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Infierno en casa: la pesadilla de los padres obligados a vivir con sus hijos adultos por razones económicas
Sue Elliott-Nicholls adora a su hijo de 23 años, pero la convivencia en la casa familiar puede ser una pesadilla. Él está de acuerdo.
BBC
10 de abril, 2019
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Es muy común en América Latina —y cada vez más en otras partes del mundo— que los hijos sigan viviendo en la casa familiar años después de que han empezado a trabajar, por la brecha que existe entre los alquileres y los salarios. Sue Elliott-Nicholls y su hijo Morgan Elliot concuerdan en que la convivencia puede ser una pesadilla. Esta es la historia, contada por Sue, con comentarios de Morgan.


Es un día particularmente cálido de primavera. Llego a la casa. He tenido un buen día en el trabajo y fue muy agradable regresar a la casa en bicicleta. Disfruto de las noches ahora que hay más luz.

Llego temprano. Apenas son las cuatro de la tarde. Quizás pueda tomarme una taza de te en el patio.

Y de repente, me azota.

Abro la puerta de la casa y me envuelve un aire caliente como si fuera un ventarrón del Sahara.

¡Tiene la maldita calefacción encendida!

Le cuento a una vecina. Ella saca un tapón de bañera de su bolsillo y me lo muestra.

“Lo saco así no puede pasarse toda la tarde en la bañera, mientras yo trabajo para asegurarme de que tengamos un techo”, dice.

Puede que estés pensando en que las dos estamos en relaciones amorosas disfuncionales. Y, de alguna manera, lo estamos… ¡Pero con nuestros hijos!

Tienen alrededor de 20 años y se ven obligados a vivir con nosotros porque sus salarios no les alcanzan para pagar una renta en Londres (y me refiero solo a la renta, olvídate de las cuentas).

Según el centro de investigación Civitas, el 49% de los jóvenes de 23 años vive con sus padres. En 1998, era el 37%.

Estos son nuestros hijos. Los que no son lo suficientemente privilegiados como para disfrutar los servicios del “banco de mamá y papá”, pero son lo suficientemente privilegiados como para disfrutar (o no) la vivienda de sus padres, a una renta muy subsidiada.

Debo decir que en este punto, mi hijo Morgan no es un vago. Es trabajador, motivado para hacer dinero y salir adelante en la vida.

Me da un poco de pena. Después de vivir tres años en Manchester, disfrutando de su independencia, dejando los platos sucios por días y toallas mugrientas por el suelo, tener que regresar a vivir en una pequeña habitación en una casa donde pueden escuchar todas tus conversaciones —y hasta tu respiración— debe ser desesperante.

¿Pero cómo hago para dejar de ser una madre pesada y dejar tranquilo a mi hijo?

Comentario de Morgan: esta chaqueta Moncler en la que gasté casi todo mi préstamo estudiantil no es lo suficientemente abrigada para las condiciones árticas en las que me he encontrado recientemente.

Creo que ni un oso polar podría sobrevivir las temperaturas que nos hace soportar mi madre. Es irónico que gaste literalmente US$13 por día en café, pero no pueda pagar por calentar la casa para su querido hijo.

Hay vasos en lavaplatos que está lleno de agua sucia porque lo cargaron mal. Él tiene un título universitario, ¿cómo es posible que no sepa poner un vaso en el lavaplatos?

El chorizo delicioso para la cena familiar desapareció. ¿Quizás pueda usar una pechuga de pollo para la cena? No, aparentemente no. ¿O las costillas de cordero? No, tampoco. No quedaron ninguna de estas cosas.


“¿Qué?”, dice. “No me dijiste que no las coma”.

Hemos retrocedido. Ha vuelto a ser un adolescente petulante y yo, una gritona.

Comentario de Morgan: dado que soy su hijo, tiene sentido que mi madre quiera alimentarme. Sin embargo, este no parece ser el caso. A veces, veo un pedazo de pollo en la nevera y puede que decida cocinarlo. El teléfono de mi madre está apagado, pero seguro que darle a su hijo algo de comer no puede ser un gran problema. No es así. Una pequeña decisión mía se ha transformado en una situación por la que me pueden echar de la casa. Y esto no es una exageración. “¡Eres un hombre de 23 años!“, me grita. “¡Exactamente! ¡Y un hombre de 23 años necesita comer!”.

