Los cambios que sufrirá la nueva generación de smartphones por la pandemia
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Los cambios que sufrirá la nueva generación de smartphones por la pandemia de covid-19

El coronavirus se está llevando por delante la inmensa mayoría de las industrias, entre ellas la de los teléfonos inteligentes. Los fabricantes deberán planear nuevas estrategias para mitigar el impacto negativo en sus ventas.
12 de abril, 2020
Comparte
Personas con sus teléfonos inteligentes.

Getty Images
Es muy probable que los fanáticos de Apple se mantengan fieles a la marca.

Cada otoño, Mazen Kourouche acude a la tienda Apple más grande de Sídney, Australia, y hace cola durante horas para ser de los primeros del mundo en hacerse con el último iPhone.

“Desde que el iPhone 7 salió a la venta he estado haciendo cola para los nuevos productos de Apple por varias razones. La primera por la emoción, la segunda por el valor de reventa y la tercera porque al ser Australia uno de lo primeros países en venderse, las personas quieren escuchar de ellos cuanto antes”, explica Kourouche.

De acuerdo a Kourouche, diseñador de software para el sistema operativo del iPhone (iOS), muchas personas viajan hasta Australia para adquirir cuanto antes el nuevo iPhone. La zona horaria de este país le hace el primero en que sus tiendas Apple abran los días que se lanzan los nuevos productos.

Este año podría ser diferente. Al igual que otras tiendas, Apple ha cerrado todos sus centros en el mundo como consecuencia de la pandemia de coronavirus.

Sigue siendo demasiado pronto para saber si las tiendas abrirán a tiempo para el lanzamiento de los nuevos dispositivos en otoño.

En algunos países el panorama es desalentador.

En el caso de Apple, el lanzamiento del iPhone 12 está en el aire. Se trata de un teléfono importante porque es el primero en incorporar la tecnología 5G, que le permitirá conectarse a la nueva generación de redes más rápidas.

Mazen Kourouche, en la tienda Apple de Sídney, Australia.

Mazen Kourouche
A Mazen Kourouche le gusta ser de los primeros en tener el último iPhone.

De acuerdo a la publicación japonesa Nikkei, Apple está estudiando el retraso de su lanzamiento.

Lo mismo podría suceder para dispositivos fabricados por Samsung y otros rivales que incorporan el sistema operativo Android.

Producción interrumpida

“Aproximadamente el 70% de teléfonos inteligentes se fabrican en China. Al sufrir China la pandemia, la oferta de dispositivos ya existentes se ha interrumpido”, dice Razat Gaurav, jefe ejecutivo de Llamasoft, una compañía analítica de cadena de oferta y demanda.

Muchos fabricantes de teléfonos inteligentes dependen de componentes hechos en China y Corea del Sur, dos naciones que han sido golpeadas con violencia por el brote de coronavirus.

La ciudad surcoreana de Daegu, donde se detectaron la mayoría de casos de covid-19 en ese país, está a 20 minutos del área donde se producen muchos de esos componentes.

No se trata solo de la oferta, la demanda también ha caído dramáticamente. Los encargos de teléfonos inteligentes han caído un 40% en el primer cuarto de 2020, comparado con el mismo período del año anterior, de acuerdo a la firma investigadora IDC.

Tienda anunciando la tecnología 5G.

Getty Images
El nuevo iPhone incorporará la tecnología 5G.

Esta compañía estima que los consumidores chinos comprarán 33 millones menos de teléfonos en los primeros tres meses del año.

“Es probable que veamos este descenso significativo también en Europa y Estados Unidos”, añade Gaurav.

El efecto en los dispositivos existentes será una preocupación para los fabricantes, pero el impacto en los nuevos es más severo.

Los fans de Apple y Android están acostumbrados a adquirir sus productos en momentos específicos del año y los fabricantes dependen de esto para concentrar la mayoría de ventas del año.

“El smartphone es un producto complicado con muchos componentes. Para fabricar todos estos componentes, hace falta comprar materiales de alrededor de 40 países distintos”, dice Gaurav.

Diferentes partes del proceso de producción se verán afectadas en formas distintas.

“Parte del trabajo de diseño no requiere un contacto social significativo, lo que significa que no es necesario estar en proximidad física a las personas”, dice Frank Gillet, analista de la consultora Forrester.

Sin embargo, parte del trabajo de investigación y desarrollo requiere de equipamiento especializado que los empleados no pueden llevarse a casa.

Cola en una tienda Apple.

Getty Images
Cola en una tienda Apple.

