La falacia de la "policialización" del Ejército - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
La falacia de la "policialización" del Ejército
Una guardia militar ha sido el plan del presidente desde 2017, como lo escribió en su Plan Alternativo de Nación. Para recuperar la seguridad, planteó, se deben atender las causas que dan origen a la violencia y recurrir a las fuerzas armadas con una transformación para ponerlas al servicio del pueblo. Lo haría a través de una guardia nacional militarizada compuesta por todas las fuerzas del orden existentes: policía militar, naval y federal. Un plan que ha ejecutado hasta hoy a la perfección.
Por Concepción Peralta Silverio
19 de julio, 2021
Comparte

Hasta hace unas semanas, los defensores del actual gobierno rechazaban que en el país se estuviera llevando a cabo la militarización de la seguridad pública y el militarismo de la administración pública. Decían que, por el contrario, al incursionar las fuerzas armadas en labores civiles lo que se estaba dando era una policialización del ejército.

Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, se refirió en 2018 a la policialización de las fuerzas armadas y la necesidad de una reforma porque, cuestionaba, “¿necesitamos tener unas fuerzas armadas para el exterminio?”.1 Alfonso Durazo, entonces secretario de Seguridad Pública, también se refirió a este plan en diciembre de 2018: “Lo que vamos a hacer es, si vale la expresión atípica, una policialización del Ejército, es decir, capacitar al mayor número de elementos posibles para realizar una tarea de seguridad pública a través de la Guardia Civil”.2

El término policialización o polización no es de esta administración. Existe literatura al respecto y se utiliza para el análisis de la participación de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública y cómo éstas han modificado su actuación, doctrina, entrenamiento, equipamiento, pero sin perder su naturaleza de ejército, explica Daira Arana, directora de Global Thought mx, especialista en militarización y fuerzas armadas.

“Cuando estudias fuerzas armadas, constitución de los ejércitos, historia de las guerras, de los ejércitos, te das cuenta que el ejército mexicano no hace todas esas cosas. Ellos han hecho labores más enfocadas a la seguridad pública, más de policía que de militares en temas de defensa; sin embargo, esto no implica que no tengan dinámicas de actuación militarizadas.

“Si sus principales actividades son hacer funciones de policiales y no temas de seguridad internacional, defensa y conducción de conflictos armados, entonces sí tenemos una policialización. Nos guste o no, eso existe”, agrega la especialista.

Una guardia militar ha sido el plan del presidente desde 2017, como lo escribió en su Plan Alternativo de Nación. Para recuperar la seguridad, planteó, se deben atender las causas que dan origen a la violencia y recurrir a las fuerzas armadas con una transformación para ponerlas al servicio del pueblo. Lo haría a través de una guardia nacional militarizada compuesta por todas las fuerzas del orden existentes: policía militar, naval y federal. Un plan que ha ejecutado hasta hoy a la perfección.

El presidente solicitó al Congreso que la Guardia Nacional (GN) estuviera encabezada por los militares y al no lograrlo les dio los cargos de jerarquía. Seis meses después, en una entrevista con La Jornada, expuso: “Si por mí fuera yo desaparecía al ejército y lo convertía en Guardia Nacional, es decir, declararía que México es un país pacifista, que no necesita ejército… No lo puedo hacer porque hay resistencias, una cosa es lo deseable y otra lo posible, pero ya el paso que dimos (cambios a la Constitución) fue importante”.3

Palabras que recuerdan lo que el presidente siempre ha tenido en mente: “una transformación de las fuerzas armadas para reeducarlas y volverlas respetuosas de los derechos humanos… Es un reto”, dijo en aquella entrevista. Y eso cree el presidente que está llevando a cabo en la Guardia Nacional, un cambio de mentalidad y de prioridades en los militares: la protección y la seguridad a la ciudadanía por encima de la defensa de la soberanía nacional.

