Comunidad-Estado: el horror y la solución (I) - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Comunidad-Estado: el horror y la solución (I)
Si ya nos encerramos por un bien común personalizado sin estudios previos ni encuestas domiciliares, ni ningún proceso adicional que entorpezca la decisión importante, ¿no creen que aceptaríamos medidas que -aunque radicales- mejoren nuestras comunidades radicalmente?
Por Nemer Naime
7 de mayo, 2020
Comparte

Nadie está a salvo hasta que todos estén a salvo”.

Burócrata mundial

 

El aspecto más triste de todo #elHorror es que el conocimiento científico se reúne y aplica mucho más rápido que la sabiduría social, siendo que la aplicación de la ciencia para fines prácticos y sociales es lo que nos ayuda a avanzar. Pero ¿a dónde? Como hemos visto, las políticas públicas nacionales e internacionales han decidido favorecer el desarrollo y aplicación de la ciencia a una economía frívola, de lo compacto y desechable, sabiendo perfectamente lo que era “esencial” todo este tiempo: la calidad del aire, la cultura y educación, la salud, el suministro de agua y alimentos, los espacios abiertos, las energía renovables, el reciclaje, la agricultura, el papel de baño.

Esto deriva en el comienzo del llano, pero progresivo sentimiento de apatía y aislamiento de nuestro entorno político en el que nadie tiene la suficiente sofisticación como para activarse, y lo que hacemos es sentarnos para sentirnos realmente mal y, quizás, esparcir culpas o rezar para que toda esta oscuridad que nos envuelve pase pronto y vuelva el fútbol y las pedas de amnesia colectiva, y todo allá sido un mal sueño. Nadie hace nada tan heroicamente nauseabundo como tratar de regular el uso de cloro, detergentes y demás químicos para reducir la creciente contaminación de agua en nuestras casa. Nadie aún hace nada tan lógicamente estúpido como reconocer el valor monetario de un trabajo tan interminable, repetitivo y sisifesco como el doméstico. Nadie propone insensateces como cerrar el agua un día para que los que no tienen tengan o ahorrar luz dos días para no gastar tanto petróleo o privilegiar la bici o la moto para mejorar la salud y el ambiente. Pero hay que hacer estudios previos y #lamadre.

A ver, si ya nos encerramos por un #biencomún personalizado sin estudios previos ni encuestas domiciliares, ni ningún proceso adicional que entorpezca la decisión importante, ¿no creen que aceptaríamos medidas que –aunque radicales– mejoren nuestras comunidades radicalmente? Pero ningún agente político considera nuestro sacrificio personal por el bien comunitario como punto de partida para políticas públicas. Pero hay que hacer estudios y análisis de la orina del perro callejero que meó en el poste para determinar si una ciclovía es viable. Eso sí, nuestras decisiones de compra se reducen a lo #esencial y nuestra capacidad de movilidad se restringe a cubos y nos obligan a ponernos tapabocas y cerrar negocios y endeudarnos sin estudios previos. ¿Por qué pasa esto? Porque una nueva y extraña fuente de iluminación, una nueva oportunidad, puede ser tan aterradora como la misma oscuridad que nos envuelve. En fin, estamos donde estamos y encontrar el origen de nuestra presente oscuridad no aclarará para nada el futuro. Pero para imaginar el futuro tienes que entender el presente.

Hoy, enormes y asombrosas cantidades humanas consumen cualquier sensación real de un mundo más grande que su comunidad por medio de tecnologías e innovaciones audiovisuales. Promovida desde el internet, esta tendencia es tan reconocible aquí como en cualquier otro lugar. En estos tiempos de #elHorror hemos resaltado nuestra conectividad como experiencia humana global. Somos la primera especie… ¿en todo el universo?… en reconocer nuestra propia fortaleza (nuestra autodestrucción vía #cosasatómicas) y vulnerabilidad (nuestra aniquilación vía #cosasvirales), y también somos la primera generación en despertar a ese conocimiento. Cada una de nosotras, desde niñas en Kosovo o viejitos en Soweto a jóvenes en Acapulco estamos aquí, destinadas a este momento, y quedaremos afectadas por el resto de la vida, lo que sin duda definirá el resto del siglo XXI. Es un momento donde la historia se desenvuelve en presente para todas las comunidades, todas las personas del mundo. Por eso, la presente singularidad sociológica, detonada por #elHorror, ofrece una enorme oportunidad de cambiar no en #cambio abstracto sino en una tangible posibilidad utópica,  hacia la idea de comunidad-estado, desplazando lo que hasta hoy conocemos como nación-estado.

