'No me veo regresando a trabajar 5 días': los cambios de actitud por pandemia
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

'No me veo regresando a trabajar 5 días a la semana': los cambios de actitud laboral por la pandemia

La pandemia ha impulsado modalidades de trabajo flexibles que pueden hacer que los empresarios tengan que adaptarse a la situación.
1 de abril, 2021
Comparte
Lee Harman and family

Lee Harman
Lee y Louise esperan que al compartir el cuidado de los niños a partes iguales sean un buen modelo para sus hijos.

Cuando Lee Harman preguntó por primera vez si podía pasar de una semana laboral de cinco días a una de cuatro, estaba nervioso, preguntándose qué pensarían sus colegas.

“En la construcción predominan los hombres”, señala. “Trabajar a tiempo parcial es algo que simplemente no se hacía”.

Ahora pertenece al creciente número de profesionales que han reducido su horario.

Lee, 38 años, es ingeniero civil en la empresa Skanska Costain Strabag.

En el último año ha descubierto que una semana laboral más corta es una gran ventaja.

“Así puedo gestionar mejor mis niveles de energía”, dice este padre de tres hijos.

“Un puesto de alto nivel requiere cierto grado de contemplación y espacio para pensar. Me viene muy bien, y a todo el equipo también”.

No me veo volviendo a la forma en que trabajaba antes”, afirma.

Lee cree que, debido a la crisis de covid-19, mucha gente se ha dado cuenta de que las cosas se pueden hacer de otra manera.

Los colegas han empezado a preguntarle por su experiencia, planteándose si podrían hacer lo mismo.

Trabajadores desde casa

Getty Images
Encuestas y experimentos en distintas partes del mundo muestran que existe un anhelo por poder compaginar la vida personal y profesional de otro modo.

Tendencia a reducir las horas de trabajo

Puede que los altos cargos de Goldman Sachs sigan insistiendo en una semana de 95 horas, pero parece que cada vez están más lejos de la mayoría.

Encuestas y experimentos en distintas partes del mundo muestran que existe un anhelo anhelo por reducir la jornada laboral y la consideración de que trabajar a tiempo parcial no debe ser un obstáculo para hacer carrera. Un deseo que ya se percibía antes de la pandemia, pero que el modo de trabajar durante la misma ha impulsado considerablemente.

Por ejemplo, de los 2.300 trabajadores de Microsoft en Japón que en 2019 probaron a reducir su jornada semanal un día, el 92% aseguró sentirse más feliz y menos estresado con ese horario. Similares resultados mostró el experimento en Perpetual Guardian, una empresa neozelandesa.

Y una encuesta realizada por la consultora de recursos humanos Robert Half en EE.UU. mostró que el 66% de los trabajadores afirmaba querer trabajar menos de cinco días a la semana.

Otra encuesta realizada el mes pasado a 2.000 adultos de Reino Unido reveló que el 72% cree que los trabajadores a tiempo parcial deberían tener las mismas oportunidades de progresar en el trabajo que los trabajadores a tiempo completo.

Timewise, que encargó la investigación, explica que hace nueve años una encuesta similar reveló que el 72% creía que “no era posible” tener un trabajo de alto nivel a tiempo parcial.

¿Es un freno reducir la jornada?

Karen Mattison, cofundadora de Timewise, una organización que hace campaña a favor de un trabajo más flexible, asegura que el año pasado se demostró que la gente puede trabajar de forma diferente y que era hora de que los empresarios lo reflejaran en la forma de diseñar y anunciar los puestos de trabajo.

“Durante mucho tiempo hemos visto una disculpa ante el término tiempo parcial: ‘sólo estoy a tiempo parcial’. Ahora sabemos que la inmensa mayoría de la gente en Reino Unido no ve ninguna razón para que los trabajadores a tiempo parcial se vean impedidos de progresar en sus carreras”, explica.

Los trabajadores a tiempo parcial representan ya una cuarta parte de la población activa del país. Pero a menudo existe una compensación entre negociar un horario más corto y tener oportunidades profesionales.

Las madres, en particular, se han dado cuenta de que compaginar el trabajo con las exigencias del cuidado de los hijos ha supuesto un estancamiento en sus carreras, lo que ha socavado los esfuerzos por lograr la igualdad de género en los altos cargos.

Gemma Fleuren

Gemma Fleuren
Gemma Fleuren ha perseguido sus ambiciones profesionales a la vez de las familiares trabajando cuatro días a la semana.

Pero no para Gemma Fleuren.

Su actual trabajo como directora comercial en una empresa de veta de chocolate es el tercero en el que ha negociado una semana laboral de cuatro días.

Y, lejos de ver su carrera frenada, ahora es responsable de un equipo de personas y de una serie de tareas de logística, previsión de ventas y asignación de stock.

