De estudiantes, ocurrencias y el eventual regreso a clases - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
De estudiantes, ocurrencias y el eventual regreso a clases
Cerrar la escuela ha mantenido a lxs estudiantes al margen del aprendizaje que solo se logra en comunidad, en el intercambio entre pares que permite descubrir el mundo, explorar la emociones propias y ajenas y aprender a expresarlas y regularlas.
Por Ana Paula Hernández Romano
22 de julio, 2021
Comparte

En marzo del 2020, durante la pandemia del COVID-19, las escuelas en México cerraron por un tiempo que en aquel entonces se esperaba sería breve. Sin embargo, a más de un año de distancia, miles de estudiantes han permanecido alejadxs de la escuela durante más de quince meses. Como resultado de las decisiones de la SEP (y del gobierno en general) ante la pandemia, a lo largo de más de un año escolar, alrededor de 25 millones de estudiantes de educación básica y sus docentes buscarían, dentro de contextos particulares, la manera de construir un aprendizaje que permitiera salvaguardar el año escolar. Escuelas, docentes, padres y madres de familia y autoridades educativas desarrollaron diversas estrategias y herramientas para intentar que niñas, niños y adolescentes pudieran adquirir los conocimientos necesarios para salir avante.

Pero más allá de la escuela como generadora de conocimiento, el aula es un lugar de encuentro, es el sitio en donde niñas y niños aprenden a construir comunidad trascendiendo los muros de sus casas, es la oportunidad de construirse y conocerse a partir del encuentro con el otro, es el territorio en donde se dibujan límites y se crean posibilidades. Cerrar la escuela ha mantenido a lxs estudiantes al margen del aprendizaje que solo se logra en comunidad, en el intercambio entre pares que permite descubrir el mundo, explorar la emociones propias y ajenas y aprender a expresarlas y regularlas.

De esta manera, los meses que la escuela ha permanecido cerrada no solo han tenido consecuencias en el aprendizaje de contenidos académicos. A lo largo y ancho del mundo, se publican de manera constante estudios que tratan de vislumbrar, medir, entender y después poder abordar y subsanar el impacto que la distancia de la escuela ha tenido en el bienestar académico, emocional y social de lxs adolescentes.

Con la intención de hacer un primer acercamiento a la percepción de estudiantes de secundaria acerca de su bienestar académico, social y emocional, realizamos una encuesta en línea que respondieron más de doce mil chicxs de secundarias públicas y privadas en el país. Contar con datos claros que permitan a las autoridades escolares y docentes conocer las necesidades emocionales de las y los estudiantes permitirá, espero, trascender el mundo de las ocurrencias y tomar decisiones que permitan desarrollar estrategias para atender las necesidades de lxs estudiantes previo al regreso a clases.

El instrumento elegido fue el Kiddo/Kindl; una herramienta de medición para la calidad de vida de adolescentes de 8 a 16 años. El instrumento, de origen alemán, evalúa la calidad de vida en adolescentes, bajo los siguientes factores: bienestar físico, bienestar emocional, familia, autoestima, escuela y amigos, a través de una escala de Likert. El cuestionario ha sido traducido a varios idiomas y validado en muchas regiones, incluida México.

Además del cuestionario Kiddo/Kindl, se incluyeron algunas preguntas específicas para explorar la calidad de vida y la percepción del aprendizaje obtenido durante el tiempo de pandemia que pasaron lxs estudiantes alejados de la escuela. El cuestionario permaneció abierto en línea, en Google Forms, del 22 de junio al 3 de julio de 2021.

Con respecto a cuestiones académicas, de lxs estudiantes que respondieron las encuestas solamente el 23% continuó con un horario similar al presencial a través de plataformas digitales, y para más del 50% su aprendizaje empeoró o fue casi nulo. Esto, aunado a la preocupación generalizada por tener un rezago en los conocimientos (60%), representa uno de los datos más importantes a tomar en cuenta por docentes y autoridades educativas. Lxs alumnxs necesitan saber que la escuela hará un esfuerzo consciente por evaluar la dimensión del rezago y subsanar de manera conjunta las lagunas que hayan surgido en estos meses.