Hablemos de la calefacción. ¿Mencioné antes lo de la calefacción?

Si hace frío y estoy trabajando en la casa, prendo le estufa en una habitación. Imagina mi furia cuando lo veo por la casa en camiseta y calzoncillos, con todos los radiadores encendidos.

¿Qué hago en esta situación?

  • Opción 1: le doy unos golpes. No, tiene 23 años. Esta no es una opción.
  • Opción 2: le digo que pague más de alquiler y me arriesgo a una discusión por dinero.
  • Opción 3: entro en modo zen y pago más por la calefacción e ignoro la voz dentro mío que me dice que es tremendo.
  • Opción 4 : le pido que se vaya si no puede hacer nada para que no aumenten las cuentas. Parece un poco drástico…

Es el gasto escondido lo que Morgan no ve. Cuesta dinero poner a andar el lavarropas solo por un par de cordones.

El horno encendido al máximo por una salchicha y que luego queda prendido todo el día cuesta dinero.

“He estado pensando en apagar el gas cuando estamos fuera”, se ríe mi marido. Yo también me río, hago una pausa y le pregunto. “¿Se puede?”.

Él le cuenta a nuestro hijo cómo, en su época, se esperaba que contribuyera con la mayor parte de su sueldo a las arcas familiares.


“Pero eso fue hace 350 años y eran tiempos más difíciles”, digo, una vez más, desautorizándolo como cuando los niños eran pequeños. Toda la familia está haciendo una regresión.

Si fuésemos compañeros de casa, ya nos habríamos matado.

Pero más tarde, como suele pasar en las familias, nos reímos todos juntos en la cocina y nos olvidamos de los malos ratos.

Hasta la próxima vez…

Comentarios de Morgan: Desafortunadamente para mí, tengo muchos amigos ricos, por eso la idea de que mi mamá tome dinero mío en vez de darme dinero para ayudarme a pagar un alquiler me parece absurda. No es un problema en sí y entiendo que hay que pagar las cuentas, pero parece que mi alquiler aumenta casi todos los meses.

Mi mamá busca cualquier excusa para subirla y cuánto más gano, más quiere que pague. El sistema parece un engaño de esos de internet. Un contrato de seis meses al menos me permitiría hacerme una idea de qué presupuesto necesito para los próximos meses. Y eso, por supuesto, incluye la compra de zapatos deportivos.

Morgan dice que se siente juzgado por nosotros y, en cierto punto, es verdad.

Pero también siento que él nos juzga. Cuando nos tiramos en el sofá el viernes por la noche con unas cervezas y unas papitas fritas, y los chicos empiezan a salir en el momento en que estamos pensando en ir a dormir, me siento una fracasada.

Cuando salimos o cuando vienen a visitarnos amigos, se lo cuento orgullosa a mis hijos y me doy cuenta de que estoy esperando aprobación. “Mira tengo amigos, tengo una vida social, soy cool yo también”.

Comentarios de Morgan. Hablando de juzgar, imaginen este escenario que no es hipotético: acabo de llegar del trabajo y estoy completamente exhausto. Tengo ganas por una vez de fumar un porro. En el verano me iría muy feliz a fumar en el parque, pero en este preciso momento el jardín me parece lo más apropiado. Pero, si me descubre mi madre, va a pensar que son un drogadicto. Y, a juzgar por la conmoción que causa el hecho de que suba la calefacción, no creo que tenga el dinero suficiente como para mandarme a un centro de rehabilitación este año. Además, la ventana de mi hermano está abierta y si el viento empuja el humo hacia su cuarto, mi padre se dará cuenta y tendré que dejar de fumar. No que él haya sido mejor que yo a mi edad.

Sí es verdad, juzgo. Noto sus zapatillas nuevas.

“¿Por qué compras zapatos deportivos de US$200 cuando deberías estar ahorrando para el depósito de un departamento”, menciono casualmente.

Apenas estas palabras salen de mi boca me arrepiento. Cuando yo era joven, de hecho eso era cuando él era un bebé, yo me compraba ropa cara porque en ese entonces no tenía esperanzas de poder comprar una casa.