Pero si volteamos a ver cómo y quienes son los que están capacitando a miles de elementos que se integran a la GN —nuevos y veteranos— para realizar las más de 50 tareas que tienen encomendadas, qué materias cursan y  con que énfasis, hallamos que no hay civiles, ni policías, ni especialistas que estén capacitándolos en Seguridad Pública. Quienes están capacitando a los nuevos policías en el Nuevo Sistema de Justicia Penal, Derechos Humanos, Perspectiva de Género y Doctrina Policial son los mismos militares.

De acuerdo con la respuesta a una solicitud de información (2800100029021), en la Guardia Nacional se imparte nueve especialidades a cargo de 409 instructores, de los cuales 308 pertenecen a la SEDENA, 55 a la SEMAR y 46 a otras instituciones.

Instructores que capacitan a nuevos reclutas de la GN

Fuente: Solicitud de información 2800100029021.

Sin ser estos especialistas en ninguna materia policial, la Guardia Nacional diseñó el programa y la estructura curricular para los nuevos “policías”.  La especialidad de Seguridad Pública es de reciente creación al interior de las Fuerzas Armadas, apenas 34 elementos se habían graduado del curso de Seguridad Pública en 2020, según el II Informe de la SEDENA. Sus instructores podrán contar con la especialidad de Seguridad Nacional, que no es el mismo campo de conocimiento.

Para conocer la preparación en Seguridad Pública de los mandos de las coordinaciones regionales se solicitó a la Guardia Nacional los currículums de los responsables, ésta sugirió enviar la solicitud a la SEDENA, toda vez que los 32 titulares forman parte de esa secretaría; SEDENA respondió que no localizó evidencia documental y sugirió canalizar la solicitud a Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana por ser de su competencia.

Se solicitó a SEDENA los planes o programas de estudio de los cadetes del Colegio Militar y de la Policía Militar —hoy mandos en la Guardia Nacional— y la dependencia respondió que fueron clasificados por cinco años por su Comité de Transparencia, al igual que los Programas de sus Centros de Adiestramiento Regional, ya que detallan métodos de instrucción y enseñanza que pone en riesgo la Seguridad Nacional.

La Guardia proporcionó “El Programa de Formación Veteranos 2020”, dedicado al personal activo de la GN que realiza funciones operativas —Policía Militar y Policía Naval— y no cuenta con el Curso de Formación Inicial. Consta de 30 unidades de aprendizaje impartidas en 494 horas-clase.

Estructura curricular. Temas y horas de aprendizaje del CFI para veteranos

Fuente: Solicitud de información 2800100029021.

Sorprende que a materias tan urgentes y necesarias como son derechos humanos, detención y conducción de personas, y atención a las víctimas del delito, dediquen tan poca capacitación, comparado con lo que se le dedica al manejo de armas como el tolete.

Como su nombre lo indica, el “Programa de Formación Nuevo Ingreso 2020” está destinado al personal de nuevo ingreso, que son los jóvenes civiles sin formación castrense. Consta de 42 unidades de aprendizaje en 1075 hora-clase.

Temas y horas de aprendizaje del CFI (Nuevo Ingreso)

Fuente: Solicitud de información 2800100029021.

De acuerdo con la Dirección General de Desarrollo Profesional de la GN, al concluir, el egresado procede con honestidad, actúa proactivamente, aplica las normas jurídicas, ejerce su función con estricto respeto a los derechos humanos, cultura de la legalidad y perspectiva de género, y detecta vulnerabilidades en el tejido social, entre otras características. Se acredita con 80 por ciento de asistencia y una calificación mínima de 8.

Como se desprende de la malla curricular, el énfasis en la capacitación de los guardias nacionales está en el uso de la fuerza y no en la concientización de su labor policial. Obedece a un preparación, disciplina y doctrina militar, poco cercana a la Policialización de las fuerzas armadas que promocionan. Llama la atención que en derechos humanos se capaciten con mucho más énfasis a los civiles de nuevo ingreso que a los militares en funciones, ya que son estos quienes vienen aleccionados y adoctrinados en el “combate al enemigo”, son ellos quienes componen el 80 por ciento de la GN y a quienes habría que cambiar el ADN militar, de ser esto posible.