Una industria con seguridad estricta

Buena parte de este trabajo ya se ha hecho para los dispositivos que se lanzan este año, pero podría demorar los lanzamientos de 2021, para los que las compañías ya están trabajando antes de tiempo.

Según Emile Naus, de la consultora BearingPoint, lo más importante de un teléfono no es el hardware, sino el software, y esto puede desarrollarse remotamente. Sin embargo, probar el dispositivo puede ser más complicado.

“Los ensayos son difíciles porque la industria es muy estricta en seguridad y en este contexto los desarrolladores deben llevar los nuevos prototipos a sus casas para probarlos. Habitualmente esto se hace en secreto”, dice Naus.

El otro problema son los envíos. Con vuelos suspendidos y regulaciones oceánicas, existe la posibilidad de que los productos terminados no lleguen a sus centros de distribución.

Los efectos de esto y el cierre de las fábricas chinas recién comienzan a mermar la industria de los teléfonos inteligentes, y el impacto puede ser mayor que el esperado.

Trabajadores en una fábrica de teléfonos inteligentes en China.

Getty Images
Un teléfono inteligente puede llegar a contener partes de 40 países diferentes.

Gillett cree que Apple y Samsung prefieren retrasar ciertas funciones para nuevos dispositivos que el lanzamiento de estos.

El momento para probar ciertas funciones, o para que los desarrolladores de software puedan trabajar en aplicaciones que hacen uso de esas funciones es crítico.

La demanda disminuirá

Las restricciones en los envíos puede forzar a las empresas a retrasar sus lanzamientos, posiblemente hasta 2021.

Si las tiendas permanecen cerradas esto puede ser problemático para Apple, ya que tiene una importante red de puntos de venta.

“Sabemos que las primeras semanas y meses de los nuevos dispositivos son muy importantes porque es cuando se venden en los niveles más altos”, dice Naus.

La demanda de los nuevos dispositivos disminuirá, ya que gastar una gran cantidad de dinero en el último modelo no es una opción para aquellos que atraviesen dificultades financieras.

Sin embargo, Forrester no cree que las marcas alterarán en exceso el precio de sus nuevos productos. En su lugar, piensa que reducirán los precios de los modelos anteriores y aumentarán las existencias de los productos más accesibles y baratos.

Puede que los precios no bajen, pero si la demanda baja, quizás se pongan en práctica nuevas estrategias.

“Puede que se ideen modelos de precios creativos para hacer estos productos más accesibles a la situación de las personas. Quizás haya promociones especiales para ayudar a los clientes que muestren un cheque de desempleo o una identificación de servicios de emergencia”, apunta Gillet.

Sin embargo, es muy probable que los más fanáticos de Apple permanezcan leales a la marca.

“No creo que la pandemia afecte el interés, especialmente entre los consumidores que siempre están comprando nuevos productos. Ahora todo lo que importa es comprar papel higiénico, pero en algún momento volverán a ser los iPhone”, dice Kourouche.


Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=TBuHqj-S9F4

https://www.youtube.com/watch?v=LBVGmtqpmwc

https://www.youtube.com/watch?v=Zh_SVHJGVHw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Foto: CRISANTA ESPINOSA AGUILAR /CUARTOSCURO.COM

Cuatro estados gobernados por Morena no comprobaron cómo gastaron 12 mil mdp de fondos para salud

La ASF detectó que estas irregularidades significan un probable quebranto millonario a las finanzas públicas.
Foto: CRISANTA ESPINOSA AGUILAR /CUARTOSCURO.COM
31 de octubre, 2020
Comparte

La Ciudad de México, Chiapas, Puebla y Veracruz, estados gobernados por Morena, no comprobaron en qué gastaron 12 mil 012.4 millones de pesos de recursos federales transferidos en 2019 a través del Seguro Popular y el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASS), concluyó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Al revisar el gasto federalizado de la Cuenta Pública 2019 -correspondiente al primer año del gobierno de Claudia Sheinbaum en la CDMX, Rutilio Escandón en Chiapas, Miguel Barbosa en Puebla y Cuitláhuac García en Veracruz-, la ASF detectó que estas entidades fueron las que incurrieron en las mayores irregularidades en el ejercicio de ambos fondos, lo que significa un probable quebranto millonario a las finanzas públicas y una afectación al derecho a la salud de la ciudadanía.

El Seguro Popular y el FASS han tenido el objetivo de dar cobertura de salud a la población sin seguridad social, y los recursos de ambos fondos federales deben destinarse a la adquisición de medicamentos e insumos médicos, la construcción y el mejoramiento de infraestructura hospitalaria y la contratación de personal médico y administrativo.

