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Aracely Quispe

Aracely Quispe, la peruana que nació en un pueblo sin electricidad y ahora es ingeniera de la NASA

La ingeniera peruana trabaja en la NASA como ingeniera senior de sistemas de vuelos en el proyecto del telescopio James Webb, programado para reemplazar al telescopio Hubble a partir de 2021.
Aracely Quispe
7 de noviembre, 2019
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Una escena en la televisión disparó el deseo de Aracely Quispe de trabajar en la NASA, la agencia espacial estadounidense.

Tenía alrededor de 6 años y vio una retransmisión de Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la Luna, caminando por el satélite en 1969.

Fue impactante ver que los humanos podíamos pasar esa frontera. Con el tiempo, supe que era algo que me interesaba demasiado y que debía empezar estudiando algo en ciencia”, dice la ingeniera peruana a BBC Mundo, desde Maryland, EE.UU., durante una conversación telefónica.

Quispe mantuvo su objetivo pese a haber nacido en un país subdesarrollado, donde las desventajas y carencias juegan en contra de los sueños, mucho más de aquellos de magnitud astronómica.

Pero Quispe se abrió camino a patadas, literalmente, hasta llegar a dirigir misiones en la NASA.

Cinturón negro

La ingeniera nació en Marripón, un distrito rural de Lambayeque, en el norte de Perú, en el que no había electricidad.

Su familia usaba lámparas de kerosene para iluminarse. O la luz de la luna, recuerda, con cierta nostalgia.

“Fueron episodios muy bonitos para mí, los recuerdo con mucho cariño. Digo ‘guau, pasaste todo esto’. Fue divertido y fue único”, dice a BBC Mundo.

Aracely Quispe

Aracely Quispe
Una de las aspiraciones de la ingeniera peruana es trabajar en alguna misión de la NASA relacionada con Marte.

Luego se mudó con su familia a otras ciudades del norte de Perú, donde estudió en escuelas públicas y se graduó en Ingeniería de Sistemas.

Cuando aún cursaba la secundaria, encontró un anuncio sobre una beca para practicar tres meses de karate.

Quispe aprovechó la oferta y en pocos años llegó a obtener el cinturón negro.

“Se me dio la oportunidad de competir en torneos regionales, también viajé a varios países y uno de ellos fue Estados Unidos”, cuenta.

“Cuando ya me había graduado, averigüé sobre la posibilidad de estudiar Ciencias o Ingeniería y fue cuando solicité una residencia permanente por habilidad extraordinaria“, detalla.

Orbitador de Reconocimiento Lunar

Centro Espacial Goddard
El Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO), un satélite no tripulado, salió de la Tierra en 2009.

“Fue difícil demostrar, fue un caso largo, debía mostrar que tenía reconocimientos a nivel nacional e internacional, no solo en el ámbito deportivo, sino también profesional, mostré las tesis que había escrito, el trabajo académico, notas, mostrando que había un equilibrio entre lo académico y lo deportivo”, sostiene.

Finalmente obtuvo la residencia y decidió quedarse a vivir en EE.UU., para estudiar lo que había planeado y llegar a la NASA.

Pero no sabía inglés.

Construcción de naves espaciales

Así que al llegar, Quispe tuvo que estudiar el idioma durante más de un año.

Después se inscribió en la carrera de Ingeniería Tecnológica Espacial en el colegio comunitario Prince George, del estado de Maryland.

Un asesor en esa escuela le dijo que si quería entrar a la NASA, debía continuar sus estudios con Ingeniería Astronáutica o Aeroespacial.

Aracely Quispe

Aracely Quispe
Quispe nació en un pueblo rural del norte de Perú que no tenía electricidad.

Quispe siguió el consejo y se trasladó a Capitol Technology University (CapTechU), en Maryland, a estudiar Astronáutica, una especialidad centrada en la construcción, operación y seguimiento de naves espaciales.

CapTechU tenía un convenio para enviar a sus mejores estudiantes a hacer prácticas a la NASA.

Entonces, Quispe se trazó la pasantía en la NASA como su siguiente paso.

Pero al inicio, no cumplía con todos los requisitos que pedían para participar en el programa.

Contra el “no puedo”

Una de las condiciones, por ejemplo, era ser ciudadano estadounidense, y Quispe todavía no lo era.

Pero afortunadamente, más adelante eliminaron esta formalidad y la joven pudo acceder a las prácticas en la NASA, en la Misión de Medición de Lluvia Tropical (TRMM, por sus siglas en inglés).

“Fue un reto tras otro, un reto tras otro, es lo que siempre cuento en mis conferencias de ‘Rompiendo el paradigma del no puedo'”, dice Quispe, que ahora se está lanzando como conferencista internacional.

