Germán Loera, el youtuber condenado a 50 años por un secuestro
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Germán Loera, el youtuber de México condenado a 50 años de cárcel por un secuestro

Germán Abraham Loera Acosta, que ofrecía consejos de motivación en YouTube para tener una mejor vida, era el líder de un grupo que secuestró en 2018 a una mujer en la ciudad de Chihuahua.
5 de marzo, 2020
Comparte

En su canal de YouTube ofrecía mensajes de motivación y consejos para tener una mejor vida personal y profesional.

Y, al mismo tiempo, lideraba un grupo de secuestradores que raptaron durante dos días a una abogada por la que pidieron a cambio un millonario rescate.

Germán Abraham Loera Acosta, un joven de 25 años, fue condenado el lunes junto a otros cinco hombres a 50 años de prisión por el secuestro llevado a cabo en 2018 en Chihuahua.

Las propias autoridades mostraron su sorpresa por el hecho de que una persona con ese perfil, que se presenta como emprendedor y miembro de una agencia de marketing, estuviera detrás de esta trama criminal.

Internautas expresaron su indignación en las propias redes sociales de Loera, donde se dedicaron a mofarse de las estrategias de superación y liderazgo que pregonaba.

“‘¡Si no encuentras el trabajo de tus sueños, créalo y compártelo con un equipo!’. (Y él) creó su equipo de secuestradores… qué listo”, se lee entre los comentarios de su canal de YouTube.

¿Cómo fue el secuestro?

Según la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua, Loera era el líder del grupo de criminales que en febrero de 2018 secuestró a una abogada de 33 años cuando salía de su oficina.

Él fue quien rentó la casa donde la víctima estuvo cautiva 48 horas, hasta que la Policía Cibernética descubrió su paradero y agentes de la Unidad Antisecuestros la liberaron y detuvieron a los secuestradores.

La investigación también señala a Loera como la persona que exigió el pago del rescate: una cantidad de bitcoin que en aquel momento ascendía a unos US$2 millones, según la Fiscalía.

Fotos de los seis condenados
FGE de Chihuahua

Loera (arriba en el centro) era el líder del grupo que llevó a cabo el secuestro y que fue condenado este lunes.

Su exposición en redes sociales y el hecho de que el rescate fuera exigido en criptomoneda fueron precisamente algunas de las claves para resolver el caso.

“En el tema de los bitcoins, aun y cuando es un instrumento novedoso, pues también es rastreable a final de cuentas“, dijo tras la detención en 2018 el titular de la FGE, César Peniche, según publicó el medio Televisa.

“La mecánica del secuestro tuvo mucho que ver con el uso de las redes y eso es lo que permitió ir trazando la ruta hacia los secuestradores”, agregó.

¿Quién es Germán Loera?

Loera es miembro de una agencia de mercadotecnia que ofrecía diseño de estrategias de mercado, redes sociales o cursos al personal de compañías mexicanas.

En redes se presentaba como una especie de “gurú” de la motivación y de las tácticas para el desarrollo personal y profesional.

“No importa qué tanto lo hagas: solo sal de tu zona de confort y ve por nuevas oportunidades” es uno de los mensajes de su canal de YouTube.

“#DecretoQueEl2017 voy a publicar mi primer libro y va a generar el cambio en miles de personas. Conste que les dije primero”, aventuraba en su cuenta de Twitter al iniciar aquel año.

https://twitter.com/GermanLoeraMX/status/809172437954797568

Loera consiguió incluso que lo invitaran a impartir una conferencia en el Congreso Mundial de Líderes Jóvenes por la Paz celebrado en México en 2017.

“Siempre resulta sorprendente que una persona con ese perfil pudiera estar encaminando sus actividades, su quehacer diario y que hubiese ideado la comisión de este delito”, reconoció el fiscal estatal César Peniche en declaraciones al periódico Excelsior.

Sin embargo, su popularidad en redes no subió como la espuma hasta conocerse su detención en 2018.

Hasta entonces, sus videos no tenían más que cientos de visualizaciones. Actualmente, su canal de YouTube tiene más de 4.000 suscriptores y sus videos rondan las 100.000 vistas.

“¿El mejor trabajo que conseguiste fue secuestrar? Eres un ejemplo de vida”, ironiza un usuario que comentó su último video publicado más de medio año antes de su arresto.

Tras el arresto de Loira en 2018, medios mexicanos dieron a conocer que su padre había sido decapitado pocas semanas antes tras. un supuesto ajuste de cuentas entre grupos criminales.

