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¿Lavar o no lavar el pollo crudo?: resurge la polémica sobre qué hacer antes de cocinar el ave

Los Centros para el Control de Enfermedades en EE.UU. lanzaron una nueva recomendación para el manejo del pollo crudo que encendió el debate en las redes, si no en las cocinas.
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2 de mayo, 2019
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Muchas personas todavía tienen la costumbre de lavar el pollo crudo.

¡No laven el pollo crudo!

Esa fue la alerta que recientemente salió publicada en la cuenta de Twitter los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).

La explicación de la agencia gubernamental de protección de la salud es que el lavar el ave puede propagar microbios a otros alimentos y utensilios de cocina.

Aunque el argumento tiene sentido, la recomendación encendió el debate en las redes sociales sobre la manera más segura de tratar el pollo antes de cocinar.

Algunos reaccionaron con asco, señalando los días que pueden pasar las presas de pollo en sus empaques flotando en “porquería” e insistiendo en que continuarían lavando el ave.

Otros optaron por burlarse de la propuesta, como @Tha1truth que “agradeció” a los CDC por la advertencia ya que “Lo primero que hacía antes de lavar el pollo era sacar toda la vajilla y meterla en el lavabo con el pollo antes de lavarlo”.

Y unos más simplemente comentaron que lo que se podía hacer después de lavar el pollo era lavar el lavabo.

Si bien los CDC reconocieron que no querían alarmar, fueron enfáticos en su postura, asegurando que la mejor manera de matar las posibles bacterias del pollo es cocinándolo bien.

“No se deben lavar ni el pollo, ni otras carnes ni huevos antes de cocinar. Puede propagar microbios por toda la cocina”.

Peligro de intoxicación

Hace unos años, la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido (FSA por sus siglas en inglés) ya había advertido que lavar el pollo antes de cocinarlo aumenta el riesgo de propagación de la bacteria campylobacter en las manos, las superficies de trabajo, la ropa y utensilios de cocina a través de la salpicadura de gotas de agua.

Mujer sacando un pollo del horno
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Para evitar el contagio de la bacteria campylobacter, el pollo debe estar bien cocido.

La FSA hizo esta advertencia en junio de 2014, tras descubrir que en ese país el 44% de las personas lava el pollo antes de cocinarlo.

Las razones más citadas por las que las personas lavan esta ave de corral fueron para eliminar el sucio o los gérmenes, o porque siempre lo habían hecho.

La enteritis por campylobacter es una de las causas más comunes de intoxicación alimentaria. Sobre todo cuando se viaja.

Normalmente la infección se debe al consumo de aves crudas, vegetales frescos o leche sin pasteurizar.

Esta bacteria se contagia al comer o tomar alimentos infectados, y según el sitio MedlinePlus, puede causar diarrea, dolor abdominal, fiebre, náuseas y vómito.

Secuelas

Bacteria de campylobacter

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La bacteria de campylobacter causa enteritis que puede tener secuelas graves.

La mayoría de las personas sólo están enfermas durante unos pocos días, pero puede ocasionar problemas de salud a largo plazo.

El síndrome de intestino irritado y el síndrome de Guillain-Barré, que ataca el sistema nervioso periférico, pueden surgir como consecuencia de una infección con esta bacteria.

También puede ocasionar la muerte. Las personas con más riesgos son niños y de edad avanzada.

“A pesar de que las personas tienden a seguir las recomendaciones para manipular aves de corral, como lavarse las manos después de tocar un pollo crudo y asegurarse de cocinarlo completamente, nuestra investigación indica que lavar el pollo crudo es una práctica extendida”, señaló en ese entonces la presidenta de FSA, Catherine Brown.

“Es por esto que hacemos un llamado para que la gente deje de lavar el pollo crudo. También queremos crear conciencia de los riesgos de contraer campylobacter como resultado de una contaminación cruzada”.

Normalmente el tratamiento para una infección con esta bacteria consiste en tomar abundante agua; comer pequeñas porciones de alimentos durante el día, en vez de grandes cantidades en el desayuno, almuerzo y cena; llevar una dieta alta en potasio, así como ingerir comidas saladas.

Tratamiento con cloro

Planta de procesamiento avícola

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Las plantas de procesamiento avícola en Estados Unidos lavan el pollo con dióxido de cloro.

Las regulaciones alimentarias en EE.UU. exigen que las plantas de producción avícola deben tratar el pollo con procesos antimicrobianos conocidos como tratamientos de reducción de patógenos.