Las y los docentes no debemos permitir que nos desborde la prisa por cumplir con los programas académicos de los años entrantes cuando sabemos que los contenidos básicos del año que pusimos entre paréntesis no han sido cubiertos, al menos no por todxs lxs estudiantes ni con la profundidad debida (a pesar de que las calificaciones obtenidas puedan decir lo contrario).

En la parte social, los resultados reportan un estrechamiento de los lazos familiares que contrasta con la brecha que perciben que surgió entre pares. Sin duda la mejora en las relaciones familiares (4 de cada 10 estudiantes percibió que mejoraron) es una fortaleza importante que será fundamental para apoyar el regreso a clases. La mayoría se ha sentido a gusto y segura en su casa durante estos meses. Sin embargo, será necesario encaminar esfuerzos a volver a tender puentes entre pares (alrededor del 55% reporta haber perdido el contacto con sus amigos y amigas o sentir que las relaciones entre ellxs empeoraron). Es importante diseñar actividades intencionadas y conscientes que promuevan un acercamiento entre pares que garanticen una convivencia escolar pacífica y que les permitan volver a reconocer a la escuela como un lugar seguro. Además, al haber cancelado el Programa Nacional para la Convivencia Escolar, la Secretaría de Educación Pública tendrá que diseñar estrategias para abordar este reto de manera sensata, pronta y eficaz.

En la parte de bienestar emocional, alrededor de la mitad reporta haber tenido miedo o sentirse insegura, estar preocupada por su futuro, y haberse sentido sola. Es importante encontrar dentro del aula mecanismos para reconocer, aceptar, expresar y manejar la inmensa gama de emociones que la experiencia de la pandemia nos hizo (y nos sigue haciendo) atravesar.

Por último, para más de la mitad de las y los estudiantes, la preocupación por su salud física y la de su familia es una constante. Sabemos que regresar a clases implica un riesgo para individuos y comunidades. Será necesario garantizar las medidas de higiene, espacio físico y cuidados (incluyendo reforzar la estrategia de vacunación a nivel nacional) que permitan a docentes y estudiantes reducir el riesgo de contagio y aumentar la sensación de seguridad dentro del espacio escolar.

Hoy nos resultan una incógnita a madres y padres de familia, docentes, directivos y autoridades educativas, así como a niñas, niños y adolescentes, las consecuencias de haber permanecido lejos de la escuela. A mediano plazo, será indispensable tratar de entender el impacto que esta ausencia prolongada ha tenido y seguirá teniendo en el sistema educativo y social de nuestro país. Serán necesarios años para valorar el rezago académico que el distanciamiento de la escuela provocará en las y los estudiantes de todos los niveles. La Secretaría de Educación deberá hacer evaluaciones profundas y minuciosas por sección, por zona geográfica, por materia, por tipo de escuela, por nivel educativo para vislumbrar los vacíos de aprendizaje que será necesario llenar.

Contar con datos que nos permitan tomar mejores decisiones en pos del bienestar de las y los estudiantes, marcará la diferencia entre políticas orientadas a dar respuesta a las necesidades específicas y acciones improvisadas que desperdicien recursos sin beneficiar de fondo a la población estudiantil.

Como dijo John Dewey, no aprendemos de la experiencia, sino de la reflexión sobre la experiencia. Es momento de recabar todos los datos posibles, tratar de recoger el mayor aprendizaje y prepararnos para hacer frente, con responsabilidad, a los inmensos retos que la pandemia, y el manejo que se ha hecho de ella en México, impone al sistema educativo.

* Ana Paula Hernández Romano (@ensusmarcas) es maestra por convicción, socia fundadora de Proyecto Paz y firme creyente en el poder que tenemos cuando trabajamos juntxs.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.