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El lucrativo negocio de los 'fabricantes de ensayos' que ayudan a los estudiantes a engañar a sus universidades

Escribir trabajos de universidad para estudiantes que no pueden o no quieren hacerlos por sí mismos es un negocio en auge. En algunos casos existen verdaderas “fábricas de ensayos”. ¿Cómo se puede controlar esta práctica?
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12 de junio, 2019
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Los fraudes estudiantiles han sido titulares en todo el mundo en los últimos meses.

La primera vez que Chris escribió un ensayo para otra persona, le pagaron con comida.

Un amigo le había comentado que su novia (que era estudiante) necesitaba ayuda, por lo que Chris aceptó revisar su trabajo. El ensayo, sin embargo, precisaba más que una edición.

“Las ideas estaban muy desorganizadas”, describe Chris. Por esa razón terminó reescribiéndolo todo.

La estrategia funcionó: el ensayo fue bueno y la estudiante obtuvo una calificación alta. El amigo de Chris estaba contento.

“Me invitó a un plato de hotpot en Singapur. Era la primera vez que iba a un restaurante”, recuerda. Luego, la novia de su amigo le pidió que la ayudara con otra tarea.

“Le dije que no podía comer un hotpot todos los días. Tenía que cobrar un precio. Fue entonces cuando me presentó a sus compañeros de clase y así empezó todo”.

Actualmente Chris dirige lo que se conoce como una “fábrica de ensayos”: un lucrativo negocio dirigido a aquellos estudiantes que enfrentan dificultades para hacer las tareas escolares por su propia cuenta.

El fraude estudiantil es un tema que ha sido centro de atención recientemente, después de que un escándalo por sobornos en universidades de élite de Estados Unidos hiciera titulares en todo el mundo.

Este, sin embargo, no es el primero de su tipo: India, por ejemplo, todavía está lidiando con el desmantelamiento de un fraude (aparentemente a gran escala) en el examen de ingreso a una de sus escuelas de medicina.

Y las irregularidades van más allá de los procesos de admisión.

Existen otras formas de fraude una vez que los estudiantes ingresan a las universidades. En estas, las personas como Chris desempeñan un importante rol.

“Área gris”

Después de estudiar en Singapur durante muchos años, Chris regresó a China. Allí escribe ensayos para estudiantiles-clientes de países tan lejanos como Australia o Reino Unido.

Otros los delega en un grupo de personas que trabajan para él, haciendo lo mismo.

Mujer.
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Muchos de los estudiantes que enfrentan problemas para desarrollar sus tareas escolares, pagan a proveedores para que hagan el trabajo en su lugar.

Su negocio, que reporta unos US$150.000 al año, comenzó a crecer después de que la primera estudiante a la que ayudó se mudara a Australia para estudiar una maestría. Allí compartió el contacto de Chris con otras personas.

Chris escribe al menos un ensayo a la semana y, como especialista en estudios globales, asigna tareas sobre temas como negocios y finanzas a sus especialistas.

Cobra alrededor de 1 yuan por palabra, por lo que una pieza de 1.000 palabras tiene un precio aproximado de 1.000 yuanes (US$150).

Chris, quien no desea dar a conocer su apellido, sugiere que la naturaleza de su trabajo tiene una parte de fraude y otra educativa.

“Siempre les digo a los estudiantes que pueden consultar mi ensayo, pero no enviarlo directamente a su profesor. Lo que ellos hacen no está bajo mi control. Hay algunos que realmente aprenden de mí, así que creo que mi trabajo está en un área gris”.

A veces, dice, quiere negarle sus servicios a los estudiantes.

“Me he dicho a mí mismo que debo dejar de hacerlo, porque estoy propiciando el fraude y ellos no aprenden nada de mí. Pero un mes después alguien vuelve a llamarme: ‘¿Podrías ayudarme otra vez, porque necesito aprobar esta tarea para graduarme?'”.

“Entonces digo: ‘OK. Si ese es el caso, voy a ayudarte esta última vez’. Realmente quiero que aprendan, pero es difícil”.