“Si pago renta, al menos debería poder traer chicas a casa”, dice Morgan.

Bueno, chicas sí, pero amigas. En última instancia, esta es aún una casa familiar.


Viviendo en una casa con todos hombres, no hay nada que me guste más que que venga una chica. Casi les suplico que no se vayan cuando las veo salir por la puerta.

Pero esta no es una casa de solteros, así que si vienen, me gustaría al menos verlas y hablar con ellas.

Ahora me siento como una mojigata. Una neurótica y miserable mojigata.

¿Otras culturas lo harán mejor? ¿Tienen reglas?

Comentarios de Morgan: Son las 3 de la mañana en Shoreditch (un lugar de salida de los jóvenes en Londres). Y puede que haya encontrado a mi posible futura esposa. Dimos vuelta por la zona como 10 veces tratando de encontrar un bar abierto pero no tuvimos suerte. Actúo como si no tuviera un lugar donde llevarla.

Claro que tengo, pero no sé cuán cómodo será que conozca a mi familia tan pronto. Ellos asumirán que es mi novia y empezarán a hacerle preguntas. O peor, ¿y si el baño está hecho un asco?

Me estoy empezando a preguntar si no sería bueno alquilar algo barato. Cuando era joven, era más fácil llevar chicas, pero ahora ya son mujeres.

“Apenas se vaya lo vas a extrañar”, dice una amiga.

“Y luego vuelven y tienes que acostumbrarte, y luego se van de nuevo”.


Un estudio llevado a cabo por la London School of Economics dice que este ir y venir de los hijos causa un deterioro en la salud mental de los padres.

Pero sé que lo extrañaré cuando se vaya. Mis hijos tienen ahora 17 y 23, y cuando estamos todos juntos charlando en la cocina o cuando los escucho reír en la sala, me emociona pensar en lo fantásticos que son.

Son una compañía excelente, graciosos, interesantes, considerados y divertidos.

Un día se irán. “Pero eso está bien”, me digo. “Regresarán muy pronto”.


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Cuartoscuro Archivo
Ejército iniciará el reclutamiento para la Guardia sin la ley que define los requisitos
La Sedena buscará 21 mil nuevos elementos este año; expertos dudan de meta de reclutamiento y de capacidad de aplicar controles de confianza.
Cuartoscuro Archivo
29 de marzo, 2019
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La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) tiene listos centros de reclutamiento en al menos 12 entidades de México para comenzar con la recepción y preparación de aspirantes a la Guardia Nacional, aunque la ley que definirá qué requisitos deberán cumplir sus integrantes así como sus prestaciones aún está por definirse.

El proceso de integración de la Guardia Nacional, confirmaron autoridades y legisladores consultados, se llevará a cabo al amparo de la Ley de Policía Federal, como permite la reforma aprobada mientras la Guardia no cuente con su ley propia. No obstante, el procedimiento estará a cargo exclusivamente de las fuerzas armadas.

Para ello la Sedena ya cuenta con 2 mil millones de pesos de arranque para ello. La meta es reunir 21 mil nuevos reclutas antes de que concluya el año.

Lee: ¿Cómo se regulará el uso de la fuerza de la Guardia Nacional? Esto dice la primera iniciativa

Legisladores que participaron en el diseño y aprobación de la reforma así como expertos advirtieron dudas en cuanto a la meta de reclutamiento, sobretodo porque estos deberán someterse a procesos de control de confianza para realizar trabajo policial.

Confirmaron – como anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador – que la Guardia Nacional si podrá contar con un comandante en jefe militar, aunque este tendría que pedir licencia para incorporarse a la nueva fuerza, pues técnicamente no puede ser un militar en activo. El Colectivo Seguridad Sin Guerra advirtió que esta posibilidad, así como el reclutamiento militar, desnaturaliza el carácter civil de la Guardia.

A partir de los datos proporcionados por la Defensa Nacional a Animal Político, de las entrevistas con legisladores y del anuncio dado a conocer el miércoles pasado, se presentan a continuación puntos clave sobre la construcción de la Guardia Nacional y su puesta en marcha.

