Los inesperados 'efectos colaterales' positivos de la vacuna contra COVID
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Los inesperados 'efectos colaterales' positivos de la vacuna contra COVID

Los estudios experimentales ya han comprobado la eficacia de las vacunas. Pero la experiencia práctica muestra que los beneficios de la vacunación van mucho más allá de lo esperado.
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18 de marzo, 2021
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¿Las vacunas contra el covid-19 protegen contra la infección o previenen los casos graves de la enfermedad?

Esta pregunta ha suscitado numerosos debates entre la comunidad científica en las últimas semanas.

Por lo que se sabe hasta ahora, las vacunas ya aprobadas en varios países tienen una buena efectividad en la prevención de cuadros de covid-19 con síntomas (recuerde bien la palabra síntomas).

Pero eso no quiere decir que sus beneficios se limiten a esto: la experiencia en el mundo real, en las campañas de inmunización más avanzadas en algunos países, indica que las dosis que se utilizan actualmente traen otros beneficios en la lucha contra la pandemia.

Los datos de Israel, donde la vacunación está más avanzada, sugieren resultados mejores que los esperados, como una caída dramática en los casos, hospitalizaciones y muertes por covid-19.

También hay evidencia de que las vacunas ayudan a combatir los síntomas leves que, aunque tenues, igual mandaban a los pacientes al hospital.

Misma estrategia, varios desenlaces

Para entender cómo los científicos llegaron a estas conclusiones, es necesario remontarse al 9 de abril de 2020, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un documento que definiría las reglas del juego.

En las directrices, la entidad estableció los requisitos mínimos para que se apruebe una vacuna contra el “nuevo” coronavirus.

Entre una serie de criterios técnicos y especificaciones, una regla se destacó como la más importante: la vacuna contra la covid-19 debía tener una tasa mínima de efectividad del 50% frente a una de estas tres circunstancias: la infección en sí, la enfermedad sintomática o las formas graves de la enfermedad.

Tales requisitos no son novedad: existen vacunas que se usan contra otras enfermedades infecciosas que son excelentes para evitar que el virus invada el cuerpo de un individuo y comience a replicarse en su interior.

Este es el caso, por ejemplo, de las dosis contra el sarampión y la fiebre amarilla. Quien los toma está bien protegido de los virus que causan estas enfermedades.

Un niño recibiendo una vacuna

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La vacuna contra el sarampión evita la infección de esta enfermedad.

Otros productos no son capaces de detener la infección en sí, pero evitan que evolucione y afecte demasiado al organismo, lo que requeriría hospitalización y atención médica especializada.

La vacuna contra la gripe encaja perfectamente en esta categoría: quien recibe la inyección a principios de otoño corre un riesgo considerable de contraer el virus durante los próximos meses. Pero, si ocurre, los síntomas de la enfermedad serán mucho más leves y no requerirán estadías prolongadas en salas y unidades de cuidados intensivos.

Esto es bueno para el individuo, que no siente que su salud se vea afectada, y para el sistema de salud en su conjunto, que no colapsa con la llegada de varios pacientes al mismo tiempo, especialmente en invierno, cuando la circulación de los virus que afectan al sistema respiratorio crece mucho.

¿Qué hicieron con la covid-19?

La pandemia, por supuesto, trajo algunos desafíos adicionales a la carrera científica: la humanidad necesitaba una solución rápida. No era factible esperar años para el desarrollo de una vacuna.

Para acelerar el proceso, todas las farmacéuticas y centros de investigación diseñaron las pruebas clínicas de sus candidatas a vacunas para ver si serían efectivas contra la enfermedad con síntomas, el segundo resultado establecido por la OMS.

Línea de producción de una vacuna.

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Probada a gran escala en Brasil, la tasa de eficacia de CoronaVac fue de 50%. Pero en la vida real, sus efectos podrían tener mayor alcance.

En la coyuntura actual, no sería factible medir si las vacunas previenen la infección (el primer resultado), por dos razones principales.

Primero, porque una parte considerable de los infectados por el coronavirus no presenta ningún síntoma. Y, en segundo lugar, tal estrategia requeriría un aparato y una inversión financiera absolutamente gigantescos.

“Cada estudio involucró a decenas de miles de voluntarios y, para saber si cada uno de estos participantes no contrajo el virus, sería necesario realizar pruebas diagnósticas a todos ellos durante varias semanas seguidas. ¿Te imaginas el costo de eso?”, pregunta la microbióloga Natalia Pasternak, presidenta del Instituto Questão de Ciencia, de Brasil.

