Por qué Nueva España se disgregó tras la independencia de México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Por qué Nueva España se disgregó en tantos países tras la independencia de México y Centroamérica hace 200 años

El 2021 marca los 200 años del fin de la Nueva España, un extenso territorio dominado por la corona española que intentó mantenerse unido pero al final se fragmentó en múltiples países. ¿Cómo se dio tal transformación?
16 de septiembre, 2021
Comparte

Este septiembre es bicentenario para seis naciones de América Latina.

En ese mes, pero del año 1821, se dieron declaraciones de Independencia sobre la corona española que, después de varios experimentos políticos, concluyeron con el nacimiento de seis países que hoy conocemos: México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

Incluso los territorios de Chiapas, Yucatán y Texas tuvieron una corta vida independiente.

Todos ellos emanaron de la Nueva España, uno de los vastos territorios en América que el imperio español creó y administró durante tres siglos.

Pero ¿por qué uno de los mayores imperios del milenio pasado perdió el control de su más extensa posesión y su territorio terminó tan fragmentado?

Para responderlo hay que mirar a qué ocurría a comienzos del XIX.

¿Cómo era la Nueva España?

La Nueva España era una de las naciones más grandes de su época.

Se extendía por más de 7 millones de kilómetros cuadrados, desde regiones del suroeste y sureste del actual Estados Unidos hasta el noroeste de Panamá.

El territorio actual de España cabría 14 veces tan solo en la Nueva España (más aún en sus otros virreinatos y territorios de América, África y Asia).

Su conformación territorial era diversa: había reinos como el de México y Nueva Galicia en la región central. (Los siguientes mapas muestran las extensiones territoriales con base en los límites actuales de países y estados locales).

Nueva España central

BBC

Al norte, estaban las provincias internas del oriente, como Nuevo León o Nueva Extremadura, y las provincias internas del occidente, entre ellas las Californias, Nueva Navarra o Nueva Vizcaya.

Nueva España norte

BBC

Hacia el sur, estaban las capitanías generales de Yucatán y Guatemala.

Esta última también se subdividía en provincias: Chiapas (actual estado de México), Guatemala (incluyendo el actual Belice), San Salvador (actual El Salvador), Nicaragua y Costa Rica (entonces una sola unidad) y Comayagua (actual Honduras).

Nueva España sur

BBC

La capital era Ciudad de México, pero Ciudad de Guatemala actuaba como una segunda capital en términos de gobierno.

“Era un empalme jurisdiccional muy complicado, pero en términos prácticos sí había mucha independencia de las provincias centroamericanas respecto a México, pero también había algunas funciones en las cuales dependían de México”, dice a BBC Mundo el historiador Alfredo Ávila.

En materia económica, de religión y de justicia a través de la Santa Inquisición, el gobierno de Ciudad de México tenía el control sobre la Nueva España entera. Pero en el resto de cuestiones, como la fuerza armada, la Capitanía de Guatemala o Yucatán tenían su autonomía.

“En Centroamérica no había un virreinato en términos generales, sino una audiencia, con un jefe político, una capitanía general”, continúa Ávila, académico del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Y es muy difícil hablar de identidades. Una persona que nació en San Salvador era guatemalteca, porque dependía de la Audiencia de Guatemala. Pero si era hijo de españoles, era español”, apunta.

https://www.youtube.com/watch?v=W3yHdmZ_rF8&t=358s

Todo eso tuvo un papel importante en lo que ocurriría alrededor de 1810.

El ocaso de un enorme imperio

Las élites ligadas al poder político, comercial y religioso fueron exponiendo sus discrepancias con España luego de tres siglos de convivencia.

A partir de 1808, el descontento de la clase gobernante en América llevó al surgimiento de varios movimientos de independencia que se fueron fortaleciendo al tiempo que la corona española atravesaba sus propios conflictos bélicos en Europa con Inglaterra y Francia.

Eso dejó a la corona española muy debilitada para hacer frente a las rebeliones en América. Incluso el gobierno de Ciudad de México había perdido el control militar en sus dominios.

“El virrey de México no mandaba en la comandancia de Guadalajara o en Monterrey”, explica Ávila. Ahí los jefes militares eran los que “tenían tanta fuerza que el virrey ya no tenía influencia sobre ellos”.

“Ahí empezó un proceso de desarticulación virreinal que alcanzó a Centroamérica”, señala.

Capitulación de Madrid, Antoine-Jean Gros

Museo de Historia de Francia
El cambio de monarquía en el trono español fomentó los movimientos de independencia en las colonias.

