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El atiborrado escenario de las primarias demócratas
Más de 20 políticos han manifestado su interés para contender de manera oficial en las primarias demócratas y han armado comités de recaudación y campaña.
Por Saul Vazquez Torres y Fernando Z. Carrera
8 de junio, 2019
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Durante las últimas semanas hemos presentado en este espacio los perfiles de los tres principales contendientes en las primarias demócratas, acorde a lo recaudado por sus campañas y las encuestas. Joe Biden, Bernie Sanders y Pete Buttigieg. Sin embargo más de 20 políticos han manifestado su interés de manera oficial y han armado comités de recaudación y campaña. Esto nos remite a la contienda republicana de 2016, cuando 17 precandidatos disputaron la candidatura a Donald Trump. En ese proceso los candidatos más moderados y de perfil tradicional como Ted Cruz, Ben Carson o Jeb Bush se vieron tremendamente opacados por el radical ganador de la contienda. Así que en este proceso lleno de opciones hay que tomar una postura que llame la atención y polarice a los votantes en torno a ella.

Elizabeth Warren (1)                                                                                                                                                

En la serie norteamericana Los Simpsons se jugó con la idea de un Trump presidente desde mediados de los ‘90. Después de que él dejara un caos en la presidencia llega la niña genio hecha mujer, Lisa, a sucederlo. En algún momento llegamos a pensar que Elizabeth Warren podría ser la Lisa Simpson de nuestra realidad. Muchos esperaban que en 2016 tomara la ruta presidencial, incluso un grupo ciudadano llamado Ready For Warren (Preparados para Warren) se organizó para apoyar su probable candidatura. Eventualmente quien resultó el campeón de ese grupo ciudadano y sus causas fue Bernie Sanders.

Distintos analistas creen que Warren dejó pasar su oportunidad en 2016. Nacida y crecida en una familia de obreros de Oklahoma, su familia sobrevivió a la gran sequía (Dust Bowl) que inspirara la clásica novela Viñas de Ira de John Steinbeck. En su adolescencia se enfrentó a la crisis económica por una enfermedad de su padre, lo que la marcaría de por vida como una luchadora por los derechos obreros. Sin embargo, sus primeros pasos en la política los dio apoyando al mítico Barry Goldwater, el candidato republicano en la elección de 1964 que es reconocido por muchos como el padre del conservadurismo moderno. Aunque su apellido paterno es Herring, el apellido Warren lo adquiere por su primer esposo, un ingeniero de la NASA que esperaba que ella se dedicara al hogar, por lo que fue un enlace poco duradero.

Warren migró de republicana a demócrata justo en la década que Estados Unidos viraba en el sentido contrario. Como académica realizó una investigación sobre deudores que caían en quiebra y su convicción inicial de que eran “una panda de tramposos que vivían del sistema” se mostró falso. A partir de ahí empezó a hablar sobre la necesidad de regular el sistema financiero. Esta entrevista de 2004 donde incluso critica a políticos como Hillary Clinton por su falta de compromiso con la regulación del sistema financiero es muestra de la construcción de su reputación en este tema. Tras la crisis de 2008, Warren logró lo que desde los ‘80 había propuesto, que el gobierno creara una Oficina de Protección Financiera del Consumidor. Mucho se especuló con la posibilidad de que Obama la nombrara al frente de ella, pero nunca sucedió. Por ello se postula al Senado en 2012 y se vuelve un fenómeno político hasta el punto con el que arrancamos, cuando se especuló que se postularía a la presidencia en 2016.

Nos hubiera gustado escribir un perfil sólo de Warren; quizás es lamentable que de los 3 punteros de la contienda ninguno sea mujer. La más popular de las contendientes mujeres, incluso en México, es Warren. Pero su campaña ha tenido problemas incluso en el estado que representa: Massachusetts, ya que ella ha sido uno de los principales objetivos del bullying de Trump, quien la apoda Pocahontas por haber intentado usar en su campaña su ascendencia Nativo-Americana a su favor, y hay quienes la ven como una figura polarizante e incapaz de atraer al votante medio.

Además ha recabado mucho menos dinero que los principales competidores, con un lejano quinto lugar, mientras que va en segundo lugar de quienes más han gastado. Hay estados donde las encuestas también la ponen en cuarto o quinto lugar. Además de que la senadora Kamala Harris de California, siendo de un estado mucho más grande en términos de población le está disputando fuertemente el voto de género. Pero finalmente lo peor de las perspectivas de Warren ha sido su campaña en sí misma: famosa por ser aguerrida, se ha moderado al punto en que incluso fue incapaz de hacer una moderada crítica para diferenciarse de Obama en un Town Hall de CNN. Nada nos gustaría más que verla recuperarse y tomar un espacio importante en la contienda, pero parece que sus chances serán ser una compañera de fórmula si es que un candidato más moderado es electo como candidato a la presidencia.