La ASF fiscalizó por separado el gasto que hicieron las 32 entidades federativas de los recursos tanto del Seguro Popular como del FASS.

Lee: ASF detectó ‘deficiencias operativas’ en los recursos del Fonden de 2019

En total, del Seguro Popular, todos los estados dejaron sin aclarar el ejercicio de 8 mil 499.6 millones de pesos. De ese total, 2 mil 695.2 millones corresponden a la CDMX; mil 963.6 millones a Veracruz, 788.5 millones a Chiapas y 712.6 millones a Puebla, con lo que tan sólo estas cuatro entidades reúnen el 72.4% (6 mil 159.9 millones de pesos) de todos los recursos con irregularidades.

En cuanto al FASS, los estados dejaron sin aclarar el ejercicio de 9 mil 536.6 millones de pesos, de los cuales, 4 mil 594.2 millones corresponden a la CDMX y mil 258.3 millones a Chiapas, que, en conjunto, representan el 61.3% (5 mil 852.5) del total de los recursos no comprobados. (En esta auditoría también fue señalado Oaxaca, gobernado por PRI, por no comprobar el uso de mil 488.4 millones de pesos).

Los recursos de los dos fondos federales para salud cuyo destino no aclararon los estados morenistas representan un probable daño al erario por 12 mil 012.4 millones de pesos. Sólo la CDMX suma irregularidades por 7 mil 289.4 millones de pesos, seguida por Chiapas, con 2 mil 056.8 millones; Veracruz, con 1 mil 963.6 millones, y Puebla, con 712.6 millones.

CDMX

La ASF concluyó que el gobierno de la Ciudad de México, a cargo de Claudia Sheinbaum, no comprobó que haya ejercido los recursos del Seguro Popular conforme a la ley, lo que generó un probable daño al erario por 2 mil 695 millones 221 mil pesos, de acuerdo con la auditoría de cumplimiento 2019-A-09000-19-0631-2020.

“Las observaciones determinadas derivaron en la promoción de las acciones correspondientes, lo cual se debió a que la información y documentación que proporcionó el Gobierno de la Ciudad de México se remitió de manera parcial, por lo que no permite verificar que los registros específicos de los recursos federales transferidos a través del Acuerdo de Coordinación Celebrado entre la Secretaría de Salud y la Entidad Federativa, correspondientes al ejercicio fiscal 2019, se encuentren debidamente identificados, controlados y actualizados, con su documentación original que justifique y compruebe el gasto incurrido”, indica la auditoría.

El documento señala, por ejemplo, que la CDMX no comprobó si los Servicios de Salud Pública y la Secretaría de Salud local destinaron recursos del fondo al fortalecimiento de la infraestructura médica y la adquisición de equipamiento médico, así como para adquisición de medicamentos incluidos en el Catálogo Universal de Servicios de Salud.

Tampoco se comprobó si la autoridad local destinó, como establece la normatividad, hasta un 30% de los recursos transferidos por concepto de la Cuota Social y Aportación Solidaria Federal 2019 para la adquisición de medicamentos, material de curación y otros insumos necesarios para la prestación de servicios a los afiliados al Sistema de Protección Social en Salud.

Entérate: CDMX seguirá en semáforo naranja con alerta por alza en hospitalizaciones de casos COVID

En la auditoría de cumplimiento 2019-A-09000-19-0621-2020, correspondiente al ejercicio del FASS, la ASF concluyó que el gobierno de Sheinbaum no demostró la aplicación de 4 mil 594.2 millones de pesos en los objetivos del fondo.

“La entidad fiscalizada no presentó de forma certificada y completa los registros y pólizas contables con su documentación comprobatoria y justificativa del gasto, por lo que la entidad fiscalizada no acreditó la aplicación de los recursos en los objetivos del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud 2019, en incumplimiento de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”, indica el documento.

Entre otras irregularidades, el gobierno local no comprobó que el personal contratado con recursos del fondo cumplieran con el perfil de las plazas, ni si los pagos al personal se ajustaron a los tabuladores autorizados. La ASF también presume que se utilizaron recursos para pagar sueldos a personas que se dieron de baja de la nómina o que estaban de licencia.

Por las irregularidades detectadas en el ejercicio de ambos fondos, la ASF solicitó iniciar 52 promociones de responsabilidad administrativa sancionatoria en contra de diversos funcionarios.