La Fiscalía no encontró conexión entre ambos sucesos.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=GSv-GiR4Ll0

https://www.youtube.com/watch?v=ktu0V3H8ZsU&t

https://www.youtube.com/watch?v=zIjZVmBNJ-Y

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Caso Samir Flores: Un año de coraje y miedo a encontrarse en la calle con un asesino impune

Hoy se cumple un año del asesinato de Samir Flores en Amilcingo, Morelos. Su viuda denuncia que no hay resultados en la investigación. El Proyecto Integral Morelos (PIM), al que se oponía, está paralizado por amparos y plantones.
Comparte

– ¿Cree que se ha cruzado alguna vez con el asesino de su marido?

– “Híjoles, yo creo que sí. Creo que nos hemos cruzado varias veces en el camino. Desafortunadamente, no sabemos. Pero creo que sí, no solamente una, sino varias veces”.

Liliana Velásquez tiene 36 años, cuatro hijos y es viuda. Su esposo, Samir Flores Soberanes, fue asesinado a balazos el 20 de febrero de 2019 en Amilcingo, Morelos. Desde entonces su muerte sigue impune. Y Velásquez vive con la sospecha de que cualquier día, en cualquier calle del pueblo, puede cruzarse con la persona que apretó el gatillo, aunque ignore de quién se trate.

El año pasado fue terrible para una mujer a la que enlutaron prematuramente a tiros.

“Seguimos con coraje, con rabia, con mucha impotencia, de no tener respuesta, de no saber quiénes fueron ni por qué”, dice la mujer, desde la casa que compartía con Flores.

Se trata de un domicilio propiedad de sus suegros en el que sigue conviviendo con toda su familia política. Ahí fuera, a doce pasos de la puerta, está la roca en la que su marido cayó moribundo tras recibir dos disparos en la madrugada del 20 de febrero. Doce pasos que fue lo le dio tiempo a caminar, arrastrado por desconocidos, hasta que le dieron el tiro de gracia sobre el pedrusco en el que ella misma lo encontró, todavía con vida.

“Recordarlo todos los días es difícil. Pero también están mis hijos. Y ellos son los que no quisieron irse de aquí”, explica.

Desde hace seis meses, autoridades del gobierno mexicano la incluyeron en el Mecanismo de Protección a Defensores junto a otros compañeros, e instalaron mallas y cámaras de seguridad.

“Vivimos como pollos enjaulados”, dice Velásquez.

Admite que la fortificación puede impedir que alguien quiera hacerle daño en el interior de su casa. Aunque a Samir tampoco tuvieron que entrar a buscarlo. Les bastó con hacerlo llamar.

“Nada nos protege”, dice.

Leer más: Pueblos opositores a termoeléctrica acusan que consulta fue amañada y rechazan el proyecto

La verdadera garantía, la que reclama Velásquez desde hace un año, es que arresten a los que mataron a su esposo. A los que lo llamaron de madrugada y le dispararon y también a los que ordenaron hacerlo. A todos los que tuviesen algo que ver con dejarle viuda.

Pero eso no ocurre.

No ocurre nada.

Apenas un par de visitas a la fiscalía.

“Es un año en el que no hemos tenido respuestas”, lamenta.

Seis líneas de investigación, pero ningún detenido

La muerte de Samir Flores fue un símbolo. Por activista náhuatl, por integrante del Consejo Nacional Indígena (CNI), por promotor de la radio comunitaria Amiltzinko y por ambientalista que se oponía al Proyecto Integral Morelos (PIM), una iniciativa energética que incluye una planta termoeléctrica, un gaseoducto y un oleoducto que se extienden a través de los estados de Morelos, Puebla y Tlaxcala.

Él fue uno de los fundadores del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua. Desde 2012, el colectivo se opone al proyecto desarrollado por la Comisión Federal de Energía (CFE) pero que cuenta con participación de las empresas Elecnor, Enagas y Abengoa, de capital español, y Bonatti, de capital italiano. Entre sus argumentos: los perjuicios ecológicos del proyecto y la ausencia de beneficios a las comunidades.

El asesinato del activista se convirtió en el primer ataque contra un opositor a un proyecto que el propio presidente, Andrés Manuel López Obrador, defendió a capa y espada nada más llegar al gobierno, después de haberlo rechazado cuando estaba en campaña.

Además, el homicidio representa también la impunidad generalizada en México. Ha pasado un año y no hay ni un solo detenido.

“La investigación continúa”, dice Armando Herrera, vocero de la Fiscalía General del Estado de Morelos.

Explica que, hasta hoy, existen “seis líneas de investigación”. Estas son: la represalia de un grupo criminal denominado comando Tlahuica (se dijo que una cartulina reivindicando el ataque apareció en el lugar de los hechos), la acción gubernamental por las protestas contra la instalación termoeléctrica, la acción de grupos ciudadanos a favor de la termoeléctrica, una acción para frenar a la radio comunitaria que fundó Flores, un conflicto sobre posesión de terrenos con el Ayuntamiento de Temoac, al que pertenece Amilcingo, y el conflicto por una escuela.