“100% libre de plagio”

Gareth Crossman, de la Agencia de Garantía de Calidad de Reino Unido, tiene una opinión considerablemente más dura. Él cree que, además de poner en riesgo su propia educación, las acciones de los estudiantes tienen implicaciones mayores.

Ensayos.

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Los “fabricantes” de ensayos aprovechan los avances de la tecnología para atraer “clientes”.

“También están engañando a la sociedad en general, porque nadie quiere que una persona se incorpore a la fuerza laboral si está francamente descalificada“, dice.

“El Colegio Real de Enfermería ha expresado su preocupación por este fenómeno, pues existen enfermeras que se gradúan sin las cualificaciones adecuadas”.

“Creo que es positivo el hecho de que las instituciones estén cada vez más dispuestas a aceptar que esto es un problema (y ​​un riesgo para su reputación). También muestra que este es un asunto importante que debe resolverse”.

Crossman cita una investigación publicada el año pasado por la Universidad de Swansea, que indica que al menos uno de cada siete estudiantes en todo el mundo podría estar cometiendo este tipo de fraude.

No es un fenómeno nuevo, agrega, sino uno que ha aumentado mucho debido a los avances de la tecnología y cómo los “fabricantes” de ensayos los han aprovechado.

“Cuando navegamos por las redes sociales, todos estamos acostumbrados a ver los anuncios que nos sugieren cuáles pueden ser nuestros intereses, y sucede lo mismo cuando se trata de los ‘fabricantes’ de ensayos”, dice.

Aula.

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Los estudiantes que pagan por sus trabajos evaluativos no estarán suficientemente calificados para insertarse en la vida laboral, señalan los críticos.

Los estudiantes con dificultades (aquellos que googlean preguntas del tipo: “¿cómo puedo obtener ayuda con mis ensayos?”), serán el objetivo de estos proveedores.

“Los mismos aseguran que ofrecen un servicio personalizado y completamente legítimo de ayuda con las tareas escolares”.

“Usan frases como ‘100% libre de plagio’, lo cual podría ayudar a que se vea como una marca de calidad. Pero básicamente les estás diciendo a esas personas que pueden entregar esos trabajos como si fueran de su autoría y que no serán detectados por un software de plagio”.

Crossman asegura que se trata de un negocio dirigido por el ánimo de lucro y que puede generar grandes cantidades de dinero a sus proveedores.

“Si necesitas, por ejemplo, una disertación de 10.000 palabras, te puede costar miles de dólares”.

Una opción legal

La calidad de los proveedores, dice Crossman, varía. Algunos están altamente calificados y otros “apenas saben leer y escribir”.

Luego está el riesgo de que te sorprendan. Chris dice que entre el 5% y el 10% de sus clientes han sido sorprendidos con ensayos que no son de su autoría.

“Les digo que no deben enviar la tarea directamente a su maestro. Deben echarle un vistazo y hacerle algunos cambios. Si no me escuchan, no es mi culpa “, dice.

Aula.

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En su experiencia, Chris dice que entre un 5% y un 10% de sus clientes han sido sorprendidos haciendo fraude.

A pesar de las malas experiencias, los estudiantes a los que le ha sucedido no dejan de cometer fraude: “Siguen usando mis ensayos y lo que hacen es transformarlos usando sus propias palabras“.

Chris asegura que su intención es dejar de hacer este tipo de trabajo, pero sus clientes le piden que continúe. Y ahora tiene trabajadores que dependen de él.

“Tengo que pagarles, porque esta es su única fuente de ingresos. Si renuncio, nadie apoya a sus familias“.

Crossman cuenta que su organización le ha escrito a las grandes compañías tecnológicas para pedirles que bloqueen la publicidad de pago de los “fabricantes” de ensayos.

Dice que algunas como Google han dejado de hacer publicidad a estos proveedores al menos en Reino Unido, pero no ha habido una respuesta similar por parte de Facebook.

Y a pesar de la legislación en algunos estados de Estados Unidos, Nueva Zelanda e Irlanda, las fábricas de ensayos siguen siendo legales en la mayor parte del mundo desarrollado.

Papel.

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Las “fábricas” de ensayos son legales en gran parte del mundo desarrollado.

