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Los 4 tipos de cáncer cuya principal causa es la obesidad

Un nuevo estudio en Reino Unido concluye que el sobrepeso, más que el fumar, es la causa principal de cuatro cánceres comunes.
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3 de julio, 2019
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Ser obeso ha superado al tabaquismo como la causa principal de cuatro tipos comunes de cáncer.

Cancer Research UK (CRUK), una fundación de investigación y divulgación en Reino Unido, concluyó tras una reciente investigación que los cánceres del intestino, riñón, ovario e hígado son probablemente más el producto del sobrepeso que del tabaquismo.

La organización advierte que millones de personas están en riesgo debido al exceso de peso y que los números de obesos sobrepasan a los de fumadores en razón de dos a uno.

Para resaltar la gravedad de los riesgos asociados con la obesidad, CRUK inició una campaña con una valla publicitaria que ha sido criticada porque se asemeja a las advertencias en las cajetillas de cigarrillos que pretenden frenar el consumo de tabaco.

Valla publicitaria que resalta los riesgos de la obesidad
Las vallas publicitarias que advierten sobre los riesgos de la obesidad y el cáncer han sido criticadas.

CRUK no es la única entidad especializada que llama la atención sobre la relación entre el cáncer y el sobrepeso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el National Cancer Institute en Estados Unidos, entre otros, han hecho énfasis en esta relación.

Cancer Research UK dice que no está sugiriendo que la obesidad y el tabaquismo se pueden comparar directamente en términos del riesgo de cáncer. Ambos incrementan el riesgo.

Mientras que el sobrepeso y la obesidad causan unos 22.800 casos de cáncer al año en Reino Unido, comparados con 54.300 casos causados por fumar, la organización resalta cuatro tipos específicos de cáncer y sus causas:

  • Intestinal– Unos 42.000 casos nuevos; el sobrepeso u obesidad causan 4.800; el fumar 2.900
  • Renal– 12.900 en total; el sobrepeso u obesidad causan 2.900; el fumar 1.600
  • Hepático– 5,900 in total; el sobrepeso u obesidad causan 1.300 casos; el fumar 1.200
  • Ovárico– 7,500 in total; el sobrepeso u obesidad causan 490 casos al año; el fumar 25

Fumar continúa siendo la principal causa evitable del cáncer en su totalidad. La obesidad en la segunda, según CRUK.

Sin embargo, aunque el número de fumadores está disminuyendo, el deobesos va en aumento, algo que preocupa a los expertos en salud.

Hombre mayor fumandoGETTY IMAGES
A pesar de todo, fumar continúa siendo el principal causante de cáncer.

¿Cómo actúa la obesidad en términos del cáncer?

A pesar de que los vínculos entre la obesidad y el cáncer están bien establecidos, los mecanismos biológicos relacionados no están completamente entendidos.

Los Centros de Control de Enfermedades de EE.UU., explican que es difícil definir las causas de cáncer por obesidad porque la gente obesa puede presentar otros factores de comportamiento diferentes a su peso corporal.

El ser obeso o tener sobrepeso no significa que una persona definitivamente desarrollará cáncer, pero el riesgo sí se incrementa.

Y ese riesgo crece entre más peso gana la persona y más tiempo lo mantiene.

Células de cáncerGETTY IMAGES
Las células grasas producen hormonas que pueden estimular el crecimiento de células cancerígenas.

Las células grasas sobreproducen hormonas y factores de crecimiento que le informan a las células del cuerpo a dividirse con mayor frecuencia. Eso aumenta la posibilidad de que se produzcan más células cancerosas.

Los obesos frecuentemente tienen niveles crónicos de inflamación ligera que pueden, con el tiempo, dañar el ADN y generar cáncer.

Otros posibles mecanismos que pueden afectar el riesgo de cáncer incluyen cambios en las propiedades mecánicas de la estructura que rodea a las células mamarias y la alteración en la respuesta del sistema inmune.

De acuerdo a Cancer Research UK, hay 13 tipos de cáncer que están vinculados a la obesidad: • de mama (en mujeres posmenopáusicas) • intestinal • pancreático • del esófago • hepático • renal • de la parte superior del estómago • de la vesícula biliar • uterino • ovárico • de tiroides • mieloma múltiple (cáncer de la sangre) • meningioma (cáncer del cerebro)

Los vínculos entre la obesidad y el cáncer están solamente presentes en adultos, aunque un peso saludable también es recomendable en los niños.

Gráfico del cuerpo humano y los órganos afectados por el cáncer asociado a la obesidad

Los resultados de la investigación de Cancer Research UK coinciden con un debate actual sobre el papel de las autoridades para reducir el problema de obesidad.

Según la profesora Linda Bauld, experta de CRUK, el gobierno debería tomar más medidas para controlar la obesidad, como la restricción de publicidad de alimentos poco saludables y de bebidas azucaradas, tal cual lo recomendó la Asociación Médica Británica.