Cuestionada al respecto, la Guardia Nacional señaló por escrito que sus elementos reciben formación en materia de seguridad pública, con el Curso de Formación Inicial, además de capacitación continua, ambas apegadas a lo establecido en el Programa Rector de Profesionalización (PRP), emitido por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y que cubre los aspectos sustanciales para el desempeño de la función policial, cumpliendo con las etapas del Sistema de Justicia Penal y apegado a los principios constitucionales de Legalidad, Objetividad, Eficacia, Profesionalismo y Honradez, con estricto respeto a los Derechos Humanos.

¡Un ejército de paz!

“No, un ejército de paz no existe. Un ejército es bueno en la medida en que sea fuerte y capaz de realizar con éxito una misión, de acabar con el enemigo en el menor tiempo posible. Un ejército débil no le sirve a nadie y así es el ejército mexicano”, expone Eduardo Navarrete Monte,4 abogado militar, ex miembro de las fuerzas armadas.

“Es increíble que no puedan entrar las fuerzas armadas y cumplir con una misión, la de someter a determinados delincuentes que están dañando a la comunidad. Y no hablo de ejecuciones, habló de detenerlos. Este gobierno está haciendo exactamente lo que hicieron los anteriores, están haciendo política, realmente no quieren acabar con el problema”, afirma el teniente coronel de infantería.

En 2018, cuando se planteaba la necesidad de una guardia nacional, varios analistas abordaron el tema del ejército de paz. Eduardo Guerrero escribió: “El ADN del Ejército Mexicano no va a cambiar de la noche a la mañana, sin embargo, se podrían desarrollar algunas iniciativas a partir de la noción de un ‘Ejército de Paz’. El próximo gobierno podría hacer una diferencia si llega a un nuevo acuerdo con las Fuerzas Armadas para moderar los excesos más frecuentes”.5

Los datos de Estefanía Vela en su artículo De Nuevo Laredo a Mazapa de Madera: el índice de letalidad de la SEDENA crece  muestran que la instrucción del alto mando es insuficiente. A más exposición de las fuerzas armadas, más uso de la fuerza letal —y en este sexenio como nunca se han desplegado tropas para labores de seguridad—. En 2020 se rompió el récord de los últimos catorce años respecto al número de civiles fallecidos y el número de militares fallecidos en enfrentamientos: por militar por 39.5 civiles, detalló Vela en su artículo.

Para conocer el efecto del Curso de Formación Inicial en los reclutas de la GN habría que comparar la actuación de los efectivos de nuevo ingreso —civiles sin preparación militar— contra lo hecho por los veteranos, al menos en materia de derechos humanos, sólo así podríamos ver el contra factual de la transformación de las fuerzas armadas que planea el presidente. También se podría comparar la actuación las fuerzas armadas en tareas de seguridad con lo hecho por la Guardia Nacional, pero eso pasa por entregar los datos a detalle a las autoridades y organismos civiles y las fuerzas armadas no están dispuestas a hacerlo, como detalló Vela en el mismo artículo.

Santiago Aguirre, director del Centro Prodh, sostiene que la policialización en México es más el discurso de un deseo que una realidad: “El tipo de cultura organizativa que impera en la fuerza armada mexicana no facilita un proceso de policialización ni de civilización que compense la formación castrense inicial o al menos dé un entendimiento de la lógica de seguridad ciudadana”.

“Implicaría abrirse a controles externos, a que instancias externas revisen lo que pasa en la Guardia Nacional, en las fuerzas armadas, que sancionen los casos de violaciones a derechos humanos y los casos de corrupción. Un ejercicio respetuoso del debido proceso y no apelando a la disciplina castrense y al autoritarismo. Mientras no haya eso es difícil hablar de policialzación de la fuerza armada”, agrega.