La otra opción sería evaluar el poder de las vacunas frente a las condiciones más graves, que requieren hospitalización y suponen mayor riesgo de muerte.

La dificultad estaría en el tiempo de observación necesario: en EE.UU. se estima que, de cada 200 personas infectadas por el coronavirus, una muere.

Los investigadores tardarían varios meses en lograr un número mínimo de muertes suficiente para realizar los cálculos estadísticos que determinan la tasa de efectividad y, como vimos anteriormente, el plazo para crear una solución nunca ha sido tan ajustado.

En vista de las limitaciones, todos los competidores terminaron siguiendo el camino intermedio: las pruebas clínicas de la fase 3 se diseñaron para establecer cuánto protegen las candidatas a vacunas contra el covid-19 sintomático, como se explicó en los párrafos anteriores.

Así es como muchas candidatas a vacunas avanzaron en los ensayos clínicos, fueron aprobadas o están siendo analizadas actualmente por agencias reguladoras.

Punto de inflexión

Pero aquí aparece una controversia importante en esta historia: ¿cómo se define un síntoma de covid-19?

Cada farmacéutica y cada centro de investigación estableció sus propios criterios para enmarcar lo que sería una sospecha de infección por coronavirus.

“En las pruebas de CoronaVac, Sinovac y el Instituto Butantan, por ejemplo, se instruyó a los voluntarios para que informaran de cualquier malestar que sintieran, por leve que fuera”, describe Pasternak.

Posteriormente, estos participantes se sometieron a la prueba molecular (hisopado nasofaríngeo) para saber si tenían la enfermedad o no.

Una mujer recibe la vacuna en Francia.

Reuters
La vacunación busca la protección comunitaria, por lo que el éxito del proceso no debe evaluarse a partir de resultados individuales.

“Moderna, en cambio, estableció que, para realizar tal examen, el individuo debía tener al menos dos síntomas o un signo muy claro de covid-19, como falta de aire”, agrega la especialista.

Esta diferencia, por supuesto, tuvo un impacto en los resultados de los análisis preliminares. No es exagerado especular que un número considerable de participantes que recibieron la vacuna de Moderna desarrollaron condiciones leves y moderadas de la enfermedad. Sin embargo, como no fueron sometidos a los métodos de diagnóstico, no supieron que tenían la infección.

Esta es una de las razones por las que los científicos no centran tanto su análisis en las tasas de eficacia: en el mundo real, puede ser que el 50,4% de CoronaVac se vuelva un poco más alto, mientras que el 94% de Moderna termine ligeramente reducido, y no hay problema con eso.

“Debemos entender que la vacuna no es como un medicamento con el que tratamos a una persona. La vacuna es algo que protege a la comunidad. No se puede analizar desde un punto de vista individual, sino de cómo se protege a toda una población”, explica la epidemióloga Denise Garrett, vicepresidenta del Instituto Sabin, una organización internacional sin fines de lucro que promueve la inmunización en todo el mundo.

Observaciones paralelas

Para demostrar su seguridad y eficacia, cada nueva vacuna se somete a un verdadero rito científico, que implica una serie de pasos.

“Todo comienza con experimentos en cultivos de células animales, donde vemos si las moléculas tienen potencial para funcionar en humanos”, explica el doctor Jorge Kalil, profesor de inmunología clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo.

Vacuna de moderna

Reuters
Todas las vacunas autorizadas fueron sometidas a rigurosas pruebas.

Si los resultados son buenos, el producto se prueba en humanos, en tres fases.

“Comenzamos con un número limitado de voluntarios en la fase uno y, a medida que avanza el conocimiento, evolucionamos a decenas de miles de participantes en la fase tres”, resume Kalil, quien también es director del Laboratorio de Inmunología del Instituto del Corazón (InCor), en Sao Paulo.

Las vacunas contra la covid-19 han atravesado (y siguen atravesando) esta maratón.

La tasa de eficacia sobre la covid-19 sintomática se establece precisamente en esta etapa de tres ensayos clínicos.

Pero eso no es lo único que miden los científicos: aprovechan toda la estructura para hacer estudios y mediciones “paralelas”, que se conocen como resultados secundarios.

No son el objetivo principal de ese trabajo, pero son conocimientos que también ayudan a comprender el poder de ese candidato para la inmunización.