“Mientras estamos muy conscientes de los riesgos asociados con fumar, se han hecho menos esfuerzos para hacerle frente a la obesidad, que se ha convertido en una de las principales causas de cáncer”, declaró Bauld.

La OMS, que también aboga por un impuesto a los alimentos y refrescos azucarados para disminuir su consumo, plantea una estrategia que abarque a varios sectores de la sociedad incluyendo familias, empresas alimenticias y agencias gubernamentales para combatir un problema que considera “epidémico” en muchas partes del mundo.

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Secretaría de Educación y Deporte de Chihuahua

“Enséñale como puedas”: familias de niños con discapacidad acusan abandono ante regreso presencial a clases

Familias de niños con discapacidad y talleristas se muestran preocupados ante regreso presencial a clases, por la falta de agua en planteles y el alto número de estudiantes.
Secretaría de Educación y Deporte de Chihuahua
30 de agosto, 2021
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A Eddy, de 6 años, le gusta estar con sus compañeros de clase. Le gusta escribir, pegar, colorear, dibujar, y hacer todas las tareas que le ponen los maestros. 

A Eddy le encanta la escuela. 

Pero, a diferencia de los millones de niños mexicanos que este lunes 30 de agosto volverán a las clases presenciales tras un año y medio de pandemia, Eddy no regresará a las aulas. Debido al síndrome de West que padece, una forma severa de epilepsia infantil, Eddy está bajo un tratamiento que le debilita las defensas y lo deja en una situación especialmente vulnerable frente al virus de la Covid 19.

“Es muy difícil sacarlo de casa”, apunta Mily Cruz, su madre. “De hecho, tengo un escrito de un neurólogo donde me da instrucciones de que no puede ir a consultas médicas, ni convivir con otras personas. Por eso, aunque quisiéramos, sería un terror llevarlo a la escuela por el gran riesgo que supone”.

Mily, que es presidenta de la asociación de padres de familia del Centro de Atención Múltiple (CAM) de Tonalá, en Jalisco, explica que todo el ciclo escolar pasado Eddy recibió clases en línea. 

“Nos coordinábamos muy bien con la maestra -subraya-. Todas las tardes se conectaba y hacíamos tareas”. 

“Pero ahora -plantea-, con el requerimiento de que tienen que volver a las clases presenciales, o al menos con el 50% de los alumnos, ya no vamos a poder seguir trabajando con los maestros en línea”. 

Sobre este punto, Mily señala que les informaron que, para los menores que no puedan volver a las clases, se les proporcionará “una guía” de tareas para que sigan coloreando, dibujando y escribiendo desde sus casas, y que después, una vez completados los ejercicios, los maestros revisarán los resultados. 

“Pero eso, básicamente, es trabajar tú sola en casa con tu hijo”, considera Mily. 

“Es decir, la única alternativa que nos dejan a quienes no vamos a mandarlos a la escuela es: ‘hazle como puedas y enséñale como puedas’, hace hincapié la mujer, que recalca que las clases en línea, si bien no son iguales que las presenciales, al menos le permite un mayor acercamiento con los docentes de su hijo y un seguimiento educativo más próximo y constante. 

Te puede interesar: ¿Pueden los niños desarrollar COVID-19 de larga duración?

En cuanto al regreso a las clases presenciales, la mujer expone que, aunque la salud de Eddy se lo permitiera, tampoco hay las condiciones necesarias para volver a las aulas. 

Por ejemplo, en la escuela de su hijo, Mily dice que, aunque se redujera al 50% el aforo de niños por salón, hay que tener en cuenta que son menores que necesitan el acompañamiento de un “monitor” que los asista durante las clases, que los ayude, por ejemplo, a mover las manos para escribir, puesto que son infantes con movilidad reducida. 

“Son niños que siempre van acompañados de sus mamás, o de alguien. Entonces, por ejemplo, si son diez niños por salón, pues ya tienes mínimo a 20 personas. Y la mayoría son personas con muchas necesidades, que no tienen de otra más que usar el transporte público, que siempre va llenísimo. Y eso es exponer a estos niños, que son muy vulnerables, a que se contagien, y luego a que se contagie el resto de la escuela”. 

Además, Mily dice que, como han señalado múltiples padres de familia en diferentes puntos del país, las condiciones actuales de la escuela no son tampoco las óptimas. De hecho, la mujer muestra a este medio una carta firmada a nombre de la Mesa Directiva de Padres de Familia CAM Tonalá, en la que solicitan a la Secretaría de Educación jalisciense, y al ayuntamiento de Tonalá, que hagan obras de reparación antes del regreso a las aulas. 

“No hay agua y no sirven los lavabos -apunta la presidenta de los padres de familia del CAM Tonalá, que también muestra fotografías de los baños en malas condiciones y de rampas con el concreto ya fracturado, lo que supone un obstáculo para la movilidad de los niños que utilizan silla de ruedas-. ¿Así cómo quieren que regresemos a las clases?”.