Kamala Harris

Uno podría pensar en Kamala Harris como una especie anti-Bernie: a pesar de ser una mujer relativamente joven, nacida de padres inmigrantes y de herencia indo-caribeña, es más conservadora de lo que uno podría pensar, ubicándose como una candidata centrista. Harris puede presumir una trayectoria encomiable: antes de ser electa senadora por el estado de California en 2016, trabajó por seis años como fiscal general de ese mismo estado, y antes de eso fue fiscal de distrito en San Francisco, los cuales también son puestos de elección popular. Paradójicamente, el desempeño de Kamala como fiscal podría resultar una susceptibilidad para su campaña por sus posturas severas sobre el sistema de justicia penal.

Sus partidarios argumentan que también implementó políticas progresistas, como un programa de entrenamiento y sensibilización racial para elementos policíacos. Ahora que su ambición es ocupar la oficina oval, intenta posicionarse más a la izquierda. Entre sus propuestas están Medicare for All para asegurar una cobertura universal de salud, tomar acción en cuanto a la crisis de las armas incluyendo una revisión de antecedentes universal para adquirir armas y la prohibición de armas automáticas, asegurar que los estudiantes universitarios se puedan graduar sin deuda, y aumentar el salario mínimo federal a $15 por hora. Es interesante observar que todas estas propuestas ya las había abanderado Bernie Sanders en 2016, lo cual demuestra el impacto que el senador de Vermont y el movimiento progresista han tenido en el partido demócrata. Sus números en las encuestas no son los más prometedores, ya que en una encuesta de CNN, sólo 8% de los votantes demócratas potenciales dijo que la apoyaría en las primarias, mientras que Morning Consult la ubica en quinto lugar con 7%, debajo de Pete Buttigieg. Kamala ha llegado a una encrucijada, en la cual deberá elegir entre el centro y la izquierda.

Beto O’ Rourke

Una de las figuras centrales de las elecciones intermedias de 2018, hijo de político y exintegrante del ayuntamiento de El Paso, así como miembro de la cámara de representantes, O’ Rourke se volvió relevante por estar muy cerca de derrotar al también exaspirante presidencial Ted Cruz para representar a Texas en el Senado. De nombre Robert, al crecer entre amigos latinos acabó por adoptar el sobrenombre Beto y hablar fluidamente español. Medios como The Guardian especularon desde un principio que su intento por llegar al Senado en un estado tan conservador como Texas era el primer paso en esta aspiración presidencial. El aura de joven disruptivo del sur que hizo tan exitoso a Obama parecía acompañar a O’Rourke. Su principal arma ha sido el uso de redes sociales, donde vemos extensivamente detalles de su vida personal al lado de su esposa Amy, sin embargo muchos han dicho que en el fondo su estilo tan sólo es más de lo mismo y poca claridad en las posturas políticas. Una revisión de su récord legislativo lo ubica en el lado moderado, casi republicano, del espectro político, lo que ha llevado a sus peores números la que hace un año parecía ser una prometedora campaña. En algunos estados se encuentra hasta el 7º lugar y pareciera que su estrella fue fugaz y no terminará por cuajar en nada trascendente, al menos a nivel nacional.

Amy Klobuchar 

Amy Klobuchar proviene de Minnesota, un estado del Midwest americano que desde 2007 representa en el Senado, siendo la primera mujer en hacerlo. Desde su juventud demostró inteligencia e interés en la política, ya que fue admitida para estudiar ciencia política en Yale, de donde se graduó con los máximos honores en 1982, y trabajó como becaria para Walter Mondale, el vicepresidente de Jimmy Carter. Tres años después de su graduación recibió su doctorado en leyes de la Universidad de Chicago. A pesar de estos logros académicos y políticos, Klobuchar tiene un largo camino por recorrer si quiere perfilarse como una candidata seria.

Después de asegurar su reelección en las elecciones de 2018, muchos analistas empezaron a considerarla una candidata potencial para derrotar a Trump. Pero en sólo unos meses su situación ha cambiado radicalmente, ya que actualmente cuenta con sólo 1.6 % de la intención del voto demócrata, según el agregador de encuestas de Real Clear Politics, y ninguna de las encuestas la ubica por encima del 3 %. Incluso una encuesta realizada por Harvard-Harris le da 0 %. Una de las posturas que la diferencian de sus rivales es su promesa de enfrentarse a las grandes compañías tecnológicas como Facebook, Google y Twitter para proteger la privacidad de los ciudadanos, y aunque otros demócratas como Kamala Harris y Elizabeth Warren también han trabajado en estos temas, Klobuchar ha suscrito más leyes que cualquier otro. Si Klobuchar llega a las rondas finales de las primarias, o al menos al caucus de Iowa, se convertiría en el verdadero caballo negro de esta contienda.

