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Reuters

Joker: 4 datos que quizá no conocías de Joaquin Phoenix (y cómo se preparó para ser el Guasón)

El actor estadounidense Joaquin Phoenix se ha quedado muy cerca del Oscar en tres ocasiones, pero con su interpretación del Guasón en "Joker" parece tener todo a su favor para lograrlo. Estos son 4 datos que quizás no conocías de este experimentado intérprete.
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7 de octubre, 2019
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Con las salas de cine llenas y las críticas a su favor, el actor Joaquin Phoenix está cosechando los frutos de uno de sus mejores papeles en su larga carrera en la industria cinematográfica.

El estadounidense de 44 años es el protagonista de “Joker”, la película que relata la tortuosa vida de un aspirante a comediante que lo lleva a convertirse en el Guasón, el villano que luego sería el archienemigo de Batman.

“Phoenix interpreta al inadaptado Arthur Fleck, un hombre que no se ha quedado sin suerte, porque nunca tuvo ninguna”, explica el editor de entretenimiento de la BBC Will Gompertz.

“Desde temprana edad, Arthur sufrió una afección neurológica que lo hace reír como una hiena en los momentos más inapropiados. No es una risa contagiosa divertida, sino una risa tan seca y dura que lo hace vomitar y todos los demás sienten náuseas”, añade.

Joaquin Phoenix in Joker

Warner Bros
El actor dice que no consideró personificaciones pasadas al hacer su propia interpretación.

El reto de meterse en la mente del personaje no fue fácil de tomar, ha reconocido Phoenix.

“No sé cómo rayos lo hice. No lo sé. Pero entonces había algo que me atraía (al papel). Simplemente evolucionó mientras trabajábamos juntos. Comenzó a convertirse en algo más de lo que esperaba. Fue una de las mejores experiencias de mi carrera“, dijo el actor a la revista Variety el mes pasado.

Con esta interpretación, los críticos dicen que Phoenix parece estar finalmente encaminado a conseguir el Oscar al que ha estado nominado en tres ocasiones en el pasado.

En BBC Mundo te contamos 5 cosas que quizás no conocías de este actor (alerta spoiler: algunos detalles de la trama de “Joker” son revelados en los siguientes párrafos).

1. Perdió 23 kg para el papel

Phoenix hizo público el anuncio de que aceptó interpretar a Arthur Fleck en julio de 2018 y la película comenzó a filmarse en septiembre de ese año.

En cuestión de semanas, el actor -que no consume carne desde la infancia- se sometió a una dieta intensa de la que salió con poco más de 23 kg menos de peso.

Todd Phillips y Joaquin Phoenix

Reuters
Phoenix (derecha) es notoriamente delgado en “Joker”, del director Todd Phillips (a su lado en la foto).

“Resulta que afecta tu mente, y realmente empiezas a enloquecer cuando pierdes tanto peso en ese periodo”, explicó Phoenix, según un reporte de la revista People.

Algo inesperado, dijo el actor, es que la pérdida de peso también le dio una “fluidez” a su cuerpo que no sentía antes, lo cual se refleja en los grandes esfuerzos físicos que hace el actor en las escenas de acción y en sus movimientos estrafalarios.

El actor no ha querido revelar más detalles para evitar influenciar a personas que pueden tender a sufrir desórdenes alimenticios, pero asegura que todo el proceso estuvo supervisado por un médico.

2. El secreto de su baile

El personaje del Guasón ha tenido notables interpretaciones, como la de Jack Nicholson o la del fallecido Heath Ledger, por citar algunas.

Phoenix estaba llamado a llenar esos zapatos, pero asegura que no prestó atención a las pasadas interpretaciones para capturar la esencia del personaje, sino que quiso darle su estilo personal.

Joaquin Phoenix como Joker

Warner Bros.
Los extravagantes movimientos de Phoenix tienen origen en el baile de un actor del siglo XX, como ha revelado Phoenix.

El actor ha confesado que “copió” un estilo de baile, pero no de Nicholson o Ledger, sino de un actor -y gran cantante y bailarín- del cine estadounidense del siglo XX: Ray Bolger.

En particular, explicó Phoenix, imitó su forma de moverse en el tema The Old Soft Shoe, de la que capturó la “arrogancia” de los movimientos que Bolger hace y que le resultaron parecidos a los que el Guasón haría.

3. Su pasado por América Latina

Joaquin Rafael Phoenix nació en San Juan, Puerto Rico, el 28 de octubre de 1974, donde vivió hasta los 3 años.

Sus padres eran miembros del culto religioso La Familia Internacional, el cual los llevó a vivir como misioneros durante la década de 1970 en América Latina antes de regresar a Estados Unidos.

Phoenix es parte de una familia de cinco hermanos, todos dedicados a la actuación por iniciativa de sus padres: River, Rain, Liberty Butterfly y Summer.

