close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Caminos rurales, caminos de discrecionalidad
La probable construcción de caminos rurales a través del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social significa que los recursos y la supervisión de las obras estarán a cargo de los municipios, lo cual puede incrementar la poca transparencia en el ejercicio de los recursos.
Por Alejandro Alegría y Miguel A. Santibañez
1 de mayo, 2019
Comparte

En el ejercicio fiscal 2019 se realizaron modificaciones que dejaron descubiertos proyectos prioritarios para el desarrollo de las comunidades más necesitadas del país, tales como la construcción de caminos rurales.

Los caminos rurales representan el 56 por ciento de las carreteras mexicanas. Su esencia es reducir el aislamiento de la población y permiten llevar servicios básicos y desarrollo a las comunidades por donde pasan. Sin embargo, poco se sabe de ellos y de su relevancia, lo que conlleva un espacio de opacidad financiera que ha sido aprovechado por años.

Desde 1996 los estados son los responsables de construir y conservar los caminos rurales y las carreteras alimentadoras, con la excepción de Chiapas, por lo cual la inversión federal en este rubro solo tiene carácter complementario. No obstante que la competencia es de los gobiernos estatales, hasta 2018 la Federación, a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, construyó caminos rurales y carreteras alimentadoras en todo el territorio nacional por medio del programa presupuestario K031 Proyectos de Construcción de Carreteras Alimentadoras y Caminos Rurales.

Si bien nadie niega lo loable de la construcción de dichas obras, el aspecto cuestionable está en la forma de hacerlo. Para dimensionar las malas prácticas en torno a este tema hay que subrayar que la discrecionalidad y los intereses políticos llevaron a que existieran dos rutas para construir caminos rurales.

La vía formal se encuentra normada por la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, por la Secretaría de Hacienda y por Comunicaciones y Transportes. Por el contrario, existe un atajo o ruta discrecional que utilizan los legisladores en conjunto con gobernadores y presidentes municipales para brincarse varios pasos.

La ruta formal inicia cuando los presidentes municipales y/o los gobernadores detectan la necesidad de construcción de un camino rural y recurren al Centro SCT estatal para solicitar un proyecto. Este organismo se encarga de elaborar el proyecto ejecutivo de manera conjunta con la SCT a nivel central. Con base en él, se gestiona la clave de cartera ante Hacienda, la cual es, en teoría, indispensable para incluir el proyecto de inversión en el Presupuesto de Egresos de la Federación .

Después, la SCT agrupa todos los proyectos recibidos y los envía a Hacienda, la cual los integra al Proyecto de PEF. Al final del proceso, los proyectos aprobados en el PEF son devueltos al Centro SCT de cada entidad para su licitación, ejecución y supervisión.

Desafortunadamente existe la vía informal, digamos un “atajo” para la aprobación de estos proyectos el cual responde principalmente a intereses políticos. Esta se conoce como “ampliaciones de la Cámara de Diputados” y se puede realizar ya que existe una contradicción entre la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y su Reglamento. Las ampliaciones consisten en que los diputados eliminan proyectos que cumplen con todos los requisitos e incluyen aquellos que son de su interés, los cuales muchas veces no tienen sustento técnico y legal. Año con año, la Cámara de Diputados realizó esta actividad cuestionable hasta convertirse casi en una tradición. Por ejemplo en 2018 los diputados asignaron por medio de “ampliaciones” 1 mil 800 millones de pesos en el programa K031.

En 2019 el Poder Ejecutivo restringió esta práctica, al dejar sólo 150 millones de pesos para ampliaciones en el Ramo 9 SCT del PEF. De forma particular, ya no asignó recursos al Programa presupuestario K031. Sin embargo, debido a que existe necesidad de construir caminos rurales, se adicionó el Artículo Décimo Primero Transitorio en el Decreto de PEF para impulsar modificaciones a los lineamientos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) del Ramo 33, con el fin de que hasta el 60 por ciento de los recursos de ese fondo se puedan utilizar para la construcción de caminos rurales, entre otros rubros.

La probable construcción de caminos rurales a través del FAIS significa que los recursos y la supervisión de las obras estarán a cargo de los municipios. Si bien se tendría la ventaja de que los presidentes municipales tienen mayor conocimiento de las necesidades de las comunidades, también existen varios riesgos como la poca transparencia en el ejercicio de los recursos, menor conocimiento técnico para realizar obras, la eliminación del proyecto ejecutivo como requisito y que no habría certeza sobre la prioridad que tendrá la construcción de caminos rurales, pues su construcción dependerá del interés de presidentes municipales y gobernadores.

La eliminación de la vía discrecional es positiva en sí misma, sin embargo, la alternativa que se busca implementar podría resultar aún más discrecional. De esta manera, un panorama negativo ante el que nos enfrentamos es que al no existir incentivos que obliguen a ejercer recursos en caminos rurales, esta función puede quedar desatendida y dejar aisladas a miles de comunidades del país.

* Alejandro Alegría Matus y Miguel Ángel Santibañez son especialistas en Finanzas Públicas de Ethos Laboratorio de Políticas Públicas.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.