El gran estallido en la Nueva España es el de la madrugada del 16 de septiembre de 1810, cuando una conjura independentista se vio descubierta y el cura Miguel Hidalgo llamó al pueblo mexicano a alzarse en armas en el famoso Grito de Dolores.

La guerra de independencia mexicana culminó 11 años después, el 27 de septiembre de 1821.

Por su parte, la Capitanía de Guatemala tuvo un proceso relativamente pacífico en el que la determinación independentista se dio en una asamblea con miembros de las provincias el 15 de septiembre de 1821.

Aunque esas son las fechas más recordadas, en los hechos hubo un momento que semanas antes fue determinante para la Nueva España.

Los Tratados de Córdoba

Cuando México y las provincias de Centroamérica declararon su independencia, ya tenían un plan en marcha: conformar un imperio.

La idea fue plasmada en los Tratados de Córdoba, que fueron firmados entre los independentistas mexicanos y autoridades de la Nueva España el 24 de agosto de 1821. Tenían como objetivo final la fundación del Imperio Mexicano.

Los españoles sabían que no podían contener más el movimiento de independencia, pero querían rescatar las valiosas vías de comercio.

El documento “reconocía la independencia de México, pero buscaba mantener la relación comercial de ambos lados. Y una parte de la élite de Guatemala quería aprovechar eso”, explica Ávila.

Chiapas -que era parte de la Capitanía de Guatemala- fue la primera provincia centroamericana en unirse al imperio, seguido poco después por la Capitanía de Yucatán.

“Y la discusión de los centroamericanos entonces fue qué convenía más: permanecer independientes de España o unirse a alguna de las dos grandes potencias limítrofes, Colombia o el Imperio Mexicano”, señala el historiador.

“Claramente por vínculos históricos tenía más sentido unirse al Imperio Mexicano”.

Panamá, que hoy es parte de Centroamérica, quedó en la Gran Colombia.

Reunión del Ejército Trigarante

Getty Images
El ejército de Iturbide ayudó a reprimir a los opositores a la unión con el imperio de San Salvador.

Bajo el nuevo imperio se delimitaron 24 provincias, muchas de las cuales conservan sus nombres en México y Estados Unidos (Texas, Nuevo México, California) hasta la actualidad.

Por lo que respecta a Centroamérica, se dio la delimitación casi actual: Guatemala (incluyendo a Belice), El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica (estas dos últimas ya no eran una sola).

La fragmentación final

No obstante, el Imperio Mexicano duró poco.

La inestabilidad política que persistía desde la asunción del emperador Agustín de Iturbide condujo a un golpe de Estado en febrero de 1823, el cual llevó a la disolución del Imperio Mexicano un año después.

Las provincias mexicanas, a las que se integró Chiapas, conformaron la primera República Federal Mexicana, mientras que las provincias del sur crearon la República Federal de Centroamérica.

Pero aquel intento de mantener la unión de tan diversos territorios no se pudo sostener. Las razones no solo eran por los acuerdos políticos del momento, sino históricas.

Mapa de Centroamérica

iStock
Centroamérica intentó mantenerse unida, pero a partir de la década de 1830 inició su separación.

En Centroamérica no se alcanzó a construir una identidad más amplia. De un millón, la mitad vivía en Guatemala. Otra buena parte en Chiapas. El resto de las provincias estaban muy poco pobladas y casi no tenían contacto entre sí”, explica Ávila.

“Y había un cierto rechazo a Guatemala, porque se veía como la ciudad que cobraba impuestos, que mandaba tropas, que era un poco opresora”, añade.

En la década de 1930 hubo diversos conflictos que derivaron en la disolución de la unión de las provincias que buscaban tener mayor autodeterminación.

Fue entonces que nacieron cinco repúblicas independientes: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

https://www.youtube.com/watch?v=BKNQNzyRydw&feature=emb_title

Y en el caso mexicano, en la década de 1830 y 1840, México perdió importantes territorios ante Estados Unidos: Texas, la Alta California y Nuevo México.

Incluso Yucatán declaró su independencia durante ocho años, pero volvió a la unión mexicana.