En los mataderos, después de sacrificar el animal, desplumarlo y eviscerarlo, se le administra un “procedimiento de lavado final” en el que se le aplica químicos, generalmente una solución de dióxido de cloro, para reducir la prevalencia de salmonella o campylobacter.

Curiosamente, este procedimiento se ha convertido en un obstáculo para la importación de pollo de EE.UU. a la Unión Europea.

Uno de los argumentos de la UE contra el pollo clorado es que fomenta descuido entre los consumidores en el momento de manipular esa carne cruda en sus casas.


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Archivo Cuartoscuro

Jalisco, Tamaulipas, Guanajuato y CDMX, los estados con más desaparecidos entre 2018 y 2020

Entre 2018 y 2020 en México se reportaron 38 mil 682 desapariciones o personas no localizadas, de éstas, más de 3 mil casos ocurrieron en Jalisco.
Archivo Cuartoscuro
29 de enero, 2021
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La Subsecretaria de Derechos Humanos informó que entre diciembre de 2018 y diciembre de 2020, 10 estados concentraron el 76.6% de las denuncias por desaparición de personas.

En dicho periodo, en México se reportaron un total de 38 mil 682 desapariciones o personas no localizadas. De éstas, 16 mil 875 siguen como personas desaparecidas o no localizadas, y 21 mil 807 fueron encontradas.

El estado con más reportes fue Jalisco con 3 mil 724 casos, lo que representa un 22.6% del total. El segundo lugar lo ocupa Tamaulipas, con mil 287 casos (7.8%), seguido de Guanajuato, con mil 252 casos (7.6%).

En la cuarta posición se encuentra la Ciudad de México, con mil 228 desapariciones o personas no localizadas (7.4%).

Lee: Semar reserva por 5 años expedientes de mandos vinculados a desapariciones forzadas en Nuevo Laredo

Más abajo están: Sonora (1,227 casos), Nuevo León (1,104), Sinaloa (933), Michoacán (785), Veracruz (565) y Guerrero (513).

Estos diez estados acumulan 12,620 casos de desaparición.

Al presentar el informe 2020 sobre búsqueda e identificación de personas desaparecidas, el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, informó que tan solo en 2020 se registraron 6,957 desapariciones.

Esta cifra es la más baja desde 2016. En 2019 hubo 8,964 desapariciones, en 2018, 7 mil 751, y en 2017, 8 mil 075.

El mes con más desapariciones en 2020 fue marzo con 714 casos, y diciembre el de menos denuncias: 231 desapariciones.

Sobre las 21 mil 807 personas localizadas, Encinas señaló que 1,747 fueron encontradas sin vida.

Fosas clandestinas

Alejandro Encinas refirió que el hallazgo de más fosas clandestinas durante 2020 se debe principalmente “al incremento en la confrontación entre grupos delictivos”.

Incluso, en ciertas regiones del país, como Guanajuato, se intensificaron las labores de búsqueda.

Sin embargo, el funcionario resaltó que en 2020 hubo una disminución en el número de fosas clandestinas localizadas, respecto a 2019.

En 2020 se hallaron 559 fosas clandestinas en todo el país, de las cuales se recuperaron mil 86 cuerpos.

En 2019 se encontraron 835 fosas y se recuperaron mil 324 cuerpos.

Lee: “¿Por qué no hay nadie detenido?” cuestionan familias a más de dos años de las desapariciones de Nuevo Laredo

Los estados que concentran el mayor número de cuerpos recuperados de fosas clandestinas entre diciembre de 2018 y diciembre de 2020 son: Jalisco, Guanajuato, Colima, Michoacán y Zacatecas.

Juntos acumulan 859 cuerpos recuperados, que equivalen al 85.2% del total.

Los municipios con mayor número de cuerpos recuperados son: El Salto, Jalisco (189), San Pedro Tlaquepaque, Jalisco (88), Salvatierra, Guanajuato (79), Cortazar, Guanajuato (50) y Zapopan, Jalisco (46).

De los 2 mil 395 cuerpos exhumados de fosas clandestinas entre diciembre de 2018 y diciembre de 2020, 935 ya fueron identificados y 521 entregados a sus familiares.

Para finalizar, la titular de la Comisión Nacional de Búsqueda, Karla Quintana, aseguró que en el último año fortalecieron las Comisiones Locales de Búsqueda e intensificaron las acciones de búsqueda en campo.

Quintana señaló que de enero a diciembre de 2020, la CNB participó en 696 jornadas de búsqueda en 26 estados y 171 municipios, en coordinación con autoridades federales y estatales, así como con familiares de personas desaparecidas.

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