Luego de la pasantía ganó una beca para hacer una maestría con una tesis sobre el derretimiento de los glaciares en Cusco, Perú, usando imágenes satelitales de la NASA.

El trabajo oficial en la agencia espacial llegaría poco después.

Parte del telescopio James Webb

NASA/Chris Gunn
Cuando salga al espacio, el telescopio James Webb tratará de estudiar las galaxias desde la época del Big Bang.

El gran deseo

En 2011, Quispe postuló a la misión del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO, por sus siglas en inglés) de la NASA, un satélite no tripulado que desde 2009 orbita la Luna y manda información a la Tierra cada cierto tiempo.

El orbitador también busca lugares con potenciales recursos que permitirían enviar misiones tripuladas al satélite.

Quispe ingresó como ingeniera de vuelos y operaciones a la LRO y, unos tres años y medio después, ascendió a líder del equipo.

“Se me concedió mi gran deseo”, dice.

El trabajo “era tener información de primera mano de la Luna y distribuirla entre la comunidad científica, y sentir que eres parte de un proyecto que va a aportar a la ciencia y por ende a la humanidad”, cuenta.

Después de seis años en la LRO, la ingeniera se trasladó a otra área de la NASA, aunque igual de fascinante.

A base de esfuerzo

Ahora Quispe es ingeniera de sistemas de vuelos en el proyecto del telescopio James Webb, programado para salir al espacio en 2021 y reemplazar al telescopio Hubble.

El James Webb se pondrá en órbita con el fin de estudiar las galaxias desde la época de su formación, es decir, desde el mismo Big Bang, y todas las fases de la historia del universo, según explica la NASA.

“Tener la oportunidad de participar y colaborar y llevar esta misión a un lanzamiento exitoso me hace sentir especial y también muy orgullosa de que, siendo peruana, podamos hacer historia”, dice Quispe a BBC Mundo.

Aracely Quispe

Aracely Quispe
El primer trabajo oficial de Aracely Quispe en la NASA fue en el Orbitador de Reconocimiento Lunar (Foto: Laboratorio de Imagen Conceptual del Centro Espacial Goddard de la NASA).

Mientras cumple con sus tareas astronómicas, la peruana también da charlas para motivar a otras mujeres a seguir carreras científicas y está escribiendo un libro sobre su vida.

“Es importante hablar de ciencia, que la gente no la vea como algo inalcanzable”, opina. Aunque reconoce que llegar a la NASA fue difícil.

“ todos esos recursos que algunas personas tienen a la mano para surgir, en mi caso hubo muchas limitaciones, carencias económicas”, dice.

“Pero creo que eso me hizo ser una persona que valora más cada cosa que ha logrado porque ha sido todo a base de esfuerzo. Tenía optimismo. Mi actitud siempre fue de perseverar y buscar los recursos”, asegura.

Más adelante, Quispe espera formar parte de alguna misión de la NASA que tenga que ver con Marte.

De aquí en algunos años, ¿alguna otra niña verá una imagen de Quispe en el planeta rojo y pondrá sus sueños en el espacio?

* Este artículo es parte de la versión digital del Hay Festival Arequipa, un encuentro de escritores y pensadores que se realiza en esa ciudad peruana entre el 7 y el 10 de noviembre.


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Cuartoscuro

5 mil empresas automotrices y aeronáuticas reabren este lunes; Chihuahua, Puebla y Sonora hasta el 15 de junio

A las actividades esenciales se suman la aeronáutica, minería y autos, pese a que 31 de 32 estados continúan en semáforo rojo.
Cuartoscuro
1 de junio, 2020
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Con la conclusión de la Jornada Nacional de Sana Distancia y el inicio de la “nueva normalidad”, este 1 de junio regresarán a laborar 5 mil empresas dedicadas a la fabricación de autopartes del sector aeronáutico y automotriz, aunque esto sólo significa 0.4% del total de industrias en el país que suma un millón 200 mil, de acuerdo con la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN).

Con 31 de 32 estados en semáforo rojo, es decir, con alto nivel de contagio de COVID-19, continua el impedimento para retomar las actividades económicas, excepto las esenciales y ahora se suman la aeronáutica, minería y autos.

Los gobernadores de Chihuahua, Javier Corral; de Puebla, Miguel Barbosa y de Sonora, Claudia Pavlovich informaron a los empresarios que sus entidades –donde se concentra la actividad industrial del país– retomarán actividades en hasta el 15 de junio, siempre y cuando el semáforo cambie de color, asegura Francisco Cervantes Díaz, presidente de la CONCAMIN, en entrevista con Animal Político. 