“Además de saber que CoronaVac tenía una tasa de eficacia general del 50% contra la enfermedad sintomática, la investigación mostró una protección del 78% contra los síntomas leves que también necesitaban asistencia médica. Este fue un resultado secundario observado”, ejemplifica Kalil.

Por lo tanto, aunque se han diseñado estudios clínicos para evaluar la capacidad de las vacunas para prevenir el covid-19 sintomático, muchas de las pruebas ya indicaron que los beneficios podrían ser más prometedores.

Y esa evidencia ahora se está confirmando, con los primeros resultados de la vida real de las campañas de inmunización contra el coronavirus.

El ejemplo de Israel

Con aproximadamente 8,8 millones de habitantes, Israel fue el primer país del mundo en iniciar y expandir rápidamente una campaña de vacunación contra la covid-19.

“El país se ha convertido en un caso de estudio perfecto, ya que está utilizando la misma vacuna en toda la población y aplicando las dosis a un ritmo muy rápido”, señala Pasternak.

Puntos ce vacunación en Israel.

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Israel tiene la campaña de inmunización contra la covid-19 más avanzada del mundo.

Los datos publicados la semana pasada por el Ministerio de Salud de Israel y las farmacéuticas responsables de la vacuna revelan resultados que superan las expectativas, como la caída dramática de casos, hospitalizaciones y muertes por covid-19.

“Los últimos análisis revelan que los individuos no vacunados tienen 44 veces más riesgo de desarrollar una infección sintomática y 28 veces más probabilidades de morir por la enfermedad”, dijeron las entidades, en un comunicado difundido a la prensa.

Nota: las pruebas de fase tres de inmunización de Pfizer y BioNTech se crearon para observar y medir la eficacia contra la covid-19 sintomática. Pero, en la experiencia de la vida real, todo indica que las dosis también son capaces de prevenir la infección (el primer elemento mencionado por la OMS) y las condiciones muy graves (el tercer elemento).

Además de Pfizer/BioNTech, las vacunas de Moderna y AstraZeneca/Oxford ya muestran efectos similares en lugares donde se aplican a gran escala.

“Esto significa que las vacunas pueden tener un impacto en la transmisión viral y, cuantas más personas estén protegidas, más difícil será para el virus encontrar a alguien vulnerable”, argumenta Garrett.

Pie en el acelerador

Hay un ingrediente adicional que exige campañas de inmunización aún más rápidas: el descubrimiento de nuevas variantes del coronavirus.

https://www.youtube.com/watch?v=lGUuIKrNxbE

Ya se sabe que estas versiones del agente infeccioso se propagan con mayor facilidad y que incluso pueden afectar a personas que ya tuvieron la enfermedad en los meses anteriores.

Otro temor es que estas mutaciones en el código genético viral hagan que las vacunas sean menos efectivas o que incluso las dejen completamente desactualizadas.

Precisamente por eso hay que acelerar la vacunación. “Las variantes son preocupantes. Las vacunas que tenemos en este momento dan cuenta de los tipos de coronavirus que se han descrito hasta ahora. Por lo tanto, no podemos dejar margen y tiempo para que aparezcan otras versiones y se escapen de la solución que tenemos”, advierte Pasternak.

La microbióloga apunta que, además de poner un pie en el acelerador de la vacunación, es necesario invertir más en secuenciación genética y vigilancia genómica para identificar estas nuevas amenazas desde su origen, antes de que se extiendan a otros rincones.


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Cuartoscuro

CFE oculta contratos con empresa sancionada por corrupción en AL y Europa

La CFE afirmó que no encontró los contratos solicitados, a pesar de que hay indicios públicos de una relación comercial con dicha razón social.
Cuartoscuro
1 de noviembre, 2021
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La Comisión Federal de Electricidad (CFE) rechazó hacer públicos contratos de energía renovable suscritos con la filial mexicana de Acciona Energía, una empresa española socia de Odebrecht que ha sido indagada y sancionada por países de América Latina y Europa por cometer actos de corrupción, y a la que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ha incluido en investigaciones de presunto lavado de dinero en México.

A través de la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), Animal Político solicitó a la empresa productiva estatal que reportara sus contratos con la razón social Acciona Energía Servicios México S. de R.L. de C.V., que se especializa en la generación de energía eólica, parte de la cual vende a la CFE.

La empresa dirigida por Manuel Bartlett afirmó que no encontró los contratos solicitados, a pesar de que hay indicios públicos de que, desde hace años, ha existido una relación comercial con dicha razón social, según constató el propio Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) durante la elaboración de un recurso de revisión.