Crossman dice que, si bien no hay ningún grupo demográfico que cometa fraude más que otro, son los estudiantes más vulnerables los que pueden terminar usando esta alternativa.

Los estudiantes internacionales tienen más razones que los hacen vulnerables: no tienen redes de apoyo como la de la familia, y a veces no tienen las habilidades del idioma”, dice.

“Es con ellos que las instituciones están en deuda, para asegurarse de que cualquier estudiante con dificultades sea identificado y reciba apoyo”.

Al mismo tiempo, también se están desarrollando nuevos softwares contra el plagio capaces de detectar tanto los trabajos copiados como las piezas que tienen más de un autor o en las que la voz de este varía.

“Al parecer, es posible detectar la manera en que cada quien escribe”, asegura Crossman.

Sin embargo, esta es solo una estrategia para enfrentar un desafío significativo. “Sí, la tecnología está avanzando”, comenta, “pero no tenemos una solución mágica”.

Este artículo es una adaptación de un episodio de la serie Essay Cheats, transmitida a través del Servicio Mundial de la BBC y su programa Business Daily.


Lee la historia original en inglés


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Cuartoscuro

Desmantelamiento de PGR, una policía ineficaz y el doble de homicidios: la herencia de Genaro García Luna

Pese a la captura de más de 2 mil 700 personas supuestamente vinculadas al crimen organizado y a que se cuadruplicó el presupuesto a su disposición, la tasa de homicidios creció 95% en su periodo como jefe de Seguridad.
Cuartoscuro
12 de diciembre, 2019
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La estrategia de seguridad que Genaro García Luna implementó de 2007 a 2012 con el aval del expresidente Felipe Calderón ocasionó el desmantelamiento de la fuerza investigadora de la PGR, que perdió cerca del 60% de sus elementos, en beneficio de una nueva Policía Federal que se multiplicó por cuatro, pero que fue ineficaz en reducir la violencia en el país. La tasa de homicidios en ese lapso se duplicó.

Distintos datos e informes oficiales muestran que el expresidente Calderón apoyó con un amplio número de personas y de recursos públicos al proyecto de García Luna, bajo la premisa de erradicar la violencia y someter al crimen organizado bajo la fuerza del Estado. 

Pese a que un balance elaborado por el equipo de García Luna presume la captura de 2 mil 720 presuntos delincuentes e incremento en los decomisos de drogas y armas de fuego en su gestión, el país terminó con una institución clave debilitada y con una herencia, en ese mismo periodo, de 103 mil personas asesinadas, según los registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

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Ahora, los Estados Unidos dicen contar con evidencias que probarían que el arquitecto del plan anticrimen de nuestro país, presuntamente se coludió con el narcotráfico a cambio de millonarios sobornos. Esta semana fue detenido.

A continuación, se detallan algunos de las acciones y consecuencias institucionales impulsadas por García Luna, así como los saldos. Ello a partir de datos obtenidos por solicitudes de transparencia, y de informes oficiales de auditorías y de presupuesto.

Desmantelamiento de PGR

Durante el gobierno del presidente Vicente Fox (2001 a 2006) Genaro García Luna fue el jefe de la fuerza policial de la Procuraduría General de la República (PGR), responsable de investigar los delitos federales y ejecutar las órdenes de aprehensión, cateos, intervención de comunicaciones, entre otros.

Era el hombre fuerte de la PGR, pues se mantuvo y consolidó en dicho cargo aun cuando se registraron cambios en la oficina del procurador y en otros puestos altos de la institución.

García Luna apostó por un plan de profesionalización y crecimiento de la policía de la PGR. La corporación evolucionó de la entonces Policía Judicial Federal a la denominada Agencia Federal de Investigaciones (AFI). El número de agentes al finalizar el sexenio de Vicente Fox ascendía a 8 mil 127 elementos, el doble de los que tenía a principios de siglo, según los datos obtenidos por transparencia.

Sin embargo, en 2007, con la llegada de Felipe Calderón a la presidencia, Genaro García Luna dejó la AFI para asumir el cargo de Secretario de Seguridad Pública Federal. Convenció al presidente de que era necesario reforzar a la entonces Policía Federal Preventiva (PFP) dotándola no solo de mas elementos, sino de capacidades de investigación.