Según explica Herrera, se ha tomado declaración a familiares y vecinos, aunque reconoce que “lamentablemente, hubo alguna lentitud” en los avances. Entre las razones que argumenta el funcionario está la desaparición de la cartulina con la reivindicación. “No es que la perdiésemos, es que nunca nos la entregaron”, dice.

El caso está en manos de la FGE y, según Herrera, “se tiene una colaboración con FGR y autoridades estatales”, pero “al momento” no se ha considerado que el caso pueda pasar a manos federales “a menos que resultara dentro de las investigaciones algo del fuero federal”.

A meses del asesinato de Samir solo hay pruebas perdidas e impunidad

“Sembrando conciencias”

Según la organización Front Line Defenders, México es, junto a Brasil, el cuarto país más peligroso del mundo para los activistas. Con 23 asesinados en 2019, solo es superado por Colombia (106), Filipinas (43) y Honduras (31). Samir Flores es uno de los integrantes de esta negra lista.

Es posible que los asesinos creyesen que matándolo pondrían fin al activismo. Que atacando a uno obligarían al resto de integrantes de la oposición al PIM a resguardarse en su casa. Se equivocaron.

“Samir sembró en cada una de las comunidades la parte organizativa. Él no era la cabeza, Samir era la persona que sembraba conciencia donde las comunidades han sembrado su lucha”.

Jorge Vázquez, a quien todos llaman “el profe”, conoce al activista desde la educación primaria. Recuerda, por ejemplo, cómo a finales de 2016 decidieron iniciar el plantón que se mantiene en Apatlaco, municipio de Ayala. Ahí ya estaba levantándose la infraestructura para llevar agua del río Cuautla a la termoeléctrica ubicada en Huexca, a unos 20 kilómetros. “Pasamos la primera noche ahí, también con Jorge Zapata (nieto del general Emiliano Zapata)”, explica.

Vázquez, compañero de Samir en cientos de movilizaciones, dice que la comunidad está dolida pero que se mantiene “firme para seguir en contra de todos los megaproyectos”. En Amilcingo, municipio de 3 mil habitantes con tradición zapatista, la resistencia es parte de la institución, que se rige por usos y costumbres.

“Afecta no tener su presencia, no tener esa voz que denuncia y que hace que la gente actúe y se organice. Quisieron sepultarlo pero lo que hicieron fue multiplicarlo”, dice Edilene Carrasco, voluntaria de la radio Amiltzinko.

Reconoce que, en unos primeros momentos, hubo miedo y algunos quisieron dar un paso atrás. Pero cree que ahora también existe un despertar. “La gente ya piensa, habla, se organiza. La gente decide por medio propio. Ya conocemos cuál fue la intención de los que querían acabar con él”, asegura.

La impunidad de los asesinos de Samir genera también la sensación de que cualquiera puede ser el siguiente. Porque las amenazas no han cesado.

“Hemos sido hostigados por el mismo grupo de choque, por la policía, el ejército, que ha hecho presencia en la población. Hemos sido amenazados por redes sociales, que nos van a matar”, dice Eliezer Zamora Pérez, otro de los integrantes del colectivo opositor a la termoeléctrica.

Entre el 23 y el 24 de febrero de 2019, tres días después del asesinato, se celebraron consultas en los 60 municipios de Morelos, Puebla y Tlaxcala en los que estaba previsto que el PIM estuviese operativo.

Quienes rechazaban el proyecto alegaban que la votación no respetaba el artículo 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que es el que regula los procesos participativos con pueblos originarios. Además, con el cadáver de Samir todavía caliente, alegaron que se trataba de una falta de respeto.

Pero la consulta se celebró y vencieron, por un 59%, los partidarios de la termoeléctrica, el gasoducto y el oleoducto, que habían sido apoyados por López Obrador.

Ahora, sin embargo, el proyecto está paralizado.

Existen al menos quince amparos que piden la paralización del proyecto porque la consulta impulsada por el gobierno no contó con garantías. Además, otro amparo interpuesto por Amilcingo mantiene paralizado el gaseoducto. Y otros dos amparos presentados en Huexca impiden que se descargue agua en el río Cuautla. Una última apelación presentada por Tenextepango protege un cauce de de 1186 litros de agua por segundo, que es casi la totalidad de lo que baja en el Cuautla.

Al margen de la vía judicial existen dos plantones: uno en Apatlaco y otro el estado de Puebla.

Animal Político quiso conocer la opinión de la CFE pero, al cierre de la nota, no había recibido respuesta.

“La única manera que el proyecto se haga es una represión más brutal de la que ha habido y, además, imponerlo de modo ilegal”, dice Juan Carlos Flores.

Si alguna vez llegase a funcionar, Lilian Velásquez, viuda de Samir Flores, apela directamente al presidente, López Obrador: “Que venga a vivir aquí, que tome de esta agua y que respire de este aire”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.

close
Información verificada del COVID-19 #CoronavirusFacts