Lee: ¿Plantas de CFE generan energía barata y limpia? Es engañoso lo que dice este spot de la reforma eléctrica

La posición de la CFE también es contradictoria con informes oficiales en los que la propia empresa productiva del Estado reconoció que sí tiene negocios de generación de energía limpia con Acciona.

Proveedor incómodo

En marzo, Animal Político dio a conocer que, de acuerdo con una investigación de la UIF de la Secretaría de Hacienda, Acciona Energía se asoció en México con la compañía Enerxiza Wind, supuestamente vinculada al gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien fue denunciado por la FGR por supuestos delitos de lavado de dinero y fraude fiscal.

Según la indagatoria, ambas empresas se asociaron para ganar en 2016, de manera ventajosa, la licitación para la construcción y operación del parque eólico El Cortijo, en Reynosa, que genera energía limpia para después venderla a la CFE. 

La posibilidad de vender energía renovable a la empresa estatal fue un esquema de negocio derivado de la reforma energética avalada en el peñismo. 

Aunque la adjudicación para construir El Cortijo tuvo lugar en septiembre de 2016, un mes antes de que Cabeza de Vaca asumiera la gubernatura, las negociaciones encaminadas a ganar el proyecto eólico comenzaron tiempo antes, en el marco de la aprobación de dicha reforma, cuando el panista se desempeñaba como senador de la República, de acuerdo con la UIF.

La institución de inteligencia financiera señaló que Cabeza de Vaca tenía participación en Enerxiza Wind a través de un presunto prestanombres identificado como Baltazar Higinio Reséndez Cantú, quien fungía como accionista de la compañía y que fue detenido en julio pasado.

Los nexos de Enerxiza Wind con el gobernador tamaulipeco no sólo conducen a su presunto prestanombres. Conforme la acusación de la UIF, esta compañía señaló su domicilio fiscal en el Ejido de La Retama, en Reynosa, donde comparte sede con una empresa de la familia Cabeza de Vaca, Productora Rural y Agropecuaria Regional Cava, SPR de RL.

De acuerdo con la investigación, Enerxiza Wind, en colaboración con la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) –en la que un pariente del gobernador era directivo–, promovió desde 2012 la instalación de una torre anemométrica para hacer estudios eólicos, a fin de determinar la viabilidad de construir un parque en la comunidad de El Cortijo.

Un año después se certificó la factibilidad de la obra, con lo que se determinó procedente la construcción y se declaró una Temporada Abierta para que los licitantes presentaran sus propuestas.

En sociedad con Acciona, la empresa Enerxiza Wind concursó y ganó la licitación para la construcción del proyecto, cuya viabilidad ella misma promovió, con lo que prácticamente fue juez y parte. A la postre, Enerxiza dio el control total del parque eólico a la compañía española.

Entérate: AMLO envía a diputados reforma a CFE: estos son sus puntos principales

Los cuestionamientos hacia Acciona Energía no sólo están en México. La empresa está bajo investigación de la Fiscalía de Ecuador por sospechas de corrupción en un contrato ganado en consorcio con Odebrecht en 2015 para construir un tramo del Metro de Quito, por un monto de mil 500 millones de dólares. 

A su vez, la Fiscalía de Colombia indaga a ambas firmas por presuntamente haber simulado competencia en una licitación en ese país.

En 2019, el Banco Mundial vetó por dos años y medio a una filial de infraestructura de Acciona en Bolivia por cometer irregularidades en una oferta y mentir sobre los avances de una obra. 

Y en Europa, la justicia española ha multado y encarcelado a exdirectivos de la empresa y exfuncionarios públicos por un escándalo de corrupción relacionado con una obra en la comunidad autónoma de Aragón y que es conocido como el “caso Plaza”.

Negocios en México a la vista

Acciona Energía ha tenido contratos en México desde hace, al menos, una década, y fue de las primeras empresas privadas en aprovechar la posibilidad de vender electricidad a la CFE a raíz de la reforma energética del peñismo.

La compañía española construyó y opera siete instalaciones eólicas en el país, según su sitio oficial. Entre sus proyectos están tres parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec y uno más en La Venta, en Oaxaca.  También opera los parques eólicos San Carlos, El Cortijo y Santa Cruz, en Reynosa, Tamaulipas, así como la planta solar fotovoltaica Puerto Libertad, en Sonora.