Para finiquitar lo anterior García Luna echó mano de los recursos humanos y de la infraestructura material de la AFI. Se ordenó la transferencia de elementos de dicha agencia a la PFP. El asunto llegó al punto en que la nueva Policía Federal tomó por la fuerza edificios de la AFI como el ubicado en Lomas de Sotelo en septiembre de 2008, cuando 300 policías desalojaron a 75 agentes investigadores.

El resultado de lo anterior fue el desmantelamiento de la policía investigadora de la PGR. Para 2008, su numero de efectivos había bajado a menos de 6 mil, y al terminar el sexenio de Calderón era de apenas 3 mil 400 elementos, una reducción del 57%.

En contraste se crearon en Policía Federal cuatro divisiones nuevas con perfil de investigación (antidrogas, inteligencia, científica y de investigación), que en conjunto sumaron 7 mil 85 efectivos al cerrar el sexenio de Calderón, más del doble de los que quedaron a PGR. Ello, más todos los elementos de fuerza, prevención y reacción.

Entre el 2013 y 2019, ya sin García Luna en el gobierno, se volvieron a poner en marcha planes para fortalecer la PGR, hoy transformada en un ente autónomo denominado Fiscalía General de la República (FGR). Actualmente cuenta con casi 4 mil 100 policías ministeriales, cifra que, sin embargo, aun no se acerca a los que llegó a tener hace 12 años.

Policía Federal grande, costosa… pero ineficaz

Entre 2006 y 2012, con Genaro García Luna ya como secretario de Seguridad Pública Federal, la PFP se transformó en la denominada Policía Federal y su estado de fuerza general casi se cuadruplicó. Pasó de contar con menos de 10 mil uniformados a un total de 38 mil 285 efectivos al finalizar ese sexenio, de acuerdo con otra solicitud de transparencia.

El crecimiento de la PF en detrimento de la PGR impulsado por García Luna fue respaldado también con dinero, y mucho. Datos de los Presupuestos de Egresos publicados por la Secretaría de Hacienda así lo prueban.

Por ejemplo, en 2006 (cuando García Luna seguía en la Procuraduría) la PGR contaba con un presupuesto de 9 mil 486 millones de pesos, mientas que el de la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSP), donde estaba adscrita la PFP era inferior: 8 mil 761 millones de pesos.

Para 2008, ya con García Luna en SSP y con sus cambios en marcha, el presupuesto de dicha dependencia se había duplicado para llegar a los 17 mil 48 millones de pesos. En contraste el dinero para la PGR apenas si creció por encima de la inflación, fijándose en 10 mil 100 millones de pesos.

Y en 2012, último año del sexenio de Calderón, la desproporción de recursos ya era total. El presupuesto de la SSP ascendía a 40 mil 536 millones de pesos, cuatro veces mas que al arranque del sexenio, mientras que el de la PGR era tres veces inferior: 15 mil 385 millones de pesos.

El problema es que todo es que todo este dinero no tuvo resultados. Así lo probaban año con años las evaluaciones realizadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASJ) respecto al manejo del presupuesto destinado para prevenir el delito federal, el cual se asignaba en su totalidad a la Policía Federal, práctica que continuó durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto.

Lo que la ASF advirtió en las auditorías de desempeño es que la Policía Federal registraba anualmente múltiples operativos y despliegues para justificar el uso del dinero, pero no contaba con pruebas – ni indicadores siquiera – que probaran como eso contribuía al mejoramiento de la seguridad en el país. Es decir, no demostró nunca la eficacia de estos.

En 2019, como ya se conoce, la Policía Federal fue legalmente eliminada para dar paso a la Guardia Nacional. El argumento de la administración actual es que se trataba de una corporación inoperante e infiltrada por la corrupción y el crimen organizado.

Irónicamente, pese a todos los recursos que se le invirtieron, la dependencia que creó García Luna tenía al momento de su desaparición una deuda de 2 mil 500 millones de pesos que no pudo finiquitar, y que ahora debe cubrir la administración actual.

