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Construir un México seguro para el periodismo
La percepción es que el crimen organizado amedrenta periodistas, algunas autoridades intentan limitar su libertad de expresión, y que en ocasiones ambos están coludidos.
Por Blog Invitado
26 de junio, 2017
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Por: Joel Salas Suárez (@joelsas)

Es necesario decirlo claramente: hoy en México ser periodista es una actividad peligrosa. Hago eco de la pregunta del periodista John Gilber “¿Cómo puede ser que en México sea infinitamente más peligroso informar sobre un asesinato que cometerlo?”. Hoy tenemos más preguntas que respuestas. ¿Por qué han aumentado los ataques a los periodistas y medios de comunicación? ¿Por qué sólo el 6% de los asesinatos de periodistas está resuelto? ¿Por qué hay servidores públicos sospechosos de intimidar y atacar a periodistas?

El miedo no debe paralizarnos. Hoy es necesario construir un México justo: un país seguro y sin impunidad para toda la población; en particular para que los periodistas puedan ejercer su profesión en libertad y seguros, por el bien de ellos y de todos los mexicanos. El México que tengo en mente es uno en el que cometer un delito es más peligroso que informar de él.

La percepción de los periodistas es que el crimen organizado los amedrenta, que algunas autoridades intentan limitar su libertad de expresión e incluso que en ocasiones ambos están coludidos, de acuerdo a la encuesta de “Libertad de expresión y ejercicio del periodismo en México”. Por esta razón, no basta un llamado a restaurar la confianza entre la población y las autoridades. Necesitamos ir más allá.

En las últimas décadas del siglo XX la demanda de cambiar las reglas para acceder al poder en nuestro país convocó a la población en general, a periodistas, a activistas, a académicos, a políticos, a servidores públicos, a grupos organizados de la sociedad civil y en el año dos mil fuimos testigos de la alternancia. Hoy de nuevo es necesaria una causa que nos convoque a todos desde nuestras distintas trincheras en cada uno de los rincones de México. Esa causa es generar e implementar los mecanismos efectivos que nos permitan controlar la forma como se ejerce el poder en México. Justo esto han hecho los periodistas durante los últimos años: controlar y hacer responsables a aquellos que ejercen el poder. Esto gracias a la información que publican en notas, reportajes o artículos y que ponen límites al ejercicio del poder.

Las pérdidas de vidas de periodistas son invaluables no solo para sus familias, si no para el conjunto de la sociedad mexicana. Se trató de personas que trabajaron por un mejor México, un México más justo. Su trabajo y sus vidas deben motivarnos a continuar construyendo un México seguro y sin impunidad. Una nación en la que la población pueda vigilar, controlar y evaluar la forma en que las autoridades ejercemos nuestras atribuciones. Con estos mecanismos de control debemos garantizar que los responsables de ataques y muertes a periodistas serán sancionados, que la compra de espacios públicos en los medios de comunicación no condicionará los mensajes que se difundan, ni limitará las investigaciones de los periodistas comprometidos con informar a la opinión pública, y que el uso de tecnología de seguridad nacional se implementará exclusivamente contra el crimen organizado y no contra ciudadanos que ejercen el periodismo.

En este escenario es necesario reconocer que las autoridades no podremos solas, ni los periodistas podrán solos construir un México seguro y sin impunidad. Es necesario unirnos e involucrar a la población en general para lograrlo. Los periodistas y la sociedad civil organizada han comenzado a unirse para generar diagnósticos y hacer propuestas. Pero la violencia contra la libertad de expresión es un problema de Estado y debe ser resuelto implementando políticas públicas por el Estado mexicano y no solo por los tres niveles de gobierno de manera aislada. No lo olvidemos: no existe democracia sin libertad de expresión. Así que las políticas deben ser acompañadas de prácticas de apertura que garanticen la libertad que facilite a los periodistas buscar información sin intimidación y en un ambiente de total transparencia. Al mismo tiempo, controlar el ejercicio del gasto en publicidad oficial permitirá ahorrar recursos públicos que pueden ser destinados a la protección y programas de formación de periodistas. Al hacerlo, mejorar las condiciones del gremio no serán solo un discurso.

 

* Joel Salas Suárez es Comisionado del INAI y coordinador de la Comisión de gobierno abierto y transparencia.

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