistencia del placer y el dolor se acomoda a nuestra realidad mucho mejor que la dicha inalcanzable que nos quiere vender la industria de la felicidad.

Es más, pretender que cualquier grado de dolor es anormal o patológico solo generará sentimientos de que somos inadecuados y frustración.

Postular que no hay algo tal como la felicidad puede parecer un mensaje puramente negativo, pero el lado positivo, el consuelo, es el conocimiento de que la insatisfacción no es un fracaso personal.

Si a veces eres infeliz, esto no es una falta que exige una reparación urgente, como pregonan los gurúes de la felicidad.

Lejos de ser así. Esta fluctuación es, de hecho, lo que te hace humano.

*Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Rafael Euba es epecialista y profesor de psiquiatría de la tercera edad en el King’s College London. Está afiliado al Oxleas NHS FT y al London Psychiatry Centre.


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Cuartoscuro

Gobernador de Jalisco justifica alza de tarifa en transporte público: está al borde del colapso, dice

Según el gobernador el ajuste de tarifa se había planeado desde el año pasado pero la administración anterior prefirió no aplicarlo para no perder votos.
Cuartoscuro
29 de julio, 2019
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Luego de las protestas de los últimos días en Jalisco por el aumento de tarifa en el Tren Eléctrico y el Macrobús, el gobernador, Enrique Alfaro, asegura que éste es necesario pues ambos transportes se encuentran en números rojos y de no hacerlo colapsarían.

En un video, el gobernador jalisciense asegura que este ajuste tuvo que haberse aplicado años atrás, pero la administración anterior no lo hizo para conservar votos.

Lee más: Protestan afuera de Casa Jalisco contra alza de transporte; es el tercer día de manifestaciones

Alfaro explica que el aumento de 7 a 9.50 pesos permitirá que estos dos medios de transporte sigan brindando servicio además de una mejora paulatina.

“Tuvimos que aumentar la tarifa simplemente porque si no lo hacemos el SITEUR (Sistema de Tren Eléctrico Urbano) va a colapsar financieramente (…) todos sabemos que este sistema, aún con sus problemas, brinda un servicio de calidad pero se ha caído en los últimos años y es lo que estamos corrigiendo”, agrega. 

Según el gobernador el aumento a 9.50 se planteó desde hace un año pero el gobierno anterior lo congeló para que la ciudadanía no se inconformara, a pesar de que no se había ajustado desde hace 7 años.

Alfaro hace hincapié en que el incremento solo será en Tren Eléctrico y el Macrobús, mientras que la tarifa de los camiones seguirá igual hasta que cada ruta cumpla con los compromisos que implica operar como ruta empresa. 

Te puede interesar: Protestas por alza al transporte en Guadalajara. La policía detuvo a manifestantes y acusan a Alfaro de reprimir

“El aumento no podía aplazarse, pero también estoy consciente de la situación economía de gran parte de la población, por eso tomamos una decisión  histórica, entre el sector privado, los sindicatos y el gobierno hicimos un pacto para mitigar el efecto del ajuste de la tarifa”.

Dicho acuerdo, explica Alfaro, consiste en que las empresas darán un apoyo extraordinario a sus trabajadores de 10 pesos diario a través de distintos mecanismos. Este apoyo lo darán también a sus trabajadores todas las instituciones e gobierno. En tanto que los sindicatos de Jalisco vigilarán que este apoyo llegue a los usuarios de transporte público. 

Sobre las manifestaciones de los últimos días, Alfaro señala que su gobierno las respetará siempre y cuando sean pacíficas y no violentas, haciendo referencia a lo ocurrido hace unos días dentro de una estación del tren ligero, donde jóvenes encapuchados y policías se enfrentaron.

“En dos días hubo tres manifestaciones sin ningún problema pero lo que ocurrió en una estación del tren ligero no es manifestación pacífica, sino una provocación, y si tienen alguna duda los mismos jóvenes que rompieron la puerta de la Casa Jalisco son quienes bandalizaron la estación”, finaliza.

Apenas este domingo un grupo de manifestantes que están en contra del aumento en la tarifa protestaron afuera de la residencia oficial Casa Jalisco.

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