La meta al finalizar el año: 80 mil guardias

El secretario de Seguridad Ciudadana y Protección Civil, Alfonso Durazo, comentó que la meta es que al finalizar el año, la Guardia Nacional cuente con aproximadamente 80 mil efectivos desplegados en el terreno.

Por su parte el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval González, detalló que buscarán que 21 mil elementos sean civiles captados a través de la campaña de reclutamiento. El resto serán efectivos transferidos desde las policías Militar, Naval y Federal.

Lee también: ¿Qué delitos va a combatir? ¿Qué pasará con los soldados? Las claves de la Guardia Nacional

Reclutamiento sin ley y militar

La reforma constitucional de la Guardia Nacional publicada el 26 de marzo en el Diario Oficial de la Federación, señala en su artículo cuarto transitorio que deberá expedirse una Ley de la Guardia Nacional que, entre otras cosas, deberá definir “los requisitos que deberán cumplir sus integrantes” así como “los criterios de evaluación de desempeño”, y todo lo relativo a “ingreso”.

Dicha Ley aún no existe. El Congreso tiene un plazo de 60 días, que comenzó a correr a partir de la publicación de la reforma, para expedirla. Se prevé que el proyecto de iniciativa de la misma se presente la próxima semana.

En ese contexto ¿es posible arrancar el reclutamiento sin la ley que se necesita para ello?

Tres legisladores distintos que participaron en el proceso de revisión y aprobación de la reforma confirmaron que sí se puede. El senador Julen Rementería del PAN, la diputada Martha Tagle de Movimiento Ciudadano, y el senador Miguel Ángel Mancera del PRD, indicaron que los artículos transitorios permiten llevar esta tarea al amparo provisional de la Ley de la Policía Federal.

El reclutamiento estará a cargo de las fuerzas armadas y centralmente de la Secretaría de la Defensa Nacional como lo confirmaron a través de solicitudes de transparencia tanto Policía Federal como Secretaría de Gobernación, al sugerir presentar cualquier duda sobre el tema a la Sedena.

 

De hecho, en la conferencia de prensa de ayer fue el titular de la Sedena el que dio a conocer el anuncio sobre el reclutamiento y preparación de los elementos.

Por su parte Alfredo Lecona, integrante del colectivo Seguridad Sin Guerra – que participó activamente en la discusión y análisis de la reforma – lamentó que exista lo que calificó como un “vacío legal” que posibilita el reclutamiento sin que exista la ley orgánica de la Guardia, situación que no es la ideal.

Dinero de arranque: 2 mil millones en 2019

El secretario de Seguridad Alfonso Durazo dio a conocer que requerirán un presupuesto global de 15 a 20 mil millones de pesos para la puesta en marcha de la Guardia Nacional.

La Sedena informó a Animal Político que para 2019 ya están autorizados, a través de la Secretaría de Hacienda, recursos por 2 mil millones de pesos para cubrir de forma inmediata los gastos correspondientes.

Preparación de ocho meses

El secretario de la Defensa detalló en el anuncio oficial que en aproximadamente ocho meses completarán la preparación de nuevos elementos de la Guardia Nacional. El tiempo se divide entre tres meses de “adiestramiento básico” en disciplina y valores, y otros cinco meses de preparación en seguridad pública para la función policial.

Alfredo Lecona del colectivo Seguridad Sin Guerra consideró insuficiente esta preparación. Dijo que temas tan sensibles como es el respeto a los derechos humanos no pueden limitarse solo a una materia o una clase sobre el tema.

Campaña y sitios de reclutamiento

La Secretaría de la Defensa Nacional detalló vía transparencia que tiene listos doce “centros regionales de reclutamientos” en igual número de regiones militares para llevar a cabo este procedimiento.

Las localidades donde se ubican estos centros de reclutamiento son: Ciudad de México; Mexicali, Baja California; Mazatlán, Sinaloa; Monterrey, Nuevo León; Guadalajara, Jalisco; Puebla, Puebla; Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Oaxaca; Oaxaca; Acapulco, Guerrero; Mérida, Yucatán; Torreón, Coahuila; e Irapuato, Guanajuato.

