close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Emergencia climática, la gran faltante del presupuesto público
De acuerdo con el proyecto de presupuesto para el 2020, la prioridad del gobierno mexicano en materia energética sigue siendo la explotación de hidrocarburos, situación insostenible ante la emergencia climática.
Por Aroa de la Fuente López
30 de octubre, 2019
Comparte

De sobra es conocida la alta relevancia que para México ha tenido y tiene la explotación de hidrocarburos. Hecho que ha venido acompañado de dramáticos daños sobre las comunidades y los ecosistemas del país, y que ha contribuido de manera importante al calentamiento del planeta a través de emisiones de gases de efecto invernadero. De hecho, un reciente estudio sitúa a Petróleos Mexicanos (Pemex) como la 9ª empresa que más emisiones de dióxido de carbono y metano ha generado a nivel mundial. Y ahora hay que sumarle las generadas por las empresas privadas que comenzaron a explotar gas y petróleo en México a partir de la Reforma Energética de 2013.

Esto es especialmente grave ante la emergencia climática en la que nos encontramos, ante la cual tenemos apenas diez años para reducir de manera drástica las emisiones para limitar el aumento de la temperatura global a 1.5 grados centígrados. No es que este aumento sea seguro, pues estamos viendo que el cambio climático ya está produciendo efectos devastadores en diversos puntos del planeta. Pero sería un aumento relativamente manejable, por lo que es imperante tomar medidas radicales de manera inmediata. Sin duda, entre estas medidas se encuentra disminuir la extracción y quema de combustibles fósiles, como el gas y el petróleo.

Ante este contexto, la revisión del presupuesto público asignado en 2019 y el que se planea asignar para 2020 en el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación enciende las alarmas pues no deja lugar a dudas: la emergencia climática no es una prioridad para el Estado. Sí lo es, en línea con sexenios anteriores, la explotación de gas y petróleo, que es una de las grandes ganadoras en el gasto público, aunque esto suponga que pierda nuestro futuro. Para este fin, en 2019 se destinó 10.5% del presupuesto total de la Federación. En contraste, los recursos para atender el cambio climático únicamente representaron 0.7%. Lo que se planea asignar en 2020 es aún peor, con 11.2% del presupuesto total dedicado a hidrocarburos y 0.9% para cambio climático. El escaso e insuficiente aumento para cambio climático se debe, principalmente, a que 73% de los recursos dirigidos a este tema en 2020 es para el transporte de gas natural; un absurdo ya que el gas natural es un combustible fósil causante de emisiones de gases de efecto invernadero.

En el caso del presupuesto de la Secretaría de Energía (Sener), que coordina la política energética del país, el panorama es desolador. Para 2019, 92.3% de su presupuesto lo dirige a gas y petróleo y solo 7.7% para otro tipo de energías, mientras que su presupuesto para atender el cambio climático apenas representa 3%. Y para 2020 esta situación está lejos de mejorar, ya que para gas y petróleo se pretende asignar 95.7% del presupuesto total de Sener y solo 1.3% para acciones relacionadas con el cambio climático. Los datos son claros, la prioridad del gobierno mexicano en materia energética sigue siendo la explotación de hidrocarburos, situación insostenible ante la emergencia climática.

La cosa se pone aún peor cuando analizamos el presupuesto de Pemex y vemos que tanto para 2019 como para 2020 (igual en línea con administraciones anteriores) se incluyen recursos para proyectos de inversión que requieren el uso de fracking. Esto pese a que el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló el día de su investidura y como Punto 75 de su Plan de Gobierno que “No se usarán métodos de extracción de materias primas que afecten la naturaleza y agoten las vertientes de agua, como el fracking”. Es importante recordar que para atender la emergencia climática al menos 86% de las reservas existentes de gas y petróleo a nivel global deben quedarse sin extraer. En este contexto usar fracking nos lleva de manera directa a la catástrofe, dado que se trata de explotar nuevos hidrocarburos, que ni siquiera están contemplados como reservas y cuya extracción es aún más intensiva en emisiones de gases de efecto invernadero que la tradicional. Un completo sinsentido.

Pero vayamos a los datos. En cuanto a 2019, se asignó un total de 6,603,959,696 pesos para dos proyectos de Pemex Exloración y Producción (PEP), 3,253,007,366 pesos para “Aceite Terciario del Golfo” (ATG) y 3,350,952,330 pesos para “Aceite y Gas en Lutitas”. Si vamos al presupuesto que ya se ha ejercido durante los seis primeros meses de este año vemos que PEP le hizo ajustes y finalmente asignó 6,232,889,322 pesos a los proyectos mencionados, de los cuales ya ha sido gastado 45.2%. Lo que quiere decir que es un hecho que ya se han ejercido recursos para fracking. Entre tanto, se proyecta asignar aún más recursos para 2020 a estos proyectos, con un total de 10,837,382,324 pesos: 6,181,644,877 pesos para ATG y 4,655,737,447 pesos para Aceite y Gas en Lutitas, lo que supone un aumento de 58.4% en términos reales con respecto a 2019.

Aunque estos proyectos no han sido creados durante la presente administración, sino en sexenios anteriores, que se le sigan asignando recursos significa que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador les ha dado continuidad, pese a su compromiso de que el fracking no será realizado en México. De hecho, el proyecto Aceite Terciario del Golfo ha recibido recursos públicos desde el año 2004 y fue el proyecto estrella del gobierno panista de Felipe Calderón, al cual se contempla que se le seguirán dando recursos hasta el año 2027, con una inversión total calculada en 413,477,773,219 pesos.

Por su parte, el Proyecto Aceite y Gas en Lutitas fue creado en 2013 durante el gobierno de Enrique Peña Nieto y el mismo año en que se aprobó la Reforma Energética, momento en que empezó a recibir recursos públicos. Su duración está contemplada hasta 2022, con una inversión total calculada en 17,397,520,712 pesos. Se trata de un proyecto en el cual se están realizando actividades de exploración, las cuales requieren utilizar fracking con el objetivo de que una vez finalizado se comience a extraer petróleo y gas de manera comercial, que necesariamente requeriría fracturar cientos o miles de pozos más, en los próximos años.

Que estos proyectos reciban recursos millonarios del presupuesto público en la presente administración quiere decir que desde el gobierno le siguen apostando a esta nociva técnica y a la explotación de hidrocarburos en el futuro, lo que es insostenible ante la crisis climática, además de totalmente irresponsable con los ecosistemas y la población del país y sus derechos humanos, incluidos los derechos al agua, al medio ambiente sano y a la salud, tanto de generaciones presentes como futuras.

La emergencia climática es real y ha venido para quedarse. Depende de lo que hagamos en este momento el que logremos atenderla de una manera que permita que la vida, tal y como la conocemos, incluyendo la de nuestra especie, pueda seguir habitando el planeta. El actual gobierno tiene una oportunidad histórica para cambiar el rumbo de México e impulsar los cambios globales que se necesitan, empezando por el abandono de los combustibles fósiles, lo cual debe reflejarse en el presupuesto público. A la sociedad nos toca organizarnos y exigirlo, pues es nuestro futuro y el de nuestras hijas e hijos lo que está en juego. Parafraseando a Greta Thunberg, la era del gas y el petróleo ha llegado a su fin, les guste o no.

* Aroa de la Fuente López (@AroaArroba) es integrante de la Alianza Mexicana contra el Fracking.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.