Chiapas

Al igual que la CDMX, el estado de Chiapas fue señalado por la ASF por el mal ejercicio de ambos fondos para la salud. En la auditoría de cumplimiento 2019-A-07000-19-0568-2020, relativo al gasto del Seguro Popular, la autoridad fiscalizadora señaló que el gobierno de Rutilio Escandón cometió irregularidades en materia de registro e información financiera de las operaciones, destino de los recursos, servicios personales y adquisiciones, así como control y entrega de bienes y servicios, que causaron un probable daño al erario de 788 millones 577.8 mil pesos.

Una de las anomalías detectadas fue que el Instituto de Salud del Estado de Chiapas (ISECH) abrió una cuenta para el manejo de los recursos del Seguro Popular y sus rendimientos financieros, pero en dicha cuenta recibió más recursos de otros fondos y programas. Además, se utilizó una cuenta bancaria puente como administradora, una cuenta para gastos de operación y siete cuentas para el pago de servicios personales, en las cuales se identificó una mezcla de recursos de diversas fuentes de financiamiento.

La ASF detectó que el gobierno local transfirió 531.2 millones de pesos a otras cuentas bancarias sin acreditar su reintegro a la cuenta original que administró los recursos.

“En conclusión, el Gobierno del Estado de Chiapas no realizó una gestión eficiente y transparente de los recursos del programa, apegada a la normativa que regula su ejercicio, y no se cumplieron sus objetivos y metas”, señaló la ASF.

Te puede interesar: Salud en Chiapas: Solo para la foto

En cuanto al gasto del FASS, en la auditoría de cumplimiento 2019-A-07000-19-0556-2020, la autoridad fiscalizadora detectó un posible daño a la Hacienda Pública por mil 258 millones 323 mil 457 pesos, debido a que, entre otras irregularidades, no se utilizó una cuenta específica para administrar los recursos del fondo, no se realizaron registros contables de los movimientos de dinero y se hicieron transferencias a 14 cuentas para efectuar pagos de nómina y gastos de operación.

La ASF señaló que, con recursos del FASS, se pagó sueldos a 67 funcionarios que no acreditaron estar adscritos a unidades médicas autorizadas, por un monto de 5.5 millones de pesos. También se pagó a 27 “aviadores” un monto de 5.3 millones de pesos. Además, el ISECH no efectuó el reintegro del ISR retenido de las nóminas pagadas con el FASS por un monto de 583.9 millones de pesos.

Otra irregularidad fue que el gobierno de Escandón pagó 8 millones 97 mil 662 pesos en un contrato para, supuestamente, la adquisición de medicamentos, pero no presentó evidencia de la entrega de los bienes.

La ASF solicitó 19 promociones de responsabilidad administrativa sancionatoria en contra de diversos funcionarios por estas anomalías.

En todos los casos, sin embargo, los estados cuentan con un plazo de 30 días hábiles para entregar la documentación que crean conveniente para comprobar el faltante de los recursos. Si no se satisfacen las observaciones, la ASF puede emitir las siguientes acciones correctivas: promoción del ejercicio de la facultad de comprobación fiscal; promoción de responsabilidad administrativa sancionatoria; y denuncia de hechos.

Veracruz

En la auditoría de desempeño 2019-A-30000-19-1296-2020, la ASF señaló un posible quebranto de 1 mil 963.6 millones de pesos provenientes del fondo del Seguro Popular por parte de la administración de Cuitláhuac García. Entre las irregularidades, la autoridad fiscalizadora presume que el Régimen Veracruzano de Protección Social en Salud (Revepss) pagó 295 millones 782 mil 600 pesos a 1 mil 040 “aviadores”

La ASF también señaló que el gobierno estatal no comprobó haber aplicado al menos el 20% de los recursos transferidos por Cuota Social y Aportación Solidaria Federal para financiar acciones de promoción, prevención y detección oportuna de enfermedades contenidas en el Catálogo Universal de Servicios de Salud.

Otra de las anomalías detectadas es referente a la falta de transparencia, pues el gobierno de Veracruz no puso a disposición del público en general información referente a las coberturas y servicios ofrecidos.

La Auditoría solicitó que se inicien 20 promociones de responsabilidad administrativa sancionatoria en contra de diversos funcionarios para castigar las irregularidades.

Puebla

La ASF detectó que el gobierno de Puebla, encabezado por Miguel Barbosa, cometió un probable daño al erario por 712.6 millones de pesos por el uso indebido de recursos del Seguro Popular. En la auditoría de desempeño 2019-A-21000-19-1049-2020, señaló, por ejemplo, que el gobierno estatal pagó 421.6 millones de pesos de más a una empresa que fue contratada para la adquisición de medicamentos.

La ASF solicitó sancionar a cuatro funcionarios por las irregularidades en el gasto.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.