Fue así que los más de siete millones de kilómetros cuadrados quedaron divididos en las naciones que este año celebran dos siglos de independencia.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=_cDXqCfnycM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Cuartoscuro

Pese a más de 400 quejas ante CNDH, la Guardia Nacional solo reconoce un caso de uso excesivo de la fuerza

La corporación federal de seguridad reporta haber realizado decenas de operativos y usado la fuerza, aunque únicamente reconoce un hecho en el que dicho uso fue desproporcionado. Para el Centro Prodh, hay muestras de que la Guardia opaca la información en la materia.
Cuartoscuro
4 de mayo, 2022
Comparte

Desde junio de 2019, cuando fue creada, hasta diciembre de 2021, la Guardia Nacional ha realizado más de 260 operativos policiacos, pero solo admite haber tenido uso excesivo de la fuerza en un caso, a pesar de que existen más de 400 quejas en su contra por presuntas violaciones a derechos humanos e, incluso, recomendaciones de organismos nacionales e internacionales por abusos cometidos por elementos de esta corporación. 

Organizaciones civiles como el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez denuncian que, a pesar de que en mayo de 2019 entró en vigor la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza, que obliga a las corporaciones tanto policiacas como militares a transparentar y a rendir cuentas cada vez que sus integrantes hacen uso de la fuerza —ya sea persuadiendo de forma verbal a alguien, utilizando técnicas de defensa personal como candados de manos o mediante el uso de armas de fuego—, la Guardia Nacional ha negado en reiteradas ocasiones el acceso a esa información. 

Animal Político buscó a la Guardia Nacional mediante su enlace de prensa para solicitarle una postura para esta nota, pero al momento del cierre de la edición no había obtenido respuesta. 

Neftaly Pérez, colaborador del área de defensa del Centro Prodh, explicó en entrevista que en marzo de 2021 la organización solicitó por transparencia a la Guardia Nacional todos los reportes pormenorizados sobre el uso de la fuerza que han generado sus elementos desde su creación en 2019, así como la versión pública de esos documentos. 

En esos reportes, detalló Pérez, la ley obliga a la Guardia Nacional a informar, por ejemplo, qué armas utilizaron los uniformados en los operativos, el número de disparos que realizaron, el número de elementos que participaron en los disparos, las personas lesionadas, el tipo de lesiones, así como el número de fallecidos y las causas de la muerte. 

Tras una disputa legal que duró más de un año, y en la que la Guardia Nacional negó en reiteradas ocasiones la información clasificándola como reservada por cinco años, finalmente el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) obligó el pasado 8 de abril a la corporación a que entregara la información solicitada por el Centro Prodh. 

Sin embargo, la Guardia Nacional entregó la versión pública de apenas seis reportes pormenorizados que elaboraron los elementos de la Dirección General de Seguridad en Carreteras e Instalaciones, tan solo una de las múltiples direcciones que tiene la institución.

En esos seis reportes, tan solo en uno ocurrido el 14 de diciembre de 2020 en Celaya, Guanajuato, la Guardia señaló que hizo uso de armas de fuego, aunque no cumplió con los elementos mínimos señalados en el artículo 33 de la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza, pues no indicó el número de disparos efectuados por sus elementos, ni identificó a la persona que falleció en ese evento. 

“La respuesta de la Guardia Nacional nos preocupa mucho, porque es muy poco creíble que, a más de dos años de su creación, solo haya generado seis reportes explicando cómo sus elementos utilizaron la fuerza en diferentes operativos”, señaló Neftaly Pérez. 

De acuerdo con la información que la propia Guardia Nacional aportó en otra respuesta a una segunda solicitud de información, la preocupación del Centro Prodh está sustentada, pues entre mayo de 2019 y diciembre de 2021 este cuerpo de seguridad indicó que llevó a cabo hasta 263 eventos en los que aplicó el uso de la fuerza en diferentes grados, eventos en cuales —enfatizó Neftaly Pérez— la dependencia tenía la obligación de generar por cada uno un reporte pormenorizado de lo sucedido

Así, por un lado, en una respuesta la Guardia dijo al Centro Prodh que solo había encontrado seis reportes pormenorizados sobre uso de la fuerza, y por otro, en otra respuesta, indicó que había tenido 263 eventos en los que sí se aplicó la fuerza. 

“Por ello, nos preguntamos… ¿dónde quedaron los reportes de los otros 257 eventos?”, cuestiona el abogado del Centro Prodh, que insiste en que la preocupación que tienen es que la Guardia Nacional no esté haciendo los reportes, “con lo cual estarían incumpliendo con la ley”, o que sí esté haciendo los reportes, pero los esté opacando, “lo cual también es muy grave”. 