En julio de 2016, Acciona difundió que había suscrito con la CFE su primer contrato de venta de energía y Certificados de Energías Limpias (CEL) para un suministro anual de 585.7 gigavatios por hora (GWh) durante 15 años. La empresa indicó que la energía para dicho contrato se generaría en el parque eólico El Cortijo, en Tamaulipas.

Luego, en julio de 2017, Acciona informó de dos nuevos contratos, esta vez con la filial CFE Calificados, como resultado de una subasta de largo plazo convocada ese año por la empresa estatal. 

Uno de esos contratos, a 20 años, fue para la venta de 49 mil 500 CEL anuales generados en la planta solar Puerto Libertad, mientras que el otro, también a 20 años, fue para la venta de 5 mil CEL anuales generados en el parque eólico El Cortijo (un CEL equivale a la producción de 1MWh de energías renovables).

En sus Informes Anuales 2018 y 2019, según constató este medio, la propia CFE dio cuenta de los contratos asignados a Acciona como parte de subastas de largo plazo, instrumentos que permiten a la empresa productiva cumplir sus obligaciones de cubertura energética mediante la compra a privados de Energía Limpia y Potencia y de Certificados de Energía Limpia.

Asimismo, en respuesta a una solicitud de información de diciembre de 2018, la CFE confirmó a un solicitante la existencia de un contrato entre su Dirección Corporativa de Ingeniería y Proyectos de Infraestructura y Acciona, como muestra esta acta del Comité de Transparencia de la paraestatal.

Desde marzo de este año, Animal Político solicitó a la empresa productiva una relación de todos los contratos suscritos con Acciona Energía, o cualquiera de sus filiales en México, para la compraventa de energía limpia o CEL, desglosando el costo unitario del producto contratado, los montos pagados al proveedor y la fecha de inicio y término de la relación contractual.

Pero, a pesar de todos los indicios públicos y evidencias, la CFE sostuvo que no tiene contratos con la compañía española, lo que dio pie a la apertura del recurso de revisión RRA 5742/21, a cargo de la ponencia del comisionado Adrián Alcalá, en el que el INAI revocó la respuesta negativa debido a la falta de exhaustividad con que el sujeto buscó la información requerida.

En un primer momento, la empresa productiva del Estado hizo la búsqueda sólo en dos áreas: la subsidiaria CFE Generación V y la filial CFE Calificados S.A. de C.V., las cuales afirmaron que no tenían los contratos en sus archivos, no obstante que esta última fue la que, en 2017, compró 54 mil 500 CEL anuales a Acciona a un plazo de 20 años.

La CFE arguyó que sólo hizo la búsqueda en esas dos instancias debido a que “no hay otra área o unidad administrativa que resulte facultada para conocer de la materia de lo solicitado por la parte inconforme, de modo que turnar el reclamo informativo a áreas adicionales resultaría ocioso e infructuoso”. 

El INAI criticó la falta de exhaustividad de la respuesta, pues la CFE no hizo la búsqueda en más áreas competentes, y además, señaló, los comunicados emitidos por Acciona en 2016 y 2017 son “indicios que apuntan a la existencia de la información”.

“En tal sentido, se presume, en concordancia con lo indicado por la persona recurrente, que el sujeto obligado sí ha celebrado contratos con le empresa identificada, y por ende, debe obrar dentro de sus archivos la información requerida. A lo que se suma que las unidades administrativas se limitaron a mencionar que no localizaron en sus archivos la información solicitada, sin aportar elementos de convicción sobre el criterio adoptado para llevar a cabo la búsqueda de lo requerido”, expresó el INAI.

El Pleno ordenó a la CFE hacer una nueva búsqueda en todas las unidades administrativas competentes, incluyendo a su Dirección Corporativa de Administración.

En respuesta, el sujeto obligado refirió que hizo la búsqueda nuevamente en CFE Generación V y CFE Calificados, y además incluyó a la Gerencia de Abastecimientos y la Dirección Corporativa de Finanzas.

Es decir, la CFE no hizo la búsqueda de la documentación en la Dirección Corporativa de Administración, como le ordenó el INAI, ni tampoco en la Dirección Corporativa de Ingeniería y Proyectos de Infraestructura, donde reportó al menos un contrato con Acciona en diciembre de 2018.

El Comité de Transparencia de la CFE confirmó la inexistencia de contratos con la compañía española, con lo que el INAI dio por cumplida su resolución y concluyó el caso, sin que la ciudadanía pueda conocer los compromisos adquiridos entre la empresa productiva del Estado y Acciona.

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