Esta conectividad que adoramos esconde un trasfondo absolutista y atávico. La imprenta, entre todas sus alabanzas como innovación tecnológica, tuvo su aplicación socio-política para suprimir identidades y lenguajes locales y resaltar la identidad “dominante” que controlaba esa nueva tecnología y establecerla como el #espirituidentitario de una región. ¿Cuál era la lengua más hablada en México antes de que #México existiera? La respuesta es imposible. El internet refleja la misma tendencia opresora hasta llegar a un punto donde el lenguaje #dominante mundial es el mismo que tiene las monedas #dominantes y el mismo mediante el cual se promueve un estilo de gobernanza total. Y esto es algo muy peligroso porque nuestras opciones de maniobra en #elHorror se vuelven exquisitas ya que estamos presionados por una forma #dominante de pensar y, por ende, de actuar. ¿De qué le ha servido Wikipedia a la banda Quechua? #wikiquechua.

Por ejemplo, el rol de India en el mundo es complicado por los factores estructurales relacionados a su fundación. Mantiene fricciones comunitarias en sus fronteras con China, Pakistán, Afganistán, y Bangladés. Estas fricciones nacionales son resultado de vínculos y antagonismos que desvelan un legado milenario de opresión a identidades comunitarias, como la entrada británica a la región y su subsecuente y abrupta salida. Desde 1947, la intromisión de naciones-estado en la región ha incrementado las disputas fronterizas marcadas por los british, la violencia comunitaria, los choques militares y la inflamación terrorista. ¿creemos que #wikiquechua o #elHorror detendrá estos sentimientos asados al fuego del nacionalismo por mas de cien años?

El problema principal de eso que llamamos #nacionalismo o #patriotismo o #consumelocal –o esa cosa que te da orgullo decir “de aquí soy compa” (que le llamaré #espirituidentitario)–, no se ha democratizado. No es universal para todas las identidades. ¿Por qué? Porque adquirir un verdadero #espírituidentitario está ahí arriba junto con el #veganismo, la superación personal a través del fracaso, #serinfluencer, la edad del vino y todos esos otros tipos de cualidades en la cima de la pirámide de Maslow que tantas personas pasan toda su vida queriendo obtener. Pero el rigor y la necesidad constituyente de un #espírituidentitario son, de hecho, tan difíciles de mantener balanceados en ciertos temas que es casi irresistiblemente tentador rendirse ante algún bando identitario preestablecido y seguir las líneas de ese bando sobre el tema de identidad y dejar que su posición se endurezca dentro de ti-comunidad y se vuelva inflexible hasta creer que cualquier otro bando con reglas establecidas sobre su #espírituidentitario es malo o insano y tú-comunidad gastas todo tu tiempo y energía tratando de oprimir lo que identificas como identidades ajenas a la tuya. Entonces, es indiscutiblemente más fácil rendirte ante una identidad fija que afiliarte simplemente con el #espirituidentitario de tu comunidad.

Mientras el orden internacional de naciones-estado no se dé cuenta que tarde o temprano el gancho que lo tumbará vendrá de la redefinición de su legitimidad y el subsecuente y significativo cambio de dirección en el balance del poder mundial, las comunidades-estado estarán ya del otro lado. La esencia de este cambio surge porque las comunidades tiene su destino atado a la fuerza de la nación-estado, y su impulso sociológico por beneficiar a sus habitantes anulará esos lazos, de los cuales previamente era impermisible existir.

Las naciones-estado hacen cálculos de poder sin dimensiones morales y cuando toman posiciones moralistas no las pueden balancear y ponen en riesgo su legitimidad. Además, el sistema económico internacional ya es global mientras que las estructuras políticas que rigen a las comunidades del mundo siguen atadas a la nación-estado. La globalización económica ignora fronteras nacionales (desde la FIFA, la cual registra mas países (211) que la ONU (193), hasta la trata de personas) y todas las políticas internacionales enfatizan la importancia de las fronteras aun cuando tratan de reconciliar diferencias nacionales como si las fronteras no existieran. ¿Por qué nunca se habla de una moneda mundial? Las razones y excusas son siempre numerologías para justificar dividir divisas y controlar identidades.

Por eso -sostengo- las respuestas a nuestros problemas contemporáneos, exacerbados por #elHorror, encuentran su solución en la fragmentación de las instituciones que justifican la existencia de la nación-estado con tendencias extractivas. Y en esas grietas que se abren, la luz que surge proviene de #espiritusidentitarios en comunidades, urbanas/rurales inclusivas/exclusivas, da igual. El futuro, o más bien, el mejor futuro, es comunitario, no nacional.

* Nemer Naime es escritor y sociólogo que ha destinado su creatividad a desarrollar y liderar estrategias de comunicación y promoción de la salud a través de la cultura y la educación en la frontera México-Estados Unidos, África Subsahariana y México. Tipazo.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.