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Cómo leer el desempeño del Congreso mexicano (réplica de Integralia)
(Texto de Integralia) En un escenario ideal esperaríamos que nuestros legisladores registren un alto porcentaje de participación. Como se ha mencionado reiteradamente estos dos indicadores (asistencia a las sesiones y votación) no reflejan por completo el buen o mal desempeño de un legislador, pero permiten individualizar su responsabilidad.
Por L. Zamudio, J. M. Ureiro y G. Mata
29 de abril, 2013
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Por: Ludwind Zamudio, Juan Manuel Ureiro y Gerson Mata

Comúnmente la lectura del desempeño del Congreso mexicano se basa en anécdotas periodísticas, en la opinión pública expresada en encuestas y editoriales –como la presentada por CIDAC en su columna El Tanque Pensante, publicada en este mismo medio el viernes 26 de abril de 2013, titulada “Cómo leer el desempeño del Congreso mexicano”– pero en muy pocas ocasiones en estudios y análisis fundamentados en indicadores descriptivos o inferenciales.

Si bien es cierto que Reporte Legislativo surge debido a esto último, nuestros esfuerzos hasta el momento se han enfocado en realizar un análisis descriptivo de los indicadores de gestión del Congreso para facilitar la transparencia y rendición de cuentas, profundizar en los elementos y resultados que lo componen es una tarea que también corresponde a legisladores, académicos, especialistas y ciudadanía en general. En este sentido, debe entenderse al Poder Legislativo como una institución que no solamente tiene obligación de aprobar y discutir legislación, también debe cubrir otras funciones de información, evaluación y análisis. En el año 2010 tuvimos el quinto congreso más caro a nivel mundial ¿los resultados e información que obtenemos como ciudadanos lo valen?

Los indicadores

El fenómeno legislativo es difícil de cuantificar por la complejidad de su naturaleza, a pesar de ello hemos diseñado algunos indicadores con la finalidad de sistematizar la información disponible y hacerla comparable a lo largo del tiempo en diferentes niveles de análisis; un reto mayor ha sido simplificar los indicadores para la comprensión de un público general, a pesar de que existen modelos e indicadores inferenciales de mayor precisión y complejidad, lo cual escapa a los fines del Reporte Legislativo. En ninguna parte de nuestro análisis hemos concluido que aumentos en el número de intervenciones, número de iniciativas presentadas o incrementos en las tasas de asistencia y participación en las votaciones en el pleno del Congreso impliquen necesariamente un mejor desempeño de quienes lo integran; en el mismo sentido, hemos señalado frecuentemente que parte fundamental para entender el trabajo del Congreso tiene que ver con la calidad, y no con la cantidad,  de la legislación procesada, motivo por el cual nunca empleamos en nuestras publicaciones el término productividad en relación al trabajo legislativo.

Sabemos que los indicadores que presentamos por sí mismos no reflejan en su totalidad la labor legislativa; es necesario entenderlos en conjunto con la realidad política del Congreso mexicano. Sin embargo, conocer algunos indicadores del Pleno (asuntos programados, retraso en el inicio y duración de las sesiones) sirve como aproximación para entender el funcionamiento estructural del congreso y su relación con la planeación y racionalización de la gestión en las cámaras.

El ausentismo y la participación en las votaciones

Dos de las actividades de mayor simbolismo del trabajo legislativo son asistir a las sesiones y participar en ellas; una de las formas más representativas es votar. Si bien existen actividades que en ocasiones limitan esta participación como viajes de trabajo, reuniones en comisiones, el desempeño de algunos legisladores como coordinadores de fracciones parlamentarias y/o como integrantes de Órganos de Gobierno, no son argumentos justificables de una baja tasa de asistencia al pleno o de votación. En un escenario ideal esperaríamos que nuestros legisladores registren un alto porcentaje de participación. Como se ha mencionado reiteradamente estos dos indicadores no reflejan por completo el buen o mal desempeño de un legislador pero permiten individualizar su responsabilidad, además de conocer y detectar comportamientos atípicos; por ejemplo, algunos legisladores han tenido problemas de salud que les dificultan cumplir adecuadamente sus funciones y a pesar de ello no han solicitado licencia, en otros casos el deseo de competir por cargos de representación (presidencias municipales, gubernaturas, etcétera) al mismo tiempo que son legisladores en activo ha ocasionado que no atiendan sus responsabilidades. Decir que la participación individual no afecta el desempeño legislativo es reduccionista y erróneo.

Cada pieza de legislación es una historia de trabajo técnico y negociación política, en muchas ocasiones ameritan un caso de estudio particular que llevaría meses o años. Es cierto que metodológicamente los datos agrupados no permiten resaltar estas particularidades (por ejemplo la unidad o cohesión), además de que la naturaleza de un reporte escrito limita su análisis, sin embargo hemos dado prioridad a conocer algunas características generales como primera aproximación para poder realizar un análisis cualitativo y particular de una iniciativa o reforma de ley. Adicionalmente hemos desarrollado nuevas herramientas de información disponibles en nuestro sitio web para aumentar la capacidad de análisis de nuestro reporte.

Las comisiones

El estudio del funcionamiento de las comisiones que se ha venido realizando no solamente ha señalado su alto número, si no también que la lógica de su integración no obedece a la organización de la Administración Pública Federal o mejorar el trabajo legislativo. Por el contrario algunas comisiones de nueva creación que duplican las áreas de competencia de algunas existentes. También se ha dado seguimiento al cumplimiento de sus obligaciones y se han señalado los casos en que han incurrido en violaciones a éstas, como es el caso de la presentación de informes de trabajo o la de reunirse al menos una vez al mes.

Conclusiones

Es necesario que entendamos al Poder Legislativo como un fenómeno multidimensional, donde intervienen reglas e instituciones, cuerpos colegiados e individuos relacionados entre sí. Pensar que los indicadores que hemos generado por sí mismos, sin una investigación cualitativa, explican esta interacción sería ingenuo y simplista. Sin embargo, el establecimiento de indicadores con las características planteadas en este artículo ha permitido realizar reportes a nivel estatal a pesar de las particularidades de cada región. Si bien el camino metodológico, de investigación, pedagógico y de difusión es todavía largo para mejorar los indicadores disponibles, no podemos negar el valor y contribución del Reporte Legislativo en el estudio y comprensión del congreso, que no solamente ha quedado en una carta de buenas intenciones o deseos y hoy en día a través de nuestro reporte escrito y sitio web es una fuente de información legislativa.

* Ludwind Zamudio, Juan Manuel Ureiro y Gerson Mata son investigadores del Reporte Legislativo de Integralia.

 

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