Múltiples casos de abusos policiacos 

Otro punto clave es que, de acuerdo con la propia información que la Guardia Nacional publicó en su informe de actividades de 2021, de los 263 eventos en los que utilizó la fuerza en diferentes grados para llevar a cabo sus operativos, en tan solo uno admitió haber hecho “uso excesivo de la fuerza”. 

Se trata de un operativo que tuvo lugar el 25 de junio de 2021 en el municipio de Jalapa, Tabasco, cuando patrullas dispararon contra un vehículo que transportaba a migrantes indocumentados, luego de que el conductor no respondiera al alto. Como resultado, un migrante murió a tiros y una mujer migrante resultó lesionada, situación por la que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la recomendación 92/2021 por “uso ilegítimo y desproporcional de la fuerza” de la Guardia Nacional. 

Pero, fuera de este caso, la corporación no ha informado de ningún otro evento en el que sus agentes abusaran de la fuerza, a pesar de que, hasta mediados de 2021, acumulaba hasta 487 quejas interpuestas ante la CNDH, y a pesar de que medios han documentado numerosos operativos en los que los guardias hicieron uso “desproporcionado” de la fuerza.

Por ejemplo, en enero de 2020, agentes de la Guardia Nacional impidieron el paso de una caravana de migrantes en la frontera sur de México mediante el uso de gases lacrimógenos y el lanzamiento de piedras, situación por la que nueve meses después la CNDH también acreditó violaciones a derechos humanos. 

El 1 de noviembre de 2021, elementos de la Guardia Nacional dispararon contra otra camioneta que trasladaba a migrantes indocumentados en Pijijiapan, Chiapas, lo que mató a un hombre de origen cubano y dejó cuatro migrantes heridos. Por este caso, la Fiscalía General de la República (FGR) abrió una investigación por homicidio calificado, mientras que la CNDH anunció el 1 de noviembre pasado que inició otra investigación. 

Otro caso tuvo lugar el 8 de septiembre de 2020 en Camargo, Chihuahua. Ese día, varias personas viajaron a bordo de una camioneta pick up a las manifestaciones realizadas en la presa La Boquilla, para exigir que cerraran las turbinas de agua. Al lugar llegaron unidades de la Guardia Nacional que realizaron varias detenciones. En el traslado, se produjo un enfrentamiento de manifestantes con los elementos de la Guardia Nacional, que respondieron abriendo fuego y provocando la muerte de una mujer. 

De acuerdo con la versión oficial, uno de sus elementos fue quien disparó, por accidente, contra la mujer que perdió la vida. 

Sin embargo, por este caso la CNDH emitió otra recomendación, la 52VG/2022, por violaciones graves a derechos humanos derivadas del “uso ilegítimo de la fuerza” por personal de la Guardia. Seis integrantes de esta corporación fueron detenidos y puestos a disposición de un juez luego de que se le imputaran delitos contra la administración de justicia, homicidio calificado y tentativa de homicidio. 

El organismo acabó aceptando la recomendación de la CNDH. “En la Guardia Nacional no se tolerarán abusos o uso excesivo de la fuerza”, publicó en su cuenta de Twitter, aunque en el reporte de los 263 eventos en los que informó que utilizó la fuerza no mencionó que hiciera un uso excesivo en este caso. 

Este suceso en Chihuahua es similar al reciente que tuvo lugar en Irapuato, Guanajuato, cuando el 27 de abril pasado Ángel Yael, un estudiante de 19 años de Ingeniería Agrónoma, murió luego que en el vehículo en el que viajaba junto a otros dos compañeros fue atacado a balazos por una patrulla de la Guardia Nacional.  

Según la versión de las autoridades, los elementos estaban realizando rondines en la carretera Salamanca-León para dar seguridad a unos ductos de Pemex, cuando observaron a dos vehículos estacionados en un camino de terracería. 

Los agentes no pudieron identificar a los ocupantes de los vehículos, quienes, al percatarse de la presencia de los uniformados, “procedieron a retirarse del lugar de manera precipitada”, señaló la Guardia Nacional en un comunicado. Agregó que esto provocó “desconcierto e incertidumbre” en los uniformados, por lo que uno de ellos descendió de la patrulla y comenzó a disparar a la camioneta blanca donde viajaban los tres jóvenes. 

Sin embargo, aunque se señaló que solo un elemento había accionado su arma, pocos días después, el 2 de mayo, las autoridades anunciaron la detención de un segundo elemento y la liberación del primero, Iván “N”, pues se determinó tras un análisis de balística que su arma no fue la que mató a Ángel Yael. Esto apunta a que más de un agente disparó al vehículo de los jóvenes. 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.