Diversidad familiar: ¿qué sabemos de la composición de los hogares en México?
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Diversidad familiar: ¿qué sabemos de la composición de los hogares en México?
Es evidente que la estructura y la conformación de las familias en México está en constante cambio, y el reconocimiento de esta diversidad es un primer paso para la construcción de políticas públicas que atiendan las necesidades reales y particulares de cada estructura familiar en el país. 
Por María Fernanda Torres Montañez
18 de julio, 2022
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En 2020, el Inegi realizó el Censo de Población y Vivienda para actualizar la información sobre los principales aspectos demográficos, socioeconómicos y culturales de cada una de las viviendas en el territorio mexicano, así como de la población que las habita. Los datos que arroja este ejercicio nos permiten construir una aproximación de la composición de las familias en México. Con el fin de conocer esta diversidad, en este texto nos dimos a la tarea de contabilizar las diferentes configuraciones familiares mediante la identificación de las personas jefas del hogar y de las personas que cohabitan en la vivienda —ya sean parejas, hijes, otres parientes o compañeres del hogar sin parentesco—, así como el sexo de quienes conforman la pareja y su situación conyugal 1.

La muestra del Censo reporta que en 2020 había 34.9 millones de viviendas particulares habitadas en México. A nivel nacional, el 64.7% de los hogares están compuestos por personas adultas en situación de pareja, mientras que en un 12% las personas jefas del hogar viven con otres adultes en situación no conyugal. Aunado a esto, los hogares con personas que viven solas representan el 12.2%. Finalmente, los hogares monoparentales, es decir, en los que una persona adulta vive sola con sus hijes, son el 11.1% 2.

De los hogares de personas que viven por su cuenta, en el 60% viven hombres solos. Por lo que respecta a los hogares monoparentales, 8 de cada 10 tienen jefatura femenina. De hecho, el tipo de familia más común después de los hogares encabezados por una pareja heterosexual es el conformado por las mujeres solas con hijes (casi el 10% a nivel nacional). Solo en Yucatán, Quintana Roo, Baja California y Baja California Sur los hogares más comunes después de las parejas heterosexuales son de hombres solos sin hijes.

La mayoría de los hogares encabezados por una pareja están conformados por un hombre y una mujer con o sin hijes (98.4%). De estas familias con jefatura de una pareja heterosexual, el 55.5% se apegan al modelo “tradicional”, es decir, una familia de un hombre y una mujer casades, con hijes. Por su parte, el 14% están conformadas por familias de parejas heterosexuales también casadas, pero sin hijes. Finalmente, de los hogares de parejas heterosexuales, 30.5% viven en unión libre, de los cuales 8 de cada 10 viven con hijes. En su conjunto, los hogares encabezados por una pareja de un hombre y una mujer representan el 63.7% a nivel nacional; sin embargo, existen diferencias significativas entre entidades. La Ciudad de México es la entidad con porcentaje más bajo de viviendas encabezadas por estas parejas (53.6%), mientras que Chiapas es la entidad con mayor proporción de dichos hogares (70.3%) 3.

Aproximadamente 1% de los hogares a nivel nacional están conformados por parejas del mismo sexo (con o sin hijes), de los cuales la mayoría son de parejas de dos hombres (62.75%) 4. Además, los datos a nivel nacional indican que, de los 127 mil 827 hogares encabezados por una pareja de mujeres, en el 60.3% viven con hijes. Por su parte, de las 215 mil 282 familias con jefatura de una pareja de hombres el porcentaje asciende a 68%. Así, de cada 10 hogares homoparentales con hijes, en casi 7 la jefatura es de una pareja de hombres. Esta proporción es interesante en contraste con la observada en los hogares conformados por una persona adulta con hijes, en los que únicamente en 2 de cada 10 la jefatura es masculina. En ese sentido, la brecha de género vista en la jefatura de familias monoparentales se invierte en estos hogares encabezados por parejas del mismo sexo.    

En conjunto, en 5 de cada 10 familias de parejas del mismo sexo las personas están casadas. Los estados con mayor proporción de este tipo de familias son Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León. Por el contrario, en Puebla, Baja California y Campeche, las proporciones de estas familias son las más bajas, a pesar de que estas entidades sí contemplan en su legislación el matrimonio como la unión entre dos personas. Cabe recordar que, en Durango, Guerrero, Estado de México, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz, las parejas del mismo sexo pueden casarse, pero deben obtener un amparo judicial.

El Censo reportó 5 mil 270 hogares con personas jefas en relaciones no monógamas. Este tipo de estructura familiar representa apenas el 0.02% del total de viviendas a nivel nacional, y en 8 de cada 10 de estas familias viven con hijes. Por otro lado, 11.1% de las familias en México están encabezadas por una persona adulta que vive con parientes que no son su pareja, y en el 67.7% de estos además vive con sus hijes. Finalmente, los hogares conformados por compañeres (sin parentesco) representan el 0.9% a nivel nacional.

¿Cómo han cambiado los hogares en el tiempo?

En 2015, el Inegi realizó la Encuesta Intercensal para actualizar la información sobre las características sociodemográficas de la población. Esta encuesta permitió identificar, por primera vez, el número de familias homoparentales que había en México. Con esta información, José Merino, Óscar Elton y Víctor Sahagún publicaron un análisis en el que contabilizaron las diferentes estructuras familiares en el contexto de las movilizaciones del Frente Nacional por la Familia. En ese sentido, aquí le damos continuidad a ese ejercicio actualizando las cifras con datos del Censo 2020. 