Sobre esto, la mujer recuerda que, por medio de un oficio fechado el pasado 24 de agosto, y del que este medio tiene copia, la Secretaría de Educación jalisciense acordó que aquellas escuelas a cargo del estado “que tengan algún problema de infraestructura, falta de agua, o de energía eléctrica, que impida la prestación del servicio educativo de forma presencial, total, o parcialmente, iniciarán el ciclo escolar 2021-2022 en la modalidad a distancia (…)”. 

“La misma Secretaría del estado dice que si las aulas no están adecuadas los niños no deben regresar. Entonces, me parece ilógico que ya estén organizando el regreso a clases, aunque las escuelas no estén en condiciones óptimas”, apunta Mily. 

“Mi hijo no aguantaría un segundo contagio”

Ernesto Guadalupe, de 9 años, padece síndrome de Lennox-Gastaut, una epilepsia de difícil control que también requiere tratamientos que debilitan sus defensas. 

Faby Morales, su mamá, cuenta que en enero pasado su hijo empezó con una infección de garganta y de oído. Aunque, debido a que el niño no puede hablar, se les complicó mucho acertar que su hijo tenía algo más que una gripa. “Fuimos de pediatra en pediatra hasta que nos dijeron que era Covid”. 

Los síntomas del resfriado duraron apenas una semana. Pero las secuelas del virus se extendieron algo más de cuatro meses, en los que Ernesto sufría dolores de cabeza y espalda, cansancio, y ansiedad. 

“Su neurólogo le hizo unos estudios y me dijo que Ernesto sentía calambres musculares, pero multiplicado por mil”. 

Tras recuperarse, el niño regresó a sus clases en línea, también en el CAM de Tonalá, donde los maestros y maestras le mandaban hojas para imprimir con las que Ernesto coloreaba, identificaba colores, y hacía terapia de lenguaje. 

“Durante las clases en línea mi hijo avanzó bastante, sobre todo en el aspecto sensorial. Nosotros aspiramos a que él se pueda comunicar de alguna forma. Que nos pueda llegar a decir qué quiere, o qué le duele, o cómo se siente”, comenta Faby.

Por eso, ante el regreso presencial a clases, la mujer expresa que existe una preocupación entre los padres de familia que, como ella y su esposo, no quieren enviar a los niños de vuelta a las aulas, máxime después de que Ernesto ya batallara durante meses contra la enfermedad. 

“Pienso que una segunda vez no la aguantaría”, dice Faby. “Así que esperamos que nos den la oportunidad de seguir con las clases en línea, porque nos parece muy peligroso que estos niños vuelvan a clase, ya que la mayoría usan el transporte público para llegar a la escuela y hay mucho riesgo de contagio”. 

La mujer explica que en las semanas previas les mandaron encuestas para saber si estarían de acuerdo con el regreso presencial a clases, o si preferían continuar con el modelo a distancia. La mayoría, asegura, votó por la segunda opción, así que espera que, “si somos mayoría, nos den chance de seguir con las clases a distancia”. 

Aunque de no ser el caso, Faby dice tajante que lo tiene claro: “Si me dijeran que si no llevo a mi hijo a clases perdería el ciclo escolar, no me importaría. De perder el año, a perder a mi hijo, pues que pierda el año”. 

“No nos dieron ni una escoba”

Nelly, de 41 años, es tallerista en un centro de educación especial para niños y adultos con Síndrome de Down en la Alcaldía Iztapalapa, en la Ciudad de México. En entrevista, detalla que en el centro atienden a un grupo de entre 40 y 50 personas con discapacidad, y que para este nuevo ciclo escolar ya se han inscrito una treintena para la vuelta a las clases presenciales, lo cual les va a suponer un gran reto. 

“Va a ser muy complicado que todos regresen. Así que estamos pensando que solo vuelvan unos diez chicos por salón y dividirlos por grupos. Y, entonces, un grupo vendría los lunes, miércoles y viernes, y otro los martes y jueves, y luego intercalar las semanas, para que todos tengan la misma atención”. 

Lee más: COVID y regreso a clases: qué se debe cuidar en niñas y niños

Aún así, Nelly admite que existen muchas dudas entre los propios docentes sobre cómo evitar los contagios, y también sobre qué hacer en caso de que se produzca uno. 

“Es muy difícil que los chicos usen todo el rato el cubrebocas, por ejemplo. Y sabemos que también va a ser muy complicado que una persona con discapacidad mantenga la sana distancia, y que tenga un buen cuidado de higiene, o que no se esté tocando la cara, la nariz, la boca…”. 

Además, como ya expusieron muchos otros padres de familia en otros casos de escuelas en diferentes estados, Nelly plantea que las instalaciones del centro educativo no están tampoco en las mejores condiciones después de un año y medio de parón por la emergencia sanitaria, y que el peso de mantenerlo limpio está recayendo en los docentes y en los padres, que tienen incluso que acarrear agua ante los permanentes cortes del servicio en Iztapalapa. 

“A nosotros no nos dieron garrafas de cloro, ni escoba, ni nada. Todo lo pusimos los talleristas y los padres”, recalca Nelly.

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