En una solicitud de información, la GN informó que contabilizaba 424 quejas por posibles violaciones a los Derechos Humanos al mes de febrero de 2021 —21 quejas al mes en promedio—,6 pero rechazó informar de las denuncias al Ministerio Público, los procesos abiertos en sus órganos de control por uso excesivo de fuerza y la jerarquía de estos elementos.

Hemos perdido varias oportunidades para repensar la función de la seguridad, dice la directora de Global Thought mx. Este gobierno podría ir desde declarar un conflicto armado y recurrir al derecho internacional humanitario, que evaluaría forzosamente la actuación de sus militares y policías, hacer un reforzamiento jurídico para atender graves violaciones a los Derechos Humanos y para rediseñar a sus policías.

“Si la Guardia Nacional es una fuerza intermedia para atender los problemas de seguridad que genera el crimen organizado, entonces las fuerzas armadas tendrían que dejar esas labores y cambiar atribuciones. Necesitamos ocuparlas en otras cosas y posiblemente es lo que estamos viendo ahora que van a hacer trenes, aeropuertos, aduanas”, explica Arana.

“Necesitamos rediseñar las leyes de las fuerzas armadas para que todo este discurso, de que regresen a sus cuarteles, hay que considerar que regresen a qué. ¿Para qué necesitamos fuerzas armadas? ¿Para qué los policías? ¿Para qué una fuerza intermedia? Mantener la dinámica como está le deja toda la responsabilidad (de la seguridad) a los individuos —militares y policías—”.

Más allá de los dichos del presidente, no existe nada que acompañe esa presunta transformación de las fuerzas armadas, policialización o ejército de paz. Las leyes orgánicas de las fuerzas armadas no han sido tocadas, siguen siendo entes cerrados, jerárquicos que no rinden cuentas a los civiles, excepto al presidente.

“La Guardia Nacional es una oportunidad perdida porque la actual administración renunció a tener un cuerpo de origen genuinamente civil”, dice Santigo Aguirre. “A nosotros nos importa más que al país le vaya bien y no que tengamos la razón. Ojalá que funcione en el largo plazo, que la violencia baje, que la militarización no genere riesgos a la democracia y violaciones a los Derechos Humanos, pero todo en la historia previa nos hace pensar que no será así”.

* Concepción Peralta Silverio (@CPeraltaS) es periodista independiente, enfocada en temas de Justicia Social, Seguridad y Derechos Humanos. Egresada de la carrera de Periodismo por la FES Aragón (UNAM) y la maestría en Periodismo y Políticas Públicas del CIDE. Miembro del colectivo Ojos de Perro vs la Impunidad.  El presente trabajo forma parte de la tesis de maestría La Esperanza se llamaba Guardia Nacional del CIDE, dirigida por Catalina Pérez Correa y Guillermo Osorno, lector.

 

 

 

1 Mathieu Tourliere, “La propuesta de Guardia Nacional viene con una nueva ‘narrativa’ enfocada en derechos humanos: Encinas”, Proceso, 28 de noviembre de 2018.

2 Redacción, “Policialización del Ejército implica capacitar en seguridad pública: Durazo”, La Razón, 20 de diciembre de 2018.

3 Andrés Manuel López Obrador, “Si por mi fuera, desaparecería al Ejército y declararía que México es un país pacifista: AMLO”, entrevistado por Roberto González Amador, Luis Hernández Navarro, Pedro Miguel, Alonso Urrutia y Miguel Ángel Velázquez, La Jornada, 2019.

4 Eduardo Navarrete Monte (abogado militar), entrevistado por Concepción Peralta, 5 de noviembre de 2020.

5 Eduardo Guerrero, “Ejército de paz”, El Financiero, sec. Opinión, 10 de septiembre de 2018.

6 Respuesta a solicitud de información 2800100028821.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.