La Sedena dijo a este medio que no puede dar detalles de los requisitos que deben cumplir los aspirantes pues están bajo análisis, pero anunció una campaña mediática para ello.

“Actualmente aún se está definiendo el procedimiento para que personal civil se integre a la Guardia Nacional, por lo que en su oportunidad se realizará una campaña de difusión en diversos medios de comunicación, mediante el cual se hará saber al público en general los requisitos”, dijo la Sedena vía transparencia.

Lee: La Guardia Nacional será como el Ejército de Paz de la ONU, asegura AMLO

Los primeros 760 uniformes listos

El secretario de la Defensa presentó este miércoles dos modelos del uniforme que portarán los elementos de la Guardia Nacional, fabricados en su totalidad por el propio Ejército Mexicano.

Vía transparencia, la Defensa Nacional confirmó a Animal Político que ya se tiene listo un lote piloto de 767 uniformes fabricados por la Dirección General de Fábricas de Vestuario y Equipo de la institución.

Cada lote consta de un uniforme, una playera, un cinturón negro, una gorra de campo, botas negras, un chaleco antibalas de color negro, y un brazalete con las siglas GN.

¿Comandante del Ejército? Sí pero…

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo el pasado miércoles que en un plazo de 10 días como máximo dará a conocer el nombre de la persona que nombrará como jefe o comandante de la Guardia Nacional (técnicamente llamado titular del órgano de mando superior), y de los tres integrantes de lo que llamó “Estado Mayor” (que en realidad se denomina junta de coordinación operativa interinstitucional).

Cuestionado sobre si nombrará a un militar en activo como jefe de la nueva fuerza que es de carácter civil, el presidente dijo que es una opción que se está valorando.

Animal Político cuestionó a los legisladores mencionados previamente sobre si es posible nombrar a un militar en la nueva fuerza y coincidieron que sí, con la única condición de que pida previamente licencia a su cargo en el Ejército Mexicano.

“Efectivamente cualquier militar con licencia aun cuando esté separado del uso de las armas se le sigue considerando en activo. Ahí es donde está el truco en la respuesta del presidente. Está separado del cargo por una licencia pero las fuerzas armadas lo siguen considerando activo”, dijo el senador Rementería.

La diputada Martha Tagle dijo que los artículos transitorios abren la posibilidad de que un militar esté al frente de la nueva fuerza previa licencia.

Alfredo Lecona advirtió que un mando militar “desnaturaliza el carácter civil” de la nueva fuerza, aunque dijo que en la justificación de la reforma se advirtió que la fórmula es factible si se pide licencia al puesto en el Ejército, como de hecho debe ocurrir con los policías militares y navales que sean transferidos a la nueva fuerza.

Expertos dudan de control de confianza y reclutamiento

Expertos y legisladores expresaron dudas sobre la meta de reclutamiento anunciadas por el gobierno para el tema de la Guardia Nacional.

El senador Julen Rementería dijo que si bien en la configuración inicial de la Guardia será de gran ayuda la transferencia de policías federales, militares y navales, el objetivo de reclutamiento adicional (21 mil nuevos elementos al finalizar el año) es complicado, sobretodo por las evaluaciones de control de confianza que obligatoriamente tienen que cumplir los elementos.

“No veo cómo van a poder reclutar en ese corto tiempo todo el personal adicional que requieren. No veo forma de cómo se podrá cumplir sobretodo si requieren que pasen con los requisitos mínimos por pocos que les pongan. Tiene que haber el control de confianza que obligatoriamente tiene que estar acreditado y el porcentaje de quien lo pasa es demasiado bajo”, advirtió.

El consultor y experto en tema de seguridad Alejandro Hope dijo a Animal Político que la experiencia marca que se necesita de 10 a 12 candidatos para obtener a uno que pase el control de confianza. Lo anterior significaría que se requerirían más de 250 mil aspirantes para conseguir los 21 mil efectivos necesarios este año.

Pero además está el problema de la capacidad instalada, pues dijo que ni la Fiscalía General, ni la Policía Federal ni lo que era antes el CISEN cuentan con suficientes centros de control de confianza para procesar tantas evaluaciones en tan poco tiempo, motivo por el cual se requeriría una inversión importante.

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