El marido de Gemma es bombero y trabaja a turnos los viernes y los fines de semana, por lo que ella se toma los viernes libres para estar con sus tres hijos.

“En puestos anteriores, me dijeron que retirara las fotos de mis hijos de mi mesa, por si enviaban un mensaje a los jefes de que no me tomaba en serio mi carrera”, explica.

Pero cuando la entrevistaron para su actual trabajo, dejó claro que aceptaría el puesto cuatro días a la semana y su empresa la ha apoyado totalmente.

“No hay preguntas sobre cómo organizas tus horas. Te juzgan por lo que consigues”, cuenta.

“El trabajo flexible es para todo el mundo, ya sea porque tienes hijos, un padre anciano que necesita tu ayuda ¡o incluso un pez dorado que necesita de cuidados especiales! El motivo es irrelevante, lo que se espera es que sea para todos”.

Incluso en períodos de mucho trabajo, como el que precede a la Semana Santa, se las arregla para mantener sus días libres.

Pero asegura que es necesario ser disciplinado para decir que no se está disponible en determinados momentos. Y no está segura de poder desempeñar su función con menos de cuatro días.

Una forma de atraer talento

Aunque algunos empresarios están dando ejemplos positivos, muchos todavía no han aceptado que ofrecer flexibilidad ayudará a atraer a los mejores talentos, afirma Timewise.

Un estudio anterior de Timewise reveló que, incluso antes de la pandemia, nueve de cada diez personas querían más flexibilidad en su próximo trabajo.

Sin embargo, en 2020 sólo el 8% de las ofertas de empleo en Reino Unido ofrecían opciones a tiempo parcial.

Mientras tanto, otros países ya están explorando la idea de reducir las semanas de trabajo.

Ardern

Getty Images
La primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, sugirió a los empresarios que consideraran la opción de una semana de cuatro días.

El año pasado, la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, sugirió a los empresarios que consideraran la opción de una semana de cuatro días porque ayudaría a conciliar la vida laboral y familiar, pero también porque podría impulsar el turismo interno.

España está planeando un proyecto piloto de semana laboral de cuatro días, en parte debido a los retos de la automatización.

Y Suecia ha experimentado con jornadas de seis horas.

Gemma opina que cualquiera que desee trabajar a tiempo parcial debe ser sincero con los posibles empleadores, especialmente si los cazatalentos o los reclutadores no lo apoyan.

“He tenido reclutadores que me han dicho que no están dispuestos a plantear mi patrón deseado de trabajo a su cliente, dejando que mantenga la conversación yo misma o sugiriendo que ceda en mis requisitos para asegurarme una oferta de trabajo”, dice.

“Si el reclutador no quiere tener la conversación, yo me dirigiría directamente al posible empleador para que puedas exponer tu posición con claridad”.

*Todo el contenido del texto es de la autora, excepto los datos de encuestas y experimentos referidos a países distintos del Reino Unido.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=z074SRnf2lY

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Cuartoscuro

Jóvenes no son invencibles; se contagian de COVID con cuadros graves

Aunque la mayoría de las personas de menor edad afectadas por el coronavirus se recupera, personal de salud refiere que están ingresando jóvenes con un nivel considerable de daño pulmonar y algunos con trombos y accidentes cerebrovasculares.
Cuartoscuro
22 de julio, 2021
Comparte

Efrén, un integrante del personal de salud del Hospital General de Zona 47 del IMSS, estaba cubriendo su turno de la noche, el sábado pasado, cuando llegó un joven de 20 años, sin comorbilidades, con un cuadro grave de COVID. Unas horas después, el joven falleció. 

El HGZ 47 ya no está recibiendo en hospitalización a pacientes afectados por el coronavirus. Con la baja de casos de los meses pasados, este centro de salud volvió a su operación casi normal: cuando llega un paciente con COVID, entra a urgencias, se le estabiliza y se le traslada a otra institución. El joven de 20 años no aguantó ni la espera para el traslado. 

“Lo estábamos estabilizando y en las gestiones para pasarlo a otro hospital y en cuestión de horas, a mitad del turno, murió”, dice Efrén. 

Entérate | Con 15 mil nuevos casos de COVID, México rompe récord de contagios en cinco meses

Desde marzo pasado, Tedros Ghebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) mandó a los jóvenes la advertencia de que no están exentos de contraer COVID y padecer una forma grave de la enfermedad.  

En una conferencia de prensa desde la sede de la OMS en Ginebra, Ghebreyesus dijo: “Tengo un mensaje para los jóvenes, no son invencibles… este virus podría llevarlos al hospital durante semanas o incluso matarlos”. 

Durante la tercera ola de COVID en México, la población de menos edad, de la que una buena parte sigue sin vacuna, es la que está resultando más afectada por los contagios.  