Muchas detenciones y mayor violencia

Durante el periodo en que García Luna lideró el combate al crimen, la violencia se multiplicó. Ello pese a los cientos de operativos realizados en su gestión y a la detención de numerosas personas señaladas públicamente de ser integrantes clave de grupos criminales, así como al incremento en los decomisos de drogas.

En 2001, cuando llegó a la PGR para hacerse cargo de la policía de investigación, la tasa de homicidios dolosos en el país era de 13.8 asesinatos por cada 100 mil habitantes.  Durante ese sexenio se mantuvo estable, incluso con una ligera reducción a 9. 4 casos.

Pero a partir de 2007, ya con García Luna como secretario de Seguridad Pública del país, la situación se deterioró progresivamente. Para 2012, último año de su gestión, la tasa de homicidios dolosos alcanzó una tasa de 18.3 casos, un aumento del 95%. E

El numero total de homicidios, en los seis años del sexenio de Calderón y por ende de García Luna como secretario, fue de 103 mil 537 casos, según el reporte del SESNSP.

Este incremento de la violencia contrasta con la política implementada por García Luna de priorizar las detenciones de presuntos integrantes del crimen organizado.

Un informe oficial preparado por la misma SSP mostraba que del 1 de diciembre de 2006, al 20 de noviembre de 2011, la Policía Federal detuvo a 87 mil 751 presuntos delincuentes, de los cuales 2 mil 720 eran presuntos integrantes de diversos grupos del crimen organizado.

Según el mismo informe, del total de detenidos con supuestos nexos con el crimen organizado 795 estaban ligados con el Cártel de Sinaloa y sus exaliados los Beltrán Leyva, mientras que 838 pertenecían al Cartel del Golfo/Zetas, 711 al grupo de La Familia/Caballeros Templarios, 256 al Cártel de Juárez, entre otros.

En los hechos, la ofensiva emprendida en el sexenio de Calderón diseñada por García Luna debilitó en mayor medida a los grupos rivales al Cártel de Sinaloa. Actualmente dicho grupo continua operando, como quedó demostrado en el amplio despliegue que llevó a cabo en Culiacán en octubre pasado para impedir la captura de uno de sus líderes.

Lee: Estos son los 4 cargos por los que está acusado Genaro García Luna en EU

El documento de resultados de la gestión de García Luna también presume un incremento en los decomisos de casi todas las drogas en el sexenio de Calderón en comparación con el periodo anterior. Se reporta, por ejemplo, un alza de 1828% en decomisos de metanfetaminas, de 2117% en pastillas conocidas como éxtasis, de 96% en semillas de amapola, y de 8% en semillas de mariguanas.

Su informe reporta también un incremento de 541% en el aseguramiento de laboratorios clandestinos para fabricar drogas sintéticas, y de un 327% el aseguramiento de armas de fuego al crimen organizado. También se presume un decomiso de 954 millones de dólares y de 786 millones de pesos ligados con actividades ilícitas.

Plataforma México, subutilizada

Un proyecto impulsado por la gestión de García Luna, con recursos de los Estados Unidos canalizados a México a través de la Iniciativa Mérida, fue la construcción y puesta en marcha de Plataforma México, una base de datos con registros criminales de escala nacional.

Se trata del mayor banco de información de perfiles criminales y uno de las principales herramientas para generar datos de inteligencia. No obstante, aun cuando ha continuado funcionando, y se le han invertido 6 mil 900 millones de pesos, la herramienta nunca ha sido aprovechada al 100%.

De acuerdo con un informe contenido en el libro blanco de la Comisión Nacional de Seguridad, que data de finales de 2018, el problema radica en que si bien el sistema permite que más de 900 usuarios (corporaciones policiales) pudieran conectarse, muchos no han desarrollado la infraestructura suficiente para hacerlo.

No obstante, la administración federal actual anunció que Plataforma México es una herramienta útil en el combate al crimen que será reforzada. A la par, la Auditoría Superior de la Federación se encuentra realizando un análisis de desempeño y financiero relacionado con esta herramienta, cuyos resultados podrían darse a conocer el próximo año.

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