Andrew Yang

Con entre el 1 y el 3% en las encuestas, Yang es un empresario y filántropo de ascendencia taiwanesa. Ha logrado juntar los requisitos para participar en los debates en términos de voluntarios, recaudación y aparición en las encuestas. Tiene en su sitio web más de 60 propuestas de política pública detallada, sin embargo, lo que más ha capturado la atención es un tema conocido para los mexicanos: el Ingreso Básico Universal. Quizás todos los que vivimos la campaña presidencial del año pasado recordamos a Ricardo Anaya hablando de dar un estipendio mensual a todos los mexicanos. Yang ha logrado centrar en esta política toda su campaña, al punto en que de su propio bolsillo está dando 1,000 dólares mensuales a dos familias de New Hampshire, uno de los primeros estados en tener elecciones primarias. Quizás Yang no sea más que una interesante anécdota de campaña y uno de los primeros norteamericanos de ascendencia asiática en contender seriamente por la presidencia, pero una herencia interesante sería legar esta discusión de política pública a la campaña presidencial contra Donald Trump. Su origen étnico podría darle una ligera oportunidad de aparecer en la fórmula a vicepresidente para equilibrar la misma. 

Cory Booker

Exalcalde de Newark, New Jersey, ciudad principalmente conocida por albergar el aeropuerto internacional alterno a la ciudad de Nueva York, Booker ha logrado verse entre el 3º y 6º lugar en algunos de los estados con elecciones primarias tempranas. Pero a nivel nacional las preferencias para él giran en torno al 3%. Booker es uno de los perfiles más interesantes en la contienda, teniendo calificaciones académicas de Oxford, Stanford, el Queens College y Yale. De joven ganó la prestigiosa Beca Rhodes y fue miembro del famoso All-American de fútbol americano colegial. Es reconocido como el 3º Senador más liberal. Booker podría tener una posibilidad de crecimiento entre los votantes que buscan un perfil más conciliador que confrontativo, en especial si la tendencia a la baja de Biden continua. Además quienes busquen congruencia ideológica también la pueden encontrar en él. Sin embargo, entre los votantes afroamericanos está aún a gran distancia de Kamala Harris, quien podría ser la principal figura afroamericana en esta contienda.

Elegimos estos 6 perfiles porque son los más competitivos, eventualmente alguno de ellos podría crecer en su campaña y lograr competir al nivel de Sanders, Buttigieg y Biden. Además es importante tomar en cuenta que la votación por la presidencia de EEUU sucede en una fórmula, en la cual se elige al mismo tiempo al vicepresidente. Cualquiera de ellos tiene altas posibilidades de ser la o el compañero de fórmula de quien resulte ser candidato presidencial. Es de notar también que las mujeres aparecieron en nuestra serie de textos hasta este, sus números no son los mejores en las encuestas y, tristemente, muchos acusan al género de la derrota de Clinton. El Washington Post explora mejor el tema en esta columna. También textos como este del New York Times muestran que muy seguramente la fórmula demócrata integrará a una mujer como candidata a la vicepresidencia.

Quien ocupe la presidencia de los EEUU en el periodo 2020-2024 tendrá una vital importancia en la política mexicana también, el episodio que vivimos estos últimos días en los cuales un tuit del actual habitante de la Casa Blanca logró desestabilizar el valor de nuestra moneda y a todo el gobierno nos muestra por qué los mexicanos tenemos que tomar un mayor interés en la política local de nuestro país vecino. La posibilidad de que haya un gobierno de unidad al norte de nuestra frontera es casi nula, políticos moderados o intermedios como John Hickenlooper, ex gobernador de Colorado, han sido tremendamente abucheados por los votantes y se encuentran entorno al 1% de las preferencias. Así que habrá que poner especial atención entorno a las propuestas de los precandidatos referentes al T-MEC y política comercial de los Estados Unidos, un presidente demócrata no es necesariamente un aliado de México, habrá que escribir y estar en contacto con nuestros familiares en posibilidad de votar para que se registren y puedan hacerlo en noviembre y preparanos para el escenario que nos deparará en el futuro con alguno de los demócratas o, en el peor de los casos, otros cuatro años del Presidente Trump.

* Saul Vazquez Torres (@sawie) y Fernando Z. Carrera (@CockRiotMX) son Licenciados en Relaciones Internacionales por el ITESM. Saul Vazquez es Consejero Nacional del PRD e Integrante de la Iniciativa Galileos.

 

(1) Estos párrafos toman mucha de su información de las páginas 412 – 419 tituladas “Elizabeth Warren: La populista de las praderas”, del libro El Desmoronamiento de George Packer, editado por la Editorial Debate en 2013.

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