El 20 de julio, durante la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, explicó que la epidemia se ha desplazado ahora a los jóvenes. “La mayoría de las personas que están hospitalizadas por COVID en este momento son menores a 52 años, el 97% son personas que no fueron vacunadas. No quiere decir que ha aumentado el riesgo absoluto en personas jóvenes, pero sí que ahora son los más afectados”. 

Un enfermero del Hospital General Regional N 1 del IMSS, Dr Carlos Mac Gregor, cuenta que este hospital no ha dejado de ser híbrido, atiende tanto pacientes con COVID como metabólicos. “Pero hasta hace tres semanas, más o menos, recibíamos uno o dos pacientes con el virus, en el turno de la noche. Anoche (martes para amanecer miércoles) tuvimos diez ingresos”. 

El área destinada para coronavirus en el hospital está llena, dice. “La edad de los pacientes oscila entre 20 y 40 años, y los más jóvenes, casi todos con comorbilidades, son los más delicados. La mayoría se recupera, los fallecimientos en el hospital son pocos a comparación de la ola pasada (la de diciembre-enero) pero sí llegan delicados, incluso hay que intubarlos”. 

Una médica residente del Hospital General de México, de la Secretaría de Salud, dice que la sala de hospitalización de urgencias, dedicada a COVID, está llena igual, lo que muestra el incremento en los pacientes afectados por esta enfermedad. También está llena la torre de cardioneumo y la de cirugía se está saturando.  

Los pacientes, confirma la médica, son menores de 50 años y aunque son más jóvenes, varios llegan con procesos pulmonares graves. “Antes a nivel pulmonar no se veían tantas afectaciones en gente de menor edad, como ahora”, señala. 

Lo que también tiene preocupado al personal de salud de las instituciones hospitalarias es que se están presentando casos de trombos (coágulos sanguíneos que se forman en un vaso), en pacientes jóvenes afectados por COVID. 

Los trombos en pacientes con coronavirus no son algo nuevo. De hecho es algo que sorprendió a los médicos e investigadores en las primeras semanas de la epidemia, pero la incidencia de casos hizo que se incorporaran anticoagulantes en el tratamiento de la enfermedad. 

“Ahora lo que está pasando es que los contagios se están dando entre población más joven sin vacuna y lo que parece es que la incidencia de trombos es algo mayor en gente de menor edad”, dice la médica del Hospital General.

También están llegando a los hospitales personas de entre 35 a 55 años con AVC (Accidente vascularcerebral, que sucede cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se detiene y tiene como una de sus causas principales justo la presencia de trombos). 

Estas afecciones no son comunes a esas edades, son consecuencia del COVID, “y muchos pacientes ni siquiera saben que lo tienen, porque no presentan ningún otro síntoma, llegan, podríamos decir, asintomáticos, pero se les hace la prueba y salen positivos”, dice Efrén, el integrante del personal de salud del Hospital 47 del IMSS. 

Una médica residente del Hospital Juárez de México, también de la Secretaría de Salud, quien igual confirma el aumento de hospitalizaciones, el perfil de los internados como personas de entre 35 y 55 años, sin vacuna, dice que no se atrevería a dar un porcentaje de los pacientes afectados con trombos. 

“Pero sí hemos visto casos y en personas de esa edad no eran comunes y, en efecto, llegan al hospital casi asintomáticos. De hecho, tuvimos el caso de una compañera de 34 años. Empezó con dolor de cabeza intenso, que no se quitaba, y luego perdió fuerza en una pierna. Se le hicieron estudios y tenía un trombo y COVID. Ella afortunadamente se recuperó, eso fue en marzo, y ya está de vuelta, pero tiene secuelas: se le nubla la vista, se marea”. 

La residente dice que también su tío, de 50 años, padeció COVID y también desarrolló trombos y ya lleva dos AVCs. 

Grupos de científicos en todo el mundo están estudiando esto. En septiembre del año pasado se difundió un estudio realizado por la Universidad de Western, en Canadá, liderado por el neurólogo Luciano Sposato y publicado en la revista científica Neurology, en el que se detalla que dos de cada 100 pacientes ingresados en un hospital con COVID-19 sufrirán un derrame cerebral y 35% morirá como resultado de ambas afecciones.

El estudio indicó que alrededor de 50% de los pacientes más jóvenes con COVID-19 no presentaron otro síntoma del virus SARS-CoV-2. El equipo de especialistas que realizó esta investigación analizó 160 casos, con una revisión sistémica de pacientes con covid-19 y pacientes que padecieron de accidentes cerebrovasculares.

No se sabe aún con certeza porque hay estas afectaciones que parecen mayores en población de menor edad, los estudios están en curso, pero ante lo que señalan quienes están en hospitales atendiendo a los afectados por COVID, el mensaje a los jóvenes del director de la OMS parece más que pertinente: “no son invencibles. Este virus podría llevarlos al hospital durante semanas o incluso matarlos”. 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.