La gráfica 2 muestra el cambio en los porcentajes respecto a 2015. En comparación con los datos de la Encuesta Intercensal, las familias unipersonales con jefaturas femeninas crecieron 0.8 puntos porcentuales, mientras que los de jefatura masculina aumentó 1.3 puntos. En ese mismo periodo, el porcentaje de hogares monoparentales de madres pasó de ser 8.8% en 2015 a 9.5% en 2020. El porcentaje de familias monoparentales de padres tampoco fue sustancialmente diferente, al aumentar 0.3 puntos porcentuales en el mismo periodo. Asimismo, observamos que la disparidad de género en estos hogares es una constante: casi 9 de cada 10 familias monoparentales estaban formadas por madres solas con hijes tanto en 2015 como en 2020. Estos datos retratan que hablar de familias monoparentales continúa siendo fundamentalmente hablar de situaciones en las que una mujer es responsable en solitario de su hogar.

Tipos de hogares

Los hogares encabezados por una pareja heterosexual en 2015 representaban 65.7% del total de las familias mexicanas. Para 2020 estos hogares conformaban el 63.7%, es decir, tuvieron un descenso de 2 puntos porcentuales en esos años.  Los datos muestran una preferencia de las parejas heterosexuales por vivir en unión libre, aumentando su porcentaje 2.5 puntos porcentuales; en contraste con la disminución de 4.6 puntos de las parejas heterosexuales casadas. De la misma forma, podemos notar que estas parejas se inclinan por no tener hijes: el porcentaje de las parejas sin hijes aumentó 0.9 puntos porcentuales, mientras que la proporción de aquellas con hijes disminuyó 3 puntos. Paralelamente, cabe destacar que el cambio en el porcentaje de parejas heterosexuales con hijes fue el de mayor magnitud respecto de los movimientos del resto de estructuras familiares. Estos hogares pasaron de constituir 40% a 35.4% en el mismo periodo, por lo que en realidad estas familias no son la mayoría y su proporción va en descenso. 

Entre 2015 y 2020, los hogares con parejas del mismo sexo pasaron de ser 0.7% a alcanzar casi el 1% a nivel nacional. Respecto de las familias de parejas de dos mujeres (con o sin hijes), su porcentaje bajó 0.04 puntos porcentuales en este periodo. Si solo tomamos a estas últimas familias, observamos una tendencia similar al de las parejas heterosexuales por preferir vivir en unión libre: el porcentaje de familias conformadas por una pareja de dos mujeres casadas pasó de ser 56.6% a 37.6%. Por su parte, el porcentaje de hogares de parejas de dos hombres en 2020 era de 0.6%, dos veces la proporción que representaban en 2015 (0.3%). Este cambio significó que en 2020 la mayoría de las parejas del mismo sexo fueran conformadas por parejas de dos hombres, contrario a las proporciones encontradas en años anteriores.

A propósito, los datos muestran una desaceleración en el crecimiento de los hogares en que la persona jefa del hogar vive con otres adultes con quienes no tiene una relación de pareja. El porcentaje de familias conformadas por parientes que no son pareja ha bajado 0.5 puntos porcentuales desde 2015. Asimismo, para las viviendas habitadas por compañeres de casa el porcentaje disminuyó 0.7 puntos en el mismo periodo.

Los datos aquí expuestos son un esfuerzo por reconocer y visibilizar la diversidad cada vez mayor de los perfiles de los hogares en México. La familia “tradicional” representa apenas el 35% del total de las familias en el país. El número de hogares unipersonales sigue en aumento, habitando el 23.3% del total de viviendas a nivel nacional. Por su parte, las familias conformadas por parejas de dos hombres crecieron de manera destacada: en 2020 el número de estos hogares era 2.5 veces el número que había en 2015. Asimismo, notamos una tendencia general en las familias de parejas de preferir vivir en unión libre (su porcentaje creció 2.6 puntos), así como de no vivir con hijes (una disminución 2.8 puntos porcentuales). Es evidente que la estructura y la conformación de las familias en México está en constante cambio, y el reconocimiento de esta diversidad es un primer paso para la construcción de políticas públicas que atiendan las necesidades reales y particulares de cada estructura familiar en el país. 

* María Fernanda Torres Montañez (@Fera_TorresM) es egresada de la licenciatura en Políticas Públicas del CIDE Región Centro y realizó su servicio social en Intersecta.

 

1 En específico, utilizamos los datos públicos de la muestra del Cuestionario Ampliado, mediante el cual el instituto profundiza sobre las características de las viviendas particulares habitadas. Para identificar el sexo, parentesco y situación conyugal, utilizamos las preguntas 3, 5 y 28 del módulo II, respectivamente. Los datos y códigos del análisis pueden consultarse aquí.

2 Las cifras aquí presentadas son aproximaciones, por lo que no captan en su totalidad la complejidad de la composición de las familias mexicanas. Por ejemplo, utilizar la vivienda como unidad de análisis no permite considerar que existen familias que no residen en el mismo lugar, así como existen personas que cohabitan en la misma vivienda sin mantener una relación familiar. Sin embargo, los datos del Censo nos brindan una aproximación respecto a la diversificación que han tenido las estructuras familiares en México, que, si bien, siempre ha existido, ha tenido mayor visibilidad en años recientes.

3 En el 2006, la CDMX se convirtió en la primera entidad en el país en reconocer uniones entre personas del mismo sexo, con la Ley de Sociedad de Convivencia. En 2009, se convirtió en la primera entidad en reconocer tanto el concubinato como el matrimonio entre personas del mismo sexo, dándoles a estas parejas la posibilidad de adoptar.

4 Es probable que se refleje una subrepresentación de los hogares con parejas del mismo sexo, dados los errores en la captura de las respuestas o por la autocensura por miedo al rechazo social. De la misma manera, es importante notar que las parejas capturadas en estos números son únicamente aquellas que están al frente de las viviendas.

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