Lee: México acumula 9,930 muertes por COVID y más de 90 mil casos confirmados

El universo de empresas es de 1 millón 200 mil, de las cuales 150 mil han seguido trabajando durante la pandemia, toda vez que se trata de productos esenciales sobre todo en el sector de alimentos. Pero la parálisis del resto de sectores continuará debido a la alerta en que se encuentra el país, lo que demuestra que “no aplanaron la curva y hay verlo con alta responsabilidad, porque si intentamos regresar, no queremos que esto crezca”, afirma Cervantes Díaz.

El Gobierno Federal anunció el fin de la jornada de distanciamiento social instruida desde la Federación para todo el país a partir de este 30 de mayo, y, por ende, los estados decidirá el tránsito a la nueva normalidad, es decir, la apertura de las actividades que fueron canceladas a raíz de la pandemia.

Esta decisión ocurre cuando hasta este domingo hay 90 mil 664 casos acumulados, 16 mil 962 activos, es decir, detectados en los últimos 14 días, y 9 mil 930 fallecimientos en todo el país y en el semáforo todos los estados se encuentran en máxima alerta, excepto Zacatecas.  

Al respecto, los gobernadores de Coahuila, Nuevo León, Durango, Tamaulipas, Jalisco, Colima y Michoacán, manifestaron su inconformidad con lo presentado por la administración de Andrés Manuel López Obrador y anunciaron que aplicarán estrategias propias para la reactivación económica y de actividades.

Esto porque “el semáforo que no refleja la realidad de nuestros estados; por el contrario, pareciera ser que tiene un propósito político para responsabilizar a los estados por los muertos”, afirmaron los gobernadores en un comunicado de este sábado.

Lee: Siete gobernadores rechazan el semáforo epidemiológico federal y anuncian sus propias estrategias

Puesto que los gobiernos estatales deben controlar el nivel de contagio de coronavirus, Chihuahua, Sonora y Puebla donde se concentran industrias optaron por dar quince día más de cierre. “Ya no es un tema de cumplimiento sino de cuidar los contagios”, le explicaron los mandatarios estatales a la confederación empresarial.

“Aunque ya debimos haber empezado porque son cadenas y los acuerdos comerciales con EU y Canadá y estamos quedando mal en esa parte, estamos trabajando mucho con los gobernadores y tenemos la mejor disposición para que podamos con el mínimo y los altos protocolos que tienen que ver con la salud de los trabajadores”, asegura Cervantes Díaz.

Por eso siguen insistiendo en que al menos en esos tres estados, los gobernadores les permitan que, con el mínimo personal puedan comenzar con las adecuaciones de protocolo como poner acrílicos en todos los procesos de producción, señalizaciones, ubicar las enfermerías afuera de las empresas, entre otras, para que estén listos apenas cambie el semáforo.

Por lo pronto, informa el presidente de la CONCAMIN, suman 2 mil 400 folios de autorización emitidos por el IMSS para las empresas que se comprometen a establecer una serie de medidas para evitar el contagio de coronavirus al interior de los centros de trabajo.

Pero aún no podrán regresar sin la autorización de los mandatarios estatales. Lo cual, dice, impactará algunas empresas que “no aguantan más. Tienen que salir a trabajar, o cerrar definitivamente. Muchas ya no van a abrir, aunque todavía no sabemos cuántas”.

El gobierno federal lanzó el sitio www.nuevanormalidad.gob.mx en el que se explica el semáforo epidemiológico, y las actividades que se irán reactivando conforme cambia el nivel de riesgo de máximo a bajo, representado por colores. Además de las estrategias generales de promoción de la salud y seguridad sanitaria en el entorno laboral, medidas de protección para la población vulnerable en los centros de trabajo.

Lee: Qué actividades vuelven este 1 de junio, el primer día de la ‘nueva normalidad’ 

También el Protocolo Activo de Seguridad Sanitaria (PASSA) que incluye 78 puntos de autoevaluación para las empresas como capacitación que debe llevar a cabo el personal de salud y los directivos, uso de equipos de protección personal; horarios escalonados, trabajo a distancia y desde casa; cuestiones de ingeniería como barreras físicas, ventilación, señalizaciones, instalación de filtros donde se tome la temperatura, lavado de manos; y gestión que pueda servir para identificar al personal en caso de estar contagiado.

Una vez realizadas las adecuaciones necesarias de acuerdo con el protocolo de seguridad, cada empresa deberá entregar una “autoevaluación” al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y éste emitirá un acuse de recibo vía electrónica y un resultado del análisis de la misma en un plazo no mayor a 72 horas, lo que les permitirá o no iniciar actividades.

Sin embargo, este permiso no será el único para poder retomar actividades, toda vez que dependerá también de las medidas que decidan las autoridades estatales.

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