Joaquin Phoenix

Reuters
Joaquin Phoenix tiene 3 hermanos, además de uno fallecido, que también se han dedicado a la actuación.

River Phoenix -nominado al Oscar a Mejor actor de reparto en 1988- murió a los 23 años el 31 de octubre de 1993 por una sobredosis de droga en un club nocturno en el que estaban presentes Joaquin y Rain.

Vivió en México y Cuba durante una pausa en su carrera de actuación después de la muerte de River Phoenix.

4. Sus papeles aclamados

Joaquin Phoenix es un experimentado actor, que ha aparecido en más de 30 filmes desde 1986, cuando obtuvo su primer papel a la edad de 12 años.

Pero no fue hasta el año 2000 cuando el artista fue nominado a los grandes premios de la industria cinematográfica de Occidente por su papel del emperador Cómodo en “Gladiador”.

Joaquin Phoenix en "Gladiador"

Getty Images
El emperador Cómodo es interpretado por Joaquin Phoenix en “Gladiador”, del director Ridley Scott.

Fue nominado a Mejor actor de reparto para el Oscar, el Globo de Oro y el BAFTA, pero no consiguió hacerse con ninguno de esos galardones.

“Johnny y June: pasión y locura” (Walk in the Line) fue la siguiente película que le trajo nominaciones de Mejor actor en 2005, incluido el Oscar, pero solo ganó el Globo de Oro (su máximo premio hasta la fecha).

También fue nominado a Mejor actor en 2012 por “The Master: todo hombre necesita un guía” (The Master), pero en esa ocasión también se quedó entre los candidatos.

Quizás su fortuna cambie ahora con el Joker y sea este papel el que finalmente lo lleve a la tan deseada estatuilla.


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AFP Archivo

'Para mí un contagio es muy peligroso': Personas con diabetes e hipertensión ante el coronavirus

Las personas que tienen estos padecimientos escuchan todos los días en medios de comunicación o en boca de sus familiares el alto riesgo en el que están. ¿Cómo lo enfrentan?
AFP Archivo
19 de abril, 2020
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“Me da miedo pensar que me ataque el virus y saber que corro el riesgo de perder la vida”, dice Erubiel Padilla, un hombre de 44 años, que hace cuatro fue diagnosticado con diabetes.

En las estadísticas que presenta la Secretaría de Salud todos los días en la conferencia vespertina sobre COVID-19, el número mayor de fallecidos está entre quienes padecen hipertensión o glucosa elevada en sangre.

Entérate: COVID-19 no solo pega a gente mayor, OMS pide que se tomen medidas de precaución sin importar la edad

De entre las personas que han perdido la vida a causa de este coronavirus, 43% tenían problemas de presión arterial alta y 37.3% diabetes. La siguiente mayor condición de riesgo es la obesidad, 32.6% de quienes murieron por COVID la presentaban.

La recomendación principal para bajar el riesgo, además de seguir las recomendaciones médicas de alimentación, ejercicio y los fármacos para mantener controlados los niveles de presión arterial y azúcar, es el aislamiento domiciliario. Pero este y la angustia de ser grupo de riesgo puede jugar en contra de la salud emocional y física.

Francisco Ascención está acostumbrado a salir. De lunes a viernes dejaba su casa a las 8 o 9 de la mañana y no regresaba hasta las 6 o 7 de la tarde. Es abogado y debe andar en los juzgados resolviendo asuntos legales de sus clientes. Desde hace 10 años trabaja como independiente.

En estos días no puede salir de su casa en el Estado de México. Tiene 63 años y desde hace más de 20 le diagnosticaron diabetes. En 2017 tuvo una infección y luego un infarto. Lo intubaron y logró sobrevivir. Lleva desde finales de marzo en estricto aislamiento domiciliario para evitar contraer el virus SARS-COV2, causante de la enfermedad COVID-19.

“Sé que para mí un contagio es muy peligroso así que no he salido. La verdad es que es difícil. Escuchar las noticias, saber que estás entre los grupos de mayor riesgo, da miedo. Pero también es desesperante no salir, no poder seguir con el trabajo”, cuenta Francisco.

A casi un mes de estar aislado en casa y sin que haya podido aplicar el trabajo a distancia dada su profesión, dice que ya tiene cambios de humor.

“Me altero a ratos, también me deprimo, después me vuelvo a animar, empiezo a tratar de concentrarme en organizar pendientes, pero luego viene otra vez la depresión, ya no me dan ganas de hacer nada, pienso que si esto es tan riesgoso para qué me preocupo si a la mejor no la libro. Paso por todos los estados de ánimo en una semana”.

Algo muy similar vive Erubiel Padilla. Él también está aislado en su casa en Ciudad Juárez, Chihuahua, desde principios de abril. Tampoco puede trabajar desde su hogar. Él se ocupa conduciendo un Uber.

“No he podido trabajar, afortunadamente tengo otros coches que conducen personas sin condición de riesgo, como la mía, y de ahí me entran ingresos, pero mucho menores a lo normal porque el trabajo ha bajado”.

Para no angustiarse de más frente a lo económico y el riesgo de contraer COVID se ocupa en lo que puede. Lee, organiza juegos de mesa con sus hijas, se entretiene viendo series. Dice que eso le ayuda a darle la vuelta a los pensamientos angustiantes cuando lo empiezan a bombardear.

Los dos, Francisco y Erubiel, tienen un estrés adicional, sus parejas siguen yendo a trabajar.

La esposa de Francisco trabaja en una consultora que no pertenece a un sector esencial. Pero la empresa no quiere parar. Lo más que le han permitido es ir a la oficina una semana sí y una no. Cuando va, debe tomar el transporte colectivo, con el riesgo que eso implica para ella y para su pareja.

La que sí trabaja en un sector esencial es la esposa de Erubiel. Ella es laboratorista químico, pero desde hace dos meses está en la parte de administración. Podría trabajar desde casa pero por ahora sigue yendo a la clínica donde labora.

Las estrategias frente al miedo

Alejandra López Montoya, coordinadora del Proyecto de Salud Mental en la Facultad de Psicología de la UNAM, dice que para lidiar con la angustia y el estrés que les puede generar a las personas de los grupos de mayor riesgo la epidemia de COVID-19 hay varias tácticas a seguir.

Primero es necesario entender que tener miedo o sentir ansiedad ante un escenario como este es algo normal, sobre todo para quienes tienen diabetes o hipertensión, “es una respuesta natural del organismo que se prepara para responde frente a un peligro”.

Esto solo sale de los parámetros normales si la ansiedad escala y todo el tiempo se está en estado de alerta o con pensamientos de tipo intrusivo sobre el contagio o la muerte. En este caso habría que buscar el apoyo de un especialista.

Si no, lo que hay que hacer es seguir todas las indicaciones médicas para mantener controlada la condición de riesgo, tomar la medicación indicada, checarse los niveles de azúcar y presión, observar la dieta, ingerir agua suficiente, y aprovechar el confinamiento para dormir bien y hacer ejercicio.

Además hay que seguir al pie de la letra las recomendaciones de la autoridades respecto a no salir de casa, no recibir visitas, lavarse las manos y mantener los espacios limpios.

Cuando se presente el miedo o la angustia, dice López Montoya, estas medidas de auto cuidado ayudarán a serenarse. “Nos podemos dar indicaciones a nosotros mismos de tranquilo, tranquila, puedo relajarme, me estoy cuidando. Y cuestionar nuestros pensamientos: qué tanto me ayuda estar pensando que me voy a contagiar”.

Aunado a lo anterior, explica, “también nos podemos proponer alternativas, cada persona puede pensar en qué le ayuda a sentirse más tranquilo: leer, ver la televisión, hablar con la familia o los amigos en el chat, en el teléfono, rezar, y poner eso en practica para calmarse”.

Hay que aprender también a respirar, “sentarnos en una silla, en la cama, inhalar profundo, hasta que se infle el estómago, y después exhalar lento, esa respiración profunda ayuda al cuerpo a volver a un estado de tranquilidad”.

Si los familiares o conocidos le están constantemente recordando a la persona el riesgo que tiene, “debemos entender que seguramente para ellos esto también es una forma de expresar la angustia, quizá su forma de enfrentar el estrés es reiteramos el riesgo, porque nos quieren, si eso nos genera más angustia hay que hablarlo”.

Y la familia lo que puede hacer, a su vez, para no generarle más presión a la persona, “en lugar de decir no puedes salir, hay que decir, bueno, pues ahora nadie sale más que para lo esencial e irá solo uno y todos vamos a cuidarnos”.

Respecto al estrés que genera todo el tiempo estar en casa, y esto no solo para las personas que están en los grupos de riesgo si no en general, la táctica es pensar que esto es algo temporal.

“Hay que pensar que después poco a poco vamos a ir recobrando nuestras actividades, que ahora es momento de cuidarnos todos, juntos, unos a los otros, y no estar pensando ay, ahorita estaría afuera o ahorita debería estar haciendo esto, porque eso nos abruma más”.

Lo mejor, aconseja la especialista, es tratar de seguir una rutina. “Bañarnos a la misma hora, como si fuéramos a ir a la oficina, vestirnos y ocuparnos. Si no podemos hacer trabajo desde casa, hay que aprovechar para generar nuevas habilidades, quizá hasta darnos el tiempo para aprender a respirar, para conocernos, para hablar con la familia y arreglar eso que anda pendiente, ver cómo nos apoyamos todos con las tareas en casa, todo eso que el ritmo